Al final el río se portó bien. Llega a su desembocadura casi sin agua y no hay marea, por lo que no representa un peligro la barra. No obstante toda la noche estuvo soplando el NE y por la mañana había grandes olas en la bocana, pero las pasamos sin problema. Por cierto, nos habían dicho que los pescadores iban a trabajar a las 4 y a esa hora Alvaro estaba desvelado esperádoles para ayudar en la maniobra, y allí no apareció nadie. Al parecer hoy debía ser festivo (había una fiesta de moros y cristianos). Aquí dormimos en la orilla del Segura:
La navegación a la Isla de Tabarca, aunque corta (8 millas) fué difícil por el viento justo desde la isla y las olas, tanto que estuvimos pensando no ir. Al final decidimos intentarlo y mereció la pena el esfuerzo. En las Berlengas de Portugal nos pasó lo mismo. Así es Tabarca desde el mar: como una ciudad flotante, pues las casas están justo al borde del mar tras la muralla:
La isla tiene dos mitades, en una está el pueblo, que cuenta con 68 habitantes, y en la otra el faro y el cuartel de la Guardia Civil, pero por lo demás sin urbanizar:
La isla se pobló con unos esclavos liberados de otra isla llamada Tabarka, en la costa de Túnez, y por eso tomó este nombre. Ahora vive fundamentalmente del turismo (antes de la pesca) y está llena de restaurantes para gente que viene a pasar el día de Santa Pola y hasta desde Benidorm. También hay posadas para gente que se queda varios días.
Aquí veis el campo de fútbol:
Aquí la cala de acceso
Y aquí el muelle (como habíamos madrugado llegamos de los primeros y pudimos abarloarnos al muelle):
En el pueblo no hay carreteras asfaltadas ni coches, pero cada restaurante o comercio tiene una carretilla de levantar palés o un pequeño tractor para llevar las mercancías del embarcadero a su negocio.
Por cierto en Tabarca no estaba el junco que decía Carlos.
Por la tarde seguimos ciñendo hasta Benidorm, que es donde vamos a pasar la noche. Después de tanta naturaleza en Tabarca, aquí tenemos la parte cosmopolita de nuestra costa:
Aunque también tiene un rincón salvaje, que es el Islote Benidorm, cerca de la costa, que está virgen e inaccesible:
En Benidorm el Club Naútico nos ha dejado amablemente amarrar unas horas en un pantalán para hacer este blog, algunos recados y llenar el bidón de agua. Gracias.
Mañana iremos a Denia, donde recogeremos a nuestra nueva tripulante Alicia.
(largas travesías en un modesto velero de 6 metros, y otras menudencias).
Visitas al blog:
lunes, 16 de julio de 2012
domingo, 15 de julio de 2012
¿Este río nos la jugará también?.
Hoy hemos dormido de madre, después de la paliza de la noche anterior. Estuvo toda la noche soplando el NE con bastante fuerza, pero detrás del muro sólo nos enterábamos por el ruido de las drizas.
El Club Naútico de Los Nietos es un edificio muy coqueto, construido sobre pilotes encima del agua, como el de Santander, aunque en aguas muy poco profundas. Casi todos los puertos del Mar Menor están construidos así, a unas decenas de metros de la orilla para ganar profundidad.
El pueblo también es agradable, con edificios bajos, callejas estrechas y mucho colorido.
Sin embargo, esa plancha de agua tan bonita es engañosa, porque cubre poquísimo.
Hoy salimos temprano porque teníamos 8 millas dentro del Mar Menor hasta llegar al puente levadizo. Las hicimos ciñendo en hora y media, llegando al puente media hora antes de la apertura (no sé si os dijimos que abre a las horas pares, de 8 a 22 h en verano). A la salida al lado Mediterráneo -aquí lo llaman así: lado Mediterráneo o lado Mar Menor- nos encontramos el mismo NE fuerte pero con más ola. Como estaba pronosticado y ya estábamos hechos a la idea, no nos quedó más que aguantar estoicamente las 7 horas más de ceñida hasta el río Segura (9 horas de ceñida en total).
El río Segura desemboca en mitad de una playa, y le han hecho un canal artificial nuevo que conduce a la Marina.
Está abierto al NE, justo de donde venía hoy el viento. Nos ha dado mal rollo entrar, con el recuerdo que tenemos del Guadalquivir. Pero este río tiene poco caudal, es poco probable que se forme una barra, y además es la mejor escala para llegar mañana a la isla de Tabarca. Esta isla ya se ve desde aquí, al principio te entra la duda de si serán dos barcos, porque es poco elevada sobre el agua, pero cuando pasa el tiempo y ves que no se han movido comprendes que es la isla. Mañana os contaremos cosas de ella.
