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domingo, 12 de marzo de 2017

Vietnam: cestas de mimbre como anexos, y consideraciones moteras.

Ya os lo adelanté ayer: en Vietnam usan como anexos de los barcos unas cestas semiesféricas hechas con el mismo mimbre que tejen los sombreros. Luego las impermeabilizan con algún producto que no es infalible, porque hay que ir achicando contínuamente. Su consistencia es frágil y cualquier golpuco les hace un agujero:


No me supieron decir por qué las hacen redondas en vez de alargadas, pero esa forma, sin quilla, hace muy difícil remar porque tienden a dar vueltas sobre sí mismas en lugar de avanzar. Por eso se rema con un solo remo ciabogando, en vez de con uno por cada lado:


También se las puede hacer avanzar a saltos, poniéndose de pie y agarrándose a un cabo, haciendo subir y bajar la parte que hayas elegido como "proa" igual que si montaras a caballo en un rodeo. De hecho se hacen carreras populares con esa forma de propulsión. A pesar de su frágil apariencia las usan como anexos de las embarcaciones de pesca y resisten hasta ser remolcadas cargadas de gente o de pescado:


 Fuimos a probarlas al Río de los Perfumes, una ría que se adentra en le tierra cerca de Hoian. Allí nos introdujimos en una barca por los manglares, en una zona tan protegida del mar que en vez de fondear con el ancla, se amarran con un cabo a los cocos de agua de la orilla:


Por el camino pudimos ver cómo aprovechan los viajes los vietnamitas, con barcazas que navegaban casi sumergidas de tan cargadas que las llevan:


También pudimos ver los deprimentes efectos del calentamiento global y la subida del nivel del mar, al que Vietnam es especialmente vulnerable. Playas que están siendo sumergidas por el agua y tienen que proteger con sacos terreros para que no se lleve al mar las edificaciones:


Y gente que protege sus parcelas al lado de la ría con restos de la guerra:

 

Por otra parte nos gustó ver que han encontrado una forma de reutilizar las ruedas de las motos, que hasta hace poco eran un residuo inútil. Las usan como base para el crecimiento de los criaderos de ostras, en las que  cultivan perlas:


Cuando ya las han recogido las esparcen por el suelo en las carreteras secundarias, para que los coches, al pasar sobre ellas, rompan las conchas y las vayan desprendiendo. Luego las reutilizan para nuevos cultivos.

Y como Vietnam no sería nada sin sus motos, de las que hay millones, os pongo algunas de las escenas moteras típicas de Vietnam. Es habitual ver carriles enteros ocupados por motos, y en un semáforo esperar mil  o dos mil motos a que se abra. Se tolera que aparquen en la acera perpendiculares a la marcha, para que quepan más, y los peatones tienen que ir por la calle:



Se tolera circular sin casco, aunque hay unos especiales para chicas con una muesca para la coleta:


Se tolera que circulen dos, tres, cuatro y hasta cinco personas en una moto:




Los más que vimos fue una madre con 4 niños (cinco en total) en la misma moto, y todos sin casco. Llevan hasta bebés, y se han recogido fotos con hasta 7 personas en la misma moto:


Se tolera que circulen en dirección prohibida hasta por el arcén de las pocas autopistas, y además circulando contra una marabunta de motos que les vienen de frente. Vimos hasta una madre con dos niños, todos sin casco, por el arcén de una autopista en dirección contraria. En una calle de Hanoi un guardia vio a tres chicas en una moto circulando en dirección prohibida, y lo más que hizo fue avisarlas con un megáfono de que se bajaran de la moto y continuasen andando, lo que hicieron hasta el final de la calle prohibida donde volvieron a montarse las tres.

De hecho han diseñado asientos especiales para niños y  bebés justo en el sitio que en España está prohibido, entre el conductor y el manillar:




No está prohibido todavía hablar por el móvil, pero es que vimos a chicos en moto con dos pasajeros (3 en total) conduciendo con una mano y contestando wasap con la otra. Y llevan en la moto todo tipo de cargas inverosímiles:




Y por supuesto conducen las motos hasta niños. Nosotros en el viaje íbamos tres personas, y a dos las atropellaron, por suerte sin consecuencias porque eso sí, se circula muy despacio. No quiero ni pensar lo que será Vietnam cuando los que ahora tienen moto se puedan comprar un coche.


