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domingo, 30 de enero de 2022

Publicidad náutica (27): contra el mareo.

 Hola navegantes.

 Si la primera vez que embarcáis a un tripulante se marea, es casi seguro que no cogerá afición y no volverá a embarcar nunca.

El barco navegando tiene tres movimientos:

  • "Balanceo": es el movimiento arriba y abajo de los costados, babor y estribor.
  • "Cabeceo": es el movimiento arriba y abajo de la proa y la popa.
  • "Cuchareo": este es el peor. Se produce por una combinación de los dos anteriores, que bajo ciertas circunstancias entran en resonancia y se amplifican. Es como cuando antiguamente se disolvía una pastilla en una cuchara con agua, y para facilitar la disolución se hacía una olita que recorría la cuchara en sentido circular, de ahí su nombre. Esa olita iba cogiendo amplitud y terminaba por salirse.

El balancero y el cabeceo se producen siempre, pero el cuchareo no, ya que depende tanto del diseño del barco como de las características de las olas de ese día.

Para evitar el balanceo y el cabeceo a veces se hace, aunque es poco práctico, redistribuir los pesos dentro del barco: centrar y bajar los pesos. Hay quien quita el fueraborda y lo amarra dentro de la cabina, junto a la base del palo, y lo mismo con el ancla y su cadena. Yo personalmente no lo hago por el lío que supone, y por el riesgo de estar sin motor en caso de una emergencia. Pero por ejemplo Paul de Meerschman, del que os hablé en la última entrada, lo hacía siempre que empezaba una etapa larga.

El siguiente anuncio es de un medicamento contra el mareo, y es genial porque la peonza reproduce el "cuchareo":


Yo personalmente no me mareo nunca, pero con mis tripulantes utilizo el STUGERON (Cinaricina) con el inconveniente de que necesita receta médica, al contrario que la  BIODRAMINA (Dimenhidrinato) que se vende sin receta. Los dos son muy eficaces, pero he comprobado la superioridad del Stugeron y con la ventaja, sobre todo para los niños, de que lo hay en gotas que no saben a nada, por lo que es fácil dárselo con un vasito de agua y ni se enteran. Y se toleran mejor que los comprimidos. Para que su actuación sea perfecta hay que darlo una media hora antes de embarcar, de forma preventiva, aunque si ya se ha mareado también es útil.

Por otra parte hay otros trucos contra el mareo: 

  • Sentarse en la cubierta cerca de la base del palo. Allí te da el aire en la cara y es donde menos se mueve el barco, por estar cerca del punto sobre el que que giran el balanceo y el cabeceo, y por lo tanto también el cuchareo.
  • Encargarse de alguna tarea y mirar al horizonte. Para esto es perfecto ser el que lleva el timón.
  • Evitar el ambiente cerrado y con olor a gasoil del interior de la mayoría de los barcos.  
  • Evitar el frío. Aunque sea contradictorio con el punto anterior, a algunos se les pasa el mareo al meterse en el barco cerca del motor, pero a ellos les funciona. Abrigarse bien.
  • Respecto a comer o permanecer en ayunas no hay una regla fija, pero si se prefiere tomar algo yo recomiendo trocitos de plátano, que es la única fruta que sabe igual al entrar que al salir, o sea, no tiene un sabor asqueroso al vomitarla.
  • Y siempre extremar las medidas de seguridad con el que se ha mareado. Puede caerse por la borda al vomitar por la prisa con que se asoma, y porque el mareo no le deja concentrarse en todos los peligros, por ejemplo en ver las olas que se acercan. Es mejor que vomite en un cubo sin salir de la bañera, y si es posible colocarle un arnés.
  • También debe llevar arnés el que ha tomado un fármaco para el mareo, aunque ya se encuentre bien, porque disminuye los reflejos. De hecho,  el prospecto recomienda no conducir.

Con cuidado, navegantes.

2 comentarios:

  1. Muy buenas recomendaciones, lo tendre en cuenta por los niños, un abrazo.

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  2. El jengibre también va muy bien y es muy bueno para la circulación. Como efecto secundario, si se come demasiado, puede ocasionar ereciones indeseadas.
    Muchas felicitaciones por tu generoso y salado blog!

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