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lunes, 14 de junio de 2021

Si el cielo existe, será parecido a esto

 Hola navegantes.

Hoy por la mañana, muy tempranito (a las 6) resolví un problema eléctrico que no dejaba funcionar a la neverita y anoche me quitó el sueño. Al final fue una tontería y creo que ya está resuelto. También he comprobado que no me funciona la luz de tope del palo. Eso creo que ha sido por algún golpe que se llevó con la pluma de la grúa al arbolar, y va a costarme más resolverlo.

Luego fuimos a recorrer la isla en bici, concretamente la del Norte, porque la del Sur no es ciclable y no nos daba tiempo a todo. Subimos al Hospital Carolina, un antiguo lazareto, que ahora están reconstruyendo, y con unas vistas espectaculares sobre el castillo de If y Marsella.

Luego vino un día típico del Mediterráneo, con brisas variables que nos han obligado a meter motor la mitad de la travesía. En total 30 millas en 8 horas, de las cuales las mitad a vela y la mitad a motor. Y todo bajo un sol como el as de oros, que nos ha obligado a utilizar todos los recursos, el de la foto y llevar un cubo de agua dulce en la bañera, como hacíamos en los canales, para refrescarnos cada pocos minutos. Y pido disculpas por el moreno Agromán.

Hemos venido a la Isla Bendor, una de las dos que compró Paul Ricard y, sin duda, uno de los paraísos de este viaje. Ya la conocía de la navegación a Elba y estaba deseando volver, y estoy encantado porque esta no ha cambiado. Ya se ha ido la última lancha con los últimos turistas, y nos hemos quedado casi solos en este lugar en que puedes escuchar el ruido de tus párpados. 

 La isla tiene un hotel, que ahora está cerrado, un centro de exposiciones, un museo de las bebidas espirituosas y de pinturas de Ricard, que por vocación era pintor aunque su padre le obligó a elegir una profesión más rentable y se dedicó a vender alcohol. Pero no vive nadie y al irse la última lancha con los turistas que vienen a la playa, se queda desierta.



Recorrimos todo el perímetro de la isla por una senda peatonal (es muy pequeña y se ve en una hora), con unas vistas espectaculares al mar Mediterráneo y a la otra isla de Ricard, Embiez.

Mañana seguiremos nuestra navegación hacia el Este. 

Con cuidado, navegantes.


domingo, 13 de junio de 2021

No volver a donde has sido feliz.

 Hola navegantes.

Hoy hemos salido de Port Gardian después de ir a visitar la iglesia de "Santa Sara", la sirvienta negra de las dos Marías que los gitanos consideran su patrona, aunque oficialmente no es "Santa". En su cripta había una caja llena de una especie de maderas de color gris. Le pregunté al sacristán si eran los restos de la barca en la que llegaron a la costa, y resulta que no, que son un montón de sus huesos, incluyendo las palas ilíacas, una muela y una vértebra. 

¡Qué morbo con las reliquias!. Después hemos hecho una navegación larga (48 millas) pero magnífica. Al principio el viento fue muy fuerte (fuerza 5) y la primera mitad del día fuimos con la mayor en el primer rizo y el Genova entero, yendo a una media de 6 nudos pero con picos de hasta 8,3. Al mediodía hubo un rato de calma en que tuvimos que ir 45 minutos a motor, y finalmente se estableció en fuerza 3 del SW, acabando el día con la mayor y el espinaker. En total 48 millas en algo más de 9 horas. 


Por el camino nos desviamos dos veces. La primera porque vimos a unas 5 millas de la playa un artefacto flotante infantil, una especie de pato con alas, derivando muy deprisa, y nos temimos que pudiera haber algún niño encima. Por suerte resultó que no, y allí lo dejamos continuando su viaje a ninguna parte:


Más adelante vimos una lancha derivando frente al golfo de Fos, a unas 6 millas de la costa. Nos pareció lejísimos para esa barca y nos acercamos por si necesitaban ayuda. Al estar casi a su altura vimos a los tripulantes en bañador y no nos pidieron ayuda, así que seguimos nuestra ruta.

