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lunes, 6 de diciembre de 2021

Un estatuto jurídico para los drones que navegan.

 Hola navegantes.

En las entradas de 11 y 23 de noviembre de 2019 os hablé de los drones que navegan. Son embarcaciones no tripuladas, como los drones que vuelan, manejadas a distancia, con  la salvedad de que los que navegan no son chiquititos sino auténticos barcos. Algunos miden 7 metros de eslora (más que el Corto Maltés) menos de un metro de manga, calan 2,5 metros y su desplazamiento es de 750 Kg. Pueden navegar a más de 8 nudos y ya los hay por todos los Océanos, para hacer estudios meteorológicos y oceanográficos: han hecho travesías oceánicas, han dado la vuelta a la Antártida, y van a empezar a utilizarlos en rutas costeras, donde cada vez será más probable que colisionen con otros barcos. Y como veis en la foto, al no ir tripulados los hacen muy finos, y parecen más un torpedo que un barco. Imaginaos al de la foto yendo a rumbo de colisión contigo, a 8 nudos y sin nadie dentro. Y están proyectando unidades más grandes.

 

Como tantas veces en la vida, la realidad fue por delante de la legislación y durante unos años la falta de regulación permitió situaciones absurdas, como esta. Pasó lo mismo con las motos de agua, el casco en los quads, las "motos" de tres ruedas, los "coches" que en realidad eran "ciclomotores" (los de matrícula amarilla) o los patinetes eléctricos.

Para intentar resolverlo, Francia ha sido el primer país del mundo en establecer una regulación, que de momento es experimental y con una duración de dos años. Estos drones estarán sometidos a unas limitaciones en su tamaño, deberán llevar el pabellón de un país, una matrícula y un seguro de responsabilidad civil. Estarán sometidos al Reglamento Internacional de Prevención de Abordajes en el Mar, incluyendo la vigilancia visual y auditiva permanente, aunque sea a distancia. El piloto que le maneje a distancia deberá estar en posesión del  mismo título náutico que se le exigiría si estuviera embarcado, y será considerado responsable de la navegación y los eventuales accidentes como cualquier comandante de un navío ordinario.

Es una tranquilidad que estos "barcos" empiecen a regularse y no te veas hundido por uno de ellos y no saber, si te salvas, a quién denunciar.

Con cuidado, navegantes.

sábado, 4 de diciembre de 2021

El Atlántico en pedalo.

 Hola navegantes.

En este blog os he contado las formas más impresionantes de cruzar un Océano. Os las resumo por si queréis repasarlas (entre paréntesis, la fecha de la entrada del blog):

  • Nadando (30-3-17 y 9-1-19)
  • En kayak y con 70 años (6-9-17) 
  • A vela en solitario en silla de ruedas (31-10-17)
  • A la godille (4-11-17) 
  • A vela en solitario con hemiplejía (27-12-17)
  • Marcha atrás (13-1-18) 
  • A remo con enfermedad de Parkinson (9-2-18)
  • En un barril (27-12-18 y 10-5-19)
  • En zodiac y sin provisiones (27-6-19)
  • En miniveleros de 1 metro de eslora (29-6-20)
  • A remo (6-11-20) 
  • En dos coches hechos flotantes con porespán (27-12-20)
  • En esquís y sin provisiones (8-12-20)
  • En windsurf (27-11-20 y 5-12-20)
  • A vela siendo manco bilateral (29-11-20)
  • En piragua con balancín y sin instrumentos (19-11-21)
  • Y alguna otra que seguro que se me olvida.

Me faltaba en la colección alguien que lo hubiera hecho en pedalo. Pues ya me he enterado de que el francés Didier Bovard lo ha hecho en dos ocasiones, una de Canarias a La Désirade en 117 días, y otra de Canarias a Martinica en 83, aparte de otros récords con el mismo pedalo, como la vuelta al lago Leman o a Groenlandia. Ahora está preparando el Atlántico de Sagres (en Portugal) a Nueva York, mucho más difícil que las anteriores pues no llevará los vientos alisios a favor. Y no es precisamente un jovencito, que ya ha visto dar 57 vueltas a las estaciones.

