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jueves, 18 de junio de 2026

La Isla de los Pájaros.

Hola navegantes. 

Con el acelerón que dimos al viaje por los ejercicios de tiro, Gaby y yo nos hemos encontrado con tres días de asueto en Arcachón. El primero lo dedicamos a dormir y descansar, pero hoy tocó empezar a descubrir los sitios preciosos de esta enorme bahía. Y hemos empezado por la Isla de los Pájaros. 

Está en mitad de la bahía y es una reserva natural con distintas limitaciones. Nosotros hemos ido a desembarcar junto a las cabañas sobre pilotes que son la imagen de postal típica de Arcachón. Nos acercamos hasta las cabañas y allí pusimos los puntales para esperar la bajamar. 



La maniobra nos salió flaman y como no había olas y el fondo era de barro, no sentimos ni un solo golpe, como otras veces. Hacia un calor achicharrante y como veis pusimos el toldo para comer. Está hecho con un Génova viejo del Corto Maltés.



Aquí Gaby y yo para la posteridad. Aunque lo parezca no,  no somos gemelos:


Cuando se retiró la marea fuimos a ver las cabañas sobre pilotes. En pleamar quedan en el agua. Nos enrollamos con los monitores de una escuela de vela que estaban trabajando duro a la sombra de la cabaña mientras los alumnos del curso de vela jugaban en las dunas. 


Poco a poco subió la marea, nos reflotó y volvimos a Arcachón como nuevos.


Como estos días vamos a usar mucho los puntales los he amarrado en la cubierta. Salen del agua llenos de barro y no se pueden meter así a la cabina.


Y me despido con una imagen mala de un hecho espectacular que ocurrió anoche: la conjunción de la luna y Venus, que desde Arcachón se vio como una "i" minúscula, o como un platanito con una bombilla encima: 


Yo no me lo esperaba y fue una sorpresa ver eso en el cielo.

 Con cuidado, navegantes.

miércoles, 17 de junio de 2026

No nos dieron.

Hola navegantes.

En efecto, atravesamos el campo de tiro sin incidentes, aparte de ver y oír pasar algunos aviones cazas sobre nuestras cabezas.

Fue una etapa larguísima (al final fueron 82,4 millas) que nos hicimos en un día y una noche,  consiguiendo los objetivos estratégicos que os comenté en la última entrada.


El viento fue del Norte al NW de fuerza 3-4, suficiente para permitimos una ruta casi directa apoyándonos con el motor.  Unas dos horas después de salir de Bayona pasamos frente a Capbretón, uno de los puertos más peligrosos de esta costa por las olas rompientes en su entrada. La mayoría de los vídeos de YouTube de catástrofe náuticas son de aquí.  Yo prefiero evitarlo. Una vez conseguimos entrar y el día siguiente no pudimos salir por las olas que se habían formado por la noche. En la playa hay unos búnkeres de la guerra mundial que reposan estáticos como modelos, a pesar del oleaje:


Después de la tunda que nos dimos con una etapa tan larguísima, la llegada a Arcachón la bordamos. Porque llegamos justo a las 6 de la mañana, cuando la marea estaba alta pero le quedaban dos horas de subir, empujándonos hacia el interior de la bahía. Se entra por un estrecho canal rodeado de bajos donde las olas rompen, y que se modifica cada año, como ya os dije. Por ejemplo este es el trak de nuestra entrada, donde veis que hemos pasado por donde el año pasado había una isla de arena: 


Si pretendes entrar sin actualizar las cartografía te estrellas seguro, y con esas olas puedes despedirte del barco.

Hoy hemos dedicado el día a dormir, descansar, algunas formalidades: 


y a una primera toma de contacto con esta enorme bahía que nos encanta y donde vamos a quedarnos dos semanas. Han cambiado muchas normas (a más estrictas) en cuanto al fondeo, la varada, la navegación entre los parques de ostras,  etc,  que tendremos que estudiarnos para no incurrir en ninguna irregularidad.

 Con cuidado, navegantes.

martes, 16 de junio de 2026

La etapa más difícil.

Hola navegantes. 

Ayer se incorporó Gaby a la tripulación e hicimos la primera etapa por Francia, hasta Bayona. 16 millas en un solo bordo con el viento por el través de babor. Una gozada.


La entrada a Bayona es por el río Adour, y como siempre está sujeto a colmatación de arena, que estaban quitando con una draga. Dedicamos la tarde a conocer Bayona y luego a afrontar las decisiones más difíciles de esta navegación. 

Hasta Arcachón tenemos 63 millas en linea recta, que si hay que ceñir se transforman en el doble o el triple. Por eso lo primero es elegir un día que el viento no venga del Norte. Y ese era hoy, porque el miércoles y el jueves viene un viento del N al NW de fuerza 5. Para una etapa corta te puedes permitir ceñir, pero 63 millas ciñendo acaban con tu afición a la vela. 

