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sábado, 25 de marzo de 2017

Carpe Diem 2017.

Hola navegantes.

Como todos los años desde el 2003, un grupo de médicos, enfermeras y capitanes de Santander estamos organizando una actividad de vela solidaria con niños de oncología del Hospital Valdecilla. Les enseñamos a navegar a vela, dando prioridad a la diversión sobre los contenidos, en los meses de verano. Aquí va la información:



Si alguien se anima a participar como voluntario que se ponga en contacto conmigo a través de la dirección electrónica o el teléfono que figuran en el tríptico.

Además este verano se va a organizar también una actividad similar en Getxo y en Laredo.

El desarrollo de esta experiencia, las anécdotas de todos estos años, y la evaluación de sus resultados, están recogidos en el libro "Carpe Diem. Vela solidaria en Santander", al que se puede acceder en la columna derecha del blog.

jueves, 23 de marzo de 2017

Con lo bonito que se ve el mar por fuera...


si pudiéramos verlo por debajo nos quedaríamos sin palabras:


Nos hemos acostumbrado a verter todo tipo de basuras al mar creyendo que al no verlas dejan de existir, pero allí siguen. No tiréis basuras al mar, y todo lo que se pueda tiradlo a la bolsa de basura en vez de al retrete, porque casi todo lo que se echa al retrete acaba en el mar.

domingo, 19 de marzo de 2017

Dibufirma de Santander.

Hola navegantes.

Finalmente salimos por los pelos del encierro en Narbona y volvimos a Santander por carretera.


El barco volvió a Puerto Chico en el camión:


Habían sido 1.293  millas en 84 días, llenas de anécdotas, que me permiten deciros a los propietarios de veleros pequeños ¡adelante, no lo pospongáis!. Cuando más tarde o más temprano os sintáis como un muñeco metido en un traje de negocios, o el aburrimiento os ahogue como una niebla espesa, no os dé miedo saliros del carril y soltar amarras. No demasiado lejos de casa podéis sentir lo mismo que sienten los que dan la vuelta al mundo en grandes veleros. Y hasta es posible que os envidien. Las navegaciones oceánicas o de altura no les permiten entrar en los sitios maravillosos donde entraréis vosotros, puertos pequeños y desconocidos, canales o ríos de poco calado que os llevarán a lo más profundo de los países. Sacad partido a lo que tenéis ahora, vale más eso que la esperanza de hacerlo todo cuando tengáis un barco más grande. Porque la vida es breve e impredecible.

Ver entradas del 30 de julio y del 1 y 3 de agosto.

sábado, 18 de marzo de 2017

Dibufirma de Narbona.

Hola navegantes.

La navegación a la isla de Elba tocaba a su fin y se despediría con iguales inquietudes que con las que comenzó. Murphy, ese incómodo polizón que se metió al barco al principio del viaje cuando estaba de espaldas y con la guardia bajada, seguía ensañándose con nosotros. Nos tuvo retenidos 4 días en Narbona, esperando a ver si el dichoso permiso internacional le llegaba al transportista que venía a recogernos desde Euskadi. Y ello con la amenaza de que el fin de semana se cierra la frontera con Francia a los transportes pesados, y nos podía pillar.


 Por si fuera poco hacía un calor de derretir coletas (estábamos a finales de julio) y nuestro atraque en el canal sólo recibía la sombra al atardecer, por lo que nos pasábamos una parte del día en la oficina de turismo, que tenía un sofá y aire acondicionado. Además la neverita que habíamos comprado al principio del viaje, al fallar la anterior, también rindió su alma, y ahora teníamos a bordo dos pero las dos estropeadas. Eso sí, esos días nuestra casita con jardín y vistas al canal había amarrado en un muelle solitario, con agua y luz, con el ruido del rebosadero de la esclusa de fondo como si fuera un riachuelo. Y como era el muelle de espera de la esclusa, cuando nos fuimos lo hicimos sin tener que meter la mano en el bolsillo. Cuatro días en el centro de Narbona gratis total.



Ver entradas del 27, 28 y 29 de julio de 2016.

jueves, 16 de marzo de 2017

Las dibufirmas en la política.

Hola navegantes.

