Ayer navegamos con los grumetillos de Valdecilla y fue una tarde maravillosa. Hizo una brisa suavecita, mucho calor y el agua a 18 ºC. Después de navegar media tarde, nos desembarcó la Cruz Roja en la Isla de los Ratones.
Tiene una playita que según la arena que hayan depositado los temporales del invierno, puede ser de arena o de piedras. Este año no tenía nada de arena, pero entre las piedras se encuentran multitud e conchas, caracoles, orejas de mar, y a veces caracolas erosionadas que dejan ver la espiral interna de su concha.
Sin embargo no vimos estrellas de mar, a pesar de que es el lugar de la bahía donde más fácil es encontrarlas. También exploramos una cueva natural que tiene, y dentro hicimos un concurso de lanzamiento de piedras. Y subimos a las alturas de la isla para ver los nidos de charranes y gaviotas patiamarillas, que a estas alturas del año ya están abandonados (crían en primavera).
Todos se bañaron, no sólo en la isla sino también desde los barcos. Con tantas emociones y que además Paloma nos llevó una tarta de tiramisú riquísima para la merienda, se nos pasó la hora y llegamos a puerto de noche.
(largas travesías en un modesto velero de 6 metros, y otras menudencias).
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lunes, septiembre 30, 2013
lunes, septiembre 23, 2013
domingo, septiembre 22, 2013
Desembarco en la Isla de La Campanuca
El viernes 20, aprovechando una pleamar de coeficiente alto, fuimos con los grumetillos del Hospital Valdecilla a desembarcar en La Campanuca, muy cerca de una zona de costa aún bastante salvaje cubierta por un bosque de eucaliptos. Durante décadas estuvo separada de la bahía por una escollera que aislaba una superficie de agua que se pretendía desecar, para ganar terreno al mar y urbanizarlo. Finalmente se abandonó el proyecto y la escollera se derribó para volver a dejar entrar el flujo de marea. El problema es que es una zona de muy poco calado (en bajamares queda en seco) y que el recorrido de la antigua escollera ha quedado sembrado de piedras disgregadas que hacen un poco arriesgado llegar a ellas. Por eso tenemos que aprovechar las pleamares vivas e ir con veleros de orza abatible o motoras de poco calado.
Salimos lloviendo, pero en esta ocasión la tarde mejoró poco a poco y aunque no lució el sol por lo menos no nos mojamos. Una imagen y unos colores típicos de Santander hasta en pleno verano:
Fondeamos a unos 50 metros de la isla, y organizamos todo para desembarcar en zodiac. Hicimos varios viajes a remo, que aprovechamos para enseñarles a remar.
Exploramos la isla y escalamos una de sus colinas, que tiene una vista original de la bahía. Además buscamos la planta para hacer “la fragancia de las islas”, para lo que habían llevado todos su frasquito de alcohol.
También vimos algunos ejemplares de cisnes salvajes que han anidado en ese torno de la bahía. Volvimos a los barcos atravesando la espesa vegetación, y todavía nos dió tiempo a bañarnos casi una hora porque aguantó sin llover.
En fin, una tarde fabulosa que aguantó a pesar de lo que amenazaba al salir, y que ya veréis cuando evaluemos esta actividad al final del verano como es una de las que más les ha gustado. Si en Santander anulásemos los planes por la lluvia no haríamos nada.
Salimos lloviendo, pero en esta ocasión la tarde mejoró poco a poco y aunque no lució el sol por lo menos no nos mojamos. Una imagen y unos colores típicos de Santander hasta en pleno verano:
Fondeamos a unos 50 metros de la isla, y organizamos todo para desembarcar en zodiac. Hicimos varios viajes a remo, que aprovechamos para enseñarles a remar.
Exploramos la isla y escalamos una de sus colinas, que tiene una vista original de la bahía. Además buscamos la planta para hacer “la fragancia de las islas”, para lo que habían llevado todos su frasquito de alcohol.
