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miércoles, 21 de abril de 2021

Veleros solidarios en la erupción volcánica.

 Hola navegantes.

El 9 de abril erupcionó el volcán La Soufrière, en la Isla San Vicente, del Caribe. No lo hacía desde 1979, y desde la erupción la población vive entre las cenizas, entre otras cosas privados de agua por la contaminación de los ríos. Numerosos veleros de las islas de alrededor se han organizado para encaminar la ayuda humanitaria. Entre ellos el Ganesha, cuyos propietarios, Yoann y Clotilde, han decidido organizar ellos mismos las colectas y donaciones.

Una parte de la población ha sido evacuada a campos de concentración, pero muchos han preferido quedarse en sus casas por temor al pillaje. Yoann y Clotilde asistieron impotentes, desde Martinica, a la desgracia que se desarrollaba sólo a 80 millas al sur (un día de navegación) y como  muchos otros habitantes de las islas de alrededor, decidieron no permanecer impasibles y ayudar. Detuvieron sus actividades de escuela de vela de crucero con el velero, y se concentraron en organizar la ayuda. Su velero es muy robusto y puede transportar 3 toneladas de carga. 

 

Lo primero fue conseguir un permiso especial en relación con la Covid, para poder descargar en el muelle de San Vicente sin tener que presentar la PCR cada vez.

A continuación pensaron la manera de recolectar el dinero. Clotilde diseñó un póster que se vendió entre 25 y 35 €, que una imprenta les hizo gratuitamente, y en poco tiempo recolectaron 1.700 €. Con 400 € pueden comprar una tonelada de agua, y junto con otros productos de primera necesidad (conservas y productos de higiene) hicieron el primer viaje el 16 de abril, una semana tras la erupción. Actualmente preparan el segundo.

 Muchos otros veleros se han sumado a la iniciativa desde las islas vecinas. Al ver el velero así cargado e imaginarlo escorado navegando con el fuerte viento alisio que hay entre las islas (que no es una brisa frívola, son habituales los 30-35 nudos) uno se pregunta si es lógico correr el riesgo para llevar esa ayuda insignificante. Ver esos paquetes de agua embotellada casi da pena, porque un mercante llevaría tanques de varias toneladas, o depuradoras de campaña, mucho más eficientes. Pero supongo que se han aplicado el refrán "si no puedes con la vida, prueba con la vidita", en el sentido de que a las personas individuales estos problemas de gran magnitud nos sobrepasan, su solución global está fuera de nuestro alcance. Pero para no quedarnos impasibles podemos aportar nuestro granito de arena, que junto al de los demás puede que sumen algo significativo en la vida de unos pocos de los afectados. Y nos queda la tranquilidad de pensar que hemos hecho lo que estaba en nuestra mano, y que por lo menos las pocas familias a las que ha llegado el material han aliviado momentáneamente sus penalidades. 

Con cuidado, navegantes.

sábado, 17 de abril de 2021

¿La firma del joyero?.

 Hola navegantes.

Mirando un antiguo broche familiar observamos que en una de las facetas de una de las piedras se apreciaba una especie de defecto de color negro, más pequeño que una cabeza de alfiler.

Al mirarlo con una lupa de 10 aumentos nos quedamos alucinados al ver que se trataba de un pequeño velero grabado en la piedra (en la tercera por la izquierda):


 Su detalle es impresionante, pues tiene la vela, el casco, y hasta la silueta del tripulante:


Si alguien conoce la explicación, por favor que me lo diga.

jueves, 15 de abril de 2021

Confinados en el velero por el Covid.

 Traducido de Voiles et Voiliers.

El confinamiento en Francia ha vuelto a bloquear a los navegantes en los puertos, como el año pasado. Este es el caso de la familia de Yorick y Vanessa Maguin, que habían iniciado un viaje en velero por Francia. Están de escala obligada en Les Sables-d'Olonne, donde improvisan una vida cotidiana inesperada con sus dos hijos pequeños, Lou (3 años) y Peyo (18 meses). Cuentan cómo viven esta escala obligada a bordo de su velero, en el puerto.

