Visitas al blog:

miércoles, 28 de agosto de 2024

El efecto de un rayo.

Hola navegantes. 

 El palo de un barco, en una zona de tormenta con aparato eléctrico, puede convertirse en un pararrayos y el barco acabar así:

Es (o era) un catamarán al que alcanzó un rayo en Grecia hace 3 años.

La siguiente foto recoge el instante preciso en que un  rayo alcanza el mástil de un velero de 22 pies, como el Corto Maltés, en Sidney en agosto de 2006. En este caso los daños fueron menores, sólo se carbonizó un metro de la punta del mástil. Lo curioso es que había veleros con el palo mucho más alto y no les afectó, lo que desmiente a creencia de que el rayo se dirige al punto metálico más elevado. Hay que reconocer que el fotógrafo estuvo ágil o tuvo mucha suerte.

 

El rayo se produce a partir de los cúmulonimbos, esas nubes altísimas con forma de yunque (planas en su parte superior) que pueden alcanzar hasta 10 km de altura. En su interior se producen fuertes vientos que hacen rozar y colisionar las partículas de hielo y de agua, lo que va cargando la nube de electricidad. Las partículas más pesadas (gotas de agua) cargadas negativamente, se sitúan en su base, y las más ligeras (copos de hielo) cargadas positivamente, en lo alto. Cuando la diferencia de potencial entre la base de la nube, con carga negativa, se hace importante respecto a la carga positiva del suelo, surge la descarga.

La realidad es que el palo de un  barco no atrae necesariamente los rayos en varias millas a la redonda, como se dice. El recorrido de la electricidad es completamente aleatorio hasta unos cien metros del mar, y allí sí que se encuentra atraída por algo prominente que se encuentre en un  radio de 60-100 metros. Pero para que alcance al barco tiene que dar la mala suerte de que el rayo caiga en esos 60-100 metros del velero, lo que en mitad del mar es poco probable.

El rayo genera una corriente de entre 30.000 y 200.000 amperios y una temperatura de unos 30.000 ºC que funde todos los aparatos eléctricos de a bordo y puede derretir los pasacascos (con el riesgo de inundación) o generar un incendio. En la siguiente foto, los pasacascos derretidos de un  velero alcanzado por el rayo:

  Para evitar estos daños hay que conseguir que la electricidad pase directamente del palo a la "masa" (en este caso el agua del mar) por una vía directa. Algunos astilleros dotan a sus barcos de una conexión eléctrica entre el palo o los cadenotes de los obenques y los tornillos de la quilla:

 

Pero hay que tener en cuenta que la patente es parcialmente aislante eléctrica (esa es la razón por la que no hay que pintar los ánodos) y que para garantizar el funcionamiento óptimo del sistema hay que dejar sin patente una pequeña superficie de la parte baja de la quilla.

Si el barco no trae esa protección contra los rayos, en las tormentas hay que estar preparado para unir la cadena del ancla al palo o el obenque con un grillete que deje pasar la electricidad, y el otro extremo echarlo al mar, para que la electricidad pase por allí. Pero hay que hacerlo antes de que te alcance la tormenta. Hacerlo cuando ya estás metido en ella es más peligroso, pues puede alcanzarte el rayo mientras lo instalas.

Hay que desconectar toda la electrónica, y los aparatos electrónicos más importantes hay que meternos en el horno, donde están más protegidos de la descarga y los campos electromagnéticos. Se basa en una de las leyes de la física, la de Gauss (que por supuesto no me atrevo a intentar explicar) que dice que en el interior de un conductor hueco (como es un horno metálico) el campo es nulo. Los aparatos allí metidos están protegidos de los  efectos del rayo, si alcanzara el barco.

Otros consejos:

  • Evitar navegar en los núcleos tormentosos, especialmente bajo los cúmulonimbos. Normalmente se les ve de lejos pues son altísimos.
  • Permanecer la tripulación en el interior del barco y sin tocar las partes metálicas.
  • Si alguien tiene que estar en la cubierta, evitar la posición de pié y moverse a gatas o en cuclillas.
  • Tener listos los espiches para taponar posibles vías de agua por los pasacascos.
  • Tener dispuesto el extintor y otros medios antiincendios.
  • En puerto, desconectarse de la electricidad del pantalán y guardar el cable. Navegando, desconectar los bornes de las baterías.