También vimos algunos ejemplares de cisnes salvajes que han anidado en ese torno de la bahía. Volvimos a los barcos atravesando la espesa vegetación, y todavía nos dió tiempo a bañarnos casi una hora porque aguantó sin llover.
En fin, una tarde fabulosa que aguantó a pesar de lo que amenazaba al salir, y que ya veréis cuando evaluemos esta actividad al final del verano como es una de las que más les ha gustado. Si en Santander anulásemos los planes por la lluvia no haríamos nada.
lunes, septiembre 16, 2013
domingo, septiembre 15, 2013
Tán cerca y tán inaccesible...
Ayer fuimos con los grumetillos del Hospital Valdecilla a la Isla de Santa Marina. Habíamos programado el desembarco con la Cruz Roja. Salimos con viento del NW, que aquí llamamos "gallego" y por desgracia siempre acaba en lluvia. A pesar del gallego hacía calor cuando salimos y nos las prometíamos muy felices. La isla estaba así de bonita cuando llegamos:
Es una isla preciosa, cerca de la playa de Loredo, no urbanizada, con una playita de arena blanca y fina en su lado Sur, y habitada por conejos que se introdujeron con ánimo de cazarlos.
Pero al llegar no sólo se nubló y aumentó el viento, del que la isla no resguardaba (el fondeadero está al oeste), sino que comprobamos que había muchas olas y que era difícil encontrar los parches de arena en el fondo para echar el ancla. Es un fondo que alterna rocas y parches de arena, con riesgo de enrocar el ancla, es decir, que se trabe en una roca y no puedas sacarla.
Resignados cambiamos los planes y volvimos a la bahía. Pero ahora teníamos el viento de cara y nos costó varios bordos lo que a la ida había sido un rumbo directo. Eso, más el viento racheado de hasta fuerza 5, y llevando a bordo niños desde 6 años, nos complicó un poco la tarde.
Finalmente fondeamos dentro de la bahía. Una grumetilla que había finalizado esta semana la quimio nos trajo una tarta para celebrarlo todos juntos:
Estaba exquisita, era como de tres tipos de flan de chocolate sobre una base de galleta.
La tarde terminó lloviendo y nos volvimos a puerto un poco antes de tiempo. En el pantalán, entre un chubasco y otro nos dió tiempo a enseñarles a pescar cangrejos.
Aunque Murphy volvió a acordarse de nosotros ayer, le fastidiamos porque nos lo pasamos muy bien a pesar de todo.
Es una isla preciosa, cerca de la playa de Loredo, no urbanizada, con una playita de arena blanca y fina en su lado Sur, y habitada por conejos que se introdujeron con ánimo de cazarlos.
Pero al llegar no sólo se nubló y aumentó el viento, del que la isla no resguardaba (el fondeadero está al oeste), sino que comprobamos que había muchas olas y que era difícil encontrar los parches de arena en el fondo para echar el ancla. Es un fondo que alterna rocas y parches de arena, con riesgo de enrocar el ancla, es decir, que se trabe en una roca y no puedas sacarla.
Resignados cambiamos los planes y volvimos a la bahía. Pero ahora teníamos el viento de cara y nos costó varios bordos lo que a la ida había sido un rumbo directo. Eso, más el viento racheado de hasta fuerza 5, y llevando a bordo niños desde 6 años, nos complicó un poco la tarde.
Finalmente fondeamos dentro de la bahía. Una grumetilla que había finalizado esta semana la quimio nos trajo una tarta para celebrarlo todos juntos:
Estaba exquisita, era como de tres tipos de flan de chocolate sobre una base de galleta.
La tarde terminó lloviendo y nos volvimos a puerto un poco antes de tiempo. En el pantalán, entre un chubasco y otro nos dió tiempo a enseñarles a pescar cangrejos.