Podéis ver un vídeo con sus navegaciones a pedales aquí:

Cic aquí.

La embarcación llamada con el neologismo de "hidrociclo" se la construyó él mismo  y tiene una célula estanca donde refugiarse en caso de temporal, y donde poder descansar y llevar los instrumentos. Le deseamos suerte al valiente y que no le pase como en Groenlandia, que tuvo que ser rescatado en un  temporal y abandonar el pedalo, que luego fue recuperado en Islandia. Ya nos hemos acostumbrado a estas hazañas y no nos damos cuenta de que en cada intento se juegan la vida.

Con cuidado, navegantes.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Dibucarta del capítulo 8.

 Hola navegantes.

Hoy os traigo la dibucarta de cuando dejamos Sicilia. Acababa de terminar unas vacaciones con Ana en Sicilia y las Eolias que fue como una pausa de vacaciones en mitad de aquella larga y dura navegación. Habíamos subido el Etna, visitado Estrómboli, y visto un "fata morgana" (para su explicación, ver la entrada del 11-2-20). En la parte mala, se nos había roto dos veces el espí, nos fallaba el piloto automático, y habíamos encontrado varios puertos colmatados de arena que nos pusieron muy difícil la pernocta. Pero sobre todo la ola de calor, que alcanzó 48  ºC y nos hacía la vida a bordo muy sacrificada.


(hacer clic encima para leerla mejor). Como siempre, regalaré el dibujo original al primero que la transcriba en los "comentarios", aquí debajo.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Blanes.

 Hola navegantes.

Estamos de paso en Sant Pere de Vilamajor y hemos venido a conocer Blanes, que en la vuelta a España en el Corto Maltés vimos muy de pasada para aprovechar la meteorología. En efecto, nos estaba acompañando un viento fabuloso del Sur y lo que más temíamos era la tramontana del noroeste, o sea que aprovechamos los vientos portantes y nos hicimos toda la Costa Brava en un solo día. Y acertamos, porque al llegar aLa Nouvelle, donde cogeríamos el Canal de Midi para volver a Santander, se levantó una tramontana que nos habría impedido pasar el Cabo Begur si hubiéramos esperado.

En Blanes nos había sorprendido encontrar un nuevo espigón en el puerto que no figuraba en nuestra cartografía, estaba como sin terminar y nos quedamos allí. Había un tipo de barco curioso, unos catamaranes enormes a vela cuya cubierta estaba despejada y solo tenían una barra de bar y muchísimos asientos. Además una pasarela con escaleras que se bajaba por la misma proa, entre los cascos. Pues allí siguen estando. Son para dar paseos turísticos con barra libre. El catamarán se acerca a la playa cuando está llena, clava las proas en la arena y anuncia su oferta por los altavoces. Los que quieren embarcar lo hacen por la escalera de proa. Y todo el viaje se basa en música y alcohol mientras se dan unos bordos por la costa sin alejarse mucho.


La verdad, no me gustaría ser el capitán de uno de esos barcos, vaya rollo. 

Hicimos la ruta del castillo y de las ermitas, siempre con vistas maravillosas de la costa, del delta del río Tordera, el comienzo "oficial" de la Costa Brava

y del islote "Sa Palomera", que ahora está unido a la playa por una pasarela peatonal y se puede visitar.




Luego fuimos a la Cala Sant Francesc, al Norte de Blanes, una playa preciosa entre pinos y con una senda peatonal sobre las rocas a ambos lados. Y todo ello desierto al no ser temporada turística. Una visita deliciosa y un sitio muy recomendable para ver en invierno. En verano supongo que será distinto, porque había parquímetros hasta en la misma playa.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Boyas que confunden.

 Hola navegantes..

En la navegación a Bretaña en 2015 nos sorprendió la forma de algunas boyas amarillas en la costa atlántica de Francia. Concretamente os enseñé la del Río Vilaine, con forma de barco. Son boyas amarillas que marcan el punto de recalada o de acercamiento a algún lugar y que deben verse desde muy lejos. Las hay en todas las costas. En esta ocasión vimos desde lejos lo que nos pareció una balsa de náufragos o un barquito de pesca. Al acercarnos comprobamos que la propia boya tenía forma de barco, con un cartel que indicaba su posición y naturalmente sin motor pues siempre estaba fondeada. 

