Visitas al blog:

martes, 9 de junio de 2020

Dibupoema Bendición (Ligio Vizardi).


En el móvil se lee mejor con la pantalla horizontal.

Bendición (Ligio Vizardi).

Amada: te bendigo
por la dulce y sencilla gentileza
con que viniste a compartir conmigo
una amarga mitad de mi pobreza;

por el hijo nacido
de mi tristeza y de tu mansedumbre;
por el ansia de cumbre
con que animaste al corazón herido;

por la caricia trémula y vehemente
que pusiste en mis hondas cicatrices;
por las palabras buenas que aún me dices
desde el cielo profundo y transparente;

y por la dulce y plácida manera,
por el santo sufrir
con que en tu hora postrera
me enseñaste a morir.

Y el dibupoema (con las estrofas marcadas en rojo): 

 

lunes, 8 de junio de 2020

Un minivelero de 6 metros para explorar los hielos.


Hola navegantes.

Sébastien Baron es un marino y artista francés que se ha propuesto explorar Groenlandia en 2022 con un velerito de 6 metros, construido por otro Sébastien (Roubinet de apellido), especialista en exploraciones polares.

El barco querían que fuera pequeño pero indestructible, y con otras características que detallan en una entrevista de Voiles et Voiliers. Tendrá 6 metros de eslora por 2,80 de manga y será capaz de varar encima del hielo sin sufrir daños. Por eso los timones y la quilla serán retraibles. Además de la quilla central, tendrá otras dos laterales para facilitar el equilibrio cuando vare y repartir el peso para que no se apoye todo en los timones. Aunque pueden comer en su mesa 5 comensales, el velero está diseñado para navegar a dos.




Una de las ideas más originales es que el anexo (el botecito de desembarco) es rígido y está integrado en el casco, en el triángulo de proa. Va boca abajo y es la estructura sobreelevada que veis en la proa en la foto anterior y en la siguiente. Yo no le veo mucha utilidad en un barco que por sí mismo puede llegar a la orilla y varar sin dificultad, y que es tan pequeño como muchos de los anexos de barcos mayores. Pero hay que reconocer que la idea se las trae. Primero habían pensado hacerlo de la misma forma y tamaño que la bañera y colocarlo boca arriba dentro de ella, como una segunda piel. Pero en este barco, diseñado para dos y para manejarse fundamentalmente desde el interior, la bañera iba a resultar demasiado pequeña, y el anexo igual. Como en la proa estorbaría para la maniobra de fondeo, han previsto un sistema para elevar el anexo unos 50 cm y poder abrir el pozo de anclas y sacarla por debajo, sin tener que quitarlo de su sitio. También han previsto elevar ligeramente su parte de atrás para permitir ventilar por los aireadores que lleva debajo. La aireación es muy importante en climas fríos, pues se condensa mucha humedad en el interior debido al calor humano.



Para mejorar todavía más la aireación, el pozo de la quilla elevable también hará de trompa de ventilación, mediante un potente manguerote situado en la cubierta sobre ella, y a eso obedecen las "ventanas" que veis en la siguiente, en el pozo de la orza. Eso es importante porque el velero, pese a su reducida eslora, es muy voluminoso en su interior debido a la forma redondeada de su proa. El gran volumen interior permite dormir a cuatro personas, con una enorme cama doble en la proa.

 

Respecto a las prestaciones, el velero se espera que iguale a las de la clase Mini. No pesará más de 950 Kg (de los cuales 280 en la quilla) y su superficie vélica será enorme gracias al botalón. El mástil será de carbono. La seguridad pasiva estará garantizada por una estructura sólida y un casco que será estanco una vez cerrado. Podrá dar vueltas de campana en el agua al ser volcado por las olas garantizando su enderezamiento. La forma de su cabina y cubierta garantizarán que sea absolutamente inestable boca abajo, como un tentetieso. Tendrá varios compartimentos estancos y una "crash box" (la punta del barco separada del resto, por si se rompe con un iceberg que no se inunde el barco entero). Han calculado que en el peor de los casos (un desgarro lateral del casco, como en el Titanic) no entrarían más de 300 litros, una cantidad fácil de achicar y que en ningún caso llevaría a hundir el barco. Finalmente, dispondrá de un timón interior y una bulla transparente para poder gobernar desde el interior (eso sí, con los pies en la mesa) cuando las condiciones se degraden.