Aunque Murphy volvió a acordarse de nosotros ayer, le fastidiamos porque nos lo pasamos muy bien a pesar de todo.
martes, septiembre 10, 2013
Un tocayo en Portugal
Los navegantes del Mola Mola, de origen cántabro y que han hecho un comentario en la entrada anterior, me han mandado esta foto de un tocayo del Corto Maltés afincado en Portugal. Es más grande pero no sé qué deciros, yo no le cambiaría por el mío.
martes, septiembre 03, 2013
El día de las motos de agua
El pasado sábado hicimos con los niños de
Valdecilla una salida especial. Después de navegar como siempre media
tarde a vela, en la que les enseñamos a virar por avante y trasluchar
(uno se llevó el típico recuerdo, un chichón por la botavara) después de
la merienda les dejamos montar en motos de agua. Como siempre en esta
actividad colaboró la Cruz Roja del Mar, a la que se lo agradecemos muy
sinceramente. De hecho es una de las que más les gusta, por la novedad,
ya que a vela navegamos todos los sábados y en las motos una sola vez en
el verano. Todo se desarrolló sin incidentes. En la dibucarta de este
día he intentado transmitirles mi punto de vista de ambos tipos de
navegación. Como siempre, para gustos se hicieron los colores.
sábado, agosto 31, 2013
viernes, agosto 30, 2013
A los fuegos y a dormir a bordo.
Ayer volvimos a salir con el grupo Carpe Diem a ver los fuegos artificiales, con la novedad de que algunos se quedaron a dormir a bordo.
Hizo una tarde espléndida pero casi sin viento, así que la dedicamos al baño hasta la hora de cenar. Algunos incluso se bañaron de noche. Después de los fuegos fuimos a fondear a una zona tranquila, garantizada sin olas, para dormir.
Después de fondear siendo noche cerrada, es sorprendente lo que puede depararte el amanecer (esto es a 2 millas de la ciudad de Santander).
También otras sorpresas desagradables, como que por la noche habíamos pillado una red de pesca con la hélice. Por suerte hubo un voluntario para desenredarlo buceando:
Como seguíamos sin viento, dedicamos la mañana a intentar pescar, pero no cayó nada aunque había un banco de peces a la sombra del Corto Maltés pasando el día. Como no llevábamos cebo lo intentamos con salchichón, y se ve que no les gusta.
Estuvimos buceando para buscar conchas y orejas de mar, con las que hicimos un collar para las madres, como el que lleva aquí mi grumetillo:
Y acabamos la mañana haciendo un poco de paipoesquí. Vaya, dos días perfectos. Y como esto es un curso de vela, nos trajeron la tarea del día: un esquema de las luces y balizas:
y un trabajo con el código de banderas. A los dos grumetillos les hemos puesto un 10.
Hizo una tarde espléndida pero casi sin viento, así que la dedicamos al baño hasta la hora de cenar. Algunos incluso se bañaron de noche. Después de los fuegos fuimos a fondear a una zona tranquila, garantizada sin olas, para dormir.
Después de fondear siendo noche cerrada, es sorprendente lo que puede depararte el amanecer (esto es a 2 millas de la ciudad de Santander).
También otras sorpresas desagradables, como que por la noche habíamos pillado una red de pesca con la hélice. Por suerte hubo un voluntario para desenredarlo buceando:
Como seguíamos sin viento, dedicamos la mañana a intentar pescar, pero no cayó nada aunque había un banco de peces a la sombra del Corto Maltés pasando el día. Como no llevábamos cebo lo intentamos con salchichón, y se ve que no les gusta.
Estuvimos buceando para buscar conchas y orejas de mar, con las que hicimos un collar para las madres, como el que lleva aquí mi grumetillo:
Y acabamos la mañana haciendo un poco de paipoesquí. Vaya, dos días perfectos. Y como esto es un curso de vela, nos trajeron la tarea del día: un esquema de las luces y balizas:
y un trabajo con el código de banderas. A los dos grumetillos les hemos puesto un 10.
viernes, agosto 23, 2013
Ayer hizo un año que volvimos.
