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miércoles, 1 de julio de 2026

El étang de Cazaux.

Hola navegantes. 

Hoy hemos dedicado el día a conocer el étang de Cazaux, al sur de la bahía de Arcachón. Es un mar interior de unos 10 km de diámetro, que se formó al cerrar las dunas de arena un entrante del mar parecido a la actual bahía de Arcachón. Al cerrarse el lago y perder la comunicación con el mar, los ríos que abocan a él fueron endulzando poco a poco el agua, y ahora es un lago de agua dulce. Es lo que se teme que acabe pasando en la bahía de Arcachón, que antes tenía dos posibles entradas, la Norte y la Sur. Pero la Sur se cerró por los aportes de arena, y se teme que en unos pocos años también se cierre la entrada del Norte, y entonces se convierta en un lago cerrado. En las siguientes fotos uno de los ríos que aboca al étang de Cazaux y una vista del propio étang.



Hemos ido en autobús al pueblo de Cazaux, justo al norte de étang. En Arcachón nos informaron mal y nos dijeron que desde Cazaux se podía dar la vuelta completa al etang a través de pistas ciclables. Pero al llegar allí resulta que toda la orilla Nordeste del étang es terreno militar, por el que está prohibido circular. Tendríamos que hacerlo por una carretera bastante peligrosa y no nos decidimos. Y una de las pistas que recorre el pinar, entre el étang y la duna de Pilatos, se cerró por el riesgo de incendios.  Así que sólo hemos recorrido una pequeña parte del Oeste del étang, por la que sí se podía circular. 

El etang es enorme, como cuatro o cinco veces la bahía de Santander. Está rodeado de pinares y tiene varias playas con una arena fina como la de Arcachón. Está comunicado por canales artificiales y compuertas con la bahía de Arcachón, para desaguar el lago en época de lluvias y evitar inundaciones.

Aunque os parezca mentira, los militares también usan este mar interior como campo de tiro, y en los días laborables está prohibido navegar por todo el interior del étang. Sólo se puede navegar los fines de semana.


Aunque no comunica con el mar y por lo tanto los barcos no pueden salir al mar abierto, hay un puerto deportivo bastante grande en el que hemos visto principalmente veleros, y de esloras considerables. El puerto se construyó en los años sesenta excavando con maquinaria pesada unas orillas pantanosas que tenía el etang. En las siguientes fotos la imagen de la orilla del lago antes de construir el puerto,y las obras de excavación.



Se permitió construir con la condición de que fuera absolutamente respetuoso con el medio ambiente, y que no tuviera ni grúas de varada para luego dar la patente, ni astilleros, ni vertidos al lago, ni tiendas de acastillage, ni comercios que permitieran a los turistas desembarazarse de su exceso de divisas, ni nada de eso. Por supuesto los militares también pusieron sus condiciones, supongo que entre otras las que siguen vigentes de no tocar nunca tierra en la orilla nordeste, donde está la base militar, y de no navegar en los días laborables.



Obviamente los barcos los llevan en camión o en remolque, y se tienen que quedar allí hasta el descanso eterno. Nunca te dirán, como nos dicen en el mar: "dame viento y te daré millas". Entre esa sensación de encarcelamiento y sólo poder navegar los fines de semana, debe ser duro tener el velero allí. A mí no me gustaría. Y este velero que ha echado raíces me parece que lo resume todo: 


 Con cuidado, navegantes.