Y al llegar la noche...



sábado, 11 de marzo de 2017

Navegaciones raras en Vietnam.

Pues sí, en Vietnam hemos navegado en los inventos más inverosímiles. En balsas hechas con bambú:

 En cestas redondas hechas con  mimbre en las que hay que remar con un solo remo, ciabogando, porque si no en vez de avanzar te pones a dar vueltas:


 En barcos con fuerabordas caseros hechos con motores de camión:


En barcazas con un toldo que eran la vivienda de los barqueros, con apaños como éste para llevar el acelerador al pie, como en los coches:

En fín, una colección de originalidades que os iré contando poco a poco. Lo que no hay son los inventos modernos como motos de agua y similares. Pero lo más nos impresionó es cómo reman con los pies:




Después de mucho analizarlo llegué a la conclusión de que el secreto está en cómo usan el estrobo que une el remo al tolete. Obviamente con los piés no pueden dar el cuarto de giro que necesita el remo para ir paralelo al agua cuando va por el aire y perpendicular a ella cuando va sumergido. El remo no va apoyado en la borda y amarrado al tolete como hacemos nosotros, sino colgando de éste con una holgura de unos 5-10 cm. Su posición de reposo es paralelo al agua, así se mueve cuando va por el aire, y en cuanto toca el agua la propia velocidad del barco, y la holgura que le da ese tipo de amarre, hacen que se atraviese y quede perpendicular al agua, y entonces es cuando empujan con los pies. Pero esa es la teoría. En la práctica yo lo intenté y sólo conseguí hacer el ridículo un rato. Aquí el estilo vietnamita, donde podéis ver lo que os he dicho del tolete:


Y aquí el mío, hecho un chocho con los pies:

La verdad es que es un buen invento, porque el cuádriceps es el músculo más grande y potente del organismo humano, y se hace más fuerza con los pies que con los brazos. La barca necesita un asiento con respaldo donde poder empujar.

viernes, 10 de marzo de 2017

Habrá libro de la navegación a la Isla de Elba.

 Hola navegantes.
 La editorial ExLibrix ha asumido el reto y va a publicar el nuevo libro de nuestra navegación en el Corto Maltés a la Isla de Elba. Su título: "Un tripulante llamado Murphy. Santander-Elba-Santander en el Corto Maltés". Alude a los múltiples incidentes durante el viaje, que parecía que alguien nos había gafado, desde el accidente con el remolque el primer día hasta los problemas con el fueraborda en los últimos, pasando por los numerosos golpes de mistral que nos retuvieron en puerto.

Este es el índice:

Prólogo, por Isabel Navarro y Guillermo Cabal, del velero Tin Tin.
1 Naufragué en la A68.
2 Etapas invernales en Francia flirteando con el mistral.
3 Golpe de mistral en Marsella y primeras islas.
4 Islas Embiez y Porquerolles.
5 El peor mistral en Cavalaire y el festival de cine de Cannes.
6 Más islas y escala en Mónaco.
7 Tomando contacto con la costa italiana.
8 La costa “pija” y Le Cinque Terre.
9 La llegada de Ana a Livorno.
10 Llegamos a Elba, nuestro destino.
11 Contorneando la isla de Elba.
12 Los “ormeggiatori” pícaros y la isla de Pianosa.
13 El Monte Capanne y Capraia, la gema del archipiélago.
14 De vuelta al Continente y al mistral.
15 Tristes despedidas, deshaciendo camino y el Cristo del Abismo.
16 La salida de Italia.
17 Otra vez en la Costa Azul.
18 Héliopolis, la isla esquizofrénica.
19 La bonita ruta de las islas y los primeros fiordos.
20 Más fiordos, más mistral, y problemas con el motor.
21 Un fueraborda en la maleta.
22 El Río Ródano y los canales.
23 Séte y el Étang de Thau.
24 Nuestro querido Canal de Midi.
25 Las navegaciones más extravagantes.
26 Incertidumbres en Narbona y vuelta a Santander.
27 Resumen, conclusiones y balance personal.
Anexo 1 Escalas y millas recorridas.
Anexo 2 Pequeño diccionario de términos náuticos utilizados en el libro.

Espero que os guste.

jueves, 9 de marzo de 2017

Vietnam: la Bahía de Halong.