Este es el logotipo de "Cantabria Gran Reserva" que identificaba a Cantabria en los años de gobierno del popular Martínez Sieso:


Es una simplificación del bisonte de las cuevas de Altamira y se eligió por concurso, convocado por aquel gobierno. Parece inocente pero mirad bien las patitas:


Los niños se dieron cuenta enseguida, y cuando les regalaban camisetas en los colegios la llamaban "la camiseta de Sieso". Una manipulación chula de la imagen. Aunque habrá quien piense que es pura coincidencia y lo respetaré.

Mañana retomaré las dibufirmas de nuestra navegación a la isla de Elba en el Corto Maltés.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Navegando por el río Mekong.

El río Mekong es uno de los más grandes del mundo, el 8º por longitud y el 5º más largo de los ríos asiáticos. Tiene una longitud de 4.880 km, y discurre por seis países. Las extremas variaciones estacionales en su caudal y la presencia de rápidos y cascadas han hecho muy difícil su navegación. Es un pilar de la riqueza de la península indochina, pues proporciona sustento a unos cien millones de personas. Anualmente se capturan en sus aguas 1.300.000 toneladas de pescado. Se calcula que alberga unas 1.200 especies de peces, entre ellos destaca el panga, recientemente puesto en cuestión, con una producción de un millón de toneladas al año. Por cierto, la versión vietnamita de la polémica del panga es muy diferente de la europea, pero esa es otra cuestión. El río es también la base de otra riqueza, la agrícola: sus arrozales enriquecidos por el limo del río permiten obtener tres cosechas al año.

En el siglo XIX los franceses intentaron navegar por el río hasta China. Sus esperanzas se vieron truncadas al topar con los rápidos. Pero antes de llegar a estos rápidos transitan por el río todo tipo de embarcaciones, desde transbordadores de pasajeros hasta barcos de mercancías. Las principales amenazas que pesan sobre el río son la construcción de enormes represas, las técnicas de pesca, y la deforestación. Los países de sus riberas forman «Comisión del Río Mekong» para ponerse de acuerdo en las presas e infraestructuras.

El delta del Mekong es la superficie de aluvión que se va adentrando en el mar, por el depósito de los sedimentos que arrastra el río. Actualmente tiene 39.000 Km2, o sea, 120 veces más grande que el delta del Ebro. En las sucesivas fotos del satélite puede verse cómo sigue creciendo hacia el mar; aquí podéis ver el paso del satélite en 1984 y en 2016, comprobando cómo la orilla va sobrepasando la línea amarilla; 1984:
 

y 2016:


Nosotros le recorrimos en una de las embarcaciones locales:


El color que veis del agua, marrón, es el habitual, por los limos y sedimentos que ha arrastrado el río desde su nacimiento, a lo largo de los casi 5.000 Km. También arrastra mucha basura, y de hecho la mitad del cauce, donde el agua va más deprisa, es una fila interminable de basuritas que marca como la raya del medio de las autopistas. Se ven incluso animales muertos, que pueden venir hasta de los paises vecinos. A lo mejor este pobre cerdo cuando estaba vivo entendía el chino mandarín en vez del vietnamita:


Sus orillas están marcadas por la actividad humana, con fábricas, como esta de ladrillos de la que se ven los hornos donde se cuece la arcilla:



viviendas, poblados flotantes, y redes de pesca atravesadas en el cauce:






 También, por supuesto, extraños barcos y barcazas de tráfico comercial, donde han hecho curiosas adaptaciones para vivir a bordo:



En este vídeo podéis ver el color del agua, la fila de basuritas en el medio del cauce, y los postes atravesados en mitad del río que sostienen las redes de pesca. Cuando las redes están tendidas tienen un cable uniendo sus extremos, para que los barcos no pasen entre los palos. Cuando no hay un cable tendido es que no hay redes y se puede pasar:



Como en el resto del mundo, están vigentes las normas y señales que se aprenden en el CEVNI, el título que habilita pata la navegación por los ríos y canales y que es distinto que el de la navegación por el mar. Me tuve que sacar el CEVNI para los canales de Francia:


Aunque puede parecer evidente, me hizo raro ver esas señales conocidas en el otro extremo del mundo. Las de la foto significan que hay que pasar por debajo del puente entre los triángulos verdes, que está prohibido por fuera de los rojos, que el vano tiene 1,5 metros sobre el agua en el periodo de crecida, que la anchura entre los pilotes es de 10 metros, y el cuadrado amarillo que es un paso de doble dirección y por lo tanto pueden venirte barcos de frente.


