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martes, 7 de diciembre de 2021

Las lágrimas del Joshua.

 Hola navegantes.

El Joshua es uno de los veleros más famosos de la historia, con el que Bernard Moitessier dio la primera vuelta al mundo en solitario y sin escalas (la regata Golden Globe de 1968) e hizo alguno de sus famosos viajes, que luego plasmó en libros y le hicieron conocido en todo el mundo, despertando vocaciones transmundistas en los jóvenes de todos los países. Podéis ver anécdotas de ambos (Moitessier y el Joshua) en las entradas de 2 y 5-6-18, 8-2-19 y 26-4-19. 

Yo no soy fan de Moitessier pero estoy orgulloso de haber tenido el Corto Maltés abarloado al Joshua, en La Rochelle, cuando dimos la vuelta a Francia en 2018:


Haber estado a su timón:

Y haber dejado una chapa con el logo de mi barco en su tumba, en Bono, cuando navegamos con el Corto Maltés a Bretaña en 2015 y nos metimos por el río Auray:


Después de naufragar con él en México en 1982, Bernard tuvo que deshacerse del barco, que pasó a manos de unos americanos. Unos años después fue recuperado por una Asociación de Amigos del Museo Marítimo La Rochelle que ha conseguido que siga navegando, haciendo travesías con gente que se quiere iniciar en la vela y participando en concentraciones de barcos clásicos como un monumento nacional.

Pues le han llegado los tiempos flacos. Desde octubre de 2019 está en varadero necesitando de trabajos profundos de restauración del casco de acero, que ya lleva más de medio siglo en el agua (se construyó en 1962). Les falta financiación y se teme que ni siquiera pueda estar en la salida de la réplica de la Golden Globe, que saldrá de Les Sables d'Olonne en septiembre de 2022. Están tan tristes por él que en sus famosos ojos mirando a la proa:


le han pintado unas lágrimas:

Espero que consigan repararlo y no acabe muriendo de podredumbre en la trasera de un varadero.

Aquí mi homenaje a Moitessier (obviamente es su nombre haciendo la silueta del Joshua):


Con cuidado, navegantes.

1 comentario:

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