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lunes, 24 de junio de 2024

El resultado de una varada en Galicia.

Hola navegantes. 

Anoche tuvimos suerte. La discoteca de Vilagarcía cerró pronto y el espectáculo de la noche da San Juan, de luz y ruido, fue muy lejos del puerto porque ya dije que la playa, su sitio habitual, está cerrada por obras. Menos mal, porque nos acercamos a verlo y la música estaba tan alta que te hacía vibrar las tripas. Pero al puerto solo llegaba un ligero rumor. Y claro, las luces láser apuntando al cielo queriendo deslumbrar nuestro gajo de luna, sin conseguirlo. Todo era insoportable y nos volvimos antes de las hogueras.

Hoy amaneció un día veraniego y nos vinimos al puerto de Xufre, en la isla de Arosa, como el mejor lugar para recorrer luego la isla en las bicis. Es un puerto pesquero con varadero y astillero, pero cuando tienen una plaza de amarre vacía en el pantalán de los que esperan el travelift, la alquilan por días para los barcos de tránsito. 


El ambiente es el de un astillero, con el muelle lleno de tinglados, pintura, maderas para calzar las embarcaciones, grúas, motores, etc. Y todo oliendo a pescado por la cercanía del puerto pesquero, a patente, y cruzándote con los obreros con las brochas o las llaves de carraca. 


(uno de los palos del fondo es el del Corto Maltés).

Pero junto a ello están las instalaciones para los de tránsito, que aunque modestas (no son para barcos de salón náutico) son muy dignas, con aseos y duchas individuales, lavadora, secadora, agua y luz en el pantalán, wifi, y hasta congelador para los frigolines. Todo lo que necesitamos.


En el varadero de Xufre está el pecio del maxi-trimarán "Interaction", que varó en la playa de Corrubedo en la pasada Ruta del Ron al juntársele un problema con las velas de proa y otro de motor:


Consiguieron sacarlo de la varada y el propietario ha venido desde Bélgica para valorar los daños y enviar profesionales belgas a repararlo, porque el casco es de fibra de carbono y aquí no ha encontrado los especialistas. Estaba recogiendo información de los daños como el que recorre con la vista el cuerpo enfermo de su hijo. Qué pena. El plan es reparar el casco, arbolarlo, y llevarlo a Saint-Maló navegando en precario para allí terminar las reparaciones. En la varada perdió hasta el motor, y la electrónica y los interiores de echaron a perder porque se inundó entero. Fijaos su estado actual: 




Parece irrecuperable pero van a intentarlo. A nosotros nos da mal yuyu porque le vemos siempre que vamos al baño, que está arriba de las escaleras, y es como un recuerdo de lo que te pasa si varas en Galicia:


Y da mucha pena ver el interior, que el tripulante había decorado con dibujos de sus hijitos en el techo (el tripulante, Erwan Thibouméry, se salvó, le recogió un helicóptero):


Ana y yo hemos dedicado el día a recorrer la isla de Arosa en bici, que en un día como hoy, con un sol radiante, justifica el apelativo de "el Caribe gallego". Playas de arena blanca, el mar de un azul verdadero, el cielo de cartulina, la temperatura agradable, y los pinos casi hasta la orilla. A veces no apreciamos lo que tenemos.


Mañana intentaremos desembarcar en el Islote Arenoso, y luego seguir a algún puerto más al Sur para preparar el salto a la Isla de Sálvora, mi preferida.

 Con cuidado, navegantes.

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domingo, 23 de junio de 2024

96 decibelios a las 6 de la mañana, pero lo compensó la belleza de Cortegada.

Hola navegantes. 

Ya se que me ha salido un título kilométrico, pero es que hoy os quiero contar dos cosas muy distintas. 

Igual me lo merezco por presumir antes de ayer del silencio que se disfruta en el mar. Pero en Vilagarcía, junto a la marina, hay una discoteca  (parece una broma pero se llama Paradise) que proyecta su escándalo sobre toda la lámina de agua. A las 6 de la mañana medí 96 decibelios, y eso con una acera y una fila de pantalanes por en medio, seguro que en la discoteca superaba los 110 o 120. 