Voiles et Voiliers: ¿Cómo acabasteis confinados en vuestro barco en Les Sables-d'Olonne?

Vanessa: Llevábamos poco más de un año viviendo en nuestro barco y habíamos decidido dar una vuelta a Francia desde Lorient, con el fin de difundir el mensaje de nuestra asociación en las escalas (su asociación "Horizontes" se dedica a crear conciencia sobre el medio ambiente y estudiar el impacto de la actividad humana en los océanos) que habíamos programado de 3-4 días. Pero en nuestra cuarta etapa, llegando a las 19.00 horas a Les Sables-d'Olonne tras zarpar desde la Isla de Yeu, unos amigos nos llamaron para preguntarnos cómo nos íbamos a organizar para este nuevo confinamiento. Aunque no fue una sorpresa, habíamos recorrido un largo camino (más o menos la mitad de la fachada atlántica de Francia) y tuvimos que decidir rápidamente qué íbamos a hacer, sin pensarlo mucho. Al día siguiente nos acercamos a la capitanía para ver primero si podíamos quedarnos, si seguían funcionando todos los servicios portuarios, en particular los aseos, etc. Nos encontraron un buen amarre y eso jugó un papel en nuestra decisión, ya que nuestro descenso desde Lorient se había realizado en ceñida con mucho viento. Este acababa de rolar, por lo que si volviéramos a Lorient iba a ser otra vez difícil y ciñendo. Realmente no queríamos… Y luego no conocíamos Les Sables-d'Olonne y decidimos aprovechar este mes de encierro para conocer la ciudad, sin retroceder.

Voiles et Voiliers: Pero una estancia tan imprevista no es baladí con dos niños pequeños ... ¿Cómo organizáis vuestra vida en el puerto?

Vanessa: En primer lugar, nos alegramos de llegar después de todo ese tiempo incómodo ciñendo contra el viento. Es realmente cómodo estar en el puerto. Nos tomamos nuestro descanso. A nivel organizativo, quiero decir que afortunadamente hace buen tiempo, porque en cuanto llega la lluvia las cosas se complican mucho con los niños pequeños. La vida en los pantalanes es un montón de paseos, una vida en el exterior. Llevamos bien el confinamiento porque nos movemos a pie. El límite de los 10 kilómetros es más que suficiente para nosotros (nota: en Francia no pueden alejarse más de 10 km de su domicilio). Lo mismo ocurre con los niños, que se han acostumbrado a que el barco sea su hogar. Peyo ha estado viviendo en él desde que tenía 6 meses y Lou también ha sido amarinada desde una edad temprana. Y ya hemos conocido a otras parejas que viven en el puerto con sus hijos.

Yorick: nuestra hija Lou ha hecho amigos, lo que no es habitual cuando nuestras escalas se limitan a unos pocos días. Nuestro vuelta a Francia nos había proporcionado hasta entonces escalas mucho más cortas. Esto nos permite conocer gente, que les dé tiempo a los niños para hacer amigos. Y yo puedo hacer bricolajes en el barco, los que no tuve tiempo de hacer antes de la salida. Hemos podido barnizar, reparar la capota... Esta pausa nos deja un poco de tiempo para preparar el barco y nuestra aventura. Nos permite ser más meticulosos.

Voiles et Voiliers: ¿Cómo es un día típico a bordo?

Vanessa: Nuestro Océanis 390 (12 metros) tiene 3 cabinas, por lo que cada uno tiene la suya. Está la cabina de los padres en proa y las cabinas de los niños en popa. También disponemos de un gran salón, muy luminoso porque hemos cambiado todas nuestras ventanas. El barco tiene 4 metros de manga... 