Al final de la tarde vimos desde lejos nuestro objetivo, las islas Frioul, frente a Marsella, y con las horas que llevábamos en el barco la tierra crecía de tamaño en proporción con nuestras esperanzas. Yo ya conocía estás islas y es mi tercera recalada en ellas, pero llegar a una isla siempre es emocionante. En este caso se pasa por la isla de If, con su impresionante castillo construido al borde de la roca que lo sustenta, y donde estuvo preso el protagonista del Conde de Montecristo:


Luego frente al edificio de los prácticos de Frioul, con forma de mercante, y que al principio asusta porque realmente parece un mercante encallado:


Tiene hasta su ancla. Y finalmente entramos en el puerto que se ha construido tras el muro de protección que une las dos islas principales del archipiélago. Y aquí vino mi decepción, porque recordaba una isla virgen, con poca gente, con senderos prohibidos hasta para las bicis y muy natural, y tal vez por ser domingo por la tarde he visto mucho de lo contrario. Restaurantes, música en alto, las calles llenas de turistas y hasta un tren turístico para enseñar los paisajes:

En fin, la vida misma. Mañana visitaremos la isla por la mañana, y luego seguiremos hacia el Este.

Con cuidado, navegantes.

sábado, 12 de junio de 2021

Sí que sopló.

 Hola navegantes.

Por suerte el pronóstico se equivocó y ha soplado un maravilloso viento del SE y luego del SW que nos ha permitido una navegación con vientos portantes, con la mayor y el espinaker, hasta Port Gardian, en mitad del delta del Ródano. Un rumbo tan directo que cualquiera diría que hemos venido a motor, pero no.


Un poco antes de llegar nos sorprendió ver una zona del mar de otro color, amarillento, y creíamos dirigirnos a un bajo arenoso. Bajamos el espí a toda prisa y cambiamos el rumbo, pero resultó ser simplemente el agua del Pequeño Ródano, un río que en su desembocadura expulsa su agua de distinto color al mar, y se esparce algunas millas mar adentro. Ocurre en otras desembocaduras. El Pequeño Ródano es el curso original del Ródano, hasta que una crecida cambió su desembocadura.

El pueblo estaba muy animado con el típico turismo playero, muy distinto de cuando lo conocí en la navegación a Elba. Es del que os conté la peregrinación de gitanos de toda Europa para venerar a su "Santa" Sara, en la entrada de 11.8.16. Del pueblo nos cansamos enseguida y fuimos a ver los alrededores del mar interior que se formó cuando el río Ródano decidió cambiar su curso. Es una laguna salobre a la que se accede por unas pistas que parecen la selva, y donde se han instalado algunos campings, picaderos y, cómo no, chiringuitos.


Mañana seguiremos hacia el Este, si es posible hasta la isla Frioul, frente a Marsella, y si no a algún puertecito del Golfo de Fos, donde desemboca el Ródano. El que no elegiré seguro es Port Saint Louis su Rhone, por los malos recuerdos. Es donde estuvimos retenidos Ana y yo diez días al volver de Elba, por una avería del fueraborda. Aunque también nos lo pasamos bien conociendo la zona en un coche alquilado.

Pero eso será mañana. De momento nuestra preocupación es dar matarile a una manada de mosquitos que actúan como si jamás hubieran hecho una comida completa. Suele pasar en el entorno de los ríos.

Y por cierto, hoy este blog ha alcanzado 400.000 visitas, algo sorprendente. Gracias.

Hasta mañana, navegantes.

viernes, 11 de junio de 2021

¡Qué recuerdos de Sète!

 Hola navegantes.

Yo no soy de los que escucha el Himno Nacional llorando, pero respeto las expresiones de patriotismo. Y una de ellas es el tema de las banderas en el barco. Esta regulado hasta su tamaño relativo, y no está bien que la Nacional sea más pequeña que la de cortesía, que es la del país que visitas. A lo mejor a algún gendarme francés no le gusta la mía. Ya es la tercera navegación por Francia con ella, y está un poco descolorida:

Por supuesto le faltaba el cabito de amarrarla y se lo tuve que coser, y ya luce en nuestro obenque de estribor.

En la Capitanía de Narbona regalaban un curioso estuche para el tabaco, para no dejar colillas en la playa. El texto explica los peligros de las colillas, especialmente que una colilla poluciona 500 litros de agua, y tiene 4.000 productos tóxicos, de los cuales 50 cancerígenos.


Y ofrece una solución para no dejarla en la arena de la playa. Se mete por una ranura bajo la cajetilla y se apaga por falta de oxígeno. Luego se tiran todas las apagadas en una papelera. Una buena iniciativa para tener la playa limpia y respetar a los demás.