Por supuesto no era música dodecafónica sino de teléfono escacharrado, y acompañada de luces estroboscópicas y del rumor de los que bebían en la calle, que era casi tan fuerte como la "música". 


Cuando fui a hacer el vídeo y medir los decibelios me miraban como si quisieran eliminarme simplemente chasqueando los dedos. La guía Imray no lo dice todo, se limita a comentar  que "Vilagarcía de Arousa es una ciudad sin ningún atractivo". Ahora ya lo sabéis, si os gusta el agua de color kk y no pegar ojo por la música garajera, Vilagarcía es vuestro puerto. Aunque me han asegurado que el sarao sólo es los viernes y los sábados.

Lo único bueno que yo le veo es que es la escala más cercana para visitar Cortegada en una jornada. El embarcadero de Cortegada se seca en bajamar, y hay que estar espabilado para llegar 2-3 horas antes de la pleamar, hacer la visita, y tener todavía unas horas de margen para salir pitando. Y eso sólo sale bien si estás en un puerto cercano.

Ana y yo salimos de Vilagarcía para estar en la isla hacia las 15 h, cuando la pleamar era a las 18 h. Llegamos al embarcadero con la orza y el timón subidos y rozando el fondo. Pero Santiago, el guarda, nos dijo que no estaba permitido permanecer en el pantalán, que es solo de carga y descarga. Así que nos quedamos amarrados en largo por la proa, para poder desembarcar, y la popa la estabilizamos con un rezón. No nos quedamos tranquilos del todo porque el fondo es de algas, el peor tenedero (o sea, el fondo donde peor agarra el ancla) y nos temimos que el rezón se soltara y acabara chocando el barco con el pantalán. Pero le dejamos encargado a Santiago de vigilarlo y nos fuimos tranquilos a recorrer la isla. 


Vino luego un recorrido tranquilo por un precioso bosque de laureles (sobre todo), pinos, robles, espinos albares y alisos. El bosque es tan frondoso que el camino es en sombra, lo que se agradecía mucho porque hacía un calor de derretir coletas.


Están trabajando en eliminar los eucaliptos de la isla, como especie no autóctona, y eso con maquinaria pesada porque tienen troncos de varias toneladas.


Algunos caminos están pavimentos con conchas de almejas trituradas, igual que en Arcachón estaban con conchas de ostras:


Se recorren calitas de arena y los restos del poblado que fue expropiado para el rey, y sus habitantes obligados a irse a Carril.



Y finalmente las ruinas de la capilla y del hospitalillo lazareto, que están restaurando. 

Santiago, el guarda, es el único habitante de la isla, y se turna con un compañero cada semana. Sólo tiene luz eléctrica por los paneles solares y un generador, y el agua la traen del continente. Sólo cuando llueve mucho, como las semanas pasadas, hay una cisterna que se llena de agua dulce para todos los usos menos para beber. Están pendientes de instalar una conducción de luz y agua desde el continente.

Después de una tarde maravillosa de descubrimientos, cuando el sol perdía su intensidad brutal del mediodía  nos volvimos a Vilagarcía, y mañana seguiremos explorando esta ría. Hoy es domingo y en teoría la discoteca no abre, pero nos queda la duda por ser la noche de San Juan. Nos acercaremos a las hogueras y luego... a ver si hay suerte.

 Con cuidado, navegantes.

sábado, 22 de junio de 2024

Muy cerca de Cortegada.

Hola navegantes. 

Hoy salimos de Riveira con destino a Vilagarcía de Arousa. Lo hicimos con poquísimo viento y con una niebla que apenas nos dejaba ver nada. Intentamos navegar a vela pero el chollo solo nos duró media hora. Por lo menos vimos delfines, pero hicimos casi toda la etapa a motor. 

El puerto deportivo de Vilagarcía está dentro de un enorme puerto comercial y de contenedores, y tal vez por eso su agua estaba asquerosa, una mezcla de marrón kk y espuma blanca que daba pena mirarla, aunque nos han asegurado que no es siempre así. 