 


 En resumen, vivimos en un ambiente confortable, lo que significa que tendemos a vaguear por la mañana. Difícil empezar el día antes de las 10 de la mañana. Suele ser Yorick quien pone la lavadora lo primero. Para contaminar menos usamos pañales lavables con nuestros hijos. Por eso hay que ponerla todos los días. 

 

 Luego viene el momento de leerle a nuestra hija Lou, a quien doy clase en el barco. A continuación viene pelar las verduras, alternando con las compras que hacemos con mucha asiduidad en el mercado de Arago, que es un buen paseo con los niños. Después del almuerzo, mientras los niños duermen una siesta de 14 a 16 h, aprovechamos para trabajar en nuestra asociación. A partir de las 16 volvemos a pasear. En resumen, hacemos cosas relativamente simples y, sobre todo, ¡nos tomamos nuestro tiempo!. 

Eso es lo que queríamos hacer cuando decidimos cambiar nuestras vidas, por lo que dejamos nuestros respectivos trabajos, por prometedores que fueran, vendimos nuestro apartamento y decidimos vivir en un barco. Cuando nos embarcamos en esta aventura teníamos un poco de miedo de perder calidad de vida, lo que no ha ocurrido en absoluto. Por supuesto, consumimos de manera diferente, pero nos alimentamos de los encuentros con las personas que nos permite esta liberación de tiempo. Estos encuentros habrían sido imposibles en nuestra vida de antes, que era un poco de "metro, trabajo, cama". A menudo volvíamos a casa por la noche tan cansados ​​sin ni siquiera teníamos ganas de hablar con nuestro vecino ...

Hasta aquí la entrevista. La he traído a colación porque creo que ese debe ser el espíritu, dar más valor al tiempo libre que a las otras cosas que los franceses resumen en la expresión "métro, boulot, dodo" (metro, trabajo, dormir), para referirse a aquellos que viven sólo para coger el metro para ir al trabajo, y de vuelta por la tarde al metro para llegar a casa a dormir.

 No obstante hay que reconocer que la situación de esta familia es especial, como bien han explicado, y que disfrutan de un barco especialmente grande y cómodo. Si a mí me confinan un mes en los 2-3 metros habitables del Corto Maltés durante la vuelta a Italia, sin poder alejarme más de 10 km, creo que no sobrevivo al confinamiento.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 14 de abril de 2021

Dibufirmas, dibucartas y dibupoemas.

 Dibufirma del Tonic 23 "CHAVALOTTI":

 Es el último que se ha incorporado a nuestro grupo. ¡Bienvenido!.

Los que me seguís sabéis que hay 3 formas de retorcer las letras. 

La más corta es la dibufirma, que es hacer un barco con una sola palabra. Su complejidad depende de la palabra. Si tiene letras puntiagudas, como la A o la N, suele ser fácil para sacar la proa o la vela, pero hay otras letras, sobre todo las redondas, como la O o la P, muy difíciles de integrar. Además depende también de la longitud del nombre, tanto si es muy largo como muy corto. Por ejemplo, en la navegación a la isla de Elba y en la vuelta a Francia con el Corto Maltés hice una dibufirma de los puertos donde pasábamos la noche. Ejemplo de uno difícil por largo: "Palavas-Les-Quatre-Canaux":

Y de uno difícil por corto: "Ay", en Francia:


La dibucarta es hacer una silueta con una frase larga. Es la más fácil, porque puedo ir redactando la frase a medida que aparecen las características del dibujo, y hacer, por ejemplo, que a la altura de la oreja de un animal quede una letra de punta (A o N)  a la altura de los ojos una letra redonda (o, a, G) etc. Siempre puede el dibujo sobre el texto, o sea, tengo que adaptar el texto al dibujo. Como ejemplo, la dibucarta del 31 de marzo, en memoria de Santiago, que se quedó sin traducir y que hago ahora (clic encima para verla mejor):

"Amigo Santiago, después de diagnosticarte el cáncer transcurrieron las semanas y los meses y parecía que se había conseguido tu ... curación, pero finalmente el cáncer te venció" (sigue normal).