Respecto a los materiales del casco, será de madera contrachapada de 4 mm, no de acero o aluminio que son más resistentes y el estándar para los veleros polares, con refuerzos de carbono y con una capa exterior de resina de 3 mm. Yo creo que si fuera para mí iría más seguro con uno de aluminio o de acero.

Con todas esas características el velero será seguro, pero es feo de narices. Ojalá vea la luz y finalmente lleguen a Groenlandia con el especímen.

Con cuidado, navegantes.

domingo, 7 de junio de 2020

Dibupoema Un loco (Antonio Machado).


Un loco (Antonio Machado).

Es una tarde mustia y desabrida
de un otoño sin frutos, en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra.

Por un camino en la árida llanura,
entre álamos marchitos,
a solas con su sombra y su locura,
va el loco hablando a gritos.

Lejos se ven sombríos estepares,
colinas con malezas y cambrones,
y ruinas de viejos encinares
coronando los agrios serrijones.

El loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesca su figura;
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.

Huye de la ciudad... Pobres maldades,
misérrimas virtudes y quehaceres
de chulos aburridos, y ruindades
de ociosos mercaderes.

Por los campos de Dios el loco avanza.
Tras la tierra esquelética y sequiza
—rojo de herrumbre y pardo de ceniza—
hay un sueño de lirio en lontananza.

Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano!
—¡carne triste y espíritu villano!—.
No fue por una trágica amargura
esta alma errante desgajada y rota;
purga un pecado ajeno: la cordura,
la terrible cordura del idiota.


Y ahora el dibupoema (clic encima): 

 

sábado, 6 de junio de 2020

Iván Aledo, in memoriam.

 La COVID 19 se llevó ayer a mi primo Iván Aledo, montador de cine, ganador de dos premios Goya por «Los amantes del Círculo Polar», de Julio Medem (una de las películas más tiernas, simples y hermosas que he visto)  y «La gran aventura de Mortadelo y Filemón», de Javier Fesser, y nominado a  cinco más. También había montado otras películas famosas, como «Cándida», «Lucía y el sexo» (otra maravillosa), «París Tombuctú» o «Carreteras secundarias». Su último trabajo ha sido «Una ventana al mar», de Miguel Ángel Jiménez. Descanse en paz.



jueves, 4 de junio de 2020

A la Vendée Globe con una sola mano.


Damien Seguin nació sin la mano izquierda.  A pesar de esta importante minusvalía, se ha hecho famoso en el mundo de la vela paraolímpica y acaba de conseguir lo que parecía una utopía: participar en la Vendée Globe en igualdad de condiciones que los marinos sin hándicap. Es un reto impresionante, porque la Vendée Globe es una regata de vuelta al mundo sin escalas, sin asistencia y en solitario, pasando por el Sur de los tres grandes cabos (Buena Esperanza, Lewin y Hornos). Si yo navegase con una sola mano, aparte de no saber cómo izar una vela o cazar una escota, creo que me caería al agua antes del mediodía, porque en el barco hay un dicho: "una mano para el barco, y otra para la maniobra", o sea, que hay que moverse siempre por la cubierta con una mano agarrada a algo, y Damien no puede.

 
Para llegar hasta aquí Damien se ha construido una carrera deportiva con método y obstinación. Antes de la osadía de participar en la Vendée Globe, Damien ganó una medalla de oro en vela paraolímpica en 2005, y a raíz de este éxito solicitó poder participar en igualdad de condiciones en la Solitario Figaro, otra regata oceánica para solitarios, de entre 1.000 y 2.000 millas, que se celebra en Francia desde 1970. En aquella ocasión se denegó su petición alegando motivos de seguridad por su minusvalía. 

Damien no se rindió, y en 2006 y sucesivos pudo participar en esa regata y otras oceánicas similares, en igualdad de condiciones con los regatistas sin minusvalía. En 2010 participó en la Ruta del Ron, una regata transatlántica en solitario, sin escalas y sin asistencia, que tiene lugar cada 4 años entre Saint-Malo, Francia, y Pointe-à-Pitre, Guadalupe. En 2011 participó en la Transat Jacques Vabre, otra regata que sigue la histórica ruta comercial del café entre Francia y Brasil, y quedó segundo. En 2016 volvió a ganar un título paraolímpico, y en 2017 ganó la vuelta a Francia a vela. Y finalmente, en 2018 consiguió integrarse en el circuito de regatas oceánicas IMOCA (monocascos de 50 y 60 pies).
 

