Voy a retomar las anécdotas de otros navegantes que nos permiten aprender algo a nosotros. Hoy se trata de algo excepcional: un navegante al que multaron por exceso de velocidad con su velero.
Cuando navegamos con el Corto Maltés hasta Londres, en el verano de 2023, nos habíamos informado de que en muchas costas del Reino Unido está prohibido navegar a más de 10 nudos en la franja de una milla desde la costa. Pero tened en cuenta que en el Canal de la Mancha y en Normandía las mareas pueden subir hasta 14 metros en vertical, y eso supone que en los estrechos la corriente de marea puede alcanzar los 11 nudos, y a veces más. O sea que un velero simplemente dejado al pairo puede desplazarse a esa velocidad llevado por la marea.
De esa limitación de velocidad no están excluidas las islas, y por lo tanto en algunos pasos exagerados, como el Raz Blanchard, entre la isla de Alderney, que es inglesa, y el continente francés, está vigente. La palabra francesa "raz" creo que no tiene equivalente en castellano, y se refiere a un paso estrecho donde la corriente se exagera muchísimo. En el Raz Blanchard se producen corrientes de hasta 11 nudos, que cuando se enfrentan al viento dominante provocan olas rompientes peligrosísimas. Los franceses le llaman el "infierno líquido", y allí la gente se despide diciendo "con cuidado". Yo he pasado por el Raz Blanchard con el Corto Maltés en tres ocasiones, una en la vuelta a Francia y dos en la navegación a Londres, y en los tres casos superé los 10 nudos, con picos de más de 14, sin salir en la tele. Allí es una velocidad normal. No estoy seguro de si pasé a menos de una milla de la isla de Alderney, pero si hubiera sido así me hubieran podido multar por exceso de velocidad.
Lo que es el acabose es que en algunos lugares de Inglaterra han situado radares de velocidad, como en la carretera, y pueden pillarte con una foto. El caso al que me estoy refiriendo era de un velero First 40 al que le llegó una multa con foto de radar por haberse desplazado a 17,1 nudos al sur de la isla de Wight.
(Clic encima de la foto para ver los detalles). Abajo a la izquierda de la foto se ve la velocidad que le pillaron.
Mi consejo: por supuesto respetar las limitaciones de velocidad cerca de la costa. Por ejemplo en la bahía de Santander está prohibido navegar a más de 15 nudos, y las motos de agua y muchas motoras a veces van al doble. Además, en el caso de un raz, hay unos errores frecuentes que hay que evitar: 1) Meterse si el viento sopla fuerte contra la corriente. Es el san se jodió, porque se levantan olas rompientes muy peligrosas. 2) Llevar demasiada vela con el viento a proa del través. La velocidad del viento aparente aumentará mucho en cualquier rumbo que no sea la empopada. Si entramos con 20 nudos de viento de proa y la corriente avanza a 10 nudos, el viento aparente sobre las velas será de 30 nudos (!). En esos casos hay que entrar en el raz con las velas rizadas. 3) Fiarse del motor, porque hace falta uno muy potente y porque la avería más tonta (una simple bolsa trabada en la hélice) puede hacer que el barco se atraviese a las olas y vuelque. 4) Quedarse sin gobierno por falta de velocidad sobre el agua. Si el viento escasea y avanzamos sólo con la corriente, el timón no funciona. Necesita un flujo de agua para orientar el barco, pero si el barco se mueve a la misma velocidad que el agua que le transporta se queda muerto, y puedes chocarte contra una boya o un escollo sin que te obedezca. Y 5) Intentar pasar con mala visibilidad y especialmente con niebla, que navegando es la clase más indeseable de luz después de la noche. La niebla, tan frecuente en aquellas latitudes, todo lo empeora.
Con cuidado, navegantes.

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