Para terminar, algunos barcos para la colección de nombres originales. Este no se acompleja:
Este debe ser un gourmet:
Y este debe querer mucho al mar:
El Club Naútico de Los Nietos es un edificio muy coqueto, construido sobre pilotes encima del agua, como el de Santander, aunque en aguas muy poco profundas. Casi todos los puertos del Mar Menor están construidos así, a unas decenas de metros de la orilla para ganar profundidad.
El pueblo también es agradable, con edificios bajos, callejas estrechas y mucho colorido.
Sin embargo, esa plancha de agua tan bonita es engañosa, porque cubre poquísimo.
Hoy salimos temprano porque teníamos 8 millas dentro del Mar Menor hasta llegar al puente levadizo. Las hicimos ciñendo en hora y media, llegando al puente media hora antes de la apertura (no sé si os dijimos que abre a las horas pares, de 8 a 22 h en verano). A la salida al lado Mediterráneo -aquí lo llaman así: lado Mediterráneo o lado Mar Menor- nos encontramos el mismo NE fuerte pero con más ola. Como estaba pronosticado y ya estábamos hechos a la idea, no nos quedó más que aguantar estoicamente las 7 horas más de ceñida hasta el río Segura (9 horas de ceñida en total).
El río Segura desemboca en mitad de una playa, y le han hecho un canal artificial nuevo que conduce a la Marina.
Está abierto al NE, justo de donde venía hoy el viento. Nos ha dado mal rollo entrar, con el recuerdo que tenemos del Guadalquivir. Pero este río tiene poco caudal, es poco probable que se forme una barra, y además es la mejor escala para llegar mañana a la isla de Tabarca. Esta isla ya se ve desde aquí, al principio te entra la duda de si serán dos barcos, porque es poco elevada sobre el agua, pero cuando pasa el tiempo y ves que no se han movido comprendes que es la isla. Mañana os contaremos cosas de ella.
Para terminar, algunos barcos para la colección de nombres originales. Este no se acompleja:
Este debe ser un gourmet:
Y este debe querer mucho al mar:
sábado, 14 de julio de 2012
Las islas del Mar Menor
Después de contaros ayer nuestra jornada, nos fuimos a fondear frente a la playa junto al Puerto Deportivo Tomás Maestre. Normalmente cuando desconocemos el fondo añadimos un peso de 4 Kg a la unión del cabo con la cadena, echamos más de 5 veces la altura de agua en cabo y cadena (ayer había 4 metros y echamos 30), y damos atrás con el motor para comprobar con el GPS que no retrocede. Y después conectamos la alarma antigarreo. Pues a pesar de todas estas precauciones, mientras cenábamos notamos que el barco de ponía de través al viento a pesar de que en el Mar Menor no hay corrientes. Poco después estábamos encima de una "palanza", que es un tipo de red utilizado en el Mar Menor para coger el pescado vivo. Por suerte nos dió tiempo a reaccionar y a cambiar de fondeo a aguas más profundas. El problema se debió al fondo de algas, que nunca es de fiar, y a la existencia de bolsas de lodo debajo de la arena, que hacen que el ancla patine. Este lodo se está acumulando desde hace años procedente de los lavaderos de minas que funcionaron hasta los años 70 en la sierra minera en torno del Mar Menor.
Después del susto, pusimos la alarma de garreo con radio muy corto (25 metros) y sonó varias veces en la noche, por lo que no descansamos mucho.
Por la mañana fuimos a conocer las dos islas principales del Mar Menor. La del Barón o Isla Mayor es privada, de la familia Figueroa (la mujer de Raphael). Tiene una mansión, una torre y varias viviendas pequeñas. Y un solo coche (un Panda azul) que ni siquiera está matriculado al circular sólo por terreno privado. Además tiene muflones (una especie de ciervo) que se introdujo para que se reprodujeran y luego dedicarse a la caza. A veces estando fondeado se oye la berrea desde el mar. No pudimos desembarcar y nos conformamos con verla desde el barco. Que sepáis que si alguien la quiere alquilar puede hacerlo.
Por la tarde fuimos a Isla Perdiguera, la segunda en tamaño. Esta fué militar y se utilizaba para prácticas de tiro aéreo con aviones que partían de la base de San Javier, en la orilla NW del Mar Menor.
Esta estructura era la diana para disparar desde los aviones:
Y además, como en la isla había un destacamento militar permanente, tiene dos cuevas o búnkers donde se metían los soldados durante el tiroteo. Esta es una de ellas, donde conprobaréis que algunos se creen que en las islas viene el camión de la basura:
Actualmente la isla es privada, del dueño de embutidos El Pozo. Aquí se tolera el desembarco y el baño, aunque como todo el Mar Menor está plagado de medusas.