Y finalmente el dibupoema es hacer un dibujo con un poema que ya existe. Es la más difícil, porque hay que adaptar el dibujo a ese texto ya que, obviamente, no vas a modificar la poesía. Aquí puede el texto sobre el dibujo, y por eso, por lo menos para mí, es más difícil, ya que me muevo mejor en la literatura que en el dibujo. Un ejemplo en la entrada del 21-3-21, Día mundial de la poesía, con la poesía "Besos", de Gabriela Mistral, que os recomiendo volver a leer.

Con cuidado, navegantes.

martes, 13 de abril de 2021

El grupo de whatsapp de los Tonic 23.

 Hola navegantes.

Desde hace tiempo algunos propietarios del velero Tonic 23 mantenemos activo un grupo de whatsapp donde ponemos en común nuestras experiencias, valoraciones, bricolajes y las mejoras que hacemos a nuestro barco. De momento somos 20, y hemos compartido mejoras como la forma de hacer un toldo o bimini, de poner los paneles solares, de dejar el fueraborda fuera del agua aunque vaya ubicado en el pozo, tipos de frigorífico, hacer una ducha, barbacoa, cambiar la orza, plataformas de popa, cómo llevar el anexo, refuerzo de los pasamanos para que no se rompan al pisar encima, iluminación del interior, etc. También ha servido para intercambiar piezas que a uno le sobran y otro necesita, cuando ya están descatalogadas y el astillero no las suministra.

A los que se incorporan les intento hacer (de regalo de bienvenida) la dibufirma de su barco, aunque no siempre se puede. Algunos eligen nombres muy raros. Aquí el último incorporado, el Tonic 23 "THE WITCHES":

Si alguno de los que sigue este blog tiene un Tonic 23 y quiere incorporarse al grupo, que me lo diga por privado.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 12 de abril de 2021

Publicidad náutica (15).

 Esta no me acuerdo lo que anunciaba, y es algo que se critica a los muy buenos publicistas. Que la gente se fija en el anuncio en sí, su imagen, que le absorbe tanto que no se entera del producto que anuncia. Se ve la radiografía que ha hecho el médico a un paciente que le plantea este problema:

"Doctor, no puedo apartar de mi mente la navegación a vela".


Y resulta que dentro del cerebro lleva un velero. Me pareció genial.

domingo, 11 de abril de 2021

Dibufirma del Bakunin.

 Dibufirma del Tonic 23 "BAKUNIN" (clic encima para verla mejor):



sábado, 10 de abril de 2021

Renovar la pirotecnia y engrasar los winchies.

Hola navegantes.

Todos los barcos tienen obligación de llevar algunas bengalas u otra pirotecnia para señalarse en el mar en caso de necesitar auxilio. El Corto Maltés debe llevar 6 bengalas, 6 cohetes con paracaídas y un bote de humo.

No he encontrado datos de España, pero en Francia se venden cada año 258.000 piezas, lo que equivale a 63 toneladas de pólvora, una cantidad en la que da miedo pensar porque podría servir para empezar una guerra. A nadie le gusta tener que llevar esa bomba de relojería a bordo, pero de momento lo manda la ley y no se ha autorizado sustituir la pirotecnia por aparatos de pilas, por ejemplo. Se ha demostrado que los aparatos de pilas duran mucho más, pero su intensidad luminosa es infinitamente menor, por lo que de momento no se han homologado.Y las multas son cuantiosas, tanto por no llevarlas como por llevarlas caducadas, que se considera un riesgo específico y por eso se penaliza. Concretamente, por llevarlas caducadas son 1.500 euros.

La pirotecnia suele tener una caducidad de 4 años. Cada elemento lleva impreso el mes y año de caducidad, entendiéndose que sirven hasta el último día de ese mes.  A mí me caducaba en abril y he tenido que renovarla.