Yo era la primera vez que lo veía y creo que puede dar lugar a confusiones por su forma. A nosotros, en concreto, nos hizo dar un amplio rodeo para acercarnos a ver qué era aquello. Si con mal tiempo ves lo de la foto siguiente inmóvil en el mar, lo primero que piensas es en un barquito en apuros, y lo normal es acercarte a mirar. Podéis ver detalles en la entrada del 17.7.15.

Pues ahora están poniendo otras con forma de caseta de vestuario de playa.

Algunas son boyas de recogida de datos oceanográficos, que tal vez precisen esa forma para cobijar los aparatos científicos, pero hemos visto boyas en España con el mismo cometido y que conservaban su forma estándar (un cilindro, un cono o un castillete). La verdad, no sé lo que pensaría o lo que haría si viera "eso" flotando entre la bruma o un día de mal tiempo, pero seguro que me distrae de lo que tengo que hacer en vez de darme confianza en que estoy llegando a donde quiero llegar.

Con cuidado, navegantes.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Las bicis en el barco.

 Hola navegantes.

Mi amigo y navegante David Fernández, también de Santander, tiene un canal de Youtube dedicado a los inventos de bajo coste para los veleros. Se llama "thelowcostsailor" y os lo recomiendo, aunque a mí no me gustaría navegar en un barco con tanta electrónica. Pero tiene muchísimos seguidores entre los que tienen habilidad para estos bricolajes, porque desde luego siguiendo sus consejos te ahorras mucho dinero.

El último vídeo se refiere a las bicis a bordo, y podéis verlo aquí:

Clic aquí.

En el vídeo yo doy mi experiencia respecto al uso de las bicis en los viajes en velero, por el mar y por los canales.

 Espero que os guste.

Con cuidado, navegantes.


sábado, 27 de noviembre de 2021

Habrá libro de la vuelta a Italia.

 Hola navegantes.

En efecto,  la editorial ExLibric ha vuelto a recoger el guante y publicará el libro de nuestra vuelta a Italia en el Corto Maltés. Se titulará "¿Cuándo llegamos? (la vuelta a Italia del Corto Maltés)" y este es el índice:

1

Las incertidumbres de la pandemia y las primeras etapas, hasta Francia.

2

En Francia de isla en isla.

3

Navegaciones duras hasta Niza.

4

Primeras etapas en Italia.

5

Problemas con los atraques en el entorno de Roma.

6

El Archipiélago Pontino.

7

Cosas raras: el Fata Morgana y el comportamiento del piloto automático.

8

Conociendo Sicilia y las Eolias.

9

El Estrecho de Mesina y las costas desoladas del Sur.

10

El salto al tacón de la bota y la llegada al Adriático.

11

El horror del Promontorio Gargano, y las Islas Tremiti.

12

Meteorología podrida en el Adriático.

13

Reencuentro con Ana y el Delta del Po.

14

Llegamos a Venecia.

15

La navegación por el Río Po y sus canales.

16

La estancia en Mantova y el regreso a Santander.

17

Resumen, conclusiones y balance personal.

Anexo 1

Escalas y millas recorridas.

Anexo 2

Lo que llevo.

Anexo 3

El botiquín.

Anexo 4

Transcripción de las dibucartas.

Seguramente salga en primavera. 

Con cuidado, navegantes.


jueves, 25 de noviembre de 2021

Dibucarta del capítulo 6.

Hola navegantes.

Aunque todavía está sin traducir la anterior, aquí os pongo otra dibucarta, la del capítulo 6 (clic encima para verla mejor):


 Acabábamos de recorrer las islas del Archipiélago Pontino, y especialmente Ventotene, una de las joyas de esta navegación. Tiene un puerto romano que no está construido cerrando una ensenada natural con una escollera, como todos. Se excavó en la roca para dar servicio al emperador Augusto, que veraneaba aquí, ya que la isla no tenía puerto natural. Se extrajeron 60.000 m3 de piedra a base de piquetas y martillos. También están moldeados en la roca los norays para las amarras, una piscina natural en el exterior del puerto, unas cuevas para los tinglados portuarios (que ahora son restaurantes, tiendas y centros de buceo) y dos acueductos subterráneos para llevar agua a la ciudad. Es impresionante lo que se hacía cuando la mano de obra era barata o gratis.  