Ayer hizo un año del final de la vuelta a España. Suele decirse que el que regresa de una aventura así no es el mismo que salió, y lo suscribo. Fueron tantas experiencias en tres meses, tantos sitios nuevos descubiertos, tanto tiempo de soledad para pensar en tus cosas y conocerte mejor por dentro, tantos momentos de estrés y de poner a prueba tus conocimientos, tu prudencia, tu improvisación, y también tantos momentos de relajación y contemplación tranquila… esa forma nueva de sentir tus relaciones familiares desde lejos, de ver tu vida diaria y tus problemas desde otra perspectiva, más lejana e imparcial… un disfrute tan intenso de las cosas que te gustan…
Eso sí, ¡qué dura la vuelta al trabajo, a la rutina, a las obligaciones!. Confieso que este verano he mirado todos los días el Anexo al final del libro donde resume dónde estábamos el mismo día de 2012, y me he deleitado un rato recordando las anécdotas de cada jornada. Fue una navegación maravillosa. Os recomiendo sinceramente que no pospongáis vuestros planes de navegación esperando que se den las circunstancias ideales. Aprovechad el barco que tenéis, el tiempo que tenéis, y adaptad vuestros planes a ellos sin complejos. Ya veis que con un barco modesto y con medios modestos pueden vivirse cosas que merecen la pena.
Eso sí, ¡qué dura la vuelta al trabajo, a la rutina, a las obligaciones!. Confieso que este verano he mirado todos los días el Anexo al final del libro donde resume dónde estábamos el mismo día de 2012, y me he deleitado un rato recordando las anécdotas de cada jornada. Fue una navegación maravillosa. Os recomiendo sinceramente que no pospongáis vuestros planes de navegación esperando que se den las circunstancias ideales. Aprovechad el barco que tenéis, el tiempo que tenéis, y adaptad vuestros planes a ellos sin complejos. Ya veis que con un barco modesto y con medios modestos pueden vivirse cosas que merecen la pena.
lunes, agosto 19, 2013
domingo, agosto 18, 2013
Hicimos paipoesquí.
Ayer fue una navegación especial para nuestro grupo de niños de Valdecilla. Fuimos a hacer paipoesquí. Una motora les arrastra en paipo como si fuera esquí acuático pero con un poco más de estabilidad que los esquíes.
Al principio les asusta un poco. Poco a poco van cogiendo confianza y acaban haciendo malabarismos.
Hizo una tarde de auténtico verano, ¡ya era hora!. En los ratos de vela les enseñamos a tomar rizos, aunque como hacía poco viento los quitamos enseguida.
La próxima navegación volverá a ser nocturna para ver los fuegos artificiales.
Al principio les asusta un poco. Poco a poco van cogiendo confianza y acaban haciendo malabarismos.
Hizo una tarde de auténtico verano, ¡ya era hora!. En los ratos de vela les enseñamos a tomar rizos, aunque como hacía poco viento los quitamos enseguida.
La próxima navegación volverá a ser nocturna para ver los fuegos artificiales.
martes, agosto 13, 2013
lunes, agosto 12, 2013
Nos acompañó el Bon Temps
De vuelta en Santander tras 15 días vagabundeando por la costa de Asturias y Cantabria en el Corto Maltés, hemos reanudado las navegaciones con el grupo de niños del Hospital Valdecilla. Ayer fue un día especial pues nos acompañó el Bon Temps.
Es un
barco de madera caracterizado por su aparejo de
dos palos y botalón, 5 velas (en vez de las dos de nuestros barcos) y sus casamatas o casetas muy pronunciadas, lo que le
confieren una forma peculiar y diferente de otras embarcaciones. Se construyó en 1926 y ha sido restaurado por la Fundación Villas del Cantábrico, que tiene la aspiración de construir un velero escuela de aire clásico para Cantabria, y mientras lo logra está contribuyendo a difundir la idea y el conocimiento de la vela con esta joya del siglo pasado. Como su capacidad de embarque es tan grande, ayer nuestra flota estaba constituida sólo por 3 barcos: el Bon Temps, el Corto Maltés y el Maribela.
