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domingo, 11 de abril de 2021

Dibufirma del Bakunin.

 Dibufirma del Tonic 23 "BAKUNIN" (clic encima para verla mejor):



sábado, 10 de abril de 2021

Renovar la pirotecnia y engrasar los winchies.

Hola navegantes.

Todos los barcos tienen obligación de llevar algunas bengalas u otra pirotecnia para señalarse en el mar en caso de necesitar auxilio. El Corto Maltés debe llevar 6 bengalas, 6 cohetes con paracaídas y un bote de humo.

No he encontrado datos de España, pero en Francia se venden cada año 258.000 piezas, lo que equivale a 63 toneladas de pólvora, una cantidad en la que da miedo pensar porque podría servir para empezar una guerra. A nadie le gusta tener que llevar esa bomba de relojería a bordo, pero de momento lo manda la ley y no se ha autorizado sustituir la pirotecnia por aparatos de pilas, por ejemplo. Se ha demostrado que los aparatos de pilas duran mucho más, pero su intensidad luminosa es infinitamente menor, por lo que de momento no se han homologado.Y las multas son cuantiosas, tanto por no llevarlas como por llevarlas caducadas, que se considera un riesgo específico y por eso se penaliza. Concretamente, por llevarlas caducadas son 1.500 euros.

La pirotecnia suele tener una caducidad de 4 años. Cada elemento lleva impreso el mes y año de caducidad, entendiéndose que sirven hasta el último día de ese mes.  A mí me caducaba en abril y he tenido que renovarla.

 

 Hasta hace pocos años no existía una norma específica para la recogida de las caducadas, y cada uno se arreglaba como podía. Algunos las usaban poco antes de caducar, en un sitio seguro, para aprender su manejo o enseñárselo a sus tripulantes. Aunque el riesgo es mínimo, sólo faltaría que una defectuosa provocara un accidente sin necesidad. Otros las entregaban en los puntos de venta, donde se almacenaban indefinidamente (otro peligro). Y los más desaprensivos las tiraban a la basura o al mar. Actualmente el vendedor tiene obligación de recoger las caducadas al vender las nuevas. Si son del mismo fabricante no suelen cobrar, y si son de otro fabricante se cobra una pequeña tasa (a mí me han cobrado 0,41 euros por cada bengala) por su recogida segura para devolverla a un sitio de reciclado, donde se procede a su eliminación o "inertización". Por supuesto se recogen y almacenan en recipientes blindados, y por empresas homologadas, para evitar cualquier riesgo para las personas.

También hemos aprovechado estos días para engrasar y revisar los winchies, ya que el de babor se había trabado. 

 

Se había roto el  muelle de uno de los trinquetes o "perrillos", que son las piececitas que hacen que el winchie sólo pueda girar en una dirección. Cualquier mantenimiento del winchie es guarro, guarro, y en este bricolaje la blancura de la cubierta tiene derecho a tanta consideración como un erizo en la autopista. El winchie está lleno de una grasa consistente vieja y de color negro, que hay que limpiar con disolvente hasta dejarlo impoluto, para a continuación volver a embadurnarlo con la misma grasa consistente negra. Ya os imagináis cómo queda la bañera. Hay que dedicar después tanto tiempo a limpiarla como se ha dedicado al winchie.

 Pero hemos resuelto el bloqueo que tenía, y es otro problema evitado en el viaje a Italia. Además me ha servido para comprar un repuesto de muelles y trinquetes, por si me falla otro winchie durante la travesía.

Con cuidado, navegantes.

viernes, 9 de abril de 2021

Para ver la tertulia de vela solidaria.

 Podéis ver la tertulia de ayer sobre vela solidaria aquí:

Clic aquí.

jueves, 8 de abril de 2021

Problemas con la grúa.

 Hola navegantes.

