Podéis escucharla aquí, a partir del minuto 3:20:
http://mvod.lvlt.rtve.es/resources/TE_OESTMSU/mp3/9/2/1551283617429.mp3
Espero que os guste.
(largas travesías en un modesto velero de 6 metros, y otras menudencias).
Visitas al blog:
jueves, 28 de febrero de 2019
miércoles, 27 de febrero de 2019
¡Lo reflotaron!
Hola navegantes.
El precioso velero que se hundió mientras estaba fondeado en un río de Connecticut (ver entrada del blog de 6 de febrero de 2019) ha podido ser reflotado. Podéis ver el vídeo del reflotamiento tomado desde un dron aquí:
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/securite-en-mer/sauvetage/video-le-bateau-coule-dans-les-glaces-renfloue-br-b72508b8-379a-11e9-a49c-44c141c723e1?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&mediego_ruuid=7a3f6664-2b44-4069-b842-7d45bde5a917_6&mediego_campaign=20190227_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190227&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&vid=1609053
Lo que parece que no está claro es la causa del hundimiento. Ahora vendrá la remoción completa del interior y su reconstrucción, porque parece que la estructura no ha sufrido.
El precioso velero que se hundió mientras estaba fondeado en un río de Connecticut (ver entrada del blog de 6 de febrero de 2019) ha podido ser reflotado. Podéis ver el vídeo del reflotamiento tomado desde un dron aquí:
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/securite-en-mer/sauvetage/video-le-bateau-coule-dans-les-glaces-renfloue-br-b72508b8-379a-11e9-a49c-44c141c723e1?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&mediego_ruuid=7a3f6664-2b44-4069-b842-7d45bde5a917_6&mediego_campaign=20190227_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190227&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&vid=1609053
Lo que parece que no está claro es la causa del hundimiento. Ahora vendrá la remoción completa del interior y su reconstrucción, porque parece que la estructura no ha sufrido.
lunes, 25 de febrero de 2019
Entrevista en RNE sobre "Dibucartas al grumetillo".
Hola navegantes.
El miércoles 27 de febrero van a entrevistarnos en Radio Nacional de España a Javier y a mí sobre el libro "Dibucartas al grumetillo".
Será a las 16 h. en el programa "Esto me suena" dirigido por José Antonio García, y podréis oírlo en la frecuencia 96.9 o seguirlo en directo en Internet en la dirección:
http://www.rtve.es/radio/radio-nacional/directo/
Un saludo.
El miércoles 27 de febrero van a entrevistarnos en Radio Nacional de España a Javier y a mí sobre el libro "Dibucartas al grumetillo".
Será a las 16 h. en el programa "Esto me suena" dirigido por José Antonio García, y podréis oírlo en la frecuencia 96.9 o seguirlo en directo en Internet en la dirección:
http://www.rtve.es/radio/radio-nacional/directo/
Un saludo.
domingo, 24 de febrero de 2019
Con una dibufirma original como marcapáginas.
Hola navegantes.
Aún me quedan 20 dibujos originales del libro "Un tripulante llamado Murphy". Son las dibufirmas de los puertos en los que recalamos en aquella navegación hasta la isla de Elba, en Italia. A los siguientes veinte que pidan el libro en mi correo (alvarogaledo@gmail.com) les regalaré uno de los dibujos originales como marcapáginas.
Un saludo.
Aún me quedan 20 dibujos originales del libro "Un tripulante llamado Murphy". Son las dibufirmas de los puertos en los que recalamos en aquella navegación hasta la isla de Elba, en Italia. A los siguientes veinte que pidan el libro en mi correo (alvarogaledo@gmail.com) les regalaré uno de los dibujos originales como marcapáginas.
Un saludo.
jueves, 21 de febrero de 2019
miércoles, 20 de febrero de 2019
martes, 19 de febrero de 2019
lunes, 18 de febrero de 2019
viernes, 15 de febrero de 2019
Día Internacional contra el Cáncer Infantil
Hola navegantes.
El lazo dorado simbolizaba el cáncer infantil antes de generalizarse su segundo significado, que ya conocéis. Quería representar la fortaleza y resistencia de los niños con cáncer, comparable a la del oro. Organizaciones del todo mundo, instituciones públicas y privadas, grupos de la sociedad civil y el mundo académico, se pusieron de acuerdo en usar el símbolo del lazo dorado para expresar su apoyo y solidaridad en la lucha contra el cáncer infantil. Aunque no ha alcanzado la importancia y visibilidad del lazo rosa del cáncer de mama, el rojo del VIH o el amarillo en Cataluña, ahí está su simbolismo.