Hizo un día de mucho calor lo que generó un viento fuerte del Nordeste que nos permitió aplicar muy bien la lección del día, que era la toma de rizos y la elección de la superficie vélica adecuada al viento reinante:
¡Hasta la próxima, que será el 17 de agosto y haremos paipo-esquí!.
sábado, agosto 10, 2013
De nuevo en casa.
Después de dos semanas mariposeando por las calas y los puertos de Asturias estamos de nuevo en Santander. Menos un día que la lluvia nos retuvo en Ribadesella:
los demás días han sido extraordinarios. Y los asturianos, como siempre, una gente fabulosa y muy amables. A la vuelta incluso nos metimos en la Ría de Niembro, un brazo de mar precioso que termina en una orilla donde una iglesia y un cementerio se reflejan en el agua. En bajamar se seca, y en pleamar (cuando llegamos nosotros) tiene algo menos de 2 metros de profundidad. ¡Ventajas de los veleros de orza abatible!:
También entramos en la Ensenada de Poo, otra que se vacía en bajamar dejando una playa redondita la mar de coqueta. Y finalmente entramos en Cantabria por San Vicente de la Barquera, que nos obsequió entre otras con estas imágenes que tanto se disfrutan desde el mar:
En fin, una navegación relajada por sitios espectaculares, que demuestran una vez más que no se necesita un gran barco ni un destino exótico para disfrutar de la navegación.
los demás días han sido extraordinarios. Y los asturianos, como siempre, una gente fabulosa y muy amables. A la vuelta incluso nos metimos en la Ría de Niembro, un brazo de mar precioso que termina en una orilla donde una iglesia y un cementerio se reflejan en el agua. En bajamar se seca, y en pleamar (cuando llegamos nosotros) tiene algo menos de 2 metros de profundidad. ¡Ventajas de los veleros de orza abatible!:
También entramos en la Ensenada de Poo, otra que se vacía en bajamar dejando una playa redondita la mar de coqueta. Y finalmente entramos en Cantabria por San Vicente de la Barquera, que nos obsequió entre otras con estas imágenes que tanto se disfrutan desde el mar:
En fin, una navegación relajada por sitios espectaculares, que demuestran una vez más que no se necesita un gran barco ni un destino exótico para disfrutar de la navegación.
lunes, agosto 05, 2013
domingo, julio 28, 2013
viernes, julio 26, 2013
¡A los fuegos artificiales!
El miércoles 24 por la noche se tiró una colección de fuegos artificiales enfrente del Sardinero, y organizamos una salida nocturna con los niños de Valdecilla. Quedamos a las 19:30 para dar unos bordos antes de cenar, y como hacía bueno aprovechamos para que se bañasen y también hacer un poco de paipo-esquí:
Después fondeamos juntos para la cena, dentro de la bahía para que nadie se marease. Cuando empezó a oscurecer nos desplazamos al abra del Sardinero, y por el camino les fuimos enseñando las luces de navegación de los barcos, cómo reconocer el rumbo de los barcos por sus luces, y las luces de los faros y boyas de balizamiento, cómo identificarlas. Además las normas de seguridad específicas de la navegación nocturna.
Por suerte el fondeo en el abra del Sardinero fue tranquilísimo, pues no hubo ni viento ni oleaje. Los fuegos preciosos como siempre, y muy cerca de nuestro fondeo, con algunos que incluso se disparaban desde el mar.
Ya sabéis que los fuegos, vistos desde el mar, se ven el triple y se oyen el doble. Se ven en el aire, reflejados en el agua del mar, y reflejados en los cristales de las fachadas de las casas, que cambian de brillo y de color en cada explosión. Y se oyen el doble por el eco de los mismos edificios. Una experiencia muy diferente que vistos desde la orilla. Además asistimos a la salida de una luna anaranjada, casi llena, detrás de la Isla de Mouro, casi más bonita que los fuegos.
Esta vez no nos quedamos a dormir en los barcos por dificultades organizativas, a ver si podemos en los de agosto.