En la vuelta a Italia necesitaré cargar el Corto Maltés con una grúa cuatro veces: en Getxo para subirlo al camión y en La Nouvelle para echarlo al agua en el Mediterráneo; y a la vuelta en Plasencia para sacarlo del río Po, y nuevamente en Getxo para devolverlo al Cantábrico. El transporte fácil por carretera es otra ventaja de los veleros pequeños y de orza abatible, que no necesitan un convoy ni un camión especial, y te permite disfrutar de planos de navegación más alejados de tu puerto base.  Pero tengo que reconocer que cada viaje por carretera es una preocupación después del accidente en el remolque cuando íbamos a Elba (ver entrada de 4-5-16). Pero también que todas las experiencias posteriores, que ya son varias, con el transportista que ahora me lo lleva en un camión (bastante más seguro que el remolque) han sido positivas. Pero de vez en cuando circulan por la red vídeos como este, que te pone los pelos de punta:

Clic aquí

 Seguramente se trate de un vehículo antiguo, pues los camiones-grúa modernos tienen una alarma que te indica cuándo el peso de la carga, combinado con el brazo de palanca, sobrepasa el punto crítico del desequilibrio, y un mecanismo de seguridad le impide seguir alejando la carga del camión.

También me ha parecido raro que el del vídeo descargue el barco por el frente, porque las patas estabilizadoras están por el costado, y a mí siempre me lo han descargado y cargado con el camión de lado. Algo debían de sospecharse, porque habían lastrado con sacos las patas estabilizadoras de detrás:

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 7 de abril de 2021

Publicidad náutica (14).

 Hola navegantes.

Este anuncio va otra vez de la desmesura en los veleros. Fijaos, con 58 metros de eslora, casi 500 toneladas de desplazamiento, y dentro una sala de conferencias, camarotes con más lujo que el Hotel Palace, piano, y hasta una piscina en la cubierta.



Necesita una plantilla de tripulación de 11 personas. El que se la pueda permitir puede conseguir el velero, de segunda mano, por 27,5 millones de eurillos.

 Aquí podéis ver una visita guiada:

Clic aquí. 

Cuidado que no os dé un infarto al verlo.

lunes, 5 de abril de 2021

Vela solidaria en la tertulia "A toda vela".

 Hola navegantes. 

Las tertulias "A toda vela" son conversaciones informales de temas náuticos, en la que expertos en un tema ponen en común sus experiencias. En esta ocasión nos han invitado a los organizadores de la actividad de vela solidaria con niños enfermos en las Comunidades de Cantabria, Andalucía y Murcia. Cada uno con sus años de experiencia, sus peculiaridades y ritmos, pero todos con el objetivo de acercar el mundo del mar y de la navegación a vela a los niños afectos de distintas enfermedades.

 


La tertulia será el jueves 8 de abril a las 20 h. y podrá seguirse en el canal de YouTube:

https://youtu.be/j-xgwLzL3OU

 Con cuidado, navegantes.

viernes, 2 de abril de 2021

Publicidad náutica (13).

Hola navegantes.

En este nos enseñan a una mujer que conserva su atractivo habiendo tenido dos hijos, a las dos criaturas (obviamente un niño y una niña) y al afortunado.

 Muy lejos, en segundo plano, el barco. Es lo mismo, igual valdría para un coche, unas vacaciones, un curso de inglés, un club de pádel ... o un velero. Lo que te venden es la familia feliz.

Con cuidado, navegantes.

jueves, 1 de abril de 2021

Publicidad náutica (12).

 Hola navegantes.

Hoy traigo dos anuncios para que veáis la expresividad de que son capaces los niños. 

El primero es de una exposición que se hizo en Francia sobre la Volvo Ocean Race, una regata de vuelta al mundo a vela en equipaje. Lo traigo porque la cara de asombro del chaval al descubrir las imágenes de la regata es genial.

Ya sé que es un deseo utópico, porque no todos consiguen vivir al lado del mar, pero ojalá a todos los niños se les diera la ocasión de descubrir el mundo del mar y de la navegación.

Y como contraste, la cara de por qué habré venido de esta niña, ya mojada por las primeras salpicaduras del mal tiempo, para anunciar una web de avisos de tormentas:

 Con cuidado, navegantes.


miércoles, 31 de marzo de 2021

6 años ya.

 (Clic encima para leerla mejor).



martes, 30 de marzo de 2021

La Horadada sigue horadada.

 Hola navegantes.