Aclarado esto, decir que aunque a veces el rayo hace carambola y te estropea a la vez la electrónica, el motor, y te produce un incendio y una inundación (como al catamarán de la primera foto) el alcance por un rayo es absolutamente excepcional y que en tantos años navegando no he sufrido ni conocido a nadie que le haya pasado.

 Con cuidado, navegantes.


martes, 27 de agosto de 2024

Algunos arreglitos.

Hola navegantes. 

 En las largas navegaciones que hacemos en verano le damos tanta cuerda al barco que es normal que el material se fatigue y suframos algunas averías o deterioros. Durante el viaje no me gusta emprender grandes reparaciones, porque en un barco viejo es normal que alguna reparación se complique y acabe fallando otra cosa que dificulte o impida la reparación definitiva. Tened en cuenta que solemos navegar en los meses de verano, que en agosto están los talleres y los suministradores cerrados o con menos personal, lo que retrasa todo. Y que si una avería te retiene en un puerto la tarifa de estancia, por días, puede ser más cara que la propia reparación, y la parada obligada puede hacer perder los billetes de avión a los siguientes tripulantes. Y por si fuera poco, la garantía de la reparación es inaplicable, porque si lo reparado vuelve a fallar ya estás lejos de quien lo reparó como para ir a reclamarle.

 Por eso suelo preferir hacer reparaciones de fortuna, o no hacer nada si puedo seguir navegando, y dejar las reparaciones definitivas para la vuelta a casa.

En la navegación a Baiona falló el winchi de estribor del génova. A veces no se bloqueaba la inversión del giro y la escota se aflojaba. Suele deberse a que falla uno de los perrillos que bloquea la rueda dentada. En efecto, eso es lo que le ha pasado. 

Como en toda reparación en la cubierta, para abrir el winchi lo primero es evitar que las piezas se puedan caer al agua. Para eso ponemos una tela entre el guardamancebos y la regala, sujeta con pinzas:

Al abrir el winchi vimos que, en efecto, se había roto el muellecito que hace abrirse el perrillo para bloquear su giro antihorario (en la foto, arriba el muelle nuevo, en medio el roto, y abajo el perrillo):

La sustitución es muy fácil y luego se engrasa todo:


También había fallado el endulzador del fueraborda. Es un circuito paralelo que permite hacer entrar agua dulce a la refrigeración, desde una manguera, para quitar los restos de sal del agua del mar. 



 En la navegación a Baiona se había bloqueado y no daba entrada al agua dulce. Al ir hoy a repararlo vimos que la acción galvánica había corroído el tornillo hueco que conecta el tubo al circuito interior. Al intentar soltarlo se rompió. He tenido que bloquearlo con otro tornillo para que no se escape el agua, y en la siguiente revisión del fueraborda espero que me lo puedan solucionar.

 Mientras tanto lo endulzaré con el sistema que hicimos para el motor anterior, el Selva, que no tenía ese circuito para endulzar (clic aquí).

 Por último, había vuelto a desgastarse, por el roce, el tubo de la gasolina donde atraviesa el mamparo:

 

Volví a recortarlo, y esta vez lo he protegido con un trozo de tubo de mayor diámetro, que evita que roce:

Supongo que estos arreglitos me duren durante la navegación de septiembre a Bayona, la de Francia.

Con cuidado, navegantes.

lunes, 26 de agosto de 2024

De Baiona a Bayona en el mismo verano.

Hola navegantes. 

Por razones familiares este  verano queríamos pasar el mes de agosto en Santander. Por eso hemos dividido nuestra navegación en dos partes. En junio y julio hemos ido, como sabéis, hasta Baiona (la de Galicia). En septiembre iremos hasta Bayona (la de Francia). Así pues nos haremos toda la costa cantábrica y atlántica de España en el mismo verano, y además dos veces porque cada navegación habrá sido de ida y vuelta. A lo mejor no parece tan épico como navegaciones anteriores, por ejemplo la de Londres el verano pasado, pero medido en millas y en tiempo es muy parecido para un barquito tan pequeño. Y en dificultades náuticas también, pues habremos padecido dos veces el flagelo de la meteorología de la Costa da Morte y encima costeando (cuanto más cerca de la costa es más arriesgado con los vientos del Oeste), empeorado por la creciente amenaza de las orcas.