Lo segundo es el maldito campo de tiro. Esta semana me habían asegurado que sólo habría dos campos pequeños separados 14 millas de la costa, un pasillo por donde podríamos subir. Pues resulta que han establecido dos y muy amplios, uno con forma de polígono y otro de rectángulo que sale de la misma orilla y se adentra 50 millas en alta mar. Un rodeo imposible. Estará vigente de lunes a jueves y de 8 a 17 h. Así que tendremos que pasar por la zona de noche. 


Por los tanto nuestra estrategia es: 

1. Salir de Bayona para llegar a la zona de tiro después de las 17 h. Ya estamos en camino. 

2. Pasar la zona de tiro de noche pero saliendo de ella antes de las 8 h del miércoles, que vuelven a disparar. 

3. Llegar a las bocas de Arcachón a las 6 de la mañana, es decir, dos horas antes de la pleamar, que es a las 7.50 h, para que la corriente de la marea entrante nos ayude. Además hay que entrar con luz de día, pero el miércoles el sol saldrá a las 6.18 h, o sea que bien.

4. Además nos han confirmado que no habrá olas de más de 1 metro, que también impiden la entrada, y que ya han repuesto las boyas que se habían descolocado con los temporales.

Como veis  entrar en Arcachón es como una lotería. A ver si acertamos. Seguramente estaréis sin noticias de nosotros hasta mañana por la tarde, pero podéis seguirnos con la baliza (en la columna derecha del blog, arriba, apartado "Dónde estamos").

 Con cuidado, navegantes.

domingo, 14 de junio de 2026

Tan cerca de Francia...

Hola navegantes. 

Hoy salimos de San Sebastián temprano para aprovechar otra vez el terral, pero no nos salió tan bien porque sólo duró media hora. Como la etapa era corta y Juan no había entrado nunca en Pasajes aprovechamos para ir a recorrerlo.

Su entrada es lo más bonito, entre paredes de roca que te cuesta creer que allí haya la entrada a algún sitio. Está correctamente balizado y señalado con un faro de sectores y una enfilación luminosa que se ve perfectamente.


Luego viene una entrada que recuerda a un fiordo, entre altas paredes verticales ocupadas por una frondosa vegetación y una senda costera en cada orilla. Además una colección de casitas de colores típicas de Euskadi, que parecen rivalizar en un concurso de modestia, restos de fuertes, algunos pantalanes, un velero antiguo que creo que es la réplica de la Nao San Juan, y un pesquero donde se ha creado un museo.








Ya dentro te encuentras con la dura realidad de los muelles de Pasajes de San Pedro y Pasajes de San Juan, industriales y feos, pero de esos no voy a enseñaros fotos.

Acabamos otra vez la etapa hasta Hondarribia "a la francesa" por falta de viento, y llegamos en medio de un calor de derretir el plomo, sin viento que refrescara el interior de la marina, algo insufrible.


 Aquí cambio de tripulante para llegar hasta Arcachón. A Juan vino a buscarle su mujer y se volvieron a Santander por carretera, y mañana se incorpora Gaby. Las noticias del campo de tiro vuelven a ser pesimistas, pero eso os lo contaré mañana, cuando lo haya debatido con Gaby y hayamos tomando una decisión

Con cuidado, navegantes.

sábado, 13 de junio de 2026

A San Sebastián con un sol de derretir coletas.

Hola navegantes. 

Hoy había un pronóstico otra vez de vientos del NE, que volverían a venirnos de cara. Por eso decidimos aprovechar el terral, que es el viento nocturno y que suele ser inverso al del día, en nuestra costa: del Sur. Nos levantamos a las 6 para salir de Motrico con el sol, y en efecto disfrutamos las dos primeras horas de un viento del Sur que nos entraba por el través de estribor,  permitiéndonos navegar a 4,5 nudos. Luego se paró y tuvimos que seguir "a la francesa" (con la mayor y el motor) el resto de la etapa, menos una hora en que el viento refresco y volvimos a navegar sólo a vela. En resumen, unas tres horas a vela y otras tres "a la francesa".


A media mañana pasamos frente al famoso ratón de Guetaria, la península con forma de ratón:


Al llegar a San Sebastián le estaba contando a Juan la típica confusión que ha producido algunos naufragios en su entrada. Con niebla o mala visibilidad, y viniendo del Oeste, puede confundirse el Monte Urgull con la Isla del Santa Clara. Como la isla hay que dejarla a estribor para entrar a la bahía de La Concha, confundirla con el Monte Urgull te lleva a intentar entrar por el río Urumea, que está lleno de piedras hasta su desembocadura y tiene enseguida un puente muy bajo, o sea,  naufragio seguro.


