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lunes, 1 de junio de 2020

Dibupoema La villerita (Horacio Guarany).


La villerita (Horacio Guarany).

(En Argentina, "villera" es prostituta. Leer con el teléfono horizontal).

La villerita, rancho de lata,
cartón y chapa,
pinta sus labios, peina su pelo
rubio dorado recién teñido
que ayer fue negro.

Tacos de engaño,
escasos años:
los diecisiete
recién cumplidos.
Vuela del nido,
la abuela cuida
duerma tranquilo
mi dulce niño.

Vuela, vuela soñando tener un día
como todas la dicha bien merecida,
esa que en las revistas le dan envidia,
mala semilla, bala perdida.

Vuela, vuelan bien alto sus ambiciones,
sueña hallarle a su vida las soluciones,
desterrar la miseria de sus rincones,
techo y cobijo sin privaciones.

Te vi desnuda,
tu cuerpo helado
desvergonzado
baja el tapado.
Y enamorado
por dos centavos
el mismo juez
que te ha condenado.
Supermercado
venta de besos,
placer y goces
por unos pesos.
Veinte ventanas
antes del puente,
muy poca luz,
Panamericana.

Vuela, vuela muy alto que no te alcancen,
vuela que no te alcancen buitres de barro,
esos que solamente tiran el carro,
ocho cuarenta hay que borrarlos!

Vuela, vuela bien alto paloma herida,
Vuela, vuela si quieres cambiar de vida,
vuela antes que la noche cubra tus días
paloma mía, paloma herida,
¡mi villerita, paloma mía!

Y aquí el dibupoema, hecho con las estrofas en rojo (hacer clic encima para leerlo mejor): 


Y aquí el propio Horacio cantándola: 
 

viernes, 29 de mayo de 2020

"Voiles et voiliers" nos tiene enchufe.

Hola navegantes.

La revista francesa de vela Voiles et Voiliers, que ya ha sacado algunos reportajes sobre nuestras navegaciones en el Corto Maltés, vuelve a acordarse de nosotros. Esta vez es un número especial que acompaña a la revista de junio, dedicado a la compra de veleros de ocasión:


En el apartado de "pequeños cruceros de 6 a 9 metros" da una preferencia al Tonic 23 catalogándolo como "coup de coeur", que viene a significar "golpe al corazón" (nosotros diríamos "directo al corazón") y dice de este barco:

"A este plan Harlé no le faltaba modernismo cuando salió, y continúa ofreciendo un buen compromiso volumen/prestaciones. Cabina de popa, WC separado, ruf panorámico (significa que la camareta tiene ventanas que te permiten ver todo alrededor, lo que se agradece mucho cuando llueve, pues puedes ver la proa desde dentro) todo está presente a bordo para el verdadero crucero. Si usted da importancia a las prestaciones elija la versión de quilla fija e instale el fueraborda en el espejo de popa en vez de en el pozo, donde hace resistencia al agua".


La última frase va destinada a los que regatean. Para la navegación de crucero es mejor, en mi opinión, el motor en el pozo, que se sale menos del agua, dejando la hélice al aire, cuando hay olas (sobre todo por la popa). Al quedar  la hélice en el aire el barco se hace ingobernable, y el motor mismo puede sufrir un calentón. Y lo que frena la cola del fueraborda por ir sumergida (se calcula que unos 0,3 a 0,5 nudos) puede ser importante en una regata, pero en una travesía estándar para nosotros (unas 30 millas) puede alargarte la jornada de navegación alrededor de 20  minutos, que si estás disfrutando de la travesía a veces hasta te apetece. Por no mencionar que en los viajes a veces tienes que atrasar tu llegada, no adelantarla, por ejemplo cuando vas a un puerto de marea o dentro de una ría, que tiene una limitación de horario para entrar.

Y la guinda sobre el pastel, una foto del Corto Maltés entrando a la bahía de Santander, dejando a su popa la Isla de Mouro.


Con cuidado, navegantes.

jueves, 28 de mayo de 2020

Dibupoema Íntima (José Santos Chocano).


Íntima (José Santos Chocano):

Cuando nací, la guerra
llegaba hasta la sierra
más alta de mi tierra;
y al poner de repente
mi pie dentro de un charco de sangre, el charco hirviente
con una de sus gotas me salpicó la frente.
Me arrulló la armonía
de la trompetería,
de la que es sólo un eco toda mi poesía;
y como fueron años de pólvora y fragor
los de mi infancia, el beso de mi madre era flor
de púrpura, y su abrazo serpiente de dolor.