(en la última podéis comprender por qué les sorprende tanto en las marinas cuando les digo nuestra eslora, somos el chiquitín, el cuarto por la izquierda).

En la dibucarta mi barquito se pregunta si me gustaría más viajar en barco o en la furgoneta, como antes. ¡Vaya pregunta!.

Como siempre, mandaré el dibujo original al primero que la traduzca abajo, en los "comentarios". Esta es fácil.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 22 de noviembre de 2021

¿Barcos o aviones?

 Hola navegantes.

En entradas anteriores he criticado los nuevos "barcos" que en realidad son ya aviones, pues navegan fuera del agua sólo conectados a ella por un alerón o "foil" que le sirve de sustentación. Los fabricantes y los equipos ya no se cortan un pelo,algunas tripulaciones han embarcado pilotos de avión en vez de marinos, y están cambiando hasta la estética. En un barco siempre se ha trabajado con la resistencia hidrodinámica (al agua) para disminuirla y que corriera más. Como ahora ya van por fuera del agua lo que se está estudiando es la resistencia aerodinámica (al aire), o sea, igual que los aviones.

Fijaos en el último bólido que se considera será el barco del futuro:


 Lo que veis es el puesto de  pilotaje. ¿No os recuerda a las primeras avionetas de caza?. Es la única parte del barco por donde el marino puede asomarse. No hay bañera, ni protección de la entrada a la cabina, ni parabrisas, sólo un hueco para sacar la cabeza. Todas las maniobras se hacen en el interior de la cabina:


Y en vez de timón, se dirige el barco con esto:

 ¿No os recuerda al volante de un Fórmula 1?.

El barco es un trimarán gigantesco capaz de navegar más deprisa que el viento (con 8 nudos de viento ha corrido a 18) y le han sacado puntas de velocidad de 47 nudos (el Corto Maltés se da por contento con puntas de 7). En un cálculo teórico, sobre los foils podría triplicar la velocidad del viento, algo que parece irracional, ir más deprisa que el viento que te propulsa, pero que obedece a que con la velocidad se crean su propio viento aparente, que es mayor que el viento real, "meteorológico". 

Yo sigo pensando que "eso" no es navegar a vela, y que cuando haya habido unos pocos accidentes les dejarán navegar solo por pasillos específicos, para que no se crucen con los navegantes normales.

Con cuidado, navegantes.

viernes, 19 de noviembre de 2021

Falleció Maximilien Berque, uno de los gemelos aventureros.

 Hola navegantes.

Igual no le conocéis, pero Maximilien, gemelo de Emmanuel, ha sido uno de los más grandes aventureros náuticos de los últimos 50 años. Falleció el 11 de agosto, a los 71 años, como todos quisiéramos: durante el sueño.

Su padre, Jacques Berque, fue un famoso sociólogo y antropólogo que criticó el protectorado francés en Marruecos, fue represaliado y escribió numerosos libros que influyeron mucho en la política de su país, y de Europa, con el mundo árabe.

Los gemelos nacieron en 1950 en Marruecos. Rebeldes e inseparables, pero poco proclives al compromiso tal vez como reacción al enorme de su padre, vivieron una juventud de  "mar, sexo y surf" en la costa de Las Landas. Pero el tiempo no pasaba en balde y en los años en que todos sus amigos se establecían en la sociedad, ellos habían caído en la marginalidad y casi en la indigencia, sin profesión ni oficio, viviendo en tiendas de campaña o en chamizos en las dunas de Las Landas para poder hacer surf.


