Hola navegantes.
En efecto, el paso de entrada a la bahía de Arcachon (conocido como “las bocas de Arcachon”) es uno de los tres pasos más peligrosos de Europa, claro está que con mal tiempo. Con viento y mar de fondo del Oeste las olas que proceden del Atlántico Norte, sin nada que las frene, llegan a romper contra las lenguas de arena de los márgenes de la entrada, disimulando el canal y arrastrando a los barcos contra los bajos fondos, donde las olas enseguida los destruyen. El paso queda limitado a ambos lados por olas rompientes, y si te sales del canal balizado el barco se convierte en una tabla de surf hasta que choca con la arena. Es un paso malsano que hay que abordar con los cinco sentidos bien despiertos, y el sexto que se te despierta solo al verte allí metido.
(el paso es la franja azul que se ve arriba, la tierra al Norte el Cap Ferret y la isla de arena el Banc d'Arguin). Además hay una zona de prácticas de tiro del ejército francés a
ambos lados de la entrada, como detallaré otro día.
En la costa está la famosa Duna de Pila (o de
Pilatos) formada hace varios miles de años, de
tres kilómetros de largo y unos cien metros de altura. Se la ve desde
muchas millas de distancia en alta mar y sirve de marca de aproximación
para encontrar la entrada a Arcachon. La duna está creciendo
constantemente por los aportes de arena de los temporales del Oeste (el
mismo aporte de arena que está colmatando la entrada) y se está moviendo
hacia el interior cinco metros cada año, enterrando un bosque de pinos
que tiene detrás e incluso viviendas particulares, sin que nada se pueda
hacer para evitarlo. Se usa para parapente y para tirarse con esquíes o paipos. Además está adornada con búnkeres de la
Segunda Guerra Mundial que con el movimiento de la arena se han ido
descolgando hacia el mar, quedando algunos en posiciones inverosímiles y
cerca de la orilla. Recientemente han empezado a retirarlos, lo que es
un trabajo ímprobo pues son de hormigón y primero hay que trocearlos con
compresores hidráulicos.
Por la peligrosidad de la
entrada, con mal tiempo nadie se arriesga, es más, está prohibido
entrar. Pero en el remanso de la pleamar (un periodo en que el
mar no se mueve) y con el mar en calma no
ofrece ninguna dificultad y es un paraíso de mar y arena. Yo ya he
pasado por esas bocas varias veces, y alguna de ellas lo he hecho a
vela, sobre un mar llano como la palma de la mano, y disfrutando de un paisaje de mar y dunas hermoso hasta lo imposible. Por eso que nadie piense que entrar es un intento de locos, en
verano lo normal es poder hacerlo.
Pero aunque haga buen tiempo y no haya rompientes, hay que tener en cuenta las corrientes de marea. La entrada y salida del agua por esa especie de embudo genera corrientes impresionantes, a veces de 5 nudos, que sólo permiten la entrada y la salida en el remanso o "estoa" de la pleamar (aproximadamente una hora y media antes y después de la plea, cuando la corriente tira menos y la profundidad del canal es mayor). La hora de la pleamar se refiere a las bocas de entrada, que ocurre una hora antes que la indicada en las tablas de mareas, que se toman en la fachada marítima de Arcachon, y la onda de marea tarda aún una hora en recorrer los 20 kilómetros que separan la boya de recalada de la ciudad. Por otra parte, incluso en las mejores condiciones meteorológicas sólo se permite la entrada con buena visibilidad y de día, pues las boyas están bastante separadas y el seguimiento del canal exige ver desde cada boya la siguiente.
El paso se modifica de un año a otro por los aportes de arena, y no sirve ni la cartografía impresa, ni la electrónica, ni el trak del GPS del año anterior. Yo ya he pedido la situación de las boyas este año al faro de Cap Ferret, y me las han mandado en un PDF. Una vez pasadas a la cartografía he comprobado que el paso está desplazado este año hacia el Este, y transcurre por encima de lo que antes era el Banc d'Arguin, una isla arenosa a la entrada de la bahía, parecida al Puntal de Santander (en la siguiente imagen las del triángulo son las verdes y las de círculo las rojas):
Hasta hace pocos años
había dos pasos para entrar, pero el del Sur (que discurría paralelo a
la Duna de Pilatos) recibió tantos arrastres de arena que se cegó y ya
no es utilizable. Se ha retirado el
balizamiento. Supongo que poco a poco las bocas de Arcachon pasen a
denominarse en singular al haber un único paso. Así pues ahora sólo
queda el del Norte, y es tan peligroso que las boyas y balizas no están
iluminadas. Algo
extraordinario que se hace precisamente para que nadie se arriesgue a
entrar de noche. Incluso se
teme que con los años el paso del Norte también se cierre y la bahía se
convierta en un mar interior separado del Océano. Algo que ya ha pasado
con otras bahías, aunque más pequeñas, de Las Landas.
Como resumen de lo dicho, estas son las advertencias de la guía Imray:
“Cuidado:
los canales de entrada son balizados de nuevo cada año a medida que
cambian en los temporales de invierno, pero pueden cambiar después del
nuevo balizamiento. Sólo se debe entrar entre 3 horas antes y 1 hora
después de la pleamar (nota: se refiere a la pleamar de las tablas de
mareas) y con mar de fondo de menos de 1 metro. También es importante
tener buena visibilidad, pues las boyas están bastante alejadas una de
otras y, en contra de lo habitual en la mayoría de puertos franceses, no
hay enfilaciones. Hay ejercicios de tiro con fuego real aire-aire,
aire-mar y tierra-mar en ambos lados de la entrada”.
Lo de que puedan cambiar tras el nuevo balizamiento ya ha ocurrido este año. Las boyas nuevas las colocaron el 5 de abril, y ya hay una que se ha desplazado y otra que ha desaparecido. En caso de duda puedes contactar por radio con el faro de Cap Ferret y ellos, siguiéndote con el radar, te van orientando sobre el rumbo que debes hacer. Por eso es muy importante tener el reflector de radar operativo. Yo suelo preguntarle a algún barco con el me cruzo si me ve en su pantalla de radar.
Nuestra intención es contactar con el Faro de Cap Ferret antes de salir de Bayona, y sólo salir si nos garantizan el paso cuando lleguemos. A lo mejor tenemos que navegar de noche, para llegar en pleamar y de día. Es preferible calcular todo para presentarse en el paso con la pleamar de la mañana, y si algo sale mal y te retrasas, poder esperar a la de la tarde para el intento. Y luego cruzar los dedos para que no cambie el viento por el camino, porque una vez allí, si no puedes pasar, sólo te queda capear en alta mar hasta que afloje... o volver a España.
Con cuidado, navegantes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios son bienvenidos.