 

Hoy salimos de Narbona a las 8.30 con dirección a Sete. Y ha sido una navegación maravillosa con el viento siempre de través o por la aleta, con la mayor y el espinaker,  28 millas en 7 horas y media y bajo un sol abrasador. A media tarde estuvo amenazándonos una tormenta situada sobre Sète, pero no llegó a alcanzarnos. A mitad de camino dejamos a babor el Islote Brescou, con un fuerte construido ocupando toda su superficie que le hace parecer desde lejos un barco:

Sète es el puerto de la entrada al Etang de Thau, un mar interior del que os hablé en la entrada de 22.3.16. Fuimos a recorrer la ciudad y me trajo unos recuerdos preciosos de cuando estuve aquí con Ana al volver de la Isla de Elba. Y también algunos angustiosos, como cuando confundimos el camino por los canales y pasamos con el Corto Maltés por debajo de este puente:


Os prometo que es verdad. Lo conté en la entrada de 14.1.17. 

Vimos también una escuela de un "deporte" local  que llaman "las justas". Es un combate como los medievales en que se enfrentaban dos caballeros con una lanza a ver quién derribaba al otro del caballo, pero desde una barca de remos:

El contendiente se sitúa arriba de esa especie de escaleras con un palo y un escudo, y se enfrenta al de la otra barca mientras los otros de su equipo reman. Lo practican hasta los niños, y en la escuela han hecho una réplica para poder ensayar en tierra sin caerse si agua:


¡Lo que se inventa!. 

Mañana el pronóstico da unos vientos muy flojos por lo que posiblemente tengamos que avanzar a motor. Ojalá se equivoque.

Hasta mañana, navegantes.

jueves, 10 de junio de 2021

Encerrados en Narbona Plage.

 Hola navegantes.

Hoy hemos dedicado la mañana a rehacer el barco: regular la inclinación del palo, poner a punto las velas, y limpieza general. Ha quedado como una patena:


Al salir de La Nouvelle volvimos a pasar por el pantalán del susto, que es este:


Luego, al salir del Puerto, nos encontramos que están ampliándolo y la cartografía lo da como terminado. O sea que en el trak parece que hemos atravesado con el Corto Maltés el dique:


En realidad pasamos por unas decenas de metros sin terminar. Llámanos a un operario de la empresa constructora que se acercaba en una lancha y nos dijo que en realidad está prohibido pasar por allí, pero os prometo que todo bicho viviente que entraba y salía de La Nouvelle lo hacía igual, para evitar el rodeo.

Luego vino una preciosa navegación de 13 millas con un viento de fuerza 4-5 del NW hasta Narbona. Casi llegando el viento se paró del todo y luego dio la vuelta a la Rosa de los Vientos como dudando en qué sector quedarse para fastidiarnos más, y terminó estableciéndose del NE, y con él llegamos a Narbona.

Narbona tiene una entrada peligrosa por la existencia de bancos de arena que se desplazan, pero hoy el mar estaba muy tranquilo y no rompía. Por teléfono nos habían asignado el atraque nº 2 y entramos confiados en encontrarlo. Pero no se veía la numeración por ninguna parte. Como el segundo del fondo estaba libre nos quedamos allí, y resultó que acertamos, pero fijados cómo está rotulado:

Eso es imposible verlo desde el barco. Por si fuera poco el muelle estaba cerrado con una valla y una puerta con llave, y no podíamos salir. 

Es la que se ve al fondo.

Cuando ya estábamos diseñando cómo saltar la valla con las bicis, por suerte otro navegante se apiadó de nosotros y nos abrió, y hemos podido salir con las bicis a conocer Narbona Plage. Es como la sucursal playera de la ciudad de Narbona. Un típico lugar de veraneo, con baretos, chiringuitos, una feria, etc, pero todo muy poco concurrido. Lo más bonito, que la rodea un río con varios espacios para amarrar embarcaciones en la orilla, y termina en una lagunita muy tranquila.

Y como curiosidad, mirad lo que hay en las playas: unas cajas para recoger la basura que ha dejado el mar en la arena:

Aunque, por lo que había dentro, nos pareció que la gente las usa para deshacerse de objetos de casa.