 A los 32 años se hacen esta reflexión:

"Paradójicamente, sin una moneda en el bolsillo, hemos vivido en el lujo. El lujo del tiempo libre, de las relaciones desinteresadas. Queríamos gustar sin poseer, existir sin tener. El problema es que a fuerza de ser libres nos hemos hecho muy diferentes, miserables y aislados, completamente separados de los demás, finalmente prisioneros en un embotellamiento cada vez más estrecho, encerrados en nuestra libertad. Puede ser también la edad. Hemos vivido hasta aquí completamente despreocupados, como niños, sin pensar jamás en el futuro, totalmente confiados en un porvenir que a la fuerza tenía que ser bonito. Por lo menos tenemos la suerte de estar en buena salud  (nota: no del todo, pues poco después le dio un infarto) y todavía gustamos a las chicas. Pero pronto ellas elegirán a otros, por su juventud o por su estabilidad pecuniaria... "

Por aterrizarlo todo: se dieron cuenta de que habían metido la pata. Y con la necesidad de hacer algo "importante" decidieron atravesar el Atlántico en un  mini-velero construido por ellos mismos, el "Micromegas", de 4 metros de eslora. 

 

Y lo hicieron sin electrónica, sin radio, sin baliza, sin  motor, sin balsa salvavidas, sin esponsor y sin  asistencia externa. Más de 6.000 millas entre Las Landas y Florida. La travesía la hicieron en 1996 pero no escribieron el libro ("Les mutins de la mer") hasta 2001. Al llegar a Florida se hicieron esta reflexión:

"Ya en suelo americano nos dimos cuenta de que nuestro récord era ciertamente fabuloso, pero tan inútil como correr los 100 metros en 9 segundos en una final olímpica".

Claro, desde el punto de vista práctico no les resolvía nada haberlo logrado.  De hecho, sin dinero para repatriar el barquito, decidieron dejarlo abandonado en el muelle de una mansión en los canales de florida, con las velas, el acastillaje y el sextante, para que al menos sirviera a algún niño para jugar.

En los años siguientes, tal vez porque era lo único que podían hacer, se dedicaron a batir otros récords náuticos. El más famoso, otra travesía del Atlántico en un "prao" (piragua polinesia con balancín) construido por ellos mismos, sin ningún instrumento, ni brújula, ni sextante, ni reloj, ni cartas, ningún libro y  ni siquiera una guía de las estrellas. Fue en 2003 y ya tenían 53 años. 

 

El prao medía 6,5 metros de eslora, 80 cm de manga, y pesaba 300 kg. Salieron de Lanzarote en marzo, con intención de llegar a La Desirade, en Guadalupe, más de 3.000 millas al Oeste.

 

La fecha tan atípica la eligieron por la posición de los astros, que es lo que iban a utilizar para orientarse. Habían memorizado las posiciones de las estrellas que tendrían en el cénit en cada latitud cada día, y con eso se orientaron. Y lo consiguieron, porque alcanzaron la minúscula isla (3 x 10 km) 27 días después.

La vida a bordo fue espartana, sin cocinilla, comiendo a base de gofio, latas de sardinas, leche en polvo, y el agua racionada a un litro por persona y día. Todo el viaje estuvieron con los trajes de aguas de plástico pegados en las muñecas y los tobillos con cinta americana para que no entrase agua, y durmiendo por turnos en una cama ataúd.


 

¿Y al llegar?. Pues igual que la vez anterior:

"Estábamos como locos de contentos, aunque nadie nos esperaba a la llegada ya que sin patrocinador no suele haber prensa. Esto explica la confidencialidad de nuestra travesía. Es el precio que hay que pagar. Creemos que una navegación de este tipo podría haber interesado al mundo. Del mismo modo que Thor Heyerdhal se convirtió en su época en un  héroe mundial con el "Kon Tiki" y eso que en su travesía teóricamente arcaica, él disponía a bordo de cartas, relojes, sextante, y emisor-receptor de radio. Estábamos muy contrariados. En fin, de cualquier modo, lo esencial es hacer las cosas. Lo repetiremos...".

Descanse en paz.

martes, 9 de noviembre de 2021

Dibucarta de capítulo 4.

 Hola navegantes.

Con la preparación del libro de la vuelta a Italia tengo un poco abandonado el blog, y voy a resucitarlo poniendo alguna de las dibucartas, y ofreciendo, como siempre, el dibujo original al primero que la traduzca.