Al ser una región costera de baja altitud, el delta del Mekong es particularmente susceptible a las inundaciones como resultado de la elevación del nivel del mar por el cambio climático. Muchas provincias del delta serán inundadas hacia el año 2030. Los casos más graves serán las provincias de Bến Tre y Long An, que serán inundadas en un 51% y 49%, respectivamente, si el nivel del mar aumenta el metro que se prevé. A ver si la generación que nos sigue consigue evitar el desastre.

martes, 14 de marzo de 2017

Una ciudad flotante en el lago Tonle Sap, Camboya.

Hola navegantes.

En Camboya visitamos la ciudad flotante en el legendario lago Tonle Sap. Es un lago único en el mundo por su complejo sistema hidrológico, que ocupa unos 12.000 Km2 en el centro de Camboya. Se alimenta del río Mekong a través de un afluente llamado como el lago, el Río Tonle Sap, el único en el mundo cuyo agua circula en las dos direcciones según la época del año. En la época de los monzones, que culmina en octubre, el río Mekong baja crecido y le río Tonle Sap circula en dirección al lago, llenándolo de agua. En época seca ocurre lo contrario, el lago se vacía en el Mekong y el agua por el río Tonle Sap circula en dirección contraria, vaciando el lago. La diferencia de una temporada a otra es espectacular: el agua del lago en la época monzónica sube 7 metros, la longitud del lago pasa de 160 a 250 km y su superficie de 2.500 Km2 a 16.000 Km2.

En la primera foto podéis ver un centro religioso de los jesuitas, con el nivel de agua actual, en temporada seca, y el nivel que alcanza en la época monzónica, marcado de oscuro en los pilotes que lo sujetan. Obviamente todos los bosques de la orilla se inundan:


Pues en este lago se ha instalado una colonia de vietnamitas inmigrantes, que viven de la pesca, y que por carecer de terrenos donde instalarse se quedaron a vivir en sus barcos de pesca. Poco a poco la colonia fue creciendo y ahora es una auténtica ciudad flotante. Fuimos a conocerla en una de esas barcazas construidas a golpe de improvisación, y a modo de ejemplo mirad el depósito de gasolina que gastaba:


Los vietnamitas que viven allí se desplazan en sus típicas barcas con motores fueraborda de camión, como los que os enseñé ayer, con un estruendo insoportable y levantando mucha agua, porque cuando van deprisa la hélice va casi por la superficie:


El agua del lago es marrón, por los sedimentos que arrastra siempre el río Mekong, el octavo más largo del mundo y que atraviesa 6 paises. A pesar de ello pescan y se bañan en esas aguas con naturalidad, aunque para beber usan sólo agua embotellada:

 

Cuando baja el nivel del agua aprovechan para carenar los barcos. Los dejan varar en seco (el de la siguiente foto os da idea de hasta dónde llegaba el agua en temporada de lluvias):

 o en estructuras hechas con juncos, donde trabajan en la obra viva y las reparaciones hasta que en la siguiente temporada húmeda los pueden reflotar:


Los cientos de casas donde habitan son de lo más variado, algunas son auténticas casas hechas sobre bidones flotantes, otras simples adaptaciones de sus barcos de pesca:






Tienen hasta pequeños huertos en tiestos, y corrales flotantes para las gallinas:

Naturalmente los niños aprenden, por fuerza, a nadar y a remar desde pequeñitos, allí es su medio de transporte:


Tienen hasta una escuela flotante con profesores camboyanos, sostenida por el gobierno de Camboya, donde les llevan todos los días a clase:


y curiosamente una iglesia católica, también a flote:


Hay algunas casas más grandes que son los supermercados, las tiendas de reparacioes, y otra donde les cargan las baterías, porque la ciudad no tiene energía eléctrica y todas sus necesidades las cubren con baterías de automóvil. También hay una granja de criadero de cocodrilos:


La puesta de sol es del tipo "nunca ví nada igual", esos paisajes que si no los hubieras visto jamás los podrías haber soñado:




Pero que la belleza plástica no oculte la pobreza que hay detrás, donde empezamos a ver algo parecido a la mendicidad, arrimando las barquitas con niños pequeños de familias numerosas, algunos enfermos, para ver qué se les daba.