Lo que me ha fastidiado de Narbona Plage es que el puerto tiene varios sitios donde hubiera podido descargar el Corto Maltés del camión, pero por teléfono me habían dicho que no podía, que sólo existía la cala que utilizan ellos con su grúa.

Hasta mañana, navegantes.

Una botadura de infarto.

 Hola navegantes.

Ayer trajimos el Corto Maltés por carretera hasta La Nouvelle. Fue un viaje pesadísimo al sol, de casi 9 horas. En la parada para comer, y aprovechando que el barco estaba en seco, le di otra capa de patente en las superficies donde estaba más gastadada (timón y línea de flotación).

Todo el día estuvimos haciendo gestiones para localizar el sitio para botarlo. Entre mi amigo Ignacio, que me acompañará hasta Niza y había llegado a la Nouvelle antes que yo, y yo por teléfono, contactamos con las 3 capitanías (la deportiva, la del Puerto pesquero y la del Puerto comercial) y algunos comerciantes náuticos locales, y ninguno tenía claro cómo proceder para echar al agua un barco que venía de España, en un camión español, y que sólo les pedía un sitio donde echarlo al agua con sus propios medios. Y el sitio que había localizado Ignacio resulta que lo cerraron con llave un poco antes de llegar nosotros.

 Finalmente utilizamos el sitio que yo ya conocía de la vuelta a España, un pequeño pantalán a la entrada del brazo de mar que lleva a La Nouvelle. El problema, que había que salvar con la grúa una distancia de unos 6 u 8 metros, hasta el otro lado del pantalán, y pasar el Corto Maltés por el aire por encima de ese pantalán. A mitad de la maniobra, con el barco tan alejado del camión y el brazo de la grúa estirado en horizontal, empezaron a levantarse del suelo las patas del camión del lado contrario. Me vi con el barquito estrellado en el pantalán y con el viaje abortado, como en estos vídeos de YouTube que te dan la risa cuando les pasa a los demás. Y que todo terminase en algo lucrativo para los abogados. Por suerte suspendimos a tiempo la maniobra, y la repetimos en el extremo del pantalán que estaba más cerca del muro, después de cambiar de sitio una barquita que lo estaba ocupando. 


En la foto veis el pantalán que había que salvar con el brazo de la grúa.

Allí todo se desarrolló bien,  nos cambiamos a la marina deportiva, y hoy dedicaremos la mañana a recolocar todo en el barco (la jarcia, las velas, la electricidad del palo, renovar los cabos deteriorados, etc.) y a una limpieza general, que después de un transporte en camión el barco queda como el almacén de un carbonero. Esperamos salir a navegar por la tarde, y la etapa la decidiremos según el viento que encontremos.

Y desde aquí mando un saludo a José Luis, el camionero que me ha traído el barco, que en vez de salir a navegar hoy se mete las 9 horas de vuelta para Santurce.

Hasta mañana, navegantes.

martes, 8 de junio de 2021

Navegar por la autopista.

 Hola navegantes.

Nuestras navegaciones nunca empiezan a toda orquesta sino de una forma bastante prosaica. Entre ayer y hoy hemos preparado el barco para el transporte por carretera. Hay que quitar las velas, doblarlas y encontrar sitio en el barco para ellas.


Muchas veces te encuentras sorpresas inesperadas. En esta ocasión el vástago del grillete de la trapa saltó como si fuera una cerilla.

Si hubiera saltado navegando podría habernos dado un buen susto. Como en el barco todo se aprovecha, con los restos he hecho un gancho para colgar los chicotes de las drizas que echamos hacia dentro al navegar a vela.

Después engrasamos todos los cadenotes para evitar sorpresas al aflojarlos (a veces por falta de uso están gripados) y medimos su longitud de enroscado para dejarlos igual cuando reinstalemos el mástil. Así evitamos las tediosas operaciones para ajustar su posición erguida.

A las 17 h nos citamos con José Luis, el transportista, en el muelle pesquero de Santurce. Quitar el palo, comprobar toda la jarcia, sacar el barco, calzarlo bien en el camión, y finalmente atar el palo en la cubierta.



