Visitas al blog:

lunes, 15 de julio de 2024

Sigue la racha.

Hola navegantes. 

En efecto, seguimos teniendo suerte con el viento. Hoy salimos de Coruña con pronóstico de vientos de fuerza 5 del SW, cuando nuestro rumbo era NE hacia Cedeira. Y se cumplió. Hemos hecho toda la etapa con vientos portantes, primero en empopada redonda con las velas en orejas de burro, y a partir del Cabo Prior, que ya nos entraba por la aleta, con las dos velas amuradas a estribor. 

Hacia las 11.30 el viento arreció, como estaba previsto, con rachas de fuerza 6, y dejamos sólo el génova. Además aumentó la altura de las olas, con algunas cerca de los dos metros. Como esas condiciones se iban a mantener el resto del día, cuando pasamos por la entrada de Cedeira hacia las 13 h. decidimos quedarnos aquí y no seguir hasta Cariño, a sotavento del Cabo Ortegal, que habría supuesto 16 millas más.

Cedeira es una gran bahía con un enorme fondeadero bien resguardado del Oeste, y con un puerto sólo pesquero. Hoy el viento barría con fuerza toda su superficie y nos costó encontrar un sitio resguardado. Finalmente nos hemos abarloado al pesquero "José Ramón", en la esquina del puerto pesquero justo a sotavento del enorme espigón, y parece que aquí vamos a dormir tranquilos. Contacté por teléfono con el patrón y me dijo que hoy no salía a pescar por el mal tiempo, o sea que ni siquiera tendremos que madrugar para la maniobra. Gracias, José Ramón.



En la primera foto podéis ver la tranquilidad del plano de agua, cuando fuera había olas de dos metros. 

Hoy hemos cambiado de guía Imray, cerrando la de la Costa Atlántica de España y Portugal y abriendo la de la Costa Cantábrica. En estas navegaciones cada cambio es un hito, porque te vas dando cuenta de cómo te acercas a tu destino. Yo estoy deseando llegar a mi conocida Costa Cantábrica (a partir de Ribadeo) que conozco mejor y me da más seguridad, y sobre todo por olvidarme de la amenaza de las orcas.

Mañana en pronóstico sigue siendo de vientos portantes, aunque más flojos que hoy, y esperamos poder atravesar las Rías Altas.

 Con cuidado, navegantes.

domingo, 14 de julio de 2024

A propulsión hasta Coruña.

Hola navegantes. 

Después de tanto malo nos merecíamos una jornada como la de hoy. Hemos tenido un viento del SW de fuerza 4-6, siempre portante ya que nuestro rumbo era NE, con poca ola ya que venía del Sur y estábamos protegidos por la costa. Hemos navegado con la mayor en el primer rizo y el génova entero o parcialmente enrollado, con rastras por la popa, y todo el tiempo entre 5 y 6 nudos con algún pico de más de 8. Naturalmente en esas condiciones no se está para hacer capturas de pantalla, y os lo tendréis que creer bajo palabra.

A media mañana pasamos las Islas Sisargas. El Navionics nos trazaba las ruta para pasar entre ellas y el continente, el llamado "Paso del Lobo". No nos pareció prudente con el viento que había y las pasamos por fuera. Mirad en qué bonita página del cuaderno de bitácora han caído las Sisargas, una preciosa navegantes rubia con el traje de Eva, y el perfil de las islas vistas desde el SW:



Están deshabitadas y sólo hay un desembarcadero al Sur de la Sisarga Grande, bastante peligroso por las condiciones reinantes habitualmente en ellas.

Llegamos a vela hasta el interior mismo del puerto de La Coruña, después de contornear la Torre de Hércules. 


Resulta que es domingo y hacía un tiempo veraniego. La calle estaba llena de gente y muchos con banderas españolas, porque al parecer hoy hay un partido de fútbol en el que juega España. Los bares estaban llenos y en el puerto nos hemos quedado cuatro y el apuntador. 

Nosotros seguiremos mañana hacia el Norte, con intención de recalar en Cedeira o en Cariño, dos puertos pesqueros, según las condiciones.

 Con cuidado, navegantes.

sábado, 13 de julio de 2024

Pudimos.

Hola navegantes. 

Hoy he estado pensando toda la mañana que la entrada del blog se titularía "no pudimos". Se refería, por supuesto, a salir de Muxía, pero al final fue que sí. 