Pues a pesar de saberlo, y de la buena visibilidad, la isla estaba oculta tras el Monte Igueldo y el Monte Urgull parecía la isla de Santa Clara. Yo estaba maldiciendo mi mala memoria pues estaba seguro que el Jesucristo estaba en el monte Urgull y le estábamos viendo en la Isla de Santa Clara. E íbamos decididos a dejar nuestra supuesta Isla de Santa Clara por estribor, abocando directamente al Rio Urumea. Al final apareció la isla y se aclaró todo,  pero entramos en San Sebastián preocupados porque esta confusión se hubiera producido un día de niebla.

En San Sebastián nos quedamos en un atraque con el Monte Igueldo de fondo: 


Hacía un sol de derretir coletas y todo costaba hacerlo. Fuimos en las bicis hasta el final de la bahía, donde está el "Peine del viento", el grupo escultórico de Chillida, y los bufones que escupen aire hacia arriba cuando llegan las olas:


Al final de la tarde intentamos ir a desembarcar en la Isla de Santa Clara, pero estaba petada de barcos y en el intento que hicimos de fondear el ancla garreó, con el riesgo de chocarnos con otro velero. Así que lo dejamos y fuimos a coger una boya en mitad de la bahía simplemente para darnos un baño.

Ahora estamos en el barco con los tres ventiladores a tope, intentando aguantar este calor insoportable hasta que refresque y podamos procurar conciliar el sueño. Mañana iremos a Hondarribia.

 Con cuidado, navegantes.

viernes, 12 de junio de 2026

Con viento de cara hasta Motrico.

Hola navegantes. 

Hoy salimos de Bermeo con intención de llegar a Motrico. Y ha sido un precioso día de verano pero claro, como siempre en verano, con el viento del NE que nos entraba justo de morro. Las tres primeras horas nos esforzamos en navegar a vela dando unos bordos larguísimos, pero comprobamos que habíamos hecho 8,5 millas lineales, pero en dirección a Motrico sólo habíamos avanzado tres y pico. O sea, nos acercábamos a Motrico a la increíble velocidad de un nudo. Como la distancia eran 21 millas habríamos tardado 21 horas en llegar. Así era imposible y terminamos apoyados por el motor. 


Aquí la entrada a Motrico: 


La primera vez que entré en Motrico después de la vuelta a España en 2012 me encontré con una ampliación impresionante del puerto que conocía. Previamente sólo abarcaba las dos primeras escolleras de abajo a la izquierda en la siguiente foto, todo lo demás lo habían construido nuevo:


La construcción pretendía haber hecho un puerto pesquero nuevo que no se consolidó, pero sirvió para crear una nueva playa, una nueva piscina natural, y una central eléctrica oleomotriz o undimotriz en el extremo del nuevo espigón.

Es una serie de 16 turbinas que se mueven con el ir y venir de las olas, y convierten su energía mecánica en energía eléctrica de forma continua mientras haya oleaje. Fue la primera de Europa y se consideraba experimental, pero ha continuado prestando servicio y genera unos 300 Kw. Se organizan visitas guisadas para comprender el mecanismo. 

Siempre que entro en Motrico os enseño el tierno mascarón de  proa de este pesquero, que es la reproducción de una foto familiar, supongo que las tres generaciones de una familia dedicada al mar:


Hemos terminado la tarde en el puerto conversando con unos chicos que llegaban a la vez que nosotros, que venían de dar la patente al barco en Getxo. Es triste tener que hacer semejante viaje para un mantenimiento anual,  pero así ocurre en estos puertos pequeños. Nos han comentado que ya hay varios puertos en Euskadi que no sacan con el travelif barcos que tengan patente de silicona, por el riesgo de que se resbalen y se caigan. Ya os dije otro día que está pasando lo mismo en Andalucía.

Mañana intentaremos llegar a San Sebastián. Y me despido con una imagen de anoche en Bermeo, la sombra de nuestras bicis sobre el casco del vecino de pantalán:


 Con cuidado, navegantes.

jueves, 11 de junio de 2026

Con poco viento hasta Bermeo.

Hola navegantes. 

Hoy ha sido todo lo contrario que ayer, pero también muy bueno. Un viento muy flojo del NE que nos ha obligado a ayudarnos en algunos momentos con el motor  pero con un día de sol de pleno verano.  Teníamos intención de recalar en Elantxove, uno de los pueblos más bonitos de Euskadi, si no el más bonito. Pero están renovando el puerto y los pantalanes, y no se puede entrar. Así que nos hemos quedado en Bermeo. 


Por el camino se pasa por delante de la central nuclear abandonada de Lemoniz, que parece el escenario de una peli de terror. Siempre os hablo de ella cuando navego por delante para deciros que no se sabía qué uso darle. Al parecer ya lo han decidido y van a hacer una piscifactoría de lenguado. De momento una grúa estaba reforzando la escollera que la protege de las olas,  añadiendo bloque de piedra.


