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lunes, 5 de julio de 2021

Le llamaremos Lázaro.

 Hola navegantes.

Ayer yendo de Palmarola a Ventotene se nos volvió loco el piloto automático. Empezó a dar vueltas al barco y la diferencia entre el rumbo que marcaba (que lo detecta un compás electrónico interior) y el rumbo del compás magnético del barco era enorme, como de 200 grados. Pusimos el segundo piloto y le pasaba lo mismo. Hicimos todo el viaje timoneando a mano, una pesadez. El hecho de que fueran los dos a la vez y el mismo fallo nos sugirió que no era un error del aparato, sino que debía haber algo en el campo magnético de esa zona que los desviaba. No habíamos leído nada al respecto y estábamos desorientados. El hecho es que hoy, unas 30 millas más lejos, han vuelto a funcionar los dos. Los navegantes suelen bautizar a su piloto automático con un nombre de persona, porque es como una piloto servicial que siempre está dispuesto y nunca protesta. Nosotros vamos a bautizarle "Lázaro", porque murió y luego resucitó.


Hoy hemos salido de Ventotene a media mañana, después de dar otra vuelta por el pueblo para grabarlo bien en la memoria, y hemos venido a la Isla de Procida, junto a Nápoles. El viento era muy favorable, del Oeste cuando nuestro rumbo era Este, y pusimos el espí y el Genova en orejas de burro. En un momento oímos un desgarro y el espí cayó al agua partido por la mitad. Ya sé que no es como la niña de Vietnam, pero para nosotros es una buena desgracia porque en vientos flojos perdemos un nudo sin espí.


 Ahora su reparación pasa a ser un asunto preferente. Y no será fácil. De momento ni en Procida ni en Capri, nuestra siguiente escala, hay velerías. Y si las hubiera, sería necesario que nos dieran prioridad, para no perder varios días esperando una costura, lo que no es evidente en absoluto. La segunda opción será repararla nosotros con cinta de velería y cosiendo los puntos más importantes a mano. Y la tercera conseguir un espí de segunda mano, aquí en Italia o en Santander y traerlo Ana a Sicilia, que es donde tenemos el siguiente cambio de tripulación.


Quitando el susto del espí, ha sido una navegación impresionante. Con fuerza 5 a favor hemos venido a una media de 5 nudos, con un pico de más de 10. Hemos llegado a Procida muy pronto y hemos tenido toda la tarde para recorrer la isla entera en las bicis. Las siguientes son fotos para poner los dientes largos.




Mañana intentaremos recalar en la isla de Capri. Con cuidado, navegantes.

2 comentarios:

  1. ¿Y no habéis notado cierta “animadversión” por el partido de hoy contra Italia? A ver qué pasa cuando os vean la bandera... 😅

    Buena ruta y que gane el mejor.

    Charo.

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  2. Hola Charo. No, todo fue simpatía. A lo mejor si hubiéramos ganado...

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