Como lo oís, cada vez se nos acercan más. La manada de orcas que atacan a los timones de los veleros empezó actuando en el estrecho Gibraltar y en la costa de Portugal. Posteriormente lo hicieron frente a las costas de Galicia, y los dos últimos veranos las hemos visto actuar en todo el Cantábrico. Este año y el anterior se las ha visto atacar frente a las costas de Euskadi, y el ataque más reciente ha sido frente a Asturias. Esta semana han atacado a dos veleros frente a Navia y Luarca, que han tenido que ser remolcados a puerto con daños en el timón. Por suerte ninguno de los dos se ha hundido.
Pero el velero "Idem" no tuvo tanta suerte. Antes de ayer mismo lo atacaron y lo hundieron en Galicia, frente a Estaca de Bares. Los tripulantes fueron recogidos del mar por otro barco y se salvaron de milagro.
La pasividad de nuestro gobierno roza ya lo delictivo. Porque la única solución que nos recomienda es navegar hacia aguas menos profundas (pero un velero puede navegar a cinco nudos y las orcas a 30, es como intentar escaparse remando con un mondadientes) y luego dar parte del accidente a Salvamento Marítimo. Y después nos repiten como el muñeco de un ventrílocuo que está prohibido cualquier medio disuasorio que las moleste, porque son una especie protegida. O sea, nos dejan con la soga al cuello sin poder hacer nada para salvar a nuestra familia o amigos de un hundimiento, que nos dejaría nadando en medio de una manada de orcas asesinas. Que aunque hasta ahora se diga que sólo comen atún rojo, no hay que descartar que cuando prueben la carne humana terminemos siendo para ellas como una gominola.
En otra entrada os explique la disquisición legal sobre el uso de medios disuasorios para salvar tu vida, que por supuesto es opinable y no será definitiva hasta que un juez dicte una sentencia en algún caso concreto:
Que yo sepa todavía no hay sentencia relativa a las orcas, pero sí con relación a otras especies de fauna protegidas, concretamente el oso pardo, y fue absolutoria porque el juez, con toda lógica, consideró más importante una vida humana que la de un oso:
Y en el Ártico es "obligatorio" , no recomendable, desembarcar con un rifle para protegerse de los osos polares, que también son una especie protegida pero pueden amenazar tu vida:
Y tened en cuenta que en el caso de las orcas nadie habla de hacer una masacre, sino sólo de espantarlas con sonidos. Y ni siquiera hay una compensación económica para reparar los daños del barco y del timón, como la hay cuando un oso u otra especie protegida ataca el ganado. Va a ser verdad eso de que todos los españoles somos iguales ante la ley, pero unos más iguales que otros. Como la vela es el deporte del rey, el gobierno debe pensar que todos los navegantes llevamos sangre azul. Ojalá cuando no tengamos rey, al primer presidente de la República no le guste la vela.
Con cuidado, navegantes.


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