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lunes, 11 de julio de 2016

Esperando noticias.

Hola navegantes.

Esta mañana he llevado el motor al taller de Yamaha, con todos los repuestos que me trajo Ana desde España, y estamos a la espera de noticias acerca de si tiene reparación o no. Tenía que llevarlo a otro puerto pero ellos no vienen a recogerlo al barco. Sin coche, una misión imposible. Porque en Port San Louis no hay agencias de alquiler coches, y sólo "Intermarché", una especie de Carrefour, alquila furgonetas para llevarse las compras pesadas, pero no les quedaba ninguna disponible.

Recurrí a Patrick Cohier, dueño de una velería en el puerto (Promo Sails) y al que conocimos el primer día de nuestra llegada cuando buscábamos desesperadamente un mecánico. Entonces nos ayudó mucho y hoy también. Patrick ha trabajado unos años en España. Habla español perfectamente y tiene un velero en Cádiz. Me llevó sin dudarlo un momento en el coche donde transporta sus velas y sin pedir nada a cambio, dejando de atender su negocio durante un tiempo por ayudarme. Otro buen ejemplo de la solidaridad de la gente del mar. Gracias, Patrick.

Por la tarde hemos alquilado por internet un coche para los siguientes 4 días, que tenemos que recoger Port de Bouc, al norte del Golfo, ya que esta semana la damos por perdida para navegar. No sólo por el tema del motor, que se va a alargar porque el jueves es festivo en Francia, sino por la meteorología. En efecto, va a haber mistral toda la semana, con un pico el jueves y el viernes que soplará con fuerza 8. Aunque ya no estemos en el mar, el Ródano tiene una dirección sensiblemente norte-sur, y el mistral se encañona entre sus orillas haciendo imposible avanzar contra la corriente del río sumada a ese muro de viento que te empuja para atrás. Hay aquí muchos barcos esperando a ver qué hacer y la mayoría van a dejar que pase este mistral para seguir navegando.

Por la tarde nos hemos hecho una excursión en bici a la punta del arenal que cierra el Golfo, ese que os conté ayer que tiene un rosario de malos augurios, y hemos visitado la torre Saint Louis, que al principio fue un faro pero que ahora está a varios km de la costa, por el crecimiento del Delta del Ródano hacia el mar. En la segunda planta tiene un museo sobre la fauna del delta y asombraos, también aquí hay coipos (ragondins) esos roedores gigantes que pueblan el canal de Midi y que también vimos en alguna de las islas del Golfo de Morbihan el año pasado. Os enseño un cráneo de uno de los ejemplares, para que veáis sus dientes impresionantes. ¡Son semicirculares!

Hasta mañana navegantes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Álvaro!
Malditos motores... Siempre dando la lata.
Bueno, a ver si os lo reparan rápido y bien. Otra aventura más