Por la tarde salió el sol y empezó a hacer un calor agobiante. Recorrimos en bici el paseo marítimo hasta Carril, el puerto pesquero situado al Norte de Vilagarcía y el más próximo a la Isla de Cortegada. Por el camino nos llamó la atención que todas las playas estaban cerradas con una valla y con maquinaria pesada dentro. Al parecer han sido invadidas por una planta que hace desaparecer la arena, y hace incómodo el uso de la playa, y están tratando de eliminarla.


Carril es el puerto mas cercano a la Isla de Cortegada, sólo están separados por un brazo de mar de pocos cientos de metros y en las bajamares vivas se puede pasar andando. Nosotros la visitaremos mañana, pero para ir abriendo boca podéis repasar la historia de la isla que os conté en otra entrada:


Está vez he conseguido la foto del proyecto de chabola que le iban a construir a Alfonso XIII en la Isla de Cortegada como residencia de verano:


Hay que tenérselo muy creído para aceptar ese regalo como residencia de verano. Como sabéis se adelantó Santander con el palacio de La Magdalena. Por eso su heredero devolvió La Magdalena, que le habían regalado, por 150 millones de pesetas, y Cortegada, que también le habían regalado, sólo por 60 milloncejos. Moco de pavo.
 
 ¡Salud y República!.

viernes, 21 de junio de 2024

Un muelle fenicio.

Hola navegantes. 

Anoche volvimos a dormir en un silencio intacto, ese en el que oyes un ligerísimo ruido blanco que procede de tu interior, posiblemente el movimiento de los cilios de tu propio caracol. Y en el que los enfermos de corazón oyen su propio soplo o la apertura y el cierre de la válvula artificial que les han colocado. Una extraña sensación. Ni el graznido de las gaviotas, ni las olitas contra el casco, ni los ruidos de la ciudad, sólo eso.

Luego ha amanecido un día veraniego y hemos decidido quedarnos en Ribeira para conocer los alrededores. Hemos hecho una excursión en bici por la senda costera hasta el puerto de Aguiño  y luego hasta la Punta de Couso.

La senda costera está construida con  barandillas y con maderas y te permite ir descubriendo todas las playas y otros sitios preciosos de la entrada de la ría de Arosa.




El puerto de Aguiño es sólo pesquero, es el primero a babor al entrar en la ría, y está exageradamente rodeado de escollos y arrecifes. La guía Imray advierte de que no se debe entrar a no ser que las condiciones sean perfectas, ni de noche. Lo más espectacular son las Islas Centolleiras, que están alineadas hacia el Sur y las han unido con puentes y escolleras para que sean transitables. Se llama O Carreiro de Aguiño y es la separación entre las aguas de la Ría y las del Atlántico.


Pero todo alrededor, en bajamar, parece un tablero de damas de rocas. Una de ellas, por cierto, es también una Piedra de Abalar como la que os conté en Muxía. De los millones de piedras que hay en el mar alguna queda en un equilibrio inestable, porque su centro de gravedad coincide con una forma convexa de su base, y se la puede hacer oscilar con poco esfuerzo, aunque pese toneladas.


Aguiño es la tierra del percebe, y tiene un monumento a este molusco, y otro a la aguja de las rederas:



Teníamos curiosidad por ver un puerto fenicio que se construyó en el siglo VII antes de la Era Común (como se llama ahora a antes de Cristo, para no clasificar la Historia, con mayúsculas, por un solo personaje). El del bar donde tomamos un café nos dijo que nos iba a resultar difícil encontrarlo, pero qué va, hasta la calle que conduce a él lleva su nombre: 


Y siguiéndola se vuelve a la senda costera donde es imposible no encontrarlo:



Parece mentira que lleve 28 siglos aguantando, cuando el que construyeron los norteamericanos en Gaza se lo llevó el primer temporal a las pocas semanas de construirlo. 


Mañana seguiremos mariposeando por la Ría y acercándonos a la Isla de Cortegada, que tenemos autorización para visitar el domingo. 

Con cuidado, navegantes.

jueves, 20 de junio de 2024

En la ría de Arosa.

Hola navegantes. 

