Con el acelerón que dimos al viaje por los ejercicios de tiro, Gaby y yo nos hemos encontrado con tres días de asueto en Arcachón. El primero lo dedicamos a dormir y descansar, pero hoy tocó empezar a descubrir los sitios preciosos de esta enorme bahía. Y hemos empezado por la Isla de los Pájaros.
Está en mitad de la bahía y es una reserva natural con distintas limitaciones. Nosotros hemos ido a desembarcar junto a las cabañas sobre pilotes que son la imagen de postal típica de Arcachón. Nos acercamos hasta las cabañas y allí pusimos los puntales para esperar la bajamar.
La maniobra nos salió flaman y como no había olas y el fondo era de barro, no sentimos ni un solo golpe, como otras veces. Hacia un calor achicharrante y como veis pusimos el toldo para comer. Está hecho con un Génova viejo del Corto Maltés.
Aquí Gaby y yo para la posteridad. Aunque lo parezca no, no somos gemelos:
Cuando se retiró la marea fuimos a ver las cabañas sobre pilotes. En pleamar quedan en el agua. Nos enrollamos con los monitores de una escuela de vela que estaban trabajando duro a la sombra de la cabaña mientras los alumnos del curso de vela jugaban en las dunas.
Poco a poco subió la marea, nos reflotó y volvimos a Arcachón como nuevos.
Como estos días vamos a usar mucho los puntales los he amarrado en la cubierta. Salen del agua llenos de barro y no se pueden meter así a la cabina.
Y me despido con una imagen mala de un hecho espectacular que ocurrió anoche: la conjunción de la luna y Venus, que desde Arcachón se vio como una "i" minúscula, o como un platanito con una bombilla encima:
Yo no me lo esperaba y fue una sorpresa ver eso en el cielo.
Con cuidado, navegantes.









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