  

La parte hacia Bayona, la de Francia, la comenzaremos el 8 de septiembre, y podréis seguirnos, como siempre, en este blog.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 21 de agosto de 2024

Dibucarta del escollo Escobez.

Hola navegantes. 

 Revisando papeles he encontrado el original de la dibucarta del escollo Escobez, que nos dio uno de los peores sustos del viaje de la navegación a Bretaña.

Estábamos en el Golfo de Morbihan, al Norte de la isla Arz. El escollo Escobez está exactamente en la posición 47º 36,2’ N; 2º 46,7’ W y ya hemos comprobado en varios viajes que cuando un escollo tiene nombre propio, mal asunto. Seguro que se hizo famoso precisamente por un naufragio. Aunque está cartografiado, está situado en medio del canal entre dos islas y son unas rocas que apenas sobresalen medio metro del agua. La siguiente boya verde aún no la veíamos porque teníamos el sol de cara que nos deslumbraba, y además había una barca de pesca faenando entre los escollos, lo que nos hizo confiarnos. También hemos comprobado  muchas veces que los pescadores se sitúan justo sobre los escollos, seguramente por encontrar allí más peces. Pero a nosotros nos confunde, porque intuitivamente pensamos que por allí se puede navegar, pero claro, sus barcas tienen  mucho  menos calado que los veleros. Un conjunto de circunstancias que llevaban dentro las semillas de la calamidad.

A pocos metros del escollo Ana se dio cuenta de que el color del agua era más oscuro, bajó a consultar el plotter y me gritó a bocajarro:

¡Vamos hacia las rocas!.

Después de salir de su garganta vi el grito escrito en el aire rodeado de signos de exclamación, como en los cómics, y todo pareció suceder a cámara lenta, aunque en realidad supongo que pasó muy deprisa. Llevé la caña a estribor para virar en precario, sin pensar en las velas ni nada, sólo en desviar el rumbo de aquella ratonera. Con el corazón al galope, a escasas cinco esloras del escollo conseguimos virar y retroceder antes de encallar, lo que a 5 nudos y contra las rocas habría sido naufragio seguro. Y el paisano de la barca mirándolo todo sin hacernos ni un gesto de advertencia. Si en lugar de tener la marea en contra la hubiéramos tenido a favor, navegando por tanto a 7 u 8 nudos, allí habría sonado para nosotros el toque de difuntos, porque no habríamos podido virar a tiempo.

Aquí está la dibucarta, que regalaré al primero que la transcriba en los comentarios (clic encima para leerla mejor). Se empieza a leer en el cinturón:


Con cuidado, navegantes.

martes, 20 de agosto de 2024

Una curiosa errata.

Hola navegantes. 

 Ayer fue la "superluna azul" de agosto. Consiste en una visión enorme y muy brillante de la luna por encontrarse en el punto más cercano de su órbita. No sé por qué la llaman "azul" pero está claro que no es porque se vea de ese color. Se ve amarilla como siempre, o con un  tinte rojizo, y lo que la hace sorprendente es su gran tamaño y luminosidad, que parece que pudiera cargar las baterías del barco con los paneles solares. Aquí dos fotos que me han mandado mis amigos David y Fernando, navegando o fondeados anoche en el Mediterráneo, donde parece que la naturaleza comienza a desperezarse antes de tiempo:

 

 Porque es media noche y parece que fuera de día en un día con niebla. Fijaos en las personas de la playa, en la parte de abajo de la segunda foto.

Como curiosidad, mirad la sorprendente errata que tienen las tablas de mareas que me dieron este año, editadas por la asesoría náutica Asemar: 

 


Han confundido la luna llena con la nueva, y en concreto ayer, el día de la superluna llena, la ponen como luna  nueva. Todas las del año están cambiadas. Como comparación, las tablas del Puerto de Santander, que están bien:


No me atrevo a opinar sobre la causa del error, pero es curioso que estas erratas pasen todos los filtros que deben pasar estos documentos hasta su distribución al público.

 Con cuidado, navegantes.

sábado, 17 de agosto de 2024

Un solo remo por la popa.

Hola navegantes. 