Hola navegantes.

De vuelta de un viaje a Vietnam y Cambodia voy a compartir algunas curiosidades que me han sorprendido de esos paises asiáticos, que para los europeos son un mundo aparte. Como este blog es de temas náuticos voy a limitarme a detalles y anécdotas relacionados con la navegación.

Hicimos una navegación por la bahía de Halong, una de las más bonitas del mundo,  con cerca de 2.000 islas cortadas a pico por la erosión del mar. Los paisajes son espectaculares:





Una de las islas, Dinh Hwong, con un arco en su base, es la que adorna el billete de 200.000 Dong (no os asustéis, equivale a unos 8 euros):



Hicimos un recorrido en kayak y por desgracia estar tan cerca del agua nos permitió comprobar lo sucia que estaba, con plásticos y balsas de vertidos de gasoil de las embarcaciones. Como no lo cuiden se lo cargan, por mucho que sea Patrimonio de la Humanidad. Por cierto, nuestro guía lo llamaba "Matrimonio de la Humanidad" y nos teníamos que aguantar la risa.

Las anclas que utilizan son artesanales, con hierros de construcción soldados, y curiosamente no las lastran con cadena, empalman el cabo directamente al arganeo, supongo que porque conocen el tipo de fondo y siempre fondean en el mismo sitio, con fondo de arena:


Con fondos de piedra o conchas ese tipo de línea de fondeo se rompe enseguida por el roce con las piedras o las conchas.

Aunque la bahía es enorme, la multitud de islas criban el viento y las olas y en su interior el mar está apacible como un  baño de mercurio, hasta el punto de que navegan y fondean con el anexo de desembarco abarloado al barco principal, lo que en cualquier otro mar abocaría al destrozo y hundimiento del barco menor por los golpes contra el costado. Como en el barco estaba prohibido fumar, la tripulación usaba el anexo como sala de fumadores:


Los aseos del barco, como todos los de Vietnam y Cambodia (¿tal vez una herencia de la colonización francesa?) tenían un grifo con manguera al lado del retrete para limpiarse con agua en vez de con papel higiénico, costumbre sorprendente para nosotros:



Como en Vietnam hay plétora de bosques de bambú los utilizan para todo, desde armas trampa en la guerra contra los norteamericanos, hasta para los andamios de la construcción, los guardarrailes de las carreteras, las cercas de los campos y por supuesto el aparejo de las velas y los mástiles de las banderas:



Imaginaos 2000 islas como estas:



 Entre tal cantidad de islas se encuentra de todo, desde altares a media altura del acantilado:

hasta islas con auténticas cuevas y salas de varias decenas de metros de altura, como las nuestras de Puente Viesgo o del Soplao, que se usaron para esconder auténticos ejércitos en las numerosas incursiones expansionistas de China por estas aguas:


 Una de ellas tenía estalactitas y estalagmitas de las formas más variadas, una con forma (se supone) de tortuga, en la que la gente dejaba dinero para solicitar buena suerte. Las supersticiones encuentran apoyo hasta en los paises comunistas:


Subimos las más de 400 escaleras del islote Titov, con una pagoda en su cima. Se llama así en honor del piloto soviético que acompañaba al Presidente Ho Chi Min  en sus desplazamientos oficiales en helicóptero:




 En resumen, un paraiso natural  pero amenazado por el terrible purgatorio de la contaminación y el descuido como no tomen medidas, igual que tantas otras partes del mundo.

viernes, 3 de marzo de 2017

miércoles, 15 de febrero de 2017

Dibufirma de Sallèles d’Aude.

Hola navegantes.

Retomo aquí las dibufirmas de nuestra navegación a la Isla de Elba en el Corto Maltés el pasado verano. De Poilhes fuimos a Sallèles d’Aude por los canales. Tiene un puente peatonal de la escuela de Eiffel, hecho con viguetas de hierro remachadas. También una esclusa doble con “vaso de expansión”, un vaso intermedio que sólo se llena cuando un barco necesita varar para una reparación o pintar la obra viva. En esclusas como esa es donde dan la patente a las peniches que se usan de vivienda.

