Hola navegantes.
Gerry Hughes es la primera y única persona sorda congénita que ha dado la vuelta al mundo en solitario y por la ruta difícil, la de los tres cabos (Buena Esperanza, Leewin y Hornos). Nació sordo profundo y se ha manejado siempre con el lenguaje de signos. A pesar de su minusvalía, Gerry consiguió llegar a ser profesor de matemáticas y navegante aficionado.
Me ha impactado especialmente su historia porque yo coordiné el grupo de trabajo que implantó el programa de cribado de la sordera congénita en Cantabria, y ahora los niños que nacen sordos consiguen oír y hablar gracias al implante coclear. Normalmente ya no necesitan el lenguaje de signos, o lo usan como un apoyo secundario.
El currículum de Gerry como navegante oceánico debutó con la vuelta a las islas británicas y dos travesías del Atlántico. Entre 2012 y 2013 consiguió finalizar una vuelta al mundo en solitario y por los tres cabos, que inicialmente iba a ser sin escalas pero finalmente tuvo que tocar tierra en tres puertos (Ciudad del Cabo, Hobart y las Malvinas) por diversos problemas técnicos. Estos fueron fundamentalmente de la electrónica, pero también un vuelco en el Sur de Buena Esperanza, que es lo peor que te puede ocurrir en esa travesía. Aquí podéis leer una entrevista de cuando llegó a su puerto de destino, Troon, en el Oeste de Inglaterra, después de 210 días en el mar habiendo recorrido 32.000 millas:
En la siguiente foto sostiene un cartelito que dice "nunca, nunca, nunca te rindas", y que me gustaría que sirviera de lema para todos los que en algún momento de este año se sientan abrumados por los problemas y estén a punto de tirar la toalla.
Cuesta comprender que un sordo pueda navegar en solitario y por esas latitudes. De noche no ves venir las olas y sólo las oyes, con un ruido que dicen que recuerda a una locomotora. Uno de los avisos de que algo va mal en el barco es la aparición de ruidos nuevos. La radio y la telefonía son los únicos medios de mantener contacto con el exterior (tu familia en tierra y los barcos y los puertos). Y al ser sordo a Gerry le faltaban todas esas ayudas que te facilita el oído. Es increíble que haya logrado dar la vuelta al mundo en esas condiciones. Me quito el sombrero.
Con cuidado, navegantes.