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martes, 24 de mayo de 2016

Un día de verano, y una nueva experiencia.

Hola navegantes.

Hoy nos hemos despertado de frío. En la cabina hacía 14 grados y ya había salido el sol, que aquí sale antes de las 6, o sea que a media noche debía hacer 12 o menos.

Hoy salimos de San Remo para una etapa larga, intentando compensar lo que perdimos ayer. Antes de salir hicimos un ajuste que llevaba mucho tiempo esperando. Hemos recortado el extremo del grifo de la cocinita, que era muy largo y dificultaba fregar la cazuela, que casi no cabe en la pila. Además os enseño el cactus de recepción San Remo. Hay un carril bici sobre el trazado de un antiguo tren, y está rodeado de cactus con higos chumbos. Algunos los han decorado como el que os enseño.

Al principio no hizo viento pero a media mañana salió la brisa anunciada del sur que nos ha permitido navegar casi todo el día con la mayor y el espí, bajo un sol como el as de oros. A la hora de comer dejamos por babor la isla Gallinara, a la que queríamos haber entrado ayer. Hoy no estaba en nuestros planes detenernos en ella y la vimos desde lejos. Yo creo que se debería llamar Tortugara, porque desde luego a una gallina no se parece. A ver lo que opináis vosotros.

Ayer preguntamos a la policía portuaria de San Remo la posibilidad de quedarnos en el muelle de los puertos sin entrar en las marinas. Nos confirmaron que en todos los puertos hay un muelle llamado Banquina di Transito donde te puedes quedar 3 días sin pagar, aunque hay que llevar los papeles a la capitanía para que te tengan controlado. Hoy decidimos probarlo porque el precio de la de ayer nos pareció exagerado.

A las 20 h. entramos en Savona después de hacernos 50 millas en 12 horas. Es un gran puerto comercial (el 5º de Italia) con una dársena pequeña para pesqueros y barcos deportivos. Llamamos por la radio a la capitanía preguntando por la Banquina di Transito y nos remitió a la marina de Savona. Así que confiados en nuestra estrella y en lo que nos dijo la policía portuaria de San Remo, nos metimos por nuestra cuenta a explorar el puerto y preguntamos a unos pescadores cuál era la Banquina di Transito. Y en ella nos hemos quedado. Como hacemos en España. La de Savona está justo a los pies de la torre a León Pancaldo. Es un marinero de Savona que acompañó a Juan Sebastián Elcano en la primera vuelta al mundo, y nos parece extraordinario dedicar la torre, y la calle principal de la ciudad, a un personaje modesto pero que se jugó la vida en aquella aventura que demostró que el mundo no era plano.

Mañana veremos esta ciudad y seguiremos hacia el este.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Supongo que como yo somos muchos los que te seguimos dia a dia y disfrutamos contigo vuestras peripecias en mar y tierra y verás que de vez en cuando te damos nuestro "calor humano", pero ¿dónde está el tuyo para estos humildes comentaristas ? pues no hemos visto un comentario tuyo desde hace.......

Abrazos

Anónimo dijo...

Perdón, el anrerior es mio

Higinio

corto_maltes dijo...

Higinio, fíjate a qué hora escribimos el blog, después de 8 ó 10 horas de navegar, y de resolver todos los problemas prácticos de estar fuera de casa y en condiciones precarias. No doy para más.