 

 Hasta hace pocos años no existía una norma específica para la recogida de las caducadas, y cada uno se arreglaba como podía. Algunos las usaban poco antes de caducar, en un sitio seguro, para aprender su manejo o enseñárselo a sus tripulantes. Aunque el riesgo es mínimo, sólo faltaría que una defectuosa provocara un accidente sin necesidad. Otros las entregaban en los puntos de venta, donde se almacenaban indefinidamente (otro peligro). Y los más desaprensivos las tiraban a la basura o al mar. Actualmente el vendedor tiene obligación de recoger las caducadas al vender las nuevas. Si son del mismo fabricante no suelen cobrar, y si son de otro fabricante se cobra una pequeña tasa (a mí me han cobrado 0,41 euros por cada bengala) por su recogida segura para devolverla a un sitio de reciclado, donde se procede a su eliminación o "inertización". Por supuesto se recogen y almacenan en recipientes blindados, y por empresas homologadas, para evitar cualquier riesgo para las personas.

También hemos aprovechado estos días para engrasar y revisar los winchies, ya que el de babor se había trabado. 

 

Se había roto el  muelle de uno de los trinquetes o "perrillos", que son las piececitas que hacen que el winchie sólo pueda girar en una dirección. Cualquier mantenimiento del winchie es guarro, guarro, y en este bricolaje la blancura de la cubierta tiene derecho a tanta consideración como un erizo en la autopista. El winchie está lleno de una grasa consistente vieja y de color negro, que hay que limpiar con disolvente hasta dejarlo impoluto, para a continuación volver a embadurnarlo con la misma grasa consistente negra. Ya os imagináis cómo queda la bañera. Hay que dedicar después tanto tiempo a limpiarla como se ha dedicado al winchie.

 Pero hemos resuelto el bloqueo que tenía, y es otro problema evitado en el viaje a Italia. Además me ha servido para comprar un repuesto de muelles y trinquetes, por si me falla otro winchie durante la travesía.

Con cuidado, navegantes.

viernes, 9 de abril de 2021

Para ver la tertulia de vela solidaria.

 Podéis ver la tertulia de ayer sobre vela solidaria aquí:

Clic aquí.

jueves, 8 de abril de 2021

Problemas con la grúa.

 Hola navegantes.

En la vuelta a Italia necesitaré cargar el Corto Maltés con una grúa cuatro veces: en Getxo para subirlo al camión y en La Nouvelle para echarlo al agua en el Mediterráneo; y a la vuelta en Plasencia para sacarlo del río Po, y nuevamente en Getxo para devolverlo al Cantábrico. El transporte fácil por carretera es otra ventaja de los veleros pequeños y de orza abatible, que no necesitan un convoy ni un camión especial, y te permite disfrutar de planos de navegación más alejados de tu puerto base.  Pero tengo que reconocer que cada viaje por carretera es una preocupación después del accidente en el remolque cuando íbamos a Elba (ver entrada de 4-5-16). Pero también que todas las experiencias posteriores, que ya son varias, con el transportista que ahora me lo lleva en un camión (bastante más seguro que el remolque) han sido positivas. Pero de vez en cuando circulan por la red vídeos como este, que te pone los pelos de punta:

Clic aquí

 Seguramente se trate de un vehículo antiguo, pues los camiones-grúa modernos tienen una alarma que te indica cuándo el peso de la carga, combinado con el brazo de palanca, sobrepasa el punto crítico del desequilibrio, y un mecanismo de seguridad le impide seguir alejando la carga del camión.

También me ha parecido raro que el del vídeo descargue el barco por el frente, porque las patas estabilizadoras están por el costado, y a mí siempre me lo han descargado y cargado con el camión de lado. Algo debían de sospecharse, porque habían lastrado con sacos las patas estabilizadoras de detrás:

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 7 de abril de 2021

Publicidad náutica (14).

 Hola navegantes.

Este anuncio va otra vez de la desmesura en los veleros. Fijaos, con 58 metros de eslora, casi 500 toneladas de desplazamiento, y dentro una sala de conferencias, camarotes con más lujo que el Hotel Palace, piano, y hasta una piscina en la cubierta.