Aquí la del capítulo 4, cuando llegamos a Italia después de hacernos toda la costa mediterránea de Francia, y nos acordábamos de las dificultades legales y administrativas relacionadas con el Covid (hacer clic encima para verla mejor):


Por lo demás deciros que nuestra vida ha vuelto a su curso normal del invierno, que todas las tareas pendientes en el Corto Maltés están terminadas, y que el problema que tuvimos con el piloto automático está en vías de resolución. Al parecer tenía un componente defectuoso y como entraba en la garantía están resolviéndolo en la casa, esperando una pieza que tiene que venir del Reino Unido.

Por cierto, el libro estará redactado en primera persona por mi barquito, no por mí, con lo que a lo mejor es el primer libro de la historia escrito por un velero.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

domingo, 31 de octubre de 2021

Dibufirma de Domingo.

 Dibufirma de Domingo:



viernes, 22 de octubre de 2021

La razón de la "H" muda.

 Hola navegantes.

MI amigo Milo puso ayer en un comentario la razón de la H muda de los remolcadores de Santander. Como desde los "comentarios" no funciona el enlace, lo reproduzco aquí. Gracias, Milo.

'VEHINTISIETE', 'TRHEINTAYUNO', ... la curiosa historia de los remolcadores del puerto de Málaga

Los buques, de una empresa con origen en Santander, son conocidos por su calidad y por llevar una 'h' en sus nombres, por los que se les identifica incluso internacionalmente

Luis Moret
LUIS MORET Málaga

Esquina del Muelle Uno. Cerca de La Farola, justo en el nuevo espacio creado en el puerto con una cristalera que mira hacia el dique de Levante y la estatua de Elena Laverón 'Mujer banco'. Un turista nacional realiza fotos entusiasmado por el paisaje, la luz, los barcos… Encuentra un encuadre que le gusta. Varios remolcadores amarrados con el ferry que hace la ruta a Melilla al fondo de la imagen. No lo duda, dispara con su teléfono móvil pensando en que la foto puede estar bien para su Instagram. Cuando se dispone a comprobar la instantánea algo le sorprende. El primero de los barcos tiene como nombre 'THREINTAYUNO'… Lo vuelve a mirar, sí… 'THREINTAYUNO'… ¿Una errata? ¿Un número en portugués? 

Pues ni lo uno ni lo otro. En el puerto de Málaga operan actualmente dos remolcadores (el 'VEHINTISIETE' Y EL 'VEHINTIOCHO') que realizan, entre otras, tareas de apoyo de la maniobra de otros buques u objetos flotantes. Mientras que otros dos -el 'VEHINTINUEVE' Y EL 'THREINTAYUNO'- que también tiene base en Málaga realizan trabajos fuera del puerto, ya que la compañía a la que pertenecen, Rusa Málaga S.L., perteneciente al Grupo Remolques Unidos de Santander, también operan en aguas internacionales, allí donde son reclamados. De hecho, esta misma semana, el citado remolcador 'THREINTAYUNO', salía de noche del puerto de Málaga a buscar un barco containero de 149 metros de eslora, que había sufrido un incendio al norte de Argel y se había quedado sin máquina. Y es que estos barcos también cuentan con equipos de salvamento o contra incendios de agua y agua espuma, así como bombas de achique para buques siniestrados en el mar.

¿Y qué ha llevado a que sean denominados con esa peculiar ortografía?. Sus nombres vienen de lejos pues antes que los anteriormente citados ha habido muchos otros. Concretamente el primero de ellos que llegó a Málaga lo hizo en 2011 y fue precisamente el 'HONCE'. Años después llegaron el 'QUIHNCE', 'DIHECISEIS', ' DIHECISIETE', 'DIHECIOCHO', 'VEHINTE', etc.. hasta los actuales. Y es que su renovación (se suelen vender a otros países) es constante.

Enrique González Fernández, fundador de la actual empresa cántabra Remoques Reunidos en 1962, comenzó a operar con pequeños barcos pesqueros de segunda mano construidos en madera que finalmente se transformaron en remolcadores. Años después, en 1973 tras asociarse con empresarios del mundo marítimo de Santander, comenzaron a ordenar las construcciones de sus remolcadores en Astilleros Cántabros, según cuentan desde la empresa.