Salimos a las 9.30 para aprovechar que a las 11 caía la intensidad del viento, en teoría a fuerza 4. Pero lo que nos encontramos fue un Nordeste de fuerza 5 con olas de 1,5 a 2 metros, y todo de morro porque nuestra dirección a Laxe era nordeste. Probamos con la mayor en el primer rizo y el génova, el tormentín, o apoyando con el motor "a la francesa". Pero con ninguno de esos sistemas conseguíamos remontar el viento. A eso de las 13 horas llevábamos navegadas 13 millas pero en la dirección de Laxe solo habíamos avanzado 4. O sea que se confirmaba el refrán de que en la ceñida la distancia se alarga multiplicada por 3, y el tiempo por 5.

Toda la mañana estuvimos seguros de tener que volver a Muxía, porque en ese plan las 16 millas teóricas a Laxe se convertirían en 48. 

Pero a eso de las 13.30 ocurrió el milagro, el viento roló poco a poco del NE al Norte, y entonces pudimos avanzar a rumbo directo con la mayor en el primer rizo y apoyados por el motor, y las últimas millas sólo a vela. 


Llegamos a Laxe exhaustos, y a sotavento de su alta escollera achicharrados por el sol, después de haber hecho todo el recorrido abrigados con tanta ropa y el traje de aguas que parecíamos dos escafandristas. 

Ya os dije en la navegación de ida que Laxe es un puerto sólo pesquero. En estos puertos nos tenemos que quedar o amarrados al muro o abarloados a un pesquero. Eso no se hace a voleo. Yo prefiero amarrarme a un pesquero porque es más sencilla la maniobra y no tienes que calcular las amarras para la subida y bajada de la marea. Es casi como amarrar a un pantalán. A cambio tienes que levantarte cuando ellos salen a pescar, para ayudarles en la maniobra y quitarte de enmedio. Por eso lo ideal es hablar con los locales y enterarte de uno que por cualquier circunstancia no vaya a faenar el día siguiente. Como mañana es domingo hoy la decisión ha sido fácil. Aquí podéis ver al Corto abarloado en Laxe.



El paraguas es para dar sombra a la entrada de la camareta, porque a sotavento del muelle hace un calor desesperante.

Mañana el pronóstico es de vientos del Sur, ideal para llegar a La Coruña. Estoy deseándolo para salir de la zona de las orcas.

 Con cuidado, navegantes.

viernes, 12 de julio de 2024

Retenidos en Muxía.

Hola navegantes. 

Efectivamente, se confirmó el pronóstico o incluso empeoró, y hoy ha habido vientos del NE de fuerza 5-6 y nos hemos quedado en Muxía. 

En un pueblo marinero en plena costa da Morte vinculado en su origen a una orden monástica o "monxía", la de Moraime, y de ahí su nombre. Hemos dedicado el día a conocer los alrededores. 

Hemos subido al Monte Corpiño, desde donde se tiene una vista del pueblo y de los principales cabos, y donde un cruceiro parece haberse convertido en la etapa final de algunos que hacen el camino de Santiago, a juzgar por las zapatillas allí abandonadas y las conchas y recuerdos:



También se ven las divisiones de los campos con muros de piedra, para protegerles de la fuerza del viento y los temporales del mar, que recuerdan las paredes de los castros celtas:


Luego fuimos a ver el Santuario de Nuestra Señora de la Barca, la que supuestamente vino navegando en una roca de varias toneladas a ayudar a Santiago, la roca que durante muchos años se balanceaba por la fuerza de una sola persona (la "pedra de abalar"), que os conté en otra entrada: 


En el santuario me llamó la atención del exvoto de un barco militar. El exvoto de un barco es una ofrenda a la Virgen como agradecimiento de haberle salvado de un naufragio. Me sorprende que la armada crea en esas cosas. 


También está el monumento a los voluntarios del Prestige, una mole de granito con una raja que simboliza la del casco del petrolero, y que llaman "La Ferida".


En el paseo marítimo está el Muelle de Don Manolo, un muelle que fue privado, construido por un empresario para atracar sus embarcaciones dedicadas al transporte marítimo, y que usa de noray un antiguo cañón:


Y cerca del mar el secadero de congrios, donde secaban estos peces antes de exportarlos al resto de España. Al parecer es el último de Galicia, pero está en tal estado de abandono que pronto será solo una historia:


Mañana intentaremos llegar ciñendo contra el NE de fuerza 5 hasta Laxe, para estar un poco más cerca de La Coruña. Son 16 millas a rumbo directo, que con los bordos de ceñida pueden convertirse en más de 30. Si por el camino lo vemos difícil volveremos a Muxía, porque el domingo volverá a soplar del Sur y será más fácil.
 
 Con cuidado, navegantes.

jueves, 11 de julio de 2024

Hoy todo malo.

Hola navegantes.