Hoy salimos de Muros para cambiar de ría y fue una navegación muy rápida pero agotadora, fría y gris. Para que os hagáis una idea yo llevaba camiseta, camisa de invierno, dos jerséis, el chaquetón de aguas, la bufanda térmica y el gorro de lana, y Ana iba envuelta en una manta.  Todo el recorrido con un viento del N de fuerza 4-5 y con unas olas de metro y medio por la popa que balanceaban mucho el barco.

Hicimos toda la travesía sólo con el génova a 4-5 nudos, y tratándole como a la página de un álbum raro para que no nos fallase, porque cada ola quería hacerle trasluchar y con ese viento podría romperse. Prácticamente fueron dos únicos bordos, uno amurados a estribor hasta la Punta Falcoeiro, y otro amurados a babor para entrar en la ría por el Norte de la Isla Salvora. Las últimas 2 millas, que el rumbo era Norte hasta la marina, tuvimos que hacerlas a motor. 


Nos hemos quedado en el puerto deportivo Sta. Uxia de Riveira (o Ribeira, que no se ponen de acuerdo si es con V o con B). Un pequeño puerto deportivo al Norte de un gran puerto pesquero y comercial. Me ha encantado su logo, con un caballito de mar: 


Estuvimos dudando si entrar, porque según la Guía Imray es imposible permanecer en el pantalán exterior (que es el de tránsitos) con vientos del NE, que es el que teníamos hoy y bastante duro. Pero han puesto un pantalán rompeolas de hormigón, y además nos han colocado a sotavento de dos veleros mucho más grandes que el nuestro, con lo que estamos completamente protegidos.



Por la tarde se despejó y subimos con las bicis al mirador de San Roque. Apreciaréis que no he dicho "en las bicis" sino "con las bicis", porque tiene unas cuestas tan pindias que en realidad hemos subido andando y arrastrándolas. Desde arriba hay unas vistas extraordinarias de la mitad de la ría de Arosa y una vistas aéreas del puertecito en el que estamos. 




Además hay un área de barbacoas, cabañas, y hasta un dolmen.


La vuelta sí que la hicimos "en las bicis" y a toda velocidad, porque era todo cuesta abajo.

En el puerto de Ribeira hay un sentido homenaje a Ramiro Carregal Rey, presidente de honor y mecenas de este club náutico, así como del de Portosin, donde le han dedicado un pantalán. También ha contribuido de una forma extraordinaria al desarrollo del puerto comercial de Ribeira con su empresa Frinsa de congelación de pescado.


El homenaje es la escultura de un velero de piedra con una poesía en la base. Nosotros le vimos en Portosin, iba a cenar muy elegante y está muy, muy mayor (97 años) pero hacerse viejo es una cosa muy buena porque quiere decir que no te has muerto.

Ana y yo todavía no hemos decidido nuestro destino de mañana, pero la intención es dedicar una semana a recorrer esta ría. 

 Con cuidado, navegantes.

miércoles, 19 de junio de 2024

El monte Louro a medias.

Hola navegantes.

Hoy amaneció un día soleado y decidimos quedarnos en Muros para hacer una excursión al Monte Louro y su laguna. Es el Cabo que tuvimos que contornear navegando para entrar en la ría, un monte de 250 metros de altura con una laguna salobre en su falda, donde paran muchas aves en sus migraciones. Por desgracia Galicia hizo honor a su reputación y enseguida se puso a llover, teniendo que suspender la excursión porque íbamos desabrigados y sin protección para el agua.







El trozo que vimos,  fundamentalmente la laguna, es con vegetación dunar y sendas y vericuetos en la arena, pero no pudimos disfrutarlo.

Por la tarde fuimos con las bicis a conocer las empresas de salazón abandonadas y el molino de mareas, también abandonado, en la otra orilla de la bahía de Muros. Desde allí hay unas vistas preciosas de Muros, que explican que se haya catalogado como uno de los 15 pueblos más bonitos de Galicia.







Y a veces resulta agradable que haya cosas que visitar distintas de las iglesias, catedrales y otros edificios frailunos. La isla de las fotos es el Islote San Antón, inaccesible en barco.

Para terminar, os pongo el enlace al alquiler de la casa de la Isla A Creba, con su historia y hasta su leyenda: 


Mañana seguiremos hacia el Sur, entrando en la Ría de Arosa.

Con cuidado, navegantes.