Yo no jugué de niño; por eso siempre escondo
ardores que estimulo con paternal cariño.
Nadie comprende, nadie, lo viejo que en el fondo
tiene que ser un hombre que no jugó de niño.
 Recuerdo que a su lado
 mi madre me tenía
 aquel siniestro día
en que escuché espantado
sonar el destemplado
clarín del vencedor.
—¡Escúchalo!— decía
mi madre... Y lo escuchaba, lo escucho todavía,
lo escucharé hasta cuando resuene otro mayor.
Por eso hoy que me inspira
ese recuerdo henchido de la más santa ira,
los nervios de mi madre son cuerdas de mi lira.

Después, mis dieciocho años corrieron como río
sinfónico por entre cañaveral bravío.
Bebí en el tosco vaso de las revoluciones,
me retorcí entre hierros, erré por las prisiones;
y yo, que no fui niño, me decidí a ser hombre.
Antes de tiempo supe del calabozo obscuro
y el pan amargo y duro;
pero dejé mi nombre
escrito en letras rojas sobre la cal del muro.

Cuando alcancé una sola sonrisa de la Suerte
fui al trópico. Vi tanta Naturaleza fuerte
que mis ojos ya hechos a esas grandes visiones
las devuelven ahora dentro de mis canciones.
Tal es como mi verso finge una ceiba enhiesta
a cuyo pie dictaron cien caciques sus leyes,
y bajo cuya sombra pueden dormir la siesta
veinticinco pastores con sus cincuenta bueyes.

Esta es mi breve historia de nave en torbellino.
Osado peregrino,
zarpé contra el Destino;
y en medio del camino
sentí un amor que vino
como caricia suave.
¡Mujer: tú fuiste a modo de un pájaro marino
caído en la desnuda cubierta de mi nave!.

Aquí el dibupoema (hacer clic encima para verlo mejor): 


martes, 26 de mayo de 2020

Dibupoema La Lola (Manuel Machado).


La Lola (Manuel Machado).

La Lola se va a los Puertos,
La Isla se queda sola.
Y esta Lola, ¿quién será,
que así se ausenta, dejando
la Isla de San Fernando
tan sola cuando se va...?

Sevillanas,
chuflas, tientos, marianas,
tarantas, tonás, livianas...
Peteneras,
soleares, soleariyas,
polos, cañas, seguiriyas,
martinetes, carceleras...
Serranas, cartageneras.
Malagueñas, granadinas.
Todo el cante de Levante,
todo el cante de las minas,
todo el cante
que cantó tía Salvaora,
la Trini, la Coquinera,
la Pastora,
y el Fillo, y el Lebrijano,
y Curro Pabla, su hermano,
Proita, Moya, Ramoncillo,
Tobalo -inventor del polo-,
Silverio, Chacón, Manolo
Torres, Juanelo, Maoliyo...

Ni una ni uno
-cantaora o cantaor-,
llenando toda la lista,
desde Diego el Picaor
a Tomás el Papelista
(ni los vivos ni los muertos),
cantó una copla mejor
que la Lola...
Esa que se va a los Puertos
y la Isla se queda sola.

 Y aquí el dibupoema (este es de los fáciles).


domingo, 24 de mayo de 2020

Dibupoema Las tres hijas del capitán (José del Río Sainz, “Pick”).


Las tres hijas del capitán (José del Río Sainz, “Pick”, también conocido como "El botas" por su escultura en la curva de La Magdalena).

Era muy viejo el capitán, y viudo,
y tres hijas guapísimas tenía;
tres silbatos, a modo de saludo,
les mandaba el vapor cuando salía.

Desde el balcón que sobre el muelle daba
trazaban sus pañuelos mil adioses,
y el viejo capitán disimulaba
su emoción entre gritos y entre toses.

El capitán murió... Tierra extranjera
cayó sobre su carne aventurera,
festín de las voraces sabandijas.

Y yo sentí un amargo desconsuelo
al pensar que ya nunca las tres hijas
nos dirían adiós con el pañuelo.

Y aquí el dibupoema (este es de los difíciles):