Ya sé que con este título alguno me mirará como si estuviese a punto de llamar a la policía, porque yo mismo he dicho otras veces que vale más un mal día de vela que un buen día de trabajo. Pero así lo siento. Después de la extraordinaria jornada de ayer, la de hoy ha sido deprimente. 

Salimos de Muros con un pronóstico de vientos del Sur de fuerza 3 y con sol y nubes, que nos permitirían una navegación con vientos portantes hasta Muxía bajo un cielo de verano. ¿La realidad?. Una jornada sin viento, lloviendo todo el día, y con una niebla de esas de cortar con cuchillo que no nos permitía ver a más de 100 metros. Y esas condiciones para cruzar el Cabo Finisterre, el más peligroso de esta costa. De las 8 horas de navegación sólo 2 han sido a vela.

La niebla era tan espesa que hemos ido todo el día con la aplicación "On Course" abierta. Es una que te sitúa los barcos de tu alrededor que tienen AIS, y te avisa si vas a rumbo de colisión aunque no les veas. En dos ocasiones hemos estado a rumbo de colisión y hemos podido reaccionar, y en otra ocasión a base de tocar la bocina de niebla con la señal estándar (- . . para buque a vela, - para buque a motor) el otro barco, que era un pesquero que no nos había visto ni oído, se apartó en el último momento cuando estaba a punto de alcanzarnos. Un estrés todo el día así, y encima mojados. 

Por si fuera poco, hacia la hora de comer vinos una aleta enorme que se nos acercaba y pensamos que era la Gladis. Luego resultó que eran dos delfines nadando juntos y sus dos aletas juntas nos habían parecido una sola y más grande, o sea, la de la orca. Otro susto.

Y para rematarlo, para mañana y pasado mañana se anuncian vientos del NE (justo de cara para ir a La Coruña) de  fuerza entre 4 y 6. La etapa sería larguísima, unas 50 millas a rumbo directo, que pueden ser el doble con los bordos de ceñida, y sin puertos deportivos intermedios. Todavía no hemos decidido lo que hacer, pero la alternativa de quedarnos encerrados dos días en Muxía también es poco  estimulante. 

Como curiosidades de Muxía, deciros que nos ha sorprendido que a pesar de las buenas instalaciones de la marina y su precio tirado (menos de 10 euros/noche) esté casi vacía.


Y un navegante que se ha hecho una moto adaptando un motor de segadora a la rueda de la bici:



¡Lo que daría por ver la cara de un agente de los de gatillo fácil  que le parase por exceso de ruido por el escape!.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 10 de julio de 2024

Corriendo para el Norte.

Hola navegantes. 

Hoy he comenzado la vuelta a Santander con mi amigo navegante Mario Soler. Y la suerte parece acompañarnos porque ha habido un viento mantenido del S al SW de fuerza 4-5, que nos ha permitido venir hasta Muros. O sea saltar las cuatro Rías Bajas en una sola etapa, algo extraordinario con este barquito. Pero así es la vela, aprovechar las circunstancias meteorológicas cuando son favorables, y con la misma filosofía aguantar en puerto cuando son desfavorables. Hoy hemos hecho una media de 5 nudos, pero en algunos tramos hemos navegado a 6-7 nudos con algún pico de 8.


En la foto anterior el pececito verde es el punto donde se produjo el ataque de una orca a un velero hace 2-3 semanas, pero por suerte no hemos visto ninguna en todo el trayecto. Aunque esta mañana se produjo un avistamiento de orcas al Norte de Coruña. Aunque el grueso de la manada sigue en Andalucía, parece que unas pocas han empezado su emigración hacia el Norte antes.

Mañana se pronostica el mismo viento del Sur, e intentaremos llegar a Muxía. Y pasado mañana rola al Norte, si tenemos la suerte de que sea de componente NW será perfecto para navegar hacia Coruña.

 Con cuidado, navegantes.

martes, 9 de julio de 2024

Cuando la ría huele a brea.

Hola navegantes. 

Ayer volvimos de San Adrián a Vigo y pasamos una tarde doméstica en esta ciudad, en parte porque hoy se despide Ana y se incorpora mi amigo Mario Soler para volver a Santander, y en parte porque yo estoy algo griposo.

Así que voy a contaros una sensación olfativa que se tiene a veces en las Rías Bajas, y que supongo que es exclusiva de aquí. Es una pena no poder transmitir por el blog estas sensaciones distintas de la vista y el oído, pero bueno, así os quedan las ganas de venir. Me pasó lo mismo cuando quise transmitiros el olor que hay dentro de las esclusas. 