Y para terminar el trabajo de alguno de los niños, porque vienen a aprender y a veces les ponemos tarea. En este caso tenían que escribir el nombre del barco con el código de banderas:
Ahora nos vamos con el Corto Maltés dos semanas por nuestras costas, a partir del 11 de agosto volveremos a navegar con los grumetillos.
Después fondeamos juntos para la cena, dentro de la bahía para que nadie se marease. Cuando empezó a oscurecer nos desplazamos al abra del Sardinero, y por el camino les fuimos enseñando las luces de navegación de los barcos, cómo reconocer el rumbo de los barcos por sus luces, y las luces de los faros y boyas de balizamiento, cómo identificarlas. Además las normas de seguridad específicas de la navegación nocturna.
Por suerte el fondeo en el abra del Sardinero fue tranquilísimo, pues no hubo ni viento ni oleaje. Los fuegos preciosos como siempre, y muy cerca de nuestro fondeo, con algunos que incluso se disparaban desde el mar.
Ya sabéis que los fuegos, vistos desde el mar, se ven el triple y se oyen el doble. Se ven en el aire, reflejados en el agua del mar, y reflejados en los cristales de las fachadas de las casas, que cambian de brillo y de color en cada explosión. Y se oyen el doble por el eco de los mismos edificios. Una experiencia muy diferente que vistos desde la orilla. Además asistimos a la salida de una luna anaranjada, casi llena, detrás de la Isla de Mouro, casi más bonita que los fuegos.
Esta vez no nos quedamos a dormir en los barcos por dificultades organizativas, a ver si podemos en los de agosto.
Y para terminar el trabajo de alguno de los niños, porque vienen a aprender y a veces les ponemos tarea. En este caso tenían que escribir el nombre del barco con el código de banderas:
Ahora nos vamos con el Corto Maltés dos semanas por nuestras costas, a partir del 11 de agosto volveremos a navegar con los grumetillos.
martes, julio 23, 2013
domingo, julio 21, 2013
El día de la pesca.
Ayer salimos de nuevo con los grumetillos de Valdecilla. Tres barcos fuimos a aprender vela, como siempre, y una motora grande llevó a otros a aprender a pescar. Por fin pillamos un día de auténtico verano. Los de vela les enseñamos a reconocer las balizas y las boyas, a manejar la radio VHF y a fondear:
También hubo tiempo para bañarse y hacer torete:
A los de la motora no sé lo que les enseñaron porque yo no estaba, pero debió ser muy bueno porque cogieron 22 peces:
Esta semana va a ser muy intensa porque el martes volvemos a subir el Río Cubas con los que no pudieron ir la vez anterior, y el miércoles es la navegación nocturna para ver los fuegos artificiales. Esa noche les explicamos las normas de seguridad específicas de la navegación nocturna, y a reconocer las luces de otros barcos y de los faros y balizas.
También hubo tiempo para bañarse y hacer torete:
A los de la motora no sé lo que les enseñaron porque yo no estaba, pero debió ser muy bueno porque cogieron 22 peces:
Esta semana va a ser muy intensa porque el martes volvemos a subir el Río Cubas con los que no pudieron ir la vez anterior, y el miércoles es la navegación nocturna para ver los fuegos artificiales. Esa noche les explicamos las normas de seguridad específicas de la navegación nocturna, y a reconocer las luces de otros barcos y de los faros y balizas.
viernes, julio 19, 2013
Web de autores de Editorial Exlibric.
Hola navegantes.
Exlibric, la editorial que ha publicado el libro de La vuelta a España del Corto Maltés, ha hecho una página Web dedicada a cada autor, en el que recoge en una sola dirección todo lo relacionado con ese libro. La mía es esta:
http://www.exlibric.com//autor-nodo/19
Tiene la ventaja de encontrar en un solo sitio todos los reportajes, entrevistas, archivos sonoros, etc., relacionados con el libro y con la experiencia de circunnavegar España en un barco tan pequeño. Además se irá actualizando cuando haya novedades. Personalmente no le hubiera dado ese tono vocacional idealizado a la “biografía”, pero lo han hecho ellos y es lo que hay.