La Isla Horadada se encuentra a la entrada de la bahía de Santander, y siempre ha tenido una imagen única, de la que deriva su nombre. Aquí podéis ver unas imágenes históricas, la primera es antes de que tuviera faro:

 La siguiente la del primer faro que se instaló en ella:


 La siguiente cuando el faro estaba pintado de cuadritos:


 Y la siguiente cuando ya se estableció su carácter de baliza de peligro aislado y se adoptó el color estándar rojo y negro, con dos bolas negras en su cima:

 

 En enero de 2005 un temporal rompió el arco, y para los que nos hemos criado en Santander fue como si de repente a tu padre le cambiaran la cara, no reconocíamos la entrada de la bahía:


La mutilación se produjo en parte por la colmatación de arena de la bahía. Cuando yo era pequeño esa parte era de las más hondas, y las olas de mar de fondo no rompían, pasando sobre la isla como acariciándola. La pérdida de profundidad en la zona ha hecho que ahora las olas sean rompientes, descargando toda su fuerza lateral contra la roca:

De hecho, ahora allí van a veces los surfistas a aprovecharlas. 

Una leyenda cuenta que San Emeterio y San Celedonio, los patronos de Santander, eran dos hermanos que se convirtieron al cristianismo, fueron decapitados, y sus cabezas fueron arrojadas al río Ebro. Tras llegar al mar recorrieron toda la península en sentido antihorario (el más difícil) hasta llegar a Santander. Allí perforaron el agujero de La Horadada (llamada antiguamente Peña de los Santos Mártires) y siguieron hasta alcanzar finalmente el Cerro de Somorrostro, al que en entonces bañaban las aguas del Cantábrico y en donde se levantaría la abadía de San Emeterio. 

Tras la destrucción del arco se recuperó la bóveda que había caído al mar de una sola pieza, y estuvo expuesta en el muelle de San Martín muchos años con intención de restaurar el islote, lo que finalmente no se ha hecho.

Como he buceado muchas veces por la zona, he comentado que debajo del agua hay otro arco igual de grande que el que sobresalía, y que por lo tanto la peña, realmente, sigue estando horadada. Lógico, si eran dos cabezas tenía que haber dos agujeros. Ayer coincidió que había una bajamar impresionante (coeficiente 113), que todos los vientos habían desertado, y que había un poco de mar de fondo que en los senos de las olas bajaban aún más el nivel del mar junto a la roca, y entonces asomaba el segundo arco. Podéis ver su bóveda a la izquierda (debajo del agua se abre más):

Una pena de deterioro.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 29 de marzo de 2021

Publicidad náutica (11).

Hola navegantes.

Este anuncio es de una marca de "patentes", que es como llamamos a las pinturas antiincrustantes, que se dan cada año o cada dos años en la parte sumergida del casco para evitar que se peguen y críen algas y caracolillos, que luego no dejan avanzar al velero. Se ve a los técnicos de la empresa trabajando debajo del agua con sus microscopios, paletas de colores, tablets, etc, y encima del barco a una familia disfrutando gracias a que ellos se han ocupado del trabajo de "debajo".

 Es uno de los mantenimientos más caros e incómodos de un velero porque hay que sacarlo del agua con una grúa, y si esperas al verano hay lista de espera en el varadero.

Hay dos tipos de patentes. Las de "matriz dura" son las clásicas, que dejan una capa de pintura un año tras otro. Tienen el inconveniente de que se acumula el peso de las capas (no es mucho, 1-2 kg cada año) y cada pocos años hay que rascar y decapar la pintura acumulada. Y la ventaja de que son un poco más baratas. Además, en los barcos que pueden varar, como el Corto Maltés, las capas acumuladas protegen el gelcoat de las ralladuras que se producen por apoyarse en la arena o en las conchas.

El otro tipo son las patentes "autopulimentantes". La capa de pintura que se da cada año se va desprendiendo a medida que el barco navega, lo que va haciendo aflorar capas nuevas de producto activo. Tienen en inconveniente de que manchan lo que tocan (si buceas alrededor del barco puedes salir con el bañador pintado, y lo mismo el cabo del fondeo), y que en caso de vuelco es casi imposible mantenerse encima del casco dado la vuelta, porque resbalan como el hielo. Y que no son buenas para barcos que se mantienen fondeados en las rías, porque al correr la marea todos los días del año bajo el casco la desprende como si estuviera navegando, y les dura poco. Y la ventaja de no acumular capas de pintura, ya que lo que no se ha desprendido con la navegación lo hace fácilmente con la karcher al sacarlo del agua.

Respecto al color, hay mucha variedad en el mercado. Aparte del aspecto estético hay que considerar los aspectos prácticos. La pintura blanca y la gris pueden hacer que una ballena que vea al barco desde abajo lo confunda con otra de su especie, se acerque para jugar o aparearse, y sin querer lo hunda. Y la azul (sobre todo) pero también la negra y la verde en caso de vuelco se distinguen mal del resto del color del mar desde el aire, dificultando la localización del barco por los rescatadores.