El caso es que a veces en las  Rías vas navegando y te alcanza un profundo olor a brea. Si te giras y miras a barlovento allí hay alguna batea. Es el olor a la creosota, un producto que se utiliza para proteger las maderas de eucalipto con que están hechas las bateas de la pudrición, la humedad, los hongos y las bacterias. También protege las partes metálicas de la oxidación. Se aplica cada varios años y deja a la batea con un característico color marrón clarito.

La creosota es cancerígena y en la Unión Europea está prohibida desde 2003. Ahora se usa una con composición diferente (la décima parte de contenido en cancerígenos, especialmente el benzopireno) y sólo para aplicaciones industriales y en usos que no vayan a tener un contacto frecuente con la piel. 

Yo me llevaré este olor a casa como uno de los recuerdos de este verano. Así como estas intrincadas travesías a través de las bateas:


Aunque el Navionics te traza las rutas por fuera de los campos de bateas, con buena visibilidad todos pasamos por en medio para atajar. Pero más de uno se ha chocado con ellas por hurgarse la nariz, contestar el móvil o mirar a una chica. Allí dentro cualquier distracción se paga.

 Con cuidado, navegantes.

lunes, 8 de julio de 2024

Fondeo a sotavento de San Simón.

Hola navegantes. 

Ayer hicimos una navegación relajada hasta la ensenada de San Simón, al fondo de la ría de Vigo, donde está la isla del mismo nombre de la que os hablé en otra entrada.

A la ida nos cruzamos muchas veces con una procesión de 25 o 30 barcos que estaban sacando  a pasear a la Virgen del Carmen de Rande. A la vez no paraban de tirar petardos en la orilla, que explotaban en el cielo como si hubieran puesto cargas de dinamita en las nubes. No sé por qué se celebra en Rande la Virgen del Carmen la semana del 6 en vez de la del 16 de julio, pero así es. Justo bajo el gigantesco puente de la autopista nos cruzó la procesión por primera vez, venga a hacer olas y a tocar las sirenas. Pero nada más cruzar el puente dieron media vuelta y volvieron a cruzarse con nosotros, y más de lo mismo. Y ya en la ensenada de San Simón se pusieron a dar vueltas en redondo, como 10 o 15, y en cada vuelta parecía que venían a por nosotros. 



Contorneamos San Simón por el Norte, que es la zona con más calado y con menos escollos, porque llegamos justo en bajamar. Por su lado Norte tiene 2 metros de calado, y por el Sur sólo 0,8.


Finalmente alcanzamos el remanso de paz a sotavento de la isla. Allí nos atrevimos a echar al agua nuestro inflable de juguete para ir a ver la escultura del capitan Nemo con la cara de Julio Verne y los dos buzos que continúan buscando el tesoro.




Un grupo escultórico emocionante y que debe ser precioso ver buceando en marea alta, cuando los buzos estén realmente en el fondo del mar. Yo iba a intentarlo, pero como hace mucho que me di de baja de Superman os lo diré claramente: el agua estaba muy fría.

A la vuelta recogimos la imagen del Corto Maltés frente a la isla:


Como veis el fondeo estaba muy concurrido, por ser domingo y haber un viento del NE que hacía incomoda la estancia en cualquier otro fondeadero.

A media tarde roló el viento y los barcos en el fondeo empezaron a descolocarse, y nos fuimos los primeros para evitar accidentes. Fuimos al puerto de San Adrián, al fondo de la ría. Es un puerto deportivo y pesquero más bien modesto con las oficinas construidas sobre pilotes.


Aparentemente era barato, 13 euros, pero resulta que te cobran aparte 5 euros por la electricidad, algo completamente atípico y que es la primera vez que me ocurre en España. Y la otra parte mala es que nos dieron atraque justo frente a los pesqueros de la procesión, que seguían de juerga por la tarde. 


Esos se retiraron al anochecer. Pero justo entonces empezó "la verbena", que consistía en un grupo de tres que cantaban con música enlatada desde el remolque de una camioneta éxitos antiguos, mientras el exiguo público hacía como que bailaba.

En la Iglesia de San Adrián de Cobres estaban expuestos los santos que habían sacado a procesionar por la mañana, y en los altares sus huecos:



Uno de los principales era, por supuesto, San Adrián. Y es sorprendente que aún les ofrezcan exvotos. Son esculturas en cera de una parte del cuerpo que algún feligrés piensa que se salvó gracias a su intercesión. Por ejemplo a San Adrián le atribuían haber salvado unos pechos, y a San Roque dos piernas:




Bien para el que se lo crea, y mal para los médicos y sanitarios que siempre ven que se agradece a Dios y a los santos lo que es fruto de su trabajo.