Mañana nos espera un largo viaje por carretera, unas 9 horas contando la velocidad del camión y las paradas obligatorias para el conductor. La verdad es que voy un poco preocupado porque el taller náutico que conocía en La Nouvelle para botar el barco ya no existe, y no he obtenido una ubicación alternativa con seguridad del 100 % . Cuantas más fuentes consulto (la Capitanía y dos talleres náuticos) más dudas me surgen. Llegaremos a La Nouvelle e iremos improvisando.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 7 de junio de 2021

Bilbao desconocido.

 Hola navegantes.

Hoy hemos tenido un día de descanso esperando la carga del barco en el camión mañana, y hemos ido a Bilbao. Eso sí, después del típico embolado con la bici. En verano hago más bricolajes en las bicis que en el barco.

Una de las sorpresas en Bilbao ha sido el avance de lo que llaman "el Manhattan Vasco". La ría tenía un abrazo que terminaba en un fondo de saco sin salida:

Pues han vaciado la tierra que unía esa península, de manera que han creado una isla artificial en medio de la ría:

Y donde antes había un paso natural ahora han construido un puente. La nueva isla, que antes tenía astilleros y tinglados portuarios, la han vaciado y van a construir viviendas, centros comerciales, escuelas, etc. Una auténtica revolución urbanística y una apuesta muy fuerte, pues en cierto modo se ha desviado el curso de un río. A ver cómo termina. En las siguientes fotos podéis ver la entrada del nuevo brazo de la ría, y la famosa "grúa Carola", de la que os hablé en la entrada de 16-7-19.


Hemos subido en el funicular al monte Artxanda, desde donde hay unas vistas espectaculares de la ciudad y un monumento entrañable a los que lucharon por la libertad en 1936. No sé si es una herejía porque siempre me critican mis percepciones subjetivas del arte, pero me ha parecido una gigantesca huella dactilar.

Luego fuimos a ver la ermita de San Jorge, pero la sudada fue inútil porque ha sido invadida por el arte grafitero, y ha crecido el bosque alrededor y ya no tiene vistas.

Al volver a Santurce el paseo marítimo estaba negro de gente, porque hace un día de autentico verano. Tanto que ponernos a trabajar en la preparación del barco, que os detallaré mañana, ha sido un verdadero sacrificio.

El día 10 estaremos pendientes del eclipse de sol, entre las 11 y las 12:42 h.  según el territorio. Será anular y durará unos 3 minutos. 

Hasta mañana, navegantes.

domingo, 6 de junio de 2021

Todo bueno hasta Santurce.

 Hola navegantes.

Esta mañana salimos de Laredo con destino Santurce. El vecino de pantalán había puesto un búho de esos de mentira para espantar gaviotas, sin mucho resultado. Se acostumbran al pájaro falso y no le hacen ni caso, ni siquiera a los más modernos, que mueven la cabeza.

Aunque el pronóstico daba vientos del nordeste, como ayer, fue justo lo contrario, del NW, lo que nos permitió venir a Santurce en un solo bordo, con la mayor y el espinaker amurados a babor todo el trayecto. Y con un sol espléndido, un día de esos que piensas que si la vela fuera siempre así no existirían las motoras.

A medio camino me sorprendió encontrar agua en la sentina. En estos casos lo primero es probarla para ver si es dulce o salada. Si es dulce viene de tus depósitos, y si es salada viene del mar, lo que es peor pues significa una vía de agua por debajo de la flotación. Por suerte era dulce, y seguramente es la que se me cayó ayer varias veces al prepararme el café con la escora y los pantocazos. Ya lo he secado y lo vigilaré los próximos días.

Cerca de la entrada del superpuerto de Bilbao vimos saltar cerca de nuestro barco un pez espada, algo único para mí, pues es el primero que veo en muchos años de navegación. La pena es que también vimos muchos, muchísimos plásticos.

En Santurce estaba esperándonos Ana, que va a ayudarme a preparar el barco para cargarlo al camión. Juan se despide hasta el Adriático.


Os recuerdo el último vídeo que tenemos de las navegación a Elba en 2016, la despedida de Nacho, con el deseo de que este verano vivamos experiencias tan satisfactorias como aquél:

Elba episodio 17 y último.

Empezamos el día buscando una ubicación para el Corto Maltés en ese puerto. A las 8 habíamos quedado con Stefano, el amarrador que nos atendió por la noche, y se puso manos a la obra. Dijo que iba a hacer una "operación magistral" y se puso a mover de su sitio la balsa donde amarraban sus zodiac. Estaba en una esquina del puerto y debía hacer años que no se movía de allí, a juzgar por el estado de la amarras que la sujetaban. Pero lo hicieron, en el sitio de la balsa metieron uno de los barcos de trabajos del puerto, y a nosotros nos situaron el atraque de ese barco entre otras gabarras del mantenimiento portuario. 