Traigo hoy  una foto publicada en Voiles et Voiliers en 1996 en la que una pareja escuece el aire con su amor desde una barquita. Era en Douarnenez, y la barquita se dirigía desde la orilla a un velero fondeado. El chico iba remando "a la godille" tranquilamente cuando la chica le giró la cara para besarle. ¿Qué será de ellos casi treinta años después?. 

 


La traigo a colación para comentar esta forma rara de remar por la popa con un solo remo, haciendo avanzar el barco en la dirección de tu espalda. En castellano se llama "cinglar". Muchos marinos bretones utilizan ese solo remo para desplazarse con el anexo en vez de con un fueraborda pequeño. Hasta organizan campeonatos como de cualquier deporte, y un héroe local (Hervé le Merrer) cuando dimos la vuelta a Francia en el Corto Maltés en 2018 acababa de cruzar el Atlántico a la godille en 58 días. Otro había conseguido atravesar el Canal de Midi igualmente cinglando.

La técnica consiste en remar por la popa con un solo remo, de espaldas a la marcha, moviéndolo de derecha a izquierda. Cuando recalamos en la Isla de Groix en la vuelta a Francia vi regresar a puerto a un pescador remando a la godille, y le pedí que me enseñara.  Se llama Alex y me dedicó desinteresadamente más de media hora de su tiempo. La embarcación y los remos se los hacía él mismo, alcanzaba una velocidad de cinco nudos, y es el sistema que usaba para ir a pescar en un barco sin motor con el que se alejaba algunas millas del puerto. 

Lo primero que me dijo es que me olvidase de lo que seguramente había leído, que había que dibujar con el remo un “8” en la popa. En efecto, haciendo eso clavas el remo hacia el fondo y luego te cuesta levantarlo. Con las indicaciones que me dio (moverlo a derecha e izquierda, siempre con la misma cara del remo hacia arriba y haciendo poca fuerza en el cambio de sentido) conseguí hacer avanzar la embarcación sin dificultades, quedándome sólo por perfeccionar el mantenimiento del rumbo. Porque, en efecto, navegas de espaldas (mirando a popa) y en esa posición atípica para la náutica la percepción del rumbo que llevas no es en absoluto intuitiva. También me quedó claro que no se cingla bien con un remo cualquiera. Yo lo había intentado varias veces en el Corto Maltés con un remo estándar y no conseguía nada. Los remos que hace Alex son con el mango de fibra de vidrio hueca y la pala de fibra de carbono, o sea, muy ligeros para su tamaño. Estuve a punto de comprarle uno pero no lo hice por llevar el barco muy cargado para el largo viaje, y luego me arrepentí. Habría sido una oportunidad única, y me habría ayudado cuando más adelante se presentaron los problemas con el motor que me dejaron tirado en los canales.

En Francia remar "a la godille" es muy habitual, y los astilleros franceses suelen hacer los veleros pequeños con una chumacera en el espejo de popa, destinada a poder moverlo con un remo si te falla el motor. El mío la tiene, a babor de la pala del timón, aunque suelo usarla para otras cosas como amarrar el cubo o los puntales utilizados para protegerme de las orcas, como os conté aquí (clic aquí)

 

Y apropósito de las orcas, hace tres días hubo un  nuevo ataque en pleno golfo de Vizcaya (45º 55,5' N, 4º 13,1' W) cuando la manada española se encuentra aún en Portugal. Eso me hace temer que la costumbre de morder timones se está extendiendo de unas familias a otras y que si no se toman medidas en poco tiempo todos los mares del mundo serán de riesgo. Para no olvidarme de ellas cada vez que salga de la bahía he puesto este recordatorio junto al teléfono de casa:

 Con cuidado, navegantes.

martes, 6 de agosto de 2024

Una chapa con el logo.

Hola navegantes. 

He encargado un lote de chapas con el nuevo logotipo del Corto Maltés, que es básicamente el mismo pero cambiando el tipo de letra y las dos gaviotas. Los libros que me pidais a mi correo (alvarogaledo@gmail.com) os los enviaré dedicados con una dibucarta y además, durante el mes de agosto, con una chapa de regalo.


 Con cuidado, navegantes.

domingo, 28 de julio de 2024

Balance de la navegación a Baiona.