Al primero, por lógica se le llamó 'UNO'. Sin embargo, la administración de la época denegó que se pudiera poner tal nombre y obligó a cambiarlo ateniéndose a la normativa del nombre e indicativo de matrícula de la embarcación. «Decía algo muy similar a la actual, que impedía poner números en los nombres, aunque podía entenderse que un número escrito no entraba en esa definición, pero la realidad es que la administración lo denegó y nos hicieron cambiarlo», comenta Roberto González, director general de Remolques Unidos.

¿Qué hicieron entonces? Pensaron incorporar la letra 'H' a cada uno de los barcos que tenían para que se pronunciara igual y cumplir con aquella salvedad. «Para esas primeras construcciones se decidió que la H ocupara el puesto que indicaba su nombre siendo en 'Huno' la primera, en 'Dhos' la segunda, en Trhes la tercera, pero en ningún momento se pensó que podríamos llegar al número 'TRHEINTAYTRES'...», explica.

Dicha denominación, que suena como los números habituales, facilita las operaciones en las que hay varios remolcadores implicados y en las que pueden dirigirse a ellos por su número en las comunicaciones. Esta curiosidad ha hecho que también sean conocidos como 'los de la H', incluso internacionalmente. «En algunas operaciones se dirigen a los buques como 2h7 (pronunciado en inglés) en lugar 27 (en inglés)», asegura González.

Y desde aquel primer 'HUNO' ya van por el 'THREINTAYTRES' y no se sabe hasta dónde llegarán. La empresa Remolques Unidos tiene actualmente una flota de 14 remolcadores (los que no están en Málaga están en otros puertos), de los cuales siete tienen esta denominación. En Málaga, desde donde están desde 2002 algunos han tenido importantes participaciones tanto dentro como fuera del puerto. Intervinieron en casos como cuando quedó encallado el buque portacontenedores 'K Wave en Almayate en 2011 o en el de la plataforma que quedó encallada en Benalmádena en 2017.

Y aunque estos remolcadores actuales son sinónimo de modernidad y eficacia, en el puerto de Málaga ha habido otros antes de la llegada de los de la 'H', aunque aquel 'Honce' en 2002 supuso una nueva etapa. En las siguientes imágenes del Puerto de Málaga, se pueden ver algunos de los antiguos remolcadores de Málaga como el Valdivia, el Cánovas o el Torrebermeja (con el Fuengirola detrás), aunque ha habido otros como el Torre del Mar o Torre Vigía.

jueves, 21 de octubre de 2021

El nombre de los remolcadores.

 Hola navegantes.

En Santander han bautizado a los remolcadores de una forma curiosa. En vez de ponerles el nombre de marinos famosos, héroes nacionales, estrellas del firmamento o cosas similares, les han puesto los números cardinales con una H muda intercalada:



En la vuelta a Francia con el Corto Maltés vimos en Saint-Malo un "Vehintitres". Primero pensamos que era el de Santander haciendo allí algún trabajito, pero no, el barco está matriculado en Saint-Malo:

Si alguien conoce el origen de esta costumbre y por qué han podido copiarla en Francia, que lo comparta.

Con cuidado, navegantes.

sábado, 16 de octubre de 2021

Las nuevas pateras.

 Hola navegantes.

En la vuelta a Italia con el Corto Maltés llegamos en agosto al puerto de Santa María di Leuca, en el tacón de la bota italiana, donde termina el mar Jónico y empieza el Adriático. Su característica principal es la escalera de Mussolini. Está justo detrás del puerto y se la ve perfectamente en la aproximación:


Os lo conté en la entrada del 8-8-21. Pues fijaos la "patera" que ha llegado a ese puerto:


Es un Bavaria 50 con 106 personas inmigrantes que venían de Turquía. Al parecer las neumáticas, las piraguas de madera y otro tipo de ingenios flotantes están siendo sustituidos por veleros de alquiler. En este caso rozando la capacidad de flotación. Equivaldría, haciendo una proporción por la eslora, ¡a llevar en el Corto Maltés a 50 personas!. Al parecer llegan así todos los días, y en Santa María di Leuca había otros 14 veleros precintados por el mismo motivo, la mayoría veleros de alquiler. 