Este verano cuando dimos la vuelta a Francia en el Corto Maltés vimos, en la entrada al puerto de Le Havre, una escultura preciosa que me evocó lo subrayado en el párrafo anterior y que es autoexplicativa: un niño resistiendo que un elefante salte a pídola sobre él:
El Día Internacional del Cáncer Infantil, que se celebra desde 2001, pretende concienciar sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan los niños y sus familias, y sobre la necesidad de que en cualquier lugar del mundo tengan acceso a un diagnóstico y tratamiento a tiempo. Todo niño con cáncer merece la mejor atención médica y psicológica, independientemente de su país de origen, raza, estatus económico o clase social. Además, se apoya en la premisa de que la muerte de niños con cáncer es evitable con un diagnóstico temprano, y luego con la disponibilidad y acceso a los tratamientos y cuidados apropiados.
Cada año unos 300.000 niños son diagnosticados de cáncer. En Cantabria son unos 10 al año. Con una atención de calidad más del 80% pueden sobrevivir, llevando luego una vida plena y saludable. Pero en países de ingresos bajos no reciben una atención completa y, como resultado, más del 90% de las muertes por cáncer infantil ocurren en entornos de bajos recursos.
En España, la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer agrupa a las asociaciones de padres con el objetivo de trasladar la problemática de los niños con cáncer y plantear soluciones. En Cantabria se llama AMARA Cantabria y podéis ver sus actividades aquí:
www.amaracantabria.org
En el Día Internacional del Cáncer Infantil pedimos una colaboración renovada para cuidar a los niños con cáncer en todo el mundo, y nosotros lógicamente en Cantabria. Una forma como otra cualquiera puede ser regalar el libro "Dibucartas al grumetillo", porque todos los beneficios irán a la lucha contra el cáncer infantil. Animaos.
El lazo dorado simbolizaba el cáncer infantil antes de generalizarse su segundo significado, que ya conocéis. Quería representar la fortaleza y resistencia de los niños con cáncer, comparable a la del oro. Organizaciones del todo mundo, instituciones públicas y privadas, grupos de la sociedad civil y el mundo académico, se pusieron de acuerdo en usar el símbolo del lazo dorado para expresar su apoyo y solidaridad en la lucha contra el cáncer infantil. Aunque no ha alcanzado la importancia y visibilidad del lazo rosa del cáncer de mama, el rojo del VIH o el amarillo en Cataluña, ahí está su simbolismo.
Este verano cuando dimos la vuelta a Francia en el Corto Maltés vimos, en la entrada al puerto de Le Havre, una escultura preciosa que me evocó lo subrayado en el párrafo anterior y que es autoexplicativa: un niño resistiendo que un elefante salte a pídola sobre él:
El Día Internacional del Cáncer Infantil, que se celebra desde 2001, pretende concienciar sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan los niños y sus familias, y sobre la necesidad de que en cualquier lugar del mundo tengan acceso a un diagnóstico y tratamiento a tiempo. Todo niño con cáncer merece la mejor atención médica y psicológica, independientemente de su país de origen, raza, estatus económico o clase social. Además, se apoya en la premisa de que la muerte de niños con cáncer es evitable con un diagnóstico temprano, y luego con la disponibilidad y acceso a los tratamientos y cuidados apropiados.
Cada año unos 300.000 niños son diagnosticados de cáncer. En Cantabria son unos 10 al año. Con una atención de calidad más del 80% pueden sobrevivir, llevando luego una vida plena y saludable. Pero en países de ingresos bajos no reciben una atención completa y, como resultado, más del 90% de las muertes por cáncer infantil ocurren en entornos de bajos recursos.
En España, la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer agrupa a las asociaciones de padres con el objetivo de trasladar la problemática de los niños con cáncer y plantear soluciones. En Cantabria se llama AMARA Cantabria y podéis ver sus actividades aquí:
www.amaracantabria.org
En el Día Internacional del Cáncer Infantil pedimos una colaboración renovada para cuidar a los niños con cáncer en todo el mundo, y nosotros lógicamente en Cantabria. Una forma como otra cualquiera puede ser regalar el libro "Dibucartas al grumetillo", porque todos los beneficios irán a la lucha contra el cáncer infantil. Animaos.
miércoles, 13 de febrero de 2019
Presentación de "Dibucartas al grumetillo" en el Colegio de Médicos.
Hola navegantes.
El próximo miércoles 20 de febrero, Javier y yo presentaremos el libro "Dibucartas al grumetillo" en el Colegio de Médicos de Cantabria, a las 19:30 h. Será en la Calle Ataulfo Argenta 33, de Santander. Si no pudisteis ir a las presentaciones anteriores estáis invitados.
También os pido, como otras veces, que me ayudéis a difundir esta convocatoria entre vuestros conocidos. Para ir entrando en materia, os adjunto una de las dibucartas del libro, la que le escribí cuando empezó a reaccionar al trasplante:
¡Con cuidado, navegantes!
El próximo miércoles 20 de febrero, Javier y yo presentaremos el libro "Dibucartas al grumetillo" en el Colegio de Médicos de Cantabria, a las 19:30 h. Será en la Calle Ataulfo Argenta 33, de Santander. Si no pudisteis ir a las presentaciones anteriores estáis invitados.