Hola navegantes.

Aquí va un pequeño balance de esta navegación por las Rías Bajas hasta Baiona:

Tiempo empleado: 56 días (1 de junio a 26 de julio).

Millas navegadas: 955.

Pernoctaciones en marinas: 42 de 56 (75% de los días).

Coste por persona y mes: 576 euros.

Coste de las marinas: desde 9,87 € (Muxía) a 25,5 € (La Toja) por noche, para un barco de seis metros. En Galicia los precios son muy baratos, y además tienen dos "pasaportes" náuticos con los que te hacen un 15 % de descuento. Por el contrario en Asturias están matando la gallina de los huevos de oro, y hay sitios que piden 15 o 20 euros por un atraque que no tiene ni aseos. El récord lo tiene Cudillero, donde no me quedé porque pedían 20 euros por una boya (no un pantalán), sin aseos ni ningún servicio. Allí no quieren ir ni los que navegan en la gran pleamar de sus finanzas. Lo comenté con otros navegantes y Cudillero ha pasado de ser la perla de la costa asturiana a un sitio donde no quiere ir ningún navegante.

Consumo de gasolina: 93 litros. Ello supone que nos hemos ayudado con el motor, sólo o en combinación con las velas, el 19 % del recorrido. El 81% a pura vela. En Galicia, desde luego, lo que no falta es viento.

Días inmovilizados por temporal: 4 de 56 (7%).

Lo mejor: no habernos encontrado con las orcas, a pesar de que hubo ataques y avistamientos muy cerca de por donde estábamos navegando. No haber tenido ninguna avería. Conocer tres nuevas islas: A Creba, Tambo y San Simón. La amabilidad de los pescadores cuando nos quedábamos en los puertos pesqueros,

Lo peor: algunas noticias tristes de mis allegados durante la navegación. La tensión por la presencia de orcas en Galicia antes de lo esperado, que nos quitaba el sueño aunque finalmente no nos atacaron. Lo que he comentado de algunas "marinas" en Asturias.

Aquí va una comparación con navegaciones anteriores:

 

Respecto al barco, hemos vuelto a comprobar su validez para las navegaciones largas, la enorme ventaja de su orza abatible para acceder a puertos o ríos de poco calado que de otra manera no habríamos conocido (como la Isla A Creba, el Portiño de Morás o Pontevedra por el río Lérez) y para correr los vientos duros por la popa con la orza subida. Hemos tenido partes en los que cabía de todo: vientos entre el sector del Este y el Oeste, de fuerza entre 1 y 6 (más en las rachas) y olas entre 0,5 y 2,5 metros. Y en los cuatro días descoyuntados que el temporal nos retuvo en puerto hemos vuelto a comprobar que cuando los caprichos de la meteorología nos inmovilizan, tampoco salen los barcos más grandes. O sea que la pequeña eslora no supone mucha diferencia en eso. Y finalmente, otra ventaja es que siempre encuentro un puesto de amarre por su reducido tamaño. He tenido amarre en muchos puertos donde estaban rechazando a los más grandes. Es un pequeño gran barco este Tonic 23. A cambio, los últimos días luchando contra el Nordeste duro de cara también hemos confirmado que ciñe regulín regulán, debido a su gran obra muerta.

Con cuidado, navegantes

NOTA: debido al gran número de personas que se han suscrito a este blog, agoto el número de correos electrónicos disponibles a mitad de mes. Es posible que los últimos días de cada mes no os lleguen las entradas ni los comentarios a vuestro correo electrónico, y tengáis que entrar directamente al blog.

sábado, 27 de julio de 2024

Una entrada anodina.

Hola navegantes. 

Ayer salimos de Comillas con destino a Santander, y fue una navegación anodina y calcada de las de los últimos días. Un viento del Nordeste difícil de remontar a vela, porque nos venía justo de cara. Casi toda la etapa  apoyados por el fueraborda. Cuando intentamos navegar a vela estuvimos dos horas ciñendo para recorrer 6 millas pero sólo avanzar 1,3 millas hacia Santander. Una locura.