Paseando por el pueblo vimos en una planta baja la consulta de un dentista. Yo acababa de tener un problemilla dental y me decidí a entrar a ver si tenía la suerte de que diciendo que era médico podía atenderme ese mismo día. La situación era cómica porque llegaba con el sombrero de tela descolorido por la intemperie, las gafas de sol colgadas de una goma, las guedejas despeinadas, sin afeitar, con una bolsa en bandolera llena de hielos que acababa de comprar en la gasolinera, una camisa vieja, el pantalón corto y las chancletas de mojar, y aparcando la bici plegable. ¿Os lo imagináis?. No sé lo que pensaría la recepcionista ni si se lo creyó, pero no pudo citarme y el problemilla tuvo que esperar a Santander.


Ver entrada del 25 de julio.

martes, 14 de febrero de 2017

La única diferencia entre los hombres y los niños es el precio de sus juguetes.

Hola navegantes.

En la entrada del 10-10-16 os hablé del magayate A, de un oligarca ruso, y su mundo de lujo y presunción. Pues ahora se le ha antojado un velero, igual de gigantesco. Es el "velero" más grande del mundo, y está en el otro extremo de los personajes de los que os hablé hace unos días.

Le S/Y A (de "Sailing Yacht A") es el velero más grande jamás construido en el mundo. Lo ha fabricado el astillero alemán  Nobiskrug, cerca de Kiel, para el ruso Andrei Melnichenko, que hace el número 139 en la lista de los ricos del mundo, con una fortuna de 10.100 millones de dólares. Mide 142,81 metros de eslora (largo) por 24,88 de manga (ancho) con 3 mástiles de carbono de 90-100 metros de alto que podrían llevar  3.747 m2 de velas, su desplazamiento es de 12.700 toneladas, y su calado de 8-10 metros. Tiene helipuerto, una piscina cubierta pero con techo amovible para ver el cielo, y una zona de observación submarina. Necesita 54 personas de tripulación para manejarlo. Su precio: alrededor de 400 millones de euros.


 

Podeis ver a la fiera aquí:


Es feísimo y siempre parece que va clavado de proa. A motor alcanza 16 nudos, pero el astillero no dió las prestaciones a vela porque no se conocían hasta que se echó al mar. Pero parece que a vela casi ni se mueve, y en una de las primeras salidas se le rompió el palo de popa:


Todos los juguetes se rompen, también los caros. Al finalizar su construcción se temió que ni siquiera pudiera salir del Mar Báltico por sus dimensiones.Para salir del Báltico a recorrer el mundo hay dos caminos. El primero bajo el puente del Gran Belt, entre las islas danesas de Selandia y Fionia. Pero el vano de ese puente es de 50 metros y el yate de Melnichenko alcanza los 100, y sus mástiles no pueden plegarse. La segunda opción es el canal Drogden, en el estrecho de Oresund, que atraviesa el puente que conecta Copenhague (Dinamarca) con Malmö (Suecia). La pega es que es uno de los más pequeños del mundo, con una profundidad de ocho metros, mientras que el calado del yate tiene entre ocho y diez metros. Finalmente lo sacaron por aquí, descargando peso del barco, con lo que pudo llevar su calado a 7,5 metros. Pero la altura del nuevo yate “A” interrumpió a su paso la actividad en el cercano aeropuerto de Copenhague-Kastrup. La proximidad de estas instalaciones limita la altura de los barcos en tránsito a 35 metros, y hubo que pedir un permiso especial.

Pero que conste que estos megayates son excentricidades en el mundo de la vela, algo así como un pez volador en el reino de los peces. La vela es otra cosa.

lunes, 13 de febrero de 2017

La "cortina" de la ducha.

Un axioma no escrito de la navegación en barcos pequeños dice que si un objeto puede servir para dos funciones, mejor que si sirve sólo para una. O dicho de otro modo, que cuantos más usos le des al mismo objeto, mejor. Así ahorramos espacio. La ducha nos quedó con una rendija enorme debajo de la puerta:


Había que poner una cortina por dentro. En el Corto Maltés tenemos un delantal de cocina impermeable, que debe usarse al cocinar con mar formada por si te salpica el guiso, no quemarte. También es conveniente ponerse las Katiuskas para que lo que escurre no te queme los pies:


Y por supuesto no calentar aceite en esas circunstancias. Pues el mismo delantal doblado por la mitad hará de cortina, sujeto con velcro:


Ayer me olvidé explicarlo.