Visitas al blog:

sábado, noviembre 07, 2026

Enrollada en su propio espí. El génova belga.

Hola navegantes. 

Una navegante solitaria, durante una travesía nocturna se fue a dormir con el espí izado. No hace falta decir que durante el sueño los cambios de viento produjeron varias cocas en el espí. Al despertarse, para desenrollarlas, y después de intentarlo todo, se dio cuenta de que no le quedaba más remedio que trepar al palo para deshacerlas.

 Como no era precisamente enclenque, es lo que hizo. Pero mientras estaba intentándolo hubo un cambio de viento y se encontró allí arriba, en el palo, prisionera del espináker, envuelta entre sus numerosas vueltas, que se habían enrollado alrededor de su cuerpo. Y además lo habían hecho dejándola cabeza abajo. Sacando fuerzas de la flaqueza, y gracias a que había subido al palo con una navaja, pudo cortar una parte del espí, su driza, desenrollarse,  descender a la cubierta, y arriar finalmente el espí haciéndolo pedazos con la navaja. Casi un  milagro. 

Para evitar las cocas en el spí se inventó el "génova belga". Es un entramado de cintas izado entre el estay y el mástil, cuando se navega con espí:
 
Las navegaciones del "Corto Maltés" : El génova belga.
 
No es una vela, sino una especie de malla cuya función es evitar que, en los desventes o en los cambios de dirección del viento, el espí se introduzca entre el estay y el mástil, cambie de banda y se forme una coca. Desconozco por qué lo llaman "belga". 

En los barcos pequeños no podemos llevar todo lo que queremos, y concretamente yo no llevo un génova belga ni puedo aconsejaros que lo llevéis vosotros. Y tampoco lo he visto en los catálogos de náutica españoles ni franceses, no sé si los que lo necesitan se lo hacen artesanalmente.

Mi consejo: como la idea me parece interesante, cada vez que izo el espí asimétrico hago un sucedáneo con las escotas del génova. Las paso en horizontal desde el puño de escota del génova (que está enrollado) hasta el cáncamo del tangón en la parte de proa del palo:


Hacen una barrera horizontal cerca de la mitad del espí, y es suficiente para evitar las cocas con brisas moderadas. Con vientos fuertes no puedo asegurarlo, porque en esas condiciones no suelo poner el espí. Os lo expliqué aquí:
 
 
 Yo lo hago siempre que izo el espí porque no cuesta nada, y es lo que os recomiendo. Además evita que las escotas del génova estén sueltas por la cubierta, ya que necesito los winches y las cornamusas del génova para las escotas del asimétrico.

También os aconsejo que no naveguéis nunca de noche con el espí, incluso aunque no estéis en solitario ni os vayáis a dormir. De por sí es una vela muy difícil de manejar, y peor aún en la oscuridad.

 Con cuidado, navegantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios son bienvenidos.