Visitas al blog:

miércoles, 8 de septiembre de 2021

A 300 metros de la Plaza de San Marcos.

 Hola navegantes.


Hoy salimos de Chioggia con dirección a la ciudad de Venecia. Nos habían dado un atraque muy estrecho, y estábamos tan apretados que al dar marcha atrás el barco no salía, como si siguiera amarrado. Tardamos en darnos cuenta porque no me había pasado nunca. Sólo salió al apartar a los de los lados. Además el pasillo era tan pequeño que no tenía espacio para girar hacia la salida. En estos casos se aprecia el tener un motor pequeño, que aún estando dentro de un pozo conserva una capacidad de giro. En nuestro caso unos 20 grados a cada lado, suficiente para facilitarte la maniobra.

La travesía a Venecia la hicimos por el interior de la laguna. Es una canaleta estrecha en la que es difícil navegar a vela. Lo hicimos a motor, y sólo cuando el viento era favorable sacábamos el Génova, como hacemos en los ríos. Al pasar por las bocas de entrada a la laguna nos cogía la corriente de marea, que estaba subiendo, e íbamos a más de 6 nudos. Dejamos a estribor el Lido, que en estos días se celebra el festival de cine, algunos pueblos de pescadores:

y a babor casas de pescadores sobre palafitos:

dos islas-lazaretos:

y una isla-monasterio, la de San Lázaro:


Al mediodía llegamos a la ciudad de Venecia. Aquí frente al Palacio Ducal, la Plaza de San Marcos y la Basílica de Santa María della Salutte, en el Gran Canal:




Habíamos reservado un atraque en la Isla de San Giorgio Maggiore, a sólo 300 metros de la Plaza de San Marcos, en la orilla de enfrente del Gran Canal:


(sí, uno de esos mástiles es el del Corto Maltés). Pero sólo para una noche porque es caro (60 euros). Pero negociando un poco nos lo han rebajado a 40, y ahora estamos dudando si irnos al de la Isla Certosa, que está un poco más lejos y cuesta 35, que habíamos reservado para mañana. Es una isla más salvaje y natural, pero más lejos del centro de Venecia. 

Lo que si hemos descartado es ir a las otras islas a intentar pernoctar con el Corto Maltés, las iremos a ver en el vaporeto.  En primer lugar no es seguro encontrar amarre entre los barcos locales, y nos daría rabia hacer el desplazamiento para no poder quedarnos. En segundo lugar, se amarra en los canales, donde las olas que hacen los barcos italianos son para asustar, y tampoco estaríamos tranquilos dejando el barco solo. Y en tercer lugar, de cualquier manera nos tenemos que sacar un tiquet turístico de 3 días para el vaporeto, y nos da igual usarlo en 10 viajes que en 20. Se ha impuesto el pragmatismo, como cuando fuimos a Estromboli en el hidrofoil. 

Tampoco podremos movernos por dentro de la ciudad con el Corto Maltés. Aunque ya hubiéramos desarbolado sólo lo tienen permitido unos pocos barcos locales, y al amarrar siempre tiene que quedarse uno a bordo, lo que no es práctico viajando dos. 

Bueno, pues aquí estamos disfrutando las mieles de haberlo conseguido. Nos quedaremos esta semana en Venecia, y el lunes volveremos a Chioggia para desarbolar y seguir por los canales del Río Po.

Con cuidado, navegantes.

1 comentario:

  1. Preciosas fotos, a añadir a la coleccion del El Corto Maltes por el mundo, me alegro mucho.

    ResponderEliminar

Los comentarios son bienvenidos. Lo más cómodo es poner tu nombre al final del texto y luego elegir como identidad "anónimo".