Hola navegantes.
A una pareja que estaba dando la vuelta al mundo le ocurrió una anécdota curiosa. El capitán un día observó sus heces de color rojo. Se puso en lo peor: una hemorragia digestiva debida a una perforación de estómago, un cáncer de colon, o algo similar. Aunque no tenía ningún otro síntoma el color rojo en las heces le pareció que tenía que deberse a algo muy grave. Inicialmente decidió no decir nada a su compañera para no preocuparla. Les quedaban 4.000 millas hasta el próximo puerto y no podían hacer nada.
La sospecha de una hemorragia interna es algo muy preocupante, y más en un velero alejado de todo. A mí sólo me ocurrió una vez: uno de mis tripulantes tuvo una hematuria (sangre en la orina) un síntoma muy preocupante que le hizo estar toda la navegación temiendo tener un cáncer de vejiga. No me lo dijo, aun siendo yo médico, para no preocuparme con más cosas de las que ya tenía que preocuparme por nuestra navegación (fue en la navegación a Londres, la más difícil de las que hemos emprendido). Me enteré mucho más tarde. Esperó a consultar a su médico a la vuelta, lo que dice mucho de la madurez y la fortaleza de esa persona. Por suerte se descartó.
El capitán que os estoy contando, el segundo día de tener las heces rojas reunió todas sus fuerzas para contárselo a su pareja. La reacción de la chica fue sorprendente: se partía de risa. Entonces le contó que a ella le ocurría lo mismo y que se debía a que su dieta en los últimos días fue muy rica en remolacha. Añadían la remolacha a la ensalada, y cuando dejaron de comer remolacha las heces volvieron a su color normal.
Tener las heces o la orina de color rojo o rosado tras comer remolacha es un proceso normal, inofensivo y temporal. Se debe a los pigmentos naturales de la planta, llamados betacianinas, que el cuerpo no llega a descomponer por completo al digerirla. El pigmento pasa a la sangre y se filtra en los riñones o sigue su curso por el intestino, tiñendo los desechos. El color rojo se va en un par de días, en cuanto dejas de comer remolacha y el cuerpo termina de eliminarla. No le pasa a todo el mundo; sólo un pequeño grupo de personas nota este cambio debido a su tipo de digestión. Es una peculiaridad personal, como el cambio del olor de la orina al comer espárragos. Otros productos, como moras, arándanos, fármacos, colorantes artificiales fuertes, o los niños si han chupado lápices, ceras o plastilina, pueden colorear la heces.
Mi consejo: ser absolutamente sincero con tu compañero de navegación. A veces lo que para ti es algo muy preocupante, visto desde el punto de vista de otra persona se convierte en algo intrascendente, como en este caso.
Con cuidado navegantes.