También os pido, como otras veces, que me ayudéis a difundir esta convocatoria entre vuestros conocidos. Para ir entrando en materia, os adjunto una de las dibucartas del libro, la que le escribí cuando empezó a reaccionar al trasplante:
¡Con cuidado, navegantes!
martes, 12 de febrero de 2019
domingo, 10 de febrero de 2019
viernes, 8 de febrero de 2019
Una seguidora literal de Moitessier.
Hola navegantes.
En 1968 se convocó la primera regata a vela alrededor del mundo sin escalas y sin asistencia exterior. Era el año de los hippies, de la revolución de mayo del 68, el año anterior a llegar el hombre a la luna, y ni siquiera se sabía si era posible hacer esa vuelta al mundo a vela. De hecho se apuntaron 9 barcos y sólo uno consiguió volver a Europa, el Suhaili, de Robin Knox-Johnston, que se convirtió en el primer hombre en lograr esa hazaña. Ya he hablado otras veces de él, por ejemplo hace poco cuando el ganador de la réplica de aquella regata llegó al puerto de salida y Robin fue a recibirle (entrada del 30-1-19). Por cierto, hace unos años Robin estuvo en el Sail In Festival de Bilbao y pude regalarle la dibufirma de su velero, el Suhaili, que creo que le emocionó recibir:
Si os fijáis tenía una herida en la mano derecha, porque sigue navegando y haciendo bricolajes en el Suhaili (y eso que el 17 de marzo Robin cumple 80 años).
Bueno, pues a pesar de que la regata la ganó Robin, el que se hizo famoso fue Bernard Moitessier, el peso pesado de la vela francesa, al que por el camino le dio la venada y decidió no volver a Europa cuando la iba ganando. Al pasar el Cabo de Hornos, en vez de remontar el Atlántico hacia Inglaterra decidió seguir hacia el Este para alcanzar otra vez el Pacífico, sólo por el gusto de estar en el mar y seguir navegando, porque no le apetecía volver a Europa, y según él "para salvar su alma". Ese gesto troqueló la vida de muchos navegantes de los años sesenta y posteriores.
Yo no soy especialmente forofo de Moitessier, y creo que para conocerle es fundamental leer el libro de Françoise, su mujer, “60.000 millas a vela” aparte de sus propios libros. Un gran navegante y comunicador pero un hombre al fin y al cabo, y como todos una desgarbada colección de puntos flacos, con sus inseguridades, sus contradicciones y sus miedos. Bernard concretamente, cuando navegaba con Françoise, tenía un miedo oscuro a las arribadas a puerto, por sus experiencias de naufragios anteriores (con todos sus barcos naufragó cerca de la costa). Y sobre todo sus problemas con las mujeres, que resumió con esta frase una de las tripulantes de su barco, el Joshua, cuando le encontramos este verano en La Rochelle, y que sonaba como un sopapo: "Bernard acabó destrozando todos sus barcos... y todas sus mujeres". Por ejemplo, con su decisión de seguir hacia el Pacífico dejó colgada en Francia a su mujer y sus tres hijos para empezar una "nueva vida" en la Polinesia. En la foto, el encuentro este verano del Joshua con el Corto Maltés en La Rochelle:
Volviendo a esa famosa regata, este año se han organizado dos réplicas. Una es la Golden Globe bis, que es competitiva y acaba de ganar Jean Luc Van Den Heede, con 73 años (ver entrada del 30 de enero). La otra es "La Longue Route 2018-2019", que no es competitiva, carece de premio para el ganador, y es simplemente un recorrido para ponerse a prueba uno mismo. De hecho, toma su nombre del libro que Bernard escribió contando esa vuelta y media al mundo, "La longue route", que en español se tradujo como "El largo viaje". Igual que la de 1968 no era necesario que los participantes salieran el mismo día ni del mismo puerto. Pudieron elegir cualquier fecha entre el 18 de junio y el 30 de septiembre de 2018, y cualquier puerto al Norte del paralelo 45º en Europa o del paralelo 41º en América, con la única condición de llegar al mismo puerto de salida después de dar la vuelta al planeta. Y por supuesto, sin escalas y sin ayuda exterior.
Bueno, pues llegados aquí resulta que una de las participantes, Suzanne Huber-Curphey (de la que os hablé en la entrada del 3 de enero) que iba en cabeza al pasar el Cabo de Hornos, ha decidido lo mismo que Bernard, y en lugar de tirar hacia el Norte para volver a Europa va a seguir hacia el Este, como él, y seguramente intentará llegar a la Polinesia para hacer exactamente la ruta de Bernard.
No sabemos si será por la necesidad de ocupar las portadas o porque realmente pasar el Cabo de Hornos te desencadena una fiebre o una chaladura específica que te obliga a seguir. El propio Robin Knox-Johnston, que desconocía la decisión de Moitessier, que le precedía, escribió en su diario de navegación el 18 de enero de 1969 al pasar el Cabo de Hornos (¡y ya llevaba 219 días en el mar!):
"Mi primer impulso después de doblar el Cabo de Hornos fue continuar yendo hacia el Este. La sensación de haber pasado lo peor era enorme, y supongo que ese impulso era una manera de hacerle una burla al mismo Océano Austral, casi como para decirle: te he vencido y ahora volveré a hacerlo para demostrártelo. Afortunadamente esa fase pasó inmediatamente. Un periodo de tiempo frío e incómodo puso las cosas en su perspectiva correcta. Empecé a pensar en baños calientes, pintas de cerveza, en el otro sexo y en filetes de carne, y me metí en el Atlántico camino de casa".
Y más adelante, el 7 de abril de 1969 (llevaba 298 días en el mar) escribía:
"El empuje que, al cruzar Hornos, me había hecho desear navegar se había roto finalmente. El mar no era ahora un entorno sino un obstáculo entre mi casa y yo. De pronto, deseaba ver a mi gente y a mi país, y cuanto antes mejor".
A otro nivel, por supuesto, pero a mí también me pasa. A lo mejor salgo para navegar tres meses, como el verano pasado la vuelta a Francia, y al principio disfruto alejándome. Pero también hay en mí una parte que no es nómada y le gusta volver a casa. Está bien salir a ver el mundo, qué se cuece un poco más allá del horizonte, pero también está bien volver a tu rincón, tus cosas y tu familia. A ver en qué se queda esto de Suzanne. Por lo menos va a conseguir que estemos pendientes de ella.
¡Con cuidado, navegantes!.
En 1968 se convocó la primera regata a vela alrededor del mundo sin escalas y sin asistencia exterior. Era el año de los hippies, de la revolución de mayo del 68, el año anterior a llegar el hombre a la luna, y ni siquiera se sabía si era posible hacer esa vuelta al mundo a vela. De hecho se apuntaron 9 barcos y sólo uno consiguió volver a Europa, el Suhaili, de Robin Knox-Johnston, que se convirtió en el primer hombre en lograr esa hazaña. Ya he hablado otras veces de él, por ejemplo hace poco cuando el ganador de la réplica de aquella regata llegó al puerto de salida y Robin fue a recibirle (entrada del 30-1-19). Por cierto, hace unos años Robin estuvo en el Sail In Festival de Bilbao y pude regalarle la dibufirma de su velero, el Suhaili, que creo que le emocionó recibir:
Si os fijáis tenía una herida en la mano derecha, porque sigue navegando y haciendo bricolajes en el Suhaili (y eso que el 17 de marzo Robin cumple 80 años).
Bueno, pues a pesar de que la regata la ganó Robin, el que se hizo famoso fue Bernard Moitessier, el peso pesado de la vela francesa, al que por el camino le dio la venada y decidió no volver a Europa cuando la iba ganando. Al pasar el Cabo de Hornos, en vez de remontar el Atlántico hacia Inglaterra decidió seguir hacia el Este para alcanzar otra vez el Pacífico, sólo por el gusto de estar en el mar y seguir navegando, porque no le apetecía volver a Europa, y según él "para salvar su alma". Ese gesto troqueló la vida de muchos navegantes de los años sesenta y posteriores.
Yo no soy especialmente forofo de Moitessier, y creo que para conocerle es fundamental leer el libro de Françoise, su mujer, “60.000 millas a vela” aparte de sus propios libros. Un gran navegante y comunicador pero un hombre al fin y al cabo, y como todos una desgarbada colección de puntos flacos, con sus inseguridades, sus contradicciones y sus miedos. Bernard concretamente, cuando navegaba con Françoise, tenía un miedo oscuro a las arribadas a puerto, por sus experiencias de naufragios anteriores (con todos sus barcos naufragó cerca de la costa). Y sobre todo sus problemas con las mujeres, que resumió con esta frase una de las tripulantes de su barco, el Joshua, cuando le encontramos este verano en La Rochelle, y que sonaba como un sopapo: "Bernard acabó destrozando todos sus barcos... y todas sus mujeres". Por ejemplo, con su decisión de seguir hacia el Pacífico dejó colgada en Francia a su mujer y sus tres hijos para empezar una "nueva vida" en la Polinesia. En la foto, el encuentro este verano del Joshua con el Corto Maltés en La Rochelle:
Volviendo a esa famosa regata, este año se han organizado dos réplicas. Una es la Golden Globe bis, que es competitiva y acaba de ganar Jean Luc Van Den Heede, con 73 años (ver entrada del 30 de enero). La otra es "La Longue Route 2018-2019", que no es competitiva, carece de premio para el ganador, y es simplemente un recorrido para ponerse a prueba uno mismo. De hecho, toma su nombre del libro que Bernard escribió contando esa vuelta y media al mundo, "La longue route", que en español se tradujo como "El largo viaje". Igual que la de 1968 no era necesario que los participantes salieran el mismo día ni del mismo puerto. Pudieron elegir cualquier fecha entre el 18 de junio y el 30 de septiembre de 2018, y cualquier puerto al Norte del paralelo 45º en Europa o del paralelo 41º en América, con la única condición de llegar al mismo puerto de salida después de dar la vuelta al planeta. Y por supuesto, sin escalas y sin ayuda exterior.
Bueno, pues llegados aquí resulta que una de las participantes, Suzanne Huber-Curphey (de la que os hablé en la entrada del 3 de enero) que iba en cabeza al pasar el Cabo de Hornos, ha decidido lo mismo que Bernard, y en lugar de tirar hacia el Norte para volver a Europa va a seguir hacia el Este, como él, y seguramente intentará llegar a la Polinesia para hacer exactamente la ruta de Bernard.
No sabemos si será por la necesidad de ocupar las portadas o porque realmente pasar el Cabo de Hornos te desencadena una fiebre o una chaladura específica que te obliga a seguir. El propio Robin Knox-Johnston, que desconocía la decisión de Moitessier, que le precedía, escribió en su diario de navegación el 18 de enero de 1969 al pasar el Cabo de Hornos (¡y ya llevaba 219 días en el mar!):
"Mi primer impulso después de doblar el Cabo de Hornos fue continuar yendo hacia el Este. La sensación de haber pasado lo peor era enorme, y supongo que ese impulso era una manera de hacerle una burla al mismo Océano Austral, casi como para decirle: te he vencido y ahora volveré a hacerlo para demostrártelo. Afortunadamente esa fase pasó inmediatamente. Un periodo de tiempo frío e incómodo puso las cosas en su perspectiva correcta. Empecé a pensar en baños calientes, pintas de cerveza, en el otro sexo y en filetes de carne, y me metí en el Atlántico camino de casa".
Y más adelante, el 7 de abril de 1969 (llevaba 298 días en el mar) escribía:
"El empuje que, al cruzar Hornos, me había hecho desear navegar se había roto finalmente. El mar no era ahora un entorno sino un obstáculo entre mi casa y yo. De pronto, deseaba ver a mi gente y a mi país, y cuanto antes mejor".
A otro nivel, por supuesto, pero a mí también me pasa. A lo mejor salgo para navegar tres meses, como el verano pasado la vuelta a Francia, y al principio disfruto alejándome. Pero también hay en mí una parte que no es nómada y le gusta volver a casa. Está bien salir a ver el mundo, qué se cuece un poco más allá del horizonte, pero también está bien volver a tu rincón, tus cosas y tu familia. A ver en qué se queda esto de Suzanne. Por lo menos va a conseguir que estemos pendientes de ella.
¡Con cuidado, navegantes!.
jueves, 7 de febrero de 2019
miércoles, 6 de febrero de 2019
Se hundió en el hielo.
¡Qué pena!. Es lo malo que tienen los barcos respecto a las casas: su existencia es absolutamente precaria. ¿Os imagináis que pudiera uno volver a su casa un día y encontrar que ha desaparecido?. Porque hay gente que al jubilarse vende su casa y lo invierte todo en un barco, para vivir en él y navegar por el mundo. Pero a partir de ese momento todo su patrimonio está en precario, depende de un ancla que no agarre, de una raya gigante que decida jugar con su fondeo y lo desenclave, de un pasacascos que se pudre y hace una vía de agua, un error de cálculo que le echa contra las rocas, o como en este caso de un maldito hielo que al expandirse comprime el caso y lo revienta.
No se sabe exactamente lo que ha pasado pero este lujoso barco estaba fondeado en un río de Connecticut y unos días después apareció hundido entre el hielo. El río era poco profundo y el barco ha tocado fondo quedando fuera del agua sólo la arboladura, lo demás se ve sumergido. Las imágenes del video se han tomado con un dron y no dejan espacio nada más que a la desolación. Espero que estuviera bien asegurado.
El vídeo aquí:
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/securite-en-mer/naufrage/etonnant-les-images-d-un-bateau-coule-dans-les-glaces-0b2b111c-260e-11e9-9f98-823fa2e0a27b?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=03baee72-8b1a-4e66-aa52-61d99664886b_4&mediego_campaign=20190206_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190206&vid=1609053
No se sabe exactamente lo que ha pasado pero este lujoso barco estaba fondeado en un río de Connecticut y unos días después apareció hundido entre el hielo. El río era poco profundo y el barco ha tocado fondo quedando fuera del agua sólo la arboladura, lo demás se ve sumergido. Las imágenes del video se han tomado con un dron y no dejan espacio nada más que a la desolación. Espero que estuviera bien asegurado.
El vídeo aquí:
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/securite-en-mer/naufrage/etonnant-les-images-d-un-bateau-coule-dans-les-glaces-0b2b111c-260e-11e9-9f98-823fa2e0a27b?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=03baee72-8b1a-4e66-aa52-61d99664886b_4&mediego_campaign=20190206_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190206&vid=1609053
lunes, 4 de febrero de 2019
sábado, 2 de febrero de 2019
viernes, 1 de febrero de 2019
jueves, 31 de enero de 2019
Un arco iris secundario.
Hola navegantes.
Volviendo de un excursión hemos visto el espectáculo de un arco iris doble. Aunque lo hemos visto otras veces en el mar, no nos dio tiempo a fotografiarlo. Está vez estábamos en una pista y sí pudimos hacerlo.
Volviendo de un excursión hemos visto el espectáculo de un arco iris doble. Aunque lo hemos visto otras veces en el mar, no nos dio tiempo a fotografiarlo. Está vez estábamos en una pista y sí pudimos hacerlo.
La luz del Sol es blanca, pero el blanco no es un color propiamente dicho sino un conjunto de colores. Bajo ciertas condiciones se separan y aparece el rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el azul, el añil y el violeta. Para que se separen el rayo de luz debe pasar de un medio a otro, del aire al agua por ejemplo.
El que veis más cerca del suelo es el arco iris principal o primario: sus colores son más fuertes y tiene el rojo arriba y el violeta abajo. En la foto se ve incompleto porque terminaba detrás de la colina del primer plano.
El que veis más cerca del suelo es el arco iris principal o primario: sus colores son más fuertes y tiene el rojo arriba y el violeta abajo. En la foto se ve incompleto porque terminaba detrás de la colina del primer plano.
Un rayo de luz solar incide en la mitad superior de una gota de lluvia. Al pasar del aire al agua cambia de dirección. Ese cambio es distinto para los diferentes colores que componen la luz solar. El rojo se curva menos y los otros se van curvando más hasta el violeta. El rayo blanco se convierte así en un conjunto de rayos de distintos colores que se van separando más a medida que avanzan. Y terminan saliendo de la gota al exterior, cada color en distinta dirección. Es el arco iris primario. Cuando hay millones de gotas, vemos un arco de color rojo porque todas nos envían la luz roja bajo el mismo ángulo, otro arco amarillo, otro naranja, etc.
El segundo arco se produce a partir del rayo de Sol que penetra por la mitad inferior de la gota y nos es devuelto después de dar dos botes internos. En el transcurso de esos rebotes internos los rayos se cruzan y salen de la gota en orden inverso. El segundo arco es más débil porque en cada rebote se pierde energía y el ángulo de salida es mayor. Por esa razón el segundo arco iris se ve más alto y con los colores cambiados: el rojo abajo y el violeta arriba.
Entre ambos arcos el cielo es más oscuro, porque los rebotes dentro de la esfera de cada gota dejan un ángulo muerto sin luz. Se llama "Zona Oscura de Alejandro".
Ojalá podáis verlo alguna vez. Es un espectáculo bonito y bastante raro.
¡Con cuidado, navegantes!.
Ojalá podáis verlo alguna vez. Es un espectáculo bonito y bastante raro.
¡Con cuidado, navegantes!.
miércoles, 30 de enero de 2019
Gana la vuelta al mundo en solitario con 73 años.
Hola navegantes.
Así es, Jean Luc Van Den Heede, con 73 años, ha ganado la regata Golden Globe, vuelta al mundo en solitario y sin escalas ni ayuda exterior. Llegó ayer a Les Sables, en Francia, 211 días después de la salida de ese mismo puerto.
Es una réplica de la primera vuelta al mundo sin escalas, que se realizó en 1968 cuando ni siquiera se sabía que tal cosa se pudiera hacer. En aquella ocasión tomaron la salida varios barcos y solo finalizó uno, el de Sir Robin Knox-Johnston, que empleo más de 300 días en conseguirlo. En la foto el ganador actual a la izquierda, y Robin a la derecha, que acudió a recibirle.
Cerca del Cabo de Hornos Jean Luc volcó y el palo mayor quedó tocado. Se dirigió hacia Chile pensando en abandonar, pero finalmente decidió intentar repararlo. Tuvo que esquilarse 5 veces al palo ¡con el barco moviéndose como lo hace en esas latitudes!. Y con esa reparación de fortuna pudo remontar todo el Océano Atlántico y ganar la regata. Sublime.
En los siguientes enlaces podéis leer más de su hazaña:
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/van-den-heede-remporte-la-golden-globe-race-br-5db0a0e6-239d-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_0&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/video-golden-globe-race-l-arrivee-de-vdh-en-images-9a159288-23c7-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_1&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/golden-globe-race-vdh-accueilli-en-heros-aux-sables-d-olonne-5540e0fa-23c1-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_2&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/golden-globe-race-la-conference-de-presse-de-jean-luc-van-den-heede-181c0ee4-23d4-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_3&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
La muerte es sólo una de las muchas maneras de perder la vida. Otra muy habitual a la edad de Jean Luc es amuermarse en el sillón delante de la telebasura. Y hay más. Cada uno elige la que quiere.
Así es, Jean Luc Van Den Heede, con 73 años, ha ganado la regata Golden Globe, vuelta al mundo en solitario y sin escalas ni ayuda exterior. Llegó ayer a Les Sables, en Francia, 211 días después de la salida de ese mismo puerto.
Es una réplica de la primera vuelta al mundo sin escalas, que se realizó en 1968 cuando ni siquiera se sabía que tal cosa se pudiera hacer. En aquella ocasión tomaron la salida varios barcos y solo finalizó uno, el de Sir Robin Knox-Johnston, que empleo más de 300 días en conseguirlo. En la foto el ganador actual a la izquierda, y Robin a la derecha, que acudió a recibirle.
En los siguientes enlaces podéis leer más de su hazaña:
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/van-den-heede-remporte-la-golden-globe-race-br-5db0a0e6-239d-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_0&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/video-golden-globe-race-l-arrivee-de-vdh-en-images-9a159288-23c7-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_1&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/golden-globe-race-vdh-accueilli-en-heros-aux-sables-d-olonne-5540e0fa-23c1-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_2&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
https://voilesetvoiliers.ouest-france.fr/course-au-large/golden-globe-race/golden-globe-race-la-conference-de-presse-de-jean-luc-van-den-heede-181c0ee4-23d4-11e9-9611-26e32cc54b35?utm_source=neolane_of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_campaign=of_newsletter-voilesetvoiliers&utm_medium=email&mediego_ruuid=6119f413-37d8-4915-8830-698206eb9d6b_3&mediego_campaign=20190130_email_voile-et-voiliers&utm_content=20190130&vid=1609053
La muerte es sólo una de las muchas maneras de perder la vida. Otra muy habitual a la edad de Jean Luc es amuermarse en el sillón delante de la telebasura. Y hay más. Cada uno elige la que quiere.
martes, 29 de enero de 2019
sábado, 26 de enero de 2019
viernes, 25 de enero de 2019
jueves, 24 de enero de 2019
miércoles, 23 de enero de 2019
martes, 22 de enero de 2019
lunes, 21 de enero de 2019
Dibufirma de Bertín.
Os recuerdo que pidiéndome el libro en alvarogaledo@gmail.com os lo dedicaré con vuestra dibufirma o la de vuestro barco. Un saludo.
domingo, 20 de enero de 2019
viernes, 18 de enero de 2019
jueves, 17 de enero de 2019
miércoles, 16 de enero de 2019
Dibupoema a mi barco.
A MI BARCO.
Hay algunos que dicen que no amas a un
barco
si no consigues verlo como a otro ser
vivo.
Yo no soy metafísico y lo digo más
parco:
soy feliz despeinado y con la barba de
chivo
en el Corto Maltés camino al
desembarco,
despacio por el mar como por un
negativo.
Soy feliz cuando llego sobre la mar tendida
a un puerto extranjero del que nada
conozco,
sabiendo que me espera lo bueno de la
vida:
lugares, experiencias, alguien que nos
convida,
gente dura del mar en quien me
reconozco…
lo que mantiene a raya a La
Cariacontecida.
Y feliz cuando luego el sol de madrugada,
como una gigantesca naranja partida,
ve salir a mi barco entre los espigones,
y navego en la calma o en la turbonada,
comiendo mal y poco entre los
chaparrones
o echando una siestecita al sol bien
merecida.
Y feliz cuando un atardecer inesperado,
por
no llegar a puerto, me quedo fondeado
bajo un cielo nocturno que parece un
brasero,
y siento extinguirse la brisa
convaleciente,
y veo acostarse el sol despacio por
poniente
cogido de los dedos de la chica que
quiero.
Muchos de los momentos felices de mi historia
los he pasado dentro de su piel de
resina:
jornadas luminosas, cielos de cartulina,
noches negras buscando una luz
giratoria,
y hasta los ojos de Ana tras la
Biodramina,
esa tierna mirada sin escapatoria.
¿Cómo no voy a querer a mi Corto Maltés?.
Él hará inmortales estas cosas antes o
después.
martes, 15 de enero de 2019
lunes, 14 de enero de 2019
La cara positiva de un suspenso.
Hola navegantes.
Suspender y tener que repetir un curso de la carrera, ¿os parece un drama a los 24 años?. Pues no debería serlo. Pienso mucho en la frase que oí a una señora de 90 años: "Enmarca todo supuesto desastre con estas palabras: ¿en cinco años, esto importará?".
Seguramente acabar la carrera de farmacia un año antes o después sea absolutamente indiferente en el curso de una vida, y mirad lo que decidió esta estudiante francesa, Clara Dumard, cuando tuvo que repetir 4º de Farmacia.
Lo primero fue considerar aquello como una oportunidad en vez de como un fracaso. Lo segundo retomar una idea infantil de navegar con su padre por el Polo Norte. Dedicó unos meses a buscar patrocinadores, una campaña de micromecenazgo (crowdfunding), crear una empresa para gestionar su proyecto, comprar un velero de segunda mano, acondicionarlo para la navegación polar, y convencer a su madre y hermanos para que les ayudasen en las cosas prácticas durante su ausencia (desde mandarles los boletines meteorológicos a encargarse de sus redes sociales, su casa o sus facturas). Convencer a su padre para acompañarla no debió de costarle mucho, pues es también navegante y quien le introdujo en ese deporte de niña.
Finalmente partieron el pasado verano para una ruta de 9.000 millas intentando pasar exclusivamente a vela (sin apoyo del motor) el llamado Paso del Noroeste, que es la travesía del Océano Atlántico al Pacífico por el Norte de Canadá, bordeando los hielos del Polo Norte. Hasta entonces no lo había hecho nadie sólo a vela. Al final no lo consiguieron, porque ese paso no es practicable todos los años ya que depende de la permeabilidad de los estrechos, y a su vez ésta depende del derretimiento de los casquetes polares. Pero aquí puede aplicarse este proverbio japonés: "Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar". En agosto estaban en el ártico canadiense esperando, junto a otros veleros, y ya fue evidente que ese año el paso no se abriría.
La alternativa de invernar allí no entraba en sus planes, y la de pasar a toda costa tampoco. Otro velero argentino lo intentó, fue atrapado entre dos placas de la banquisa, elevado fuera del agua por la compresión de los hielos, vuelto a dejar caer y naufragó, salvándose los tripulantes de milagro. Por lo tanto Clara y su padre, Christian, volvieron a Francia recorriendo la costa canadiense en vez de batir ningún récord, pero fue una experiencia igualmente positiva. Convivieron con los osos polares y los inuit, conocieron aldeas donde el alcalde es que el que caza más narvales, identificaron zonas de costa mal cartografiadas desde el siglo pasado, aprendieron a reconocer los icebergs de noche por el ruido de las olas, y estrecharon sus lazos personales.
Ahora, de regreso en Francia, ¿alguien cree que ese año de la carrera "perdido" le cerrará alguna puerta a Clara en el mercado laboral?. ¿O más bien será lo contrario?. Cada uno que piense lo que quiera.
¡Con cuidado, navegantes!.
Suspender y tener que repetir un curso de la carrera, ¿os parece un drama a los 24 años?. Pues no debería serlo. Pienso mucho en la frase que oí a una señora de 90 años: "Enmarca todo supuesto desastre con estas palabras: ¿en cinco años, esto importará?".
Seguramente acabar la carrera de farmacia un año antes o después sea absolutamente indiferente en el curso de una vida, y mirad lo que decidió esta estudiante francesa, Clara Dumard, cuando tuvo que repetir 4º de Farmacia.
Lo primero fue considerar aquello como una oportunidad en vez de como un fracaso. Lo segundo retomar una idea infantil de navegar con su padre por el Polo Norte. Dedicó unos meses a buscar patrocinadores, una campaña de micromecenazgo (crowdfunding), crear una empresa para gestionar su proyecto, comprar un velero de segunda mano, acondicionarlo para la navegación polar, y convencer a su madre y hermanos para que les ayudasen en las cosas prácticas durante su ausencia (desde mandarles los boletines meteorológicos a encargarse de sus redes sociales, su casa o sus facturas). Convencer a su padre para acompañarla no debió de costarle mucho, pues es también navegante y quien le introdujo en ese deporte de niña.
Finalmente partieron el pasado verano para una ruta de 9.000 millas intentando pasar exclusivamente a vela (sin apoyo del motor) el llamado Paso del Noroeste, que es la travesía del Océano Atlántico al Pacífico por el Norte de Canadá, bordeando los hielos del Polo Norte. Hasta entonces no lo había hecho nadie sólo a vela. Al final no lo consiguieron, porque ese paso no es practicable todos los años ya que depende de la permeabilidad de los estrechos, y a su vez ésta depende del derretimiento de los casquetes polares. Pero aquí puede aplicarse este proverbio japonés: "Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar". En agosto estaban en el ártico canadiense esperando, junto a otros veleros, y ya fue evidente que ese año el paso no se abriría.
La alternativa de invernar allí no entraba en sus planes, y la de pasar a toda costa tampoco. Otro velero argentino lo intentó, fue atrapado entre dos placas de la banquisa, elevado fuera del agua por la compresión de los hielos, vuelto a dejar caer y naufragó, salvándose los tripulantes de milagro. Por lo tanto Clara y su padre, Christian, volvieron a Francia recorriendo la costa canadiense en vez de batir ningún récord, pero fue una experiencia igualmente positiva. Convivieron con los osos polares y los inuit, conocieron aldeas donde el alcalde es que el que caza más narvales, identificaron zonas de costa mal cartografiadas desde el siglo pasado, aprendieron a reconocer los icebergs de noche por el ruido de las olas, y estrecharon sus lazos personales.
Ahora, de regreso en Francia, ¿alguien cree que ese año de la carrera "perdido" le cerrará alguna puerta a Clara en el mercado laboral?. ¿O más bien será lo contrario?. Cada uno que piense lo que quiera.
¡Con cuidado, navegantes!.
domingo, 13 de enero de 2019
sábado, 12 de enero de 2019
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