Además había unos barcos tendiendo un cable submarino de comunicaciones entre Lemoniz y Francia.

A su altura tuvimos un percance típico de esta era de contaminación plástica de los mares: un plástico nos bloqueó la hélice. Por suerte el mar estaba tranquilo y pudimos retirarla, pero estábamos muy cerca de la costa a sotavento, y con más viento o más olas podríamos haber acabado en las rocas. Aquí la responsable:


En Bermeo se acercaron a saludarnos dos seguidores del blog y de nuestras aventurillas, el capitán Cariño y el capitán Chinchorro (el del grillete de pendiente):



Nunca en mi vida había visto eso de pendiente, ni en los cabohornienses, que tienen derecho a anillarse la oreja izquierda (que es la que queda del lado del Cabo al cruzarlo) y a orinar por barlovento. ¡Menudo marino debe ser!. Yo le doy otro uso al grillete: para colgar las gafas. Nos dieron informaciones muy valiosas de la navegación por esta costa. Gracias, chicos.

Luego hicimos una excursión en bici al precioso pueblo de Mundaka, en la ría de Urdaibai. Yo con el velero solo he entrado dos veces, porque es muy peligrosa con las olas que se forman en la entrada,  que han hecho de este pueblo la meca del surf. Por el camino vimos la isla de Izaro, famosa por ser el logo de la productora Izaro Films:


Tiene los restos de una ermita, pero no se puede desembarcar. Mañana la cruzaremos por el Sur. 

En Mundaka me emocionó recordar las veces anteriores que entré en su puerto, la ermita de Santa Catalina, el puerto pesquero con sus soportes para dar la patente en bajamar y el botero que te recoge en la boya para desembarcarte, los surfistas, las playas en el interior de la ría barridas por la corriente de marea, etc. 






Por cierto, cuatro tiarrones se pusieron a cruzar a nado la ría, y la fuerza de la corriente vaciante se los llevó al mar. Tuvo que tirarse el socorrista con la tabla de surf para ayudarles.

 
El puerto deportivo de Bermeo va un poco por detrás de otros de EKP (Euskadiko Kirol Portuak, el organismo del Gobierno Vasco que gestiona los puertos deportivos). Por ejemplo, no tiene aseos y duchas propios, pero nos dejan usar los de un frontón cercano al puerto. Un ejemplo de buena gestión de los recursos públicos, y para nosotros es suficiente. 


Y me despido con una foto del puerto de Bermeo.


Con cuidado, navegantes.

miércoles, 10 de junio de 2026

Un buen comienzo.

Hola navegantes.

Hoy salimos de Santander para iniciar nuestra navegación a Arcachón, con el propósito de llegar a Laredo. Pero salió un viento del Oeste tan bueno que nos permitió hacer rumbo directo con el espinaker y el Génova en orejas de burro, a una velocidad endiablada (en los mejores momentos vimos picos de 8 nudos). Pasamos por Laredo poco después de las 14 h. y no nos pareció prudente desperdiciar ese viento con toda la tarde por delante, y decidimos seguir hasta Bilbao:



El rumbo es tan directo siguiendo la costa que parece el recorrido de una motora. En condiciones normales (con viento del NE) tenemos que navegar hacia el Este dando bordos y alargando la distancia en proporción.

Llegamos a Getxo a las 19 h, o sea que nos hicimos las 38 millas en 9 horas, una media de 4,2 nudos, lo que no está nada mal para este barquito. El barco se había movido tanto con los balances de la empopada prolongada que al desembarcar tanto Juan como yo sentimos el "mareo de tierra" .

En Getxo fuimos a recordar los antiguos paisajes que rodean está bonita bahía, las casas de su fachada marítima, el abra del puerto, el antiguo puerto pesquero y las galerías de Punta Begoña:





Las galerías Punta Begoña (primera foto) son especiales por su origen, su singular ubicación y la tecnología vanguardista empleada en ellas. Son obra del arquitecto Ricardo Bastida, en 1918, motivada por un desprendimiento de rocas que había que contener. Pero en vez de un simple muro de contención decidió levantar un espacio de disfrute del paisaje desde donde dominar las minas de hierro de la margen izquierda, la bahía y el bullicio de la burguesía, o sea  desde donde contemplar el mar y cotillear un poco. Han estado unos años abandonadas pero después de su rehabilitación se pueden visitar de forma guiada y se utilizan para diversas actividades culturales.

Mañana intentaremos llegar a Bermeo. El pronóstico es de vientos flojos del NE, o sea que nos tocará ceñir, como siempre.

 Con cuidado, navegantes.