Necesita una plantilla de tripulación de 11 personas. El que se la pueda permitir puede conseguir el velero, de segunda mano, por 27,5 millones de eurillos.

 Aquí podéis ver una visita guiada:

Clic aquí. 

Cuidado que no os dé un infarto al verlo.

lunes, 5 de abril de 2021

Vela solidaria en la tertulia "A toda vela".

 Hola navegantes. 

Las tertulias "A toda vela" son conversaciones informales de temas náuticos, en la que expertos en un tema ponen en común sus experiencias. En esta ocasión nos han invitado a los organizadores de la actividad de vela solidaria con niños enfermos en las Comunidades de Cantabria, Andalucía y Murcia. Cada uno con sus años de experiencia, sus peculiaridades y ritmos, pero todos con el objetivo de acercar el mundo del mar y de la navegación a vela a los niños afectos de distintas enfermedades.

 


La tertulia será el jueves 8 de abril a las 20 h. y podrá seguirse en el canal de YouTube:

https://youtu.be/j-xgwLzL3OU

 Con cuidado, navegantes.

viernes, 2 de abril de 2021

Publicidad náutica (13).

Hola navegantes.

En este nos enseñan a una mujer que conserva su atractivo habiendo tenido dos hijos, a las dos criaturas (obviamente un niño y una niña) y al afortunado.

 Muy lejos, en segundo plano, el barco. Es lo mismo, igual valdría para un coche, unas vacaciones, un curso de inglés, un club de pádel ... o un velero. Lo que te venden es la familia feliz.

Con cuidado, navegantes.

jueves, 1 de abril de 2021

Publicidad náutica (12).

 Hola navegantes.

Hoy traigo dos anuncios para que veáis la expresividad de que son capaces los niños. 

El primero es de una exposición que se hizo en Francia sobre la Volvo Ocean Race, una regata de vuelta al mundo a vela en equipaje. Lo traigo porque la cara de asombro del chaval al descubrir las imágenes de la regata es genial.

Ya sé que es un deseo utópico, porque no todos consiguen vivir al lado del mar, pero ojalá a todos los niños se les diera la ocasión de descubrir el mundo del mar y de la navegación.

Y como contraste, la cara de por qué habré venido de esta niña, ya mojada por las primeras salpicaduras del mal tiempo, para anunciar una web de avisos de tormentas:

 Con cuidado, navegantes.


miércoles, 31 de marzo de 2021

6 años ya.

 (Clic encima para leerla mejor).



martes, 30 de marzo de 2021

La Horadada sigue horadada.

 Hola navegantes.

La Isla Horadada se encuentra a la entrada de la bahía de Santander, y siempre ha tenido una imagen única, de la que deriva su nombre. Aquí podéis ver unas imágenes históricas, la primera es antes de que tuviera faro:

 La siguiente la del primer faro que se instaló en ella:


 La siguiente cuando el faro estaba pintado de cuadritos:


 Y la siguiente cuando ya se estableció su carácter de baliza de peligro aislado y se adoptó el color estándar rojo y negro, con dos bolas negras en su cima:

 

 En enero de 2005 un temporal rompió el arco, y para los que nos hemos criado en Santander fue como si de repente a tu padre le cambiaran la cara, no reconocíamos la entrada de la bahía:


La mutilación se produjo en parte por la colmatación de arena de la bahía. Cuando yo era pequeño esa parte era de las más hondas, y las olas de mar de fondo no rompían, pasando sobre la isla como acariciándola. La pérdida de profundidad en la zona ha hecho que ahora las olas sean rompientes, descargando toda su fuerza lateral contra la roca:

De hecho, ahora allí van a veces los surfistas a aprovecharlas. 