Volvimos a puerto después de anochecer.



lunes, 13 de marzo de 2017

Fuerabordas con motores de camión.

Hola navegantes.

Supongo que a los vietnamitas la penuria les ha hecho desarrollar el ingenio, como a los españoles después de la guerra cuando ante la falta de combustible inventamos el gasógeno. El caso es que en Vietnam hacen motores fueraborda, incuso de tamaños descomunales para barcos de carga, con motores reciclados de camión, y por supuesto no marinizados. Los hay desde pequeñitos para lanchas modestas, que manejan con los pies:



pasando por unidades intermedias:

y los más llamativos, los descomunales, de cientos de kilos de peso que parece imposible manejar a mano limpia:


Todos tienen una característica muy llamativa, el enorme eje horizontal que sobresale del barco varios metros por la popa y complica las maniobras, especialmente en los sitios abarrotados. Como el eje del motor diesel sale horizontal, la única manera de que la hélice entre en el agua es prolongándolo mucho, de manera que una pequeña inclinación la meta y la saque. En las unidades pequeñas cuando el motor no se usa se le gira 180 grados y la hélice se estiba dentro del barco:




Estos barcos carecen de timón, y se gobiernan girando el motor entero a derecha o a izquierda, lo que para las unidades grandes exige ser casi un judoka, y parece mentira que lo consigan con esos físicos tan delgados. Y para no avanzar, en vez de tener un punto muerto se saca la hélice del agua, lo que supone un peligro añadido para los barcos del entorno y sus tripulantes porque continúa girando en el aire. Son muy, pero que muy ruidosos.

En la siguiente foto podéis ver el ingenioso sistema de refrigeración. Es un embudo situado justo tras la hélice, que recoge el chorro de agua de la propulsión y lo conduce por un tubito hacia el motor, situado a bordo. Ese tubito tiene además otra función, que es hacer tope si el eje llega al fondo de manera que la hélice no golpee con las piedras:


Vimos estos motores adaptados hasta para mover pequeñas balsas, ocupando más espacio que el que dejaban disponible para las personas:



En algunos barcos, como el que llevamos nosotros, la dirección estaba reenviada a la cabina de proa, mediante unos guardines hechos con una simple cuerda, y engarzada al eje de un volante. Era curioso "conducir" un barco con ese volante horizontal de camioneta:

El combustible se consigue en barcazas flotantes, auténticas estaciones de servicio móviles que circulan por los ríos y las bahías:


Por cierto, un pequeño inciso. En las zonas rurales, donde no hay gasolineras, la gasolina para las motos la venden en los supermercados dentro de botellas de PVC reutilizadas, y están expuestas en las estanterías al lado de las botellas de bebidas. Menos mal que la gasolina huele fuerte, si no podrías confundirla con un Nestea:


Volviendo a los barcos, la mayoría de lo que aprendimos fue en el mercado flotante Cai Rang, en el río Mekong cerca de la ciudad de Can Tho.  Allí se venden sobre todos productos del campo, y llevan los barcos tan cargados que el agua les llega casi a la cubierta:





Vimos hasta alguno que se paseaba entre los del campo vendiendo lotería:


Cada barco tiene izada una pértiga donde cuelga los productos que vende, para que desde lejos sea más fácil encontrar el producto que buscas:


Muchas familias viven a bordo de los barcos, y a veces han hecho adaptaciones curiosas para ampliar la vivienda:


Algunos barcos se han construido un bote auxiliar que es como una fotocopia reducida del barco original:


En las orillas, algunos aprovechan para hacer la colada, en la que incluyen, curiosamente, el casco. En varios lugares vimos a gente enjabonando el casco. Como hacía tanto calor, además de la colada se refrescaban ellos metiéndose en el río:


En fin, un mundo curioso y sorprendente para nosotros los europeos, que en ese maremagnum no pararíamos de tener colisiones. Es la versión náutica de la anarquía de las motos en Hanoi, pero en la que ellos se desenvuelven con naturalidad.