Esta nueva forma de inmigración ilegal plantea diversos problemas que se añaden a los que hay de fondo. Principalmente cómo hacen para pasar por las islas griegas sin  ser detectados, por qué no lo sospechan las empresas de alquiler, que al final pierden un barco, quiénes manejan esos veleros que necesitan cierta competencia técnica para gobernarlos, y más así sobrecargados, etc.

Preguntas sin respuesta que iremos conociendo en los próximos meses. Nosotros en la vuelta a Italia tuvimos la suerte de no encontrarnos con ninguna patera, una de las cosas que más temíamos, porque supone un problema ético, de riesgo de naufragio y legal de mucha enjundia. 

Ético por las dudas de conciencia de ayudar a personas que están huyendo de zonas conflictivas, sabiendo que cuando toquen el puerto a donde eventualmente les ayudes a llegar van a devolverles a su país.

De riesgo de naufragio porque con la ansiedad pueden subir a bordo más personas de las que aguante el barco, y volcarse o directamente hundirse, con el coste en vidas de ese accidente.

Legal porque pueden acusarte de apoyar a la inmigración ilegal y acabar en juicio y en la cárcel, como ya hay muchos precedentes.

Problemas para los que reconozco que no tengo una respuesta, y supongo que en el momento improvisaría haciendo lo que me dictase el corazón.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 4 de octubre de 2021

Las navegaciones de uno de 23 pies.


 Nota: las travesías del Atlántico las he cortado porque fueron con otro barco.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Dibucarta del regreso.

 Hola navegantes.

Esta navegación bien merece una bonita dibucarta de recuerdo, y que a la vez sirva de homenaje a mi barquito. Aquí va para compartir nuestro éxito con vosotros, que nos habéis seguido todos estos meses (hacer clic sobre la imagen para verla mejor):

Como siempre, al primero que la traduzca aquí abajo, en los  "comentarios", le regalo el dibujo original. ¡Ánimo que es fácil!.

Con cuidado, navegantes.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Balance de la vuelta a Italia.

 Hola navegantes.

Aquí va un pequeño balance de la vuelta a Italia este verano:

Tiempo empleado: 111 días (5 de junio a  24 de septiembre).

Millas recorridas: 2.290 (por ahora, el viaje más largo del Corto Maltés).

Millas en canales: 87, navegando por 4 ríos: el Brenta, el Adige, el Po y el Mincio.

Islas en que hemos recalado: 18.

Esclusas atravesadas: 9.

Pernoctaciones en marinas: 93, o sea, el 83 % de las noches.

Precio de las marinas: de 5 euros por noche (Adria) a 55 euros por noche (Milazo y Procida).

Coste: 771 euros por persona y mes.

Consumo de gasolina: 210 litros. Supone que hemos hecho a motor, solo o apoyando a las velas, el 18 % del recorrido por mar. No cuento los ríos y canales, que obligatoriamente se hacen a motor pues hay que desarbolar.

Operaciones de mantenimiento, reparaciones y bricolaje: 42.

Lo mejor: entrar con mi velero en el puerto romano de la isla de Ventotene, excavado en la roca. Las excursiones por Sicilia, y especialmente le subida al Etna en erupción. Haber estado con mi velero en las míticas Islas Eolias. La llegada a Venecia, después de tantos meses imaginándola y de dos años de haber pospuesto esta aventura. Habernos librado de las posibles y tan temidas complicaciones del Covid.

  Lo peor: los problemas para encontrar atraque en algunas zonas, especialmente en el entorno de Roma, y la sensación de que nos estaban tomando el pelo al ocupar los atraques de transito para otros usos. La ola de calor en el Sur de Italia (hubo días de 48 ºC). La noche fondeados y garreando al Sur del Promontorio Gargano, por no haber alcanzado el puerto de Vieste debido a las fuertes rachas. El día que nos alcanzó el temido viento Bora, al Norte de Ancona. La colmatación de algas en los canales antes de Mantova. Y en general los altos precios y la mala calidad de las marinas en Italia.

Y mencionar que por el camino se me han perdido 5 kg.

Finalmente, unos deberes con premio para el primero que lo traduzca:

Con cuidado, navegantes.