 

Tal vez un sitio poco noble, pero para nosotros fue un honor. Porque en vez de desnudar los colmillos y echarnos por no tener sitio debido a la regata, se esforzaron por hacernos un hueco. Además la primera noche no nos la cobraron al considerar que se trató de una emergencia.

La marina tiene una salita al lado de sus oficinas reservada a las tripulaciones los barcos de paso, donde se coge bien Internet y te encuentras casi como en casa. Está decorada con trabajos manuales que hace Stefano. 

 

Dedicamos el día a temas de intendencia, como buscar una lavandería y encontrar combinación de tren y autobús para ir a Pisa. Nacho se iba después de dos semanas de navegación, y se incorporaba Ana. Ambos a través del aeropuerto de Pisa. 


 Para mí empezaba lo mejor de las vacaciones, unas semanas para conocer Elba y alguna de las islas, con la mejor compañía del mundo. Esas vacaciones que te prenden el corazón. ¿Qué más pedir?. 

Hasta mañana, navegantes.

sábado, 5 de junio de 2021

Hacia Italia por Euskadi.

 Hola navegantes.

El Covid va a acostumbrarnos a borrar con el codo lo que escribimos con la mano. Ayer por la mañana os decía que, a pesar de estar vacunado, para entrar en Francia me pedirían la PCR y la declaración responsable, y en el telediario del mediodía anunciaron que la exigencia de PCR se suspendía para los vacunados. ¡Bien!. Nos lo van poniendo fácil, y cada día que pasa me alegro de la decisión, que tanto nos costó tomar, de intentarlo este año.

Hoy salimos de Santander para la primera etapa, acercarnos a Santurce para cargar el Corto Maltés en el camión. Ha sido una etapa de ceñir contra un nordeste de fuerza 5, en total 32 millas en unas 7 horas. En el trak podéis ver los numerosos bordos, que convirtieron las 20 millas de rumbo directo en las 32 que nos chupamos.

 Una novedad en Laredo es que han decorado el túnel que conduce al puerto viejo como si fuera el túnel de un acuario:


Nos hemos acercado a la Puebla Vieja a tomar algo para matar el gusanillo y buscar una tienda de bicis, porque ya en el primer día hemos tenido un pinchazo. Como es sábado estaba cerrada o sea que se queda pendiente para Bilbao.  Y como hemos llegado muy cansados cenaremos pronto y nos acostaremos con el sol.

Os recuerdo la siguiente etapa de la navegación a Elba, de Viareggio a Livorno:

Elba episodio 16

 Amaneció gris y lluvioso como si no hubiéramos salido de Cantabria. Por eso pasamos la primera mitad de la mañana encerrados en el barco. Aprovechamos una escampada para salir de Viareggio, renunciando a visitar a fondo la ciudad. Nos cayeron 3 o 4 chubascos de los duros, los que sueltan agua con furia, pero el resto del tiempo hizo un viento maravilloso del Sureste que nos permitió hacer rumbo directo hasta Livorno. 

Con los nervios y la precipitación del control las velas y de protegernos de un chubasco, sin querer nos metimos en un campo de tiro militar, del que pudimos salir antes de que nos anestesiaran para siempre. 

Al llegar a Livorno no nos contestaban los de la marina por el canal 9 ni por el 16. Un marinero nos hizo señas para que le siguiéramos a uno de los pantalanes. Cuando casi estábamos dentro nos preguntó que si eramos de "la regata". Al decir que no nos dijo que entonces nos teníamos que ir, que no tenían sitio para nosotros en todo el puerto. Estaban esperando a unos 200 barcos para una regata a Córcega y todas las plazas libres estaban reservadas para ellos. De momento esa primera noche nos tuvimos que quedar en la gasolinera. 

Mañana os contaré la "operación magistral" que hicieron para que pudiéramos quedarnos, ya que teníamos que permanecer allí unos días, tanto por el cambio de tripulación (se incorporaba Ana) como por el anuncio de fuerza 8 para los días inmediatos.

Con cuidado, navegantes.