Nosotros damos siempre al Corto Maltés patente autopulimentante, aunque conservando las capas de pintura de matriz dura, que dio el propietario anterior, para que contribuyan a proteger el casco cuando varamos. Y respecto al color, aunque previamente lo cambiábamos cada año, ya hemos decidido darlo siempre rojo, que es el que mejor se distingue desde el aire si el barco vuelca.

Con cuidado, navegantes.

domingo, 28 de marzo de 2021

Cambio del termostato.

Hola navegantes.

Al cerrar la vuelta a Italia por el Río Po, al Norte, tendremos que desarbolar para pasar por debajo de los puentes. Eso nos obligará a navegar varios días a motor. Los fuerabordas pequeños de los veleros están más pensados para usos cortos, como las entradas y salidas de los puertos. Yo en Santander no le uso más de 5-10 minutos cada día que navego, pues en cuanto salgo de las escolleras izo las velas. El uso intensivo que se hace de él en los ríos y canales obliga a un mantenimiento exhaustivo.

En la revisión de este año estaba incluido el cambio del rotor de la bomba de agua, la pieza que bombea el agua de refrigeración, pero no el del termostato. El termostato es una pieza compuesta por una válvula y un  muelle, incrustada en el circuito de refrigeración. Cuando el motor se calienta y con él el agua del circuito, el muelle se dilata y abre la válvula, permitiendo el paso del agua fría hacia el bloque del motor para refrigerarlo. Como el agua es salada, con el tiempo ese muelle se carga de sal y de incrustaciones y se bloquea, impidiendo la apertura de la válvula con riesgo de calentamiento del motor.

Cambiarlo es relativamente fácil. Si vas a hacerlo sin sacar el fueraborda del pozo se empieza, como para cualquier ñapa, por rodearlo con una tela de protección que evite que las piezas se te caigan al mar por el agujero.

 En mi motor Mercury el termostato está alojado debajo de los cables del acelerador:

 Se levanta la tapa soltando dos tornillos y aparece:

Ahora hay que sacarlo y proteger el circuito del agua con una tela o un papel, para que al rascar la junta las virutas no entren al circuito:


 Se rasca la junta vieja de la base y de la tapa:

 Se coloca el termostato nuevo:


A continuación la junta nueva:


Y finalmente se vuelve a atornillar la tapa. Como en todas las reparaciones, aconsejo ir tomando fotos de las etapas sucesivas al desarmar, para  luego, al montarlo todo, estar seguro de ir haciéndolo bien.

Si el termostato viejo no tiene el muelle roto se puede reutilizar. Para ello hay que ponerlo en una cazuela con agua y hacerla hervir. Si al ir aumentando la temperatura el muelle se dilata y la válvula se abre, es que funciona. En ese caso se deja en vinagre de limpieza durante unas horas, y se cepilla para quitarle todas las incrustaciones. En la siguiente foto podéis ver el termostato al salir del vinagre, casi como nuevo, y en frío, con la válvula cerrada:

 Y en la siguiente en caliente, con la válvula abierta. Está claro que este termostato es reutilizable, y le guardaré de repuesto.

Yo aconsejo llevar siempre un termostato y su junta de repuesto, pues te evita un calentón del motor, es fácil de sustituir, y en cualquier viaje es la típica avería tonta que te inmoviliza varios días, pues son piezas que no suelen tener en los concesionarios y tardan varios días en conseguirlas.

Finalmente aproveché para limpiar el circuito de refrigeración, pues había visto que casi no salía agua por el chivato (es un chorrito que se deja salir para comprobar que la bomba de agua de refrigeración funciona bien; el chorro tiene que salir con fuerza, si sale gota a gota hay que revisarlo). Para eso tuve que sacar el motor del pozo y conectarle la manguera del pantalán,la que se usa para endulzarlo.

 Estaba lleno de piedrecitas y una de ellas había obstruido el chivato. Después de limpiarlo y de meterle un poco de vinagre, ya salía con fuerza, como siempre:

 Aquí la mierdecilla que salió del circuito:

Otra cosa con la que me quedo tranquilo para la navegación de este verano.

Con cuidado, navegantes.

sábado, 27 de marzo de 2021

Publicidad náutica (10).