Para estas regatas adquirió un velero de segunda mano que ya había ganado una Vendée Globe (la 2016-17) pero que en el mundillo de la vela ya se había quedado anticuado, porque la tecnología naval avanza a pasos de gigante. Con él quedó sexto en la Ruta del Ron de 2018 y es con el que se está preparando para la Vendée Globe. Cuenta con el apoyo técnico de Jean Le Cam, otro marino francés que además también está apuntado a la Vendée Globe, o sea que serán rivales. Su objetivo en la Vendée es terminar el primero de los barcos sin foils (son esos alerones que sacan el barco del agua como si volara sobre su superficie).

De momento Damien cuenta con el espónsor de Groupe Apicil, y han realizado varios cambios en el velero: reducción de su peso en 500 kg, quillas nuevas, mejora de los lastres de agua, etc. Han cambiado la cabina, y una de las pocas modificaciones que se ha hecho para su hándicap es la adaptación del "molinillo de café". Se llama así a una columna de winchi que se trabaja con las dos manos como los pedales de una bici. Al faltarle una mano, le han hecho una carcasa para adaptar la manivela al muñón y que pueda accionarlo con la fuerza de los dos brazos:
 

"Para todo lo demás soy yo quien  se adapta al barco, y no el barco a mí", ha declarado humildemente.

Antes de la Vendée Globe, Damien va a participar en una nueva regata, la Vendée-Artico-Les Sables d'Olonne, que saldrá el 4 de julio de Les Sables (Francia) para llegar a Islandia, las Azores y volver, unas 3.600 millas en solitario y con ese enorme barco de casi 18 metros de eslora. Posteriormente vendrá la prueba definitiva, la Vendée Globe que saldrá de Francia el 8 de noviembre. Acerca de su participación, Damien ha declarado que, pase lo que pase, el mero hecho de estar en la salida en una sagrada victoria, por haber conseguido que la presencia de un manco en esta prueba no sólo ya no se prohíba por motivos de seguridad (significa que ha demostrado que navega igual de seguro que los demás) sino que no extrañe ya a nadie.

En la entrada del blog de 4-12-15 podéis releer la historia de Keith White,otro manco que intentó la vuelta al mundo por los tres cabos, pero esta vez fuera de regata, como un reto personal.

Personalmente no deja de sorprenderme que nadie conozca a estos héroes, y sin embargo se idolatre a los doce que corren una hora y media a la semana detrás de una pelota.

Con cuidado, navegantes.

PD: perdón, creo que son once, no doce. Me lo ha recordado la frase de Santiago Bernabeu, de que el fútbol es el único raro ejemplo de 80.000 obreros pagando para ver correr a once millonarios.


lunes, 1 de junio de 2020

Dibupoema La villerita (Horacio Guarany).


La villerita (Horacio Guarany).

(En Argentina, "villera" es prostituta. Leer con el teléfono horizontal).

La villerita, rancho de lata,
cartón y chapa,
pinta sus labios, peina su pelo
rubio dorado recién teñido
que ayer fue negro.

Tacos de engaño,
escasos años:
los diecisiete
recién cumplidos.
Vuela del nido,
la abuela cuida
duerma tranquilo
mi dulce niño.

Vuela, vuela soñando tener un día
como todas la dicha bien merecida,
esa que en las revistas le dan envidia,
mala semilla, bala perdida.

Vuela, vuelan bien alto sus ambiciones,
sueña hallarle a su vida las soluciones,
desterrar la miseria de sus rincones,
techo y cobijo sin privaciones.

Te vi desnuda,
tu cuerpo helado
desvergonzado
baja el tapado.
Y enamorado
por dos centavos
el mismo juez
que te ha condenado.
Supermercado
venta de besos,
placer y goces
por unos pesos.
Veinte ventanas
antes del puente,
muy poca luz,
Panamericana.

Vuela, vuela muy alto que no te alcancen,
vuela que no te alcancen buitres de barro,
esos que solamente tiran el carro,
ocho cuarenta hay que borrarlos!

Vuela, vuela bien alto paloma herida,
Vuela, vuela si quieres cambiar de vida,
vuela antes que la noche cubra tus días
paloma mía, paloma herida,
¡mi villerita, paloma mía!

Y aquí el dibupoema, hecho con las estrofas en rojo (hacer clic encima para leerlo mejor): 


Y aquí el propio Horacio cantándola: