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miércoles, 27 de junio de 2012

Minas abandonadas.

El lunes 25 continuamos subiendo el Guadiana, con paisajes como este:

 y con hallazgos curiosos como este barco casi mercante, fondeado de forma permanente en mitad del río, y que debe ser una vivienda estable de alguna familia. Tiene un panel solar inmenso, y en cubierta varios veleros de vela ligera. El aparejo que véis en proa no es para ninguna vela, sino una grúa para echar esos barquitos al río.


Llegamos hasta el Puerto de la Laja, en el lado español. En esta zona se extraía pirita desde la época romana, y a través de mercantes se llevaba por el río. Hasta aquí subían barcos de gran tonelaje. El que tenga interés puede consultar detalles en:

http://www.uhu.es/deporte/senderismo/ccruta3.pdf

Aquí veis una foto del muelle donde llegaban los mercantes a cargar el mineral. Aquí paramos para darnos un baño.

Volvimos a dormir a Alcoutim, en el lado portugués y justo enfrente del pueblo español de Sanlúcar de Guadiana.


Es un pueblo que durante muchos años vivió del contrabando como complemento de la economía familiar, sobre todo después de la guerra civil española. Aquí veis un homenaje a los guardias que vigilaban este contrabando:


Desde Alcoutim se ve una panorámica excelente del bonito pueblo español de Sanlúcar de Guadiana que habíamos visitado por la mañana, con un  fuerte en lo alto de la montaña que estaba en rehabilitación. Alcoutim también tiene el suyo, pero más pequeño y mejor integrado en el pueblo. En Sanlúcar hay una playa artificial:


Para pasar la noche, en el lado español hay un pantalán que al parecer se controla poco. Había un barco alemán que llevaba allí 5 años. En el lado portugués hay 3 pantalanes, de los cuales sólo uno para barcos de paso y con límite de 2 semanas. Nos costó 6 € la noche, con agua, luz y baños. Además el guardamuelles pasa a las 10, si te marchas antes en realidad te sale gratis, ya que los baños, el agua y la luz están abiertos y no hay oficina donde presentarse antes.

 En esta foto está el barco en Alcoutim y al fondo se ve Sanlúcar. Lo más curioso de amarrar aquí es sentir la fuerza del río. Si tuerces el timón sin querer, el barco se va de lado como si fuera navegando.

Para terminar estrenamos una nueva sección titulada "joyas del pantalán", para enseñaros cómo cuidan algunos su barco:



1 comentario:

Anónimo dijo...

jajaja que curioso del barco ese!! es como los que hay en el sena pero mucho más rustico!!

Lucas