Por suerte las últimas millas nuestro rumbo cambiaba hacia el SE y luego hacia el SW, y pudimos hacerlas a vela. Hubiera sido patético volver de una navegación a vela de mil millas y llegar a Santander a motor. Por el camino nos cruzamos con nuestro amigo Nacho, que nos hizo una foto de recuerdo: 


Es el Corto Maltés con las velas bien impelidas, delante del Puntal y de Peña Cabarga. 

Ahora tocan unos días de recoger y limpiar el barco, y hacer el mantenimiento y las reparaciones de lo que ha ido fallando a lo largo de los dos últimos meses. Mañana o pasado mañana haré una valoración de este viaje y de su protagonista, el Tonic 23.

 Con cuidado, navegantes.
 
NOTA: debido al gran número de personas que se han suscrito a este blog, agoto el número de correos electrónicos disponibles a mitad de mes. Es posible que los últimos días de cada mes no os lleguen las entradas ni los comentarios a vuestro correo electrónico, y tengáis que entrar directamente al blog.

jueves, 25 de julio de 2024

Cerquísima de casa.

Hola navegantes. 

Bueno, se cumplió el pronóstico de viento y otra vez nos tocó luchar contra el Nordeste de morro. Salimos de Llanes en un bordo larguísimo hacia el Norte con la esperanza de que el siguiente nos permitiría hacer rumbo hacia Comillas, pero nada. A las tres horas de salir de Llanes nos habíamos hecho 10 o 12 millas pero solo habíamos acortado la distancia a Comillas en 2 o 3. A ese paso no llegaríamos ni de noche, y tuvimos que volver a la brisa de 95 octanos. Un rollo. Por lo menos no llovió, que era lo que esperábamos. 


Mañana esperamos llegar a Santander por la tarde. Ya hay ganas, ya, que llevo dos meses en el barquito. A uno de los que no han nacido, ni crecido, con un casco bajo los pies le preguntaron la diferencia entre el barco y la cárcel. Y contestó que en el barco, además, te puedes ahogar. Ese lo tenía claro.

 Con cuidado, navegantes.

Escenas de Llanes.

Hola navegantes. 

Ayer pasamos un día descanso en Llanes, gracias a nuestros anfitriones Miguel y Ana. Aprovechamos para conocer un poco mejor los rincones de este pueblo. 

El mirador de San Pedro, un paseo aéreo por el borde del acantilado, con vistas al Cantábrico, a Llanes y a los islotes que rodean su puerto.





Los cubos de la memoria, de Ibarrola, y la estatua de la mujer mirando el mar y la escollera:






El secadero de redes y la descarga de algas de los pesqueros:



El extraño Cristo de la basílica de Santa María, con dextrocardia (significa tener el corazón a la derecha en vez de a la izquierda y es una malformación congénita, supongo que el artista no lo sabía):


El mercado de calle:


Y finalmente otra imagen del Corto Maltés frente a la puerta de la esclusa del puerto:


Hoy seguimos hacia el Este camino de Santander, esperando recalar en San Vicente o en Comillas. Y me parece que vamos a salir como Mambrú cuando se fue a la guerra, porque se ha pasado toda la noche lloviendo y volvemos a tener el viento de cara.

 Con cuidado, navegantes.

miércoles, 24 de julio de 2024

Como un electrocardiograma.

Hola navegantes. Ayer hicimos la etapa Lastres-Llanes con la misma meteorología que la anterior: un día veraniego pero con un viento del Nordeste, justo de morro, que no nos permitía avanzar. Fijaos qué trak más significativo: 

 
Una salida a rumbo directo porque íbamos ayudados por el motor. A media mañana intentamos seguir a vela y empezamos a dar bordos contra el viento, más por entretenimiento y por dejar de oír el motor que por adelantarnos hacia Llanes. En 3 horas nos hicimos unas 10 millas pero solo acortamos la distancia a Llanes unas 2 o 3. Como así no íbamos a llegar volvimos a arrancar el motor y es el segundo tramo de rumbo directo. Al ver el conjunto me hizo gracia comprobar que parecía un electrocardiograma. Y, por cierto, la reparación del casquillo del piloto automático va flaman.