Una leyenda cuenta que San Emeterio y San Celedonio, los patronos de Santander, eran dos hermanos que se convirtieron al cristianismo, fueron decapitados, y sus cabezas fueron arrojadas al río Ebro. Tras llegar al mar recorrieron toda la península en sentido antihorario (el más difícil) hasta llegar a Santander. Allí perforaron el agujero de La Horadada (llamada antiguamente Peña de los Santos Mártires) y siguieron hasta alcanzar finalmente el Cerro de Somorrostro, al que en entonces bañaban las aguas del Cantábrico y en donde se levantaría la abadía de San Emeterio. 

Tras la destrucción del arco se recuperó la bóveda que había caído al mar de una sola pieza, y estuvo expuesta en el muelle de San Martín muchos años con intención de restaurar el islote, lo que finalmente no se ha hecho.

Como he buceado muchas veces por la zona, he comentado que debajo del agua hay otro arco igual de grande que el que sobresalía, y que por lo tanto la peña, realmente, sigue estando horadada. Lógico, si eran dos cabezas tenía que haber dos agujeros. Ayer coincidió que había una bajamar impresionante (coeficiente 113), que todos los vientos habían desertado, y que había un poco de mar de fondo que en los senos de las olas bajaban aún más el nivel del mar junto a la roca, y entonces asomaba el segundo arco. Podéis ver su bóveda a la izquierda (debajo del agua se abre más):

Una pena de deterioro.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 29 de marzo de 2021

Publicidad náutica (11).

Hola navegantes.

Este anuncio es de una marca de "patentes", que es como llamamos a las pinturas antiincrustantes, que se dan cada año o cada dos años en la parte sumergida del casco para evitar que se peguen y críen algas y caracolillos, que luego no dejan avanzar al velero. Se ve a los técnicos de la empresa trabajando debajo del agua con sus microscopios, paletas de colores, tablets, etc, y encima del barco a una familia disfrutando gracias a que ellos se han ocupado del trabajo de "debajo".

 Es uno de los mantenimientos más caros e incómodos de un velero porque hay que sacarlo del agua con una grúa, y si esperas al verano hay lista de espera en el varadero.

Hay dos tipos de patentes. Las de "matriz dura" son las clásicas, que dejan una capa de pintura un año tras otro. Tienen el inconveniente de que se acumula el peso de las capas (no es mucho, 1-2 kg cada año) y cada pocos años hay que rascar y decapar la pintura acumulada. Y la ventaja de que son un poco más baratas. Además, en los barcos que pueden varar, como el Corto Maltés, las capas acumuladas protegen el gelcoat de las ralladuras que se producen por apoyarse en la arena o en las conchas.

El otro tipo son las patentes "autopulimentantes". La capa de pintura que se da cada año se va desprendiendo a medida que el barco navega, lo que va haciendo aflorar capas nuevas de producto activo. Tienen en inconveniente de que manchan lo que tocan (si buceas alrededor del barco puedes salir con el bañador pintado, y lo mismo el cabo del fondeo), y que en caso de vuelco es casi imposible mantenerse encima del casco dado la vuelta, porque resbalan como el hielo. Y que no son buenas para barcos que se mantienen fondeados en las rías, porque al correr la marea todos los días del año bajo el casco la desprende como si estuviera navegando, y les dura poco. Y la ventaja de no acumular capas de pintura, ya que lo que no se ha desprendido con la navegación lo hace fácilmente con la karcher al sacarlo del agua.

Respecto al color, hay mucha variedad en el mercado. Aparte del aspecto estético hay que considerar los aspectos prácticos. La pintura blanca y la gris pueden hacer que una ballena que vea al barco desde abajo lo confunda con otra de su especie, se acerque para jugar o aparearse, y sin querer lo hunda. Y la azul (sobre todo) pero también la negra y la verde en caso de vuelco se distinguen mal del resto del color del mar desde el aire, dificultando la localización del barco por los rescatadores.

Nosotros damos siempre al Corto Maltés patente autopulimentante, aunque conservando las capas de pintura de matriz dura, que dio el propietario anterior, para que contribuyan a proteger el casco cuando varamos. Y respecto al color, aunque previamente lo cambiábamos cada año, ya hemos decidido darlo siempre rojo, que es el que mejor se distingue desde el aire si el barco vuelca.