En esta ocasión los veleros Hanse vuelven a caer en el tópico más descarado. Debajo del velero navegando, con el título "Único en su clase", nos enseñan unas fotos de los interiores. La de la izquierda, el salón, deja pequeños a los de nuestros pisos, y con unas copas de cristal al lado de la escalera esperando el mejor momento para caerse al suelo. Y la de la de la derecha uno de los dormitorios, con una cama que deja en ridículo a las de los hoteles de 5 estrellas, sin telas antiescoras, lo que garantiza caerse al suelo si se pretende dormir navegando. Con el barco escorado se duerme mejor y más seguro en el suelo que en esa cama tan alta. Está claro que te venden un barco para hacer muchas horas de pantalán y para cerrar negocios.


 En la cama descansa una mujer vestida (otra vez) de blanco inmaculado, que lleva pintadas hasta las uñas de los pies (¡navegando a vela!), cuando la realidad es que a bordo llevamos unas uñas que desesperarían a una manicura.Y por si fuera poco nos la presentan leyendo una revista, para no cortarse, llamada "Materialista". Para que no quede ninguna duda de a quién dirigen el anuncio.

Con cuidado, navegantes.

viernes, 26 de marzo de 2021

Buenas noticias de la foca Josefina.

 Hola navegantes.

En entradas anteriores (15-7-18, 17-11-18 y 4-9-20) os hablé de la foca Josefina, que vive desde hace más de 20 años en el estuario del Rio La Rance, en Francia, donde se supone que llegó atravesando las esclusas paralelas a la presa mareomotriz. La conocimos durante nuestra vuelta a Francia en el Corto Maltés, cuando entramos en el río La Rance para conocer sus paisajes y el curioso fenómeno de las mareas artificiales. Josefina se ha hecho una habitante más del pueblo de Plouër-sur-Rance, y va a la playa con los niños. Están tan acostumbrados a ella que ya hasta juegan a su lado sin hacerla caso, como si fuera un perro dormido. Incluso hay un restaurante, "La cala de Mordreuc", que ha hecho de Josefina su logo y ha señalado con carteles el camino a los sitios donde suele descansar.

 El año pasado enfermó, perdió casi la mitad de su peso, se encontraba debilitada y sin capacidad de nadar y de pescar para alimentarse, y la llevaron al Oceanópolis de Brest para intentar diagnosticarla y curarla. Allí ha pasado 3 meses, habiendo engordado 32 kg y recuperado todo su pelaje de color leopardo (cuando está seca) y la capacidad de pescar. Ya recuperada, fue devuelta al río en el mismo lugar donde fue recogida, un día de noviembre con 5ºC en el exterior y 15 ºC en el agua, las condiciones ideales para ella. Esta vez no han intentado devolverla al mar porque probablemente, tras 20 años, ya no sea capaz de integrarse en una manada. La llevaron en una furgo del Oceanópolis, dentro de una jaula, y la depositaron en un pantalán. Con mucha calma husmeó el aire, y tranquilamente se metió al agua que tan bien conoce, desapareciendo enseguida de la vista de sus cuidadores.



Ahora recomiendan a los ribereños que la vigilen y comuniquen cualquier comportamiento anómalo. Lo más preocupante sería el adelgazamiento, pero también verla apoltronada en la arena de la orilla sin ir al agua a pescar, o posturas anormales distintas de la habitual de las focas "en banana". Se sigue recomendando observarla de lejos, porque no deja de ser un animal salvaje que puede morder, transmitir alguna enfermedad, o atacar al interpretar una caricia como una agresión.

La otra buena noticia es que Josefina ya tiene compañía. En entradas anteriores os contaba que en 20 años ninguna otra foca se había atrevido a entrar en La Rance a través de las esclusas, y de lo peligroso que era intentarlo por la proximidad de las turbinas de la energía mareomotriz, que pueden convertir a cualquier ser vivo en carne picada. Pues ya hay 4 focas en La Rance, e incluso hubo 5, pero una de ellas fue encontrada muerta poco después. 

 

A Josefina le queda una esperanza de vida de por lo menos 15 años, y al parecer las focas no tienen menopausia, o sea que podría engendrar a pesar de su avanzada edad. Pero se teme que no sea capaz al haber perdido sus instintos después de tanto tiempo alejada de la vida salvaje y conviviendo con los humanos. Se desconoce cómo trataría a sus hijitos, si  les dejaría acercarse a los humanos, si perderían su carácter de animales salvajes y sabrían sobrevivir, etc. De hecho, aunque nos caiga tan simpática y sobre todo después de haberla conocido y acariciado, Josefina es un ejemplo de fracaso en la reintroducción al medio natural.