 Con cuidado, navegantes.

domingo, 7 de julio de 2024

El pecado mortal de la ría de Vigo.

Hola navegantes. 

¿Os imagináis que la Isla de San Simón, de la que os hablé hace unos días, la hubieran unido al Continente con un puente y hubieran construido en ella un rascacielos de 20 pisos?. Pues eso pasó con la Isla Toralla, en la entrada de la ría de Vigo. Ayer volvimos de Baiona a Vigo y tuvimos que ir contorneándola, y es un dolor: 


A partir de 1969 se privatizó y se permitió que las personas de gorda billetera (2.500 euros el metro cuadrado) se construyeran allí su chalet. Alguien dirá que es lo que tiene vivir en una sociedad capitalista, que se compensa con otras cosas, y a lo mejor es verdad. Pero lo que no es lógico es que se permita construir allí un edificio de 70 metros de alto que estropea la vista de una ría tan preciosa, de las Islas Cíes,  y perjudica a todos los ciudadanos. 
 
La isla es privada, tiene seguridad privada 24 horas para que no accedan más que sus propietarios, y se construyeron las casas tan cerca del mar que no ha quedado una orilla accesible de dominio público, como en otras, por ejemplo A Creba, en la ría de Muros.


Después de muchas reivindicaciones populares se consiguió, creo que alrededor del 2018,  que se pudiera usar el puente, sólo peatonalmente, para acceder a la playita de su costa Sur, pero nadie lo hace porque se sigue pensando que está prohibido. Pero ya lo sabéis, a las playa sí se puede pasar andando. 

Si os parece poco, hace años se intentó construir una segundo mamotreto de 9 pisos, proyecto que se paralizó por la existencia bajo la tierra de un castro de la Edad de Hierro y una Necrópolis Romana que aún no se han investigado.

Me despido con una curiosidad de algunas zonas de Vigo, que ya vimos en otros países: como la gente ahora anda por la calle mirando el móvil, y por lo tanto con la vista para el suelo, los semáforos de peatones están en el suelo:



También hemos visto en otros países las instrucciones sobre mascarillas y otros temas del COVID en el suelo. 

Con cuidado, navegantes.

sábado, 6 de julio de 2024

Baiona, punto y seguido.

Hola navegantes. 

Ayer salimos de Vigo con destino a Baiona. Va a ser el puerto más alejado que alcancemos en esta navegación, pero aquí no acaba nada. Aún nos queda volver a Santander, la mitad del viaje. Haciendo balance no podemos quejarnos. Los vientos han sido casi siempre portantes y muy fuertes, no hemos tenido ninguna avería y nos hemos librado de las orcas. A ver si se mantiene todo hasta llegar a Santander. 

La salida de la ría de Vigo hacia el Sur tiene una barrera de islotes y escollos que se introducen en el mar como puntos suspensivos, y normalmente hay que rodearlos por fuera dando un rodeo de unas 5 millas. Cuando las condiciones son clementes, como hoy, se puede atajar por el Canal de la Porta , entre la isla Estela de Tierra y el continente.


En Bayona nos han dado un atraque de tránsito justo bajo la famosa fortaleza de Monterreal.


 Aunque ahora es un Parador, puede accederse pagando un euro simbólico que además te devuelven al hacer una consumición en la cafetería, y merece las pena por las vistas panorámicas de Bayona, las Islas Cíes y la entrada de la Ría de Vigo.






La carabela de la segunda foto es una réplica de La Pinta, de Cristóbal Colón, que llegó a Baiona tras el viaje y fue el primer puerto donde se dio la noticia de haber descubierto un nuevo Continente. Se puede visitar. Como es una réplica del original no tiene motor, y cuando sale de su atraque tiene que hacerlo siempre remolcada. Normalmente no sale de Baiona, es más bien un pequeño museo.






También se visita el monumento de la Virgen de la Roca, de 15 metros de alto tallado en la montaña, y que permite acceder al barco que sostiene en su mano a través de una escalera de caracol por el interior:



Se erigió en 1930 por suscripción popular como guía para arribar al puerto de Baiona, y como testimonio de la"milagrosa" arribada de La Pinta.

El Club Náutico de Monterreal tiene desde hace años una escuela de vela adaptada:




Tienen accesos previstos para las sillas de ruedas, y barcos específicos que permiten practicar este deporte a personas con dificultades físicas. Un esfuerzos muy meritorio.

También me llamó la atención cómo han conseguido convertir una rampa de varada en travelift:


Hoy terminaremos de ver Baiona y volveremos a otro puerto de la ría de Vigo.

 Con cuidado, navegantes.