Con cuidado, navegantes.

domingo, 28 de marzo de 2021

Cambio del termostato.

Hola navegantes.

Al cerrar la vuelta a Italia por el Río Po, al Norte, tendremos que desarbolar para pasar por debajo de los puentes. Eso nos obligará a navegar varios días a motor. Los fuerabordas pequeños de los veleros están más pensados para usos cortos, como las entradas y salidas de los puertos. Yo en Santander no le uso más de 5-10 minutos cada día que navego, pues en cuanto salgo de las escolleras izo las velas. El uso intensivo que se hace de él en los ríos y canales obliga a un mantenimiento exhaustivo.

En la revisión de este año estaba incluido el cambio del rotor de la bomba de agua, la pieza que bombea el agua de refrigeración, pero no el del termostato. El termostato es una pieza compuesta por una válvula y un  muelle, incrustada en el circuito de refrigeración. Cuando el motor se calienta y con él el agua del circuito, el muelle se dilata y abre la válvula, permitiendo el paso del agua fría hacia el bloque del motor para refrigerarlo. Como el agua es salada, con el tiempo ese muelle se carga de sal y de incrustaciones y se bloquea, impidiendo la apertura de la válvula con riesgo de calentamiento del motor.

Cambiarlo es relativamente fácil. Si vas a hacerlo sin sacar el fueraborda del pozo se empieza, como para cualquier ñapa, por rodearlo con una tela de protección que evite que las piezas se te caigan al mar por el agujero.

 En mi motor Mercury el termostato está alojado debajo de los cables del acelerador:

 Se levanta la tapa soltando dos tornillos y aparece:

Ahora hay que sacarlo y proteger el circuito del agua con una tela o un papel, para que al rascar la junta las virutas no entren al circuito:


 Se rasca la junta vieja de la base y de la tapa:

 Se coloca el termostato nuevo:


A continuación la junta nueva:


Y finalmente se vuelve a atornillar la tapa. Como en todas las reparaciones, aconsejo ir tomando fotos de las etapas sucesivas al desarmar, para  luego, al montarlo todo, estar seguro de ir haciéndolo bien.

Si el termostato viejo no tiene el muelle roto se puede reutilizar. Para ello hay que ponerlo en una cazuela con agua y hacerla hervir. Si al ir aumentando la temperatura el muelle se dilata y la válvula se abre, es que funciona. En ese caso se deja en vinagre de limpieza durante unas horas, y se cepilla para quitarle todas las incrustaciones. En la siguiente foto podéis ver el termostato al salir del vinagre, casi como nuevo, y en frío, con la válvula cerrada:

 Y en la siguiente en caliente, con la válvula abierta. Está claro que este termostato es reutilizable, y le guardaré de repuesto.

Yo aconsejo llevar siempre un termostato y su junta de repuesto, pues te evita un calentón del motor, es fácil de sustituir, y en cualquier viaje es la típica avería tonta que te inmoviliza varios días, pues son piezas que no suelen tener en los concesionarios y tardan varios días en conseguirlas.

Finalmente aproveché para limpiar el circuito de refrigeración, pues había visto que casi no salía agua por el chivato (es un chorrito que se deja salir para comprobar que la bomba de agua de refrigeración funciona bien; el chorro tiene que salir con fuerza, si sale gota a gota hay que revisarlo). Para eso tuve que sacar el motor del pozo y conectarle la manguera del pantalán,la que se usa para endulzarlo.

 Estaba lleno de piedrecitas y una de ellas había obstruido el chivato. Después de limpiarlo y de meterle un poco de vinagre, ya salía con fuerza, como siempre:

 Aquí la mierdecilla que salió del circuito:

Otra cosa con la que me quedo tranquilo para la navegación de este verano.

Con cuidado, navegantes.