Un saludo
Álvaro.
Exlibric, la editorial que ha publicado el libro de La vuelta a España del Corto Maltés, ha hecho una página Web dedicada a cada autor, en el que recoge en una sola dirección todo lo relacionado con ese libro. La mía es esta:
http://www.exlibric.com//autor-nodo/19
Tiene la ventaja de encontrar en un solo sitio todos los reportajes, entrevistas, archivos sonoros, etc., relacionados con el libro y con la experiencia de circunnavegar España en un barco tan pequeño. Además se irá actualizando cuando haya novedades. Personalmente no le hubiera dado ese tono vocacional idealizado a la “biografía”, pero lo han hecho ellos y es lo que hay.
Un saludo
Álvaro.
sábado, julio 13, 2013
jueves, julio 11, 2013
Un fin de semana especial.
El fin de semana las navegaciones con los niños de Valdecilla fueron especiales. Un grupo se quedó en la bahía, como siempre, entre otras cosas aprendiendo a pescar con un compañero que le enseña todos los trucos de la pesca en la bahía. Y no se les dió nada mal:
Otros navegaron a vela y entre otras cosas aprendieron algunos de los nudos marineros:
Y finalmente con los más veteranos hicimos una travesía de dos días de duración a Santoña (unas 60 millas ida y vuelta contando los bordos). La ida fué ciñendo y contra la corriente contraria del Cabo de Ajo, lo que nos llevó unas 10 horas. Sólo hubo dos amagos de mareo sin importancia. Nos bañamos en alta mar por el camino, ya cerca de Santoña. Dormimos en Santoña:
Al fondo el precioso Monte Buciero cubierto de encinares. Al día siguiente, después de otro baño porque el calor apretaba fuerte, salimos de vuelta con muy poco viento que no hacía andar al barco ni con el espí. Mucho motor, vaya. Y al llegar a la bahía nos cruzamos con el Juan Sebastián Elcano que se despedía de Santander. Navegamos un rato junto a él:
Un fin de semana completo.
Otros navegaron a vela y entre otras cosas aprendieron algunos de los nudos marineros:
Y finalmente con los más veteranos hicimos una travesía de dos días de duración a Santoña (unas 60 millas ida y vuelta contando los bordos). La ida fué ciñendo y contra la corriente contraria del Cabo de Ajo, lo que nos llevó unas 10 horas. Sólo hubo dos amagos de mareo sin importancia. Nos bañamos en alta mar por el camino, ya cerca de Santoña. Dormimos en Santoña:
Al fondo el precioso Monte Buciero cubierto de encinares. Al día siguiente, después de otro baño porque el calor apretaba fuerte, salimos de vuelta con muy poco viento que no hacía andar al barco ni con el espí. Mucho motor, vaya. Y al llegar a la bahía nos cruzamos con el Juan Sebastián Elcano que se despedía de Santander. Navegamos un rato junto a él:
Un fin de semana completo.
Para una lectura más cómoda del reportaje...
...podeis hacer clic en este enlace:
https://www.dropbox.com/s/illm1vnegrcujn8/El%20Puertuco%2C%20reportaje%20en%20PDF.pdf
y accedeis al PDF completo del artículo. Un saludo
Alvaro.
https://www.dropbox.com/s/illm1vnegrcujn8/El%20Puertuco%2C%20reportaje%20en%20PDF.pdf
y accedeis al PDF completo del artículo. Un saludo
Alvaro.
martes, julio 09, 2013
Reportaje de nuestra vuelta a España en "El Puertuco".
La revista náutica "El Puertuco" ha publicado en su número de julio de 2013 este reportaje (ver más abajo). Estamos contentos porque nos han dejado escribir lo que queríamos y lo han respetado, o sea que es nuestra versión directa de lo que fué para nosotros ese viaje. Esperamos que os guste, y que a los propietarios de veleros pequeños les quite los complejos ante los grandes, si es que los tienen.
martes, julio 02, 2013
jueves, junio 27, 2013
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