A primera hora de la tarde cruzamos el espigón de Llanes, ese que tiene los bloques de hormigón pintados por Agustín Ibarrola:


El puerto de Llanes se modificó hace años y se protegió su entrada con unas compuertas, que cierran cuando hay temporales para proteger a los barcos. Además se añadió un umbral como en las esclusas y los puertos de marea de Normandía. Es un muro en el fondo del mar que evita que el puerto se vacíe entero en bajamar. Hay que pasar por encima del muro y cada barco tiene una franja horaria donde puede pasar, según la altura de la marea y su calado. En el costado del muro suele haber una escala que indica la altura de agua sobre el muro en cada momento. Lo malo, que en Llanes esa escala es casi imperceptible y los números están casi borrados, lo que la hace poco práctica para los que no conocen el puerto o vienen por primera vez. En la foto podéis ver la escala a la derecha de la entrada, y las impresionantes compuertas. Merecería un poco más de dedicación:


Hoy vamos a pasar el día en Llanes con unos amigos de Mario, y mañana seguiremos hacia Santander, esperando llegar el viernes. Y me despido con una foto del Corto en Llanes: 


 Con cuidado, navegantes.


NOTA: debido al gran número de personas que se han suscrito a este blog, agoto el número de correos electrónicos disponibles a mitad de mes. Es posible que los últimos días de cada mes no os lleguen las entradas ni los comentarios a vuestro correo electrónico, y tengáis que entrar directamente al blog.

lunes, 22 de julio de 2024

Otra vez luchando con el Nordeste.

Hola navegantes. 

Hoy estaba pronosticado un viento fuerte del Nordeste y por desgracia se cumplió. Nuestro rumbo hacia Santander ya va a ser todos los días hacia el Este, y este viento típico del verano en el Cantábrico nos va a coger justo de morro. Hoy la ruta teórica de Gijón a Lastres eran 19 millas, y a base de dar bordos nos han salido 28.


Hay que tomárselo con resignación. Por si fuera poco en Lastres sólo trabaja el marinero de 8 a 15 h, y si llegas más tarde no sólo no te dan acceso a los aseos y las duchas, es que ni te dan las llaves del pantalán. Al salir al pueblo tienes que volver saltando de la valla del puerto a la pasarela de acceso al pantalán, como si fueras un delincuente. Creo que aquí podría aplicarse el dicho "¿Quieres conocer a Fulanito?. Dale un carguito", porque sería bien fácil confiar las llaves al personal del bar, que cierra muy tarde, firmando un pequeño protocolo. Ningún navegante llega a puerto antes de las 15 h.  y ese horario te obliga a pagar sin recibir ningún servicio a cambio. Mal rollo.

Mañana intentaremos llegar a Llanes.

 Con cuidado, navegantes.

NOTA: debido al gran número de personas que se han suscrito a este blog, resulta que agoto el número de correos electrónicos disponibles a mitad de mes. Es posible que los últimos días de cada mes no os lleguen las entradas ni los comentarios a vuestro correo electrónico, y tengáis que entrar directamente al blog.

domingo, 21 de julio de 2024

Curiosidades de Gijón.

Hola navegantes. 

Hoy hemos pasado el segundo día de descanso en Gijón y voy a enseñaros, sólo a modo de distracción, algunas curiosidades vistas en esta ciudad. 

Una casa de pisos con forma de Ferry. Está frente al mar, o sea que desde las terrazas debes de tener la sensación de navegar:


La desoladora estatua a la madre del emigrante, una mujer tan flaca que flota en su vestido. Una escultura magnífica.




O este bar que tiene sus combinados y cócteles "amoratizados" en vez de aromatizados:


Me ha recordado otro bar de Navia que me dio la clave de su wifi especificando que era con "mascuyulas" en vez de con mayúsculas. Los hay tarugos. 

Finalmente Gijón nos despidió con otro espectáculo de drones, el que ayer tuvo que suspenderse por el viento. Era de un artista de Vietnam, con motivos marítimos como barcos de vela, delfines, caballitos de mar, estrellas de mar, etc. 





Mañana seguiremos nuestra ruta hacia Santander, con intención de recalar en Lastres o en Ribadesella.

 Con cuidado, navegantes.

NOTA: debido al gran número de personas que se han suscrito a este blog, resulta que agoto el número de correos electrónicos disponibles a mitad de mes. Es posible que los últimos días de cada mes no os lleguen las entradas ni los comentarios a vuestro correo electrónico, y tengáis que entrar directamente al blog.