A ver si se ha recuperado del todo y dentro de unos meses nos da una "sorpresita". 

Con cuidado, navegantes.

jueves, 25 de marzo de 2021

Publicidad náutica (9).

Hola navegantes.

La Ruta Solidaria del Chocolate es una regata transatlántica que rememora las huellas históricas del comercio del cacao, entre Francia y México. La regata consta de 3 partes:

1) Una competencia deportiva náutica profesional.
2) Un evento de promoción e intercambio cultural y artístico.
3) Un evento solidario, que apoya causas de desarrollo social y protección del medio ambiente. Cada barco es portador de un proyecto de desarrollo sostenible, financiado por los espónsores.

Este es el cartel anunciador de la de 2012, en la que se les ocurrió hacer un velero de chocolate, para hacer honor al nombre de la regata:


 Al contrario de otros anuncios que fomentan la parte hedonista, lujosa y elitista de la vela, da gusto leer alguno sobre estas iniciativas solidarias, de las que hay muchas.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Publicidad náutica (8).

Hola navegantes.

Este anuncio de un catamarán (los veleros más rápidos) busca seducir a los amantes de la velocidad y los récords. No muestra imágenes de un interior lujoso ni de chicas de calendario, sino el propio velero levantando perlas con la proa, bajo un cielo nublado y un mar que empieza a levantarse. O sea, nada parecido a los fondeos idílicos de otros anuncios. El titular dice: "la velocidad está limitada en tierra. No en el mar".

 Como si te asegurase una caza del récord. Pero lleva un asterisco que, en letra pequeñita, dice bajo la foto "A más de 300 metros de la costa y fuera de puertos, radas y zonas reglamentadas". 

Lo que es cierto, hay zonas del mar con la velocidad limitada. En algunos estrechos está limitada incluso a una milla de la costa. Por ejemplo en el faro de Santa Catalina, al Sur de la isla de Wight, está equipado con un radar AIS para controlar a los barcos que pasan, y la multa es de 1.000 libras esterlinas si se sobrepasan los 10 nudos a menos de una milla de la costa. Acompañan la  multa con una foto, como en las de carretera. Como es una zona de grandes mareas, no me extrañaría que puedan sobrepasarse los 10 nudos incluso con un velero. Nosotros, en la vuelta a Francia con el Corto  Maltés, en algunos estrechos del Canal de la Mancha superamos los 11 nudos.

Por lo tanto la publicidad del catamarán es seductora para los amantes de la velocidad, y como siempre pasa, el tinte de la dura realidad va en la letra pequeña.

Con cuidado, navegantes.

martes, 23 de marzo de 2021

Otra foca en la bahía.

 Hola navegantes.

Cuando te crees que tienes tan vista la bahía que ya nada te sorprende, el día más inesperado ocurre. Ayer estaba con la piragua por los alrededores de la escollera de Pedreña y vi como una roca negra que sobresalía del agua a unos 50 metros de donde finaliza. Me parecía raro no conocer ese escollo que sería tan peligroso, y al acercarme desapareció. Claro,no era una piedra sino la cabeza de una foquita. 

Por supuesto la foto es nefasta, tuve que hacerla con el móvil dentro de la funda estanca y sin  preparar nada. Como es un animal curioso como un conserje salió varias veces a ver qué era ese extraño pez amarillo con un humano encima. Pero cuando me acercaba a ella se sumergía y volvía a parecer 50 metros más lejos, casi siempre por mi espalda para ponérmelo difícil. Así estuvimos jugando al escondite como un cuarto de hora, hasta que desapareció.

Estos encuentros, aunque de tan lejos, son mucho más emocionantes que ver a la foca de cerca en un acuario, porque está en su medio y en libertad. 

Periódicamente entran en la bahía mamíferos marinos, por ejemplo esta otra foquita en 2014:

 















 Aquí podéis ver en un vídeo cómo se desperezaba la del Palacete del Embarcadero:

 
O esta otra en 2010:
 

 También han entrado muchas veces delfines, y ya de forma excepcional hasta una ballena.

Con cuidado, navegantes.