Al final del día hemos venido al Club Naútico de los Nietos, al Sur del Mar Menor, donde su Director, Carlos Caro, ha tenido la amabilidad de apoyar nuestra aventura dejándonos abarloarnos en el muelle de espera. Este club tiene un gran ambiente y buen historial de regatistas de vela, y siempre ha apoyado este deporte, tanto en embarcaciones modernas como de vela latina.
También agradecemos a Gregorio, el amigo que conocimos en Cartagena y que hemos vuelto a encontrar en el Mar Menor, habernos ayudado con sus informaciones a hacer la entrada de hoy.
Después del susto, pusimos la alarma de garreo con radio muy corto (25 metros) y sonó varias veces en la noche, por lo que no descansamos mucho.
Por la mañana fuimos a conocer las dos islas principales del Mar Menor. La del Barón o Isla Mayor es privada, de la familia Figueroa (la mujer de Raphael). Tiene una mansión, una torre y varias viviendas pequeñas. Y un solo coche (un Panda azul) que ni siquiera está matriculado al circular sólo por terreno privado. Además tiene muflones (una especie de ciervo) que se introdujo para que se reprodujeran y luego dedicarse a la caza. A veces estando fondeado se oye la berrea desde el mar. No pudimos desembarcar y nos conformamos con verla desde el barco. Que sepáis que si alguien la quiere alquilar puede hacerlo.
Por la tarde fuimos a Isla Perdiguera, la segunda en tamaño. Esta fué militar y se utilizaba para prácticas de tiro aéreo con aviones que partían de la base de San Javier, en la orilla NW del Mar Menor.
Esta estructura era la diana para disparar desde los aviones:
Y además, como en la isla había un destacamento militar permanente, tiene dos cuevas o búnkers donde se metían los soldados durante el tiroteo. Esta es una de ellas, donde conprobaréis que algunos se creen que en las islas viene el camión de la basura:
Actualmente la isla es privada, del dueño de embutidos El Pozo. Aquí se tolera el desembarco y el baño, aunque como todo el Mar Menor está plagado de medusas.
Al final del día hemos venido al Club Naútico de los Nietos, al Sur del Mar Menor, donde su Director, Carlos Caro, ha tenido la amabilidad de apoyar nuestra aventura dejándonos abarloarnos en el muelle de espera. Este club tiene un gran ambiente y buen historial de regatistas de vela, y siempre ha apoyado este deporte, tanto en embarcaciones modernas como de vela latina.
También agradecemos a Gregorio, el amigo que conocimos en Cartagena y que hemos vuelto a encontrar en el Mar Menor, habernos ayudado con sus informaciones a hacer la entrada de hoy.
viernes, 13 de julio de 2012
Definición de "plato".
"Extraño artilugio redondo y plano que los que no navegan intercalan entre la olla y el estómago". He aquí nuestra comida: navegando no usamos platos porque la comida se cae con los bandazos, se enfría antes y hay más que fregar, y ya sabéis que en el barco hay que ahorrar agua.
Hoy salimos de Cartagena un poco tarde, porque aprovechamos la mañana para ir de compras ya que la etapa era corta. A la salida pasamos frente al islote Escombreras, en la foto podéis ver lo que explicamos ayer. Le han “respetado” su carácter de islote dejando una franja de agua de 2-3 metros a su alrededor. Casi da más pena así.
La navegación ha sido muy buena, con el espí y una corriente a favor de unos 2 nudos que nos ha llevado a cruzar el Cabo de Palos y llegar a la entrada del Mar Menor a primera hora de la tarde. Se entra por un canal estrecho que pasa bajo un puente levadizo. Se abre las horas pares hasta las 22 h. Como llegamos pronto, nos fondeamos para esperar en el antepuerto. Es un recodo en el que se quedó a medio construir un puerto exterior, y han quedado las estructuras de hierro para rellenar y hacer los muelles como un laberinto de paredes de hierro negruzco.
A las 18 horas enfilamos el canal para pasar. Nos tocó ir los primeros de la fila aunque no nos apetecía mucho por la novedad. A la hora exacta pararon el tráfico y abrieron el puente:
La torre que se ve a la izquierda es la de los controladores del tráfico en el canal. Por el camino vino un apresurado con un velero de unos 10 metros adelantando a todo el mundo, generando 3 filas de barcos y dejando un reguero de maldiciones a su paso. El canal y el Mar Menor están plagados de unas medusas distintas de las que conocemos. Son blancas y bastantes grandes, y nos han dicho que pican.
Mañana recorreremos el interior del Mar Menor (unas 12 x 6 millas) y exploraremos las islas que tiene en su interior. Son 5, pero sólo en 3 hay suficiente profundidad para llegar navegando. Nos van a ser muy útiles los consejos de Gregorio, del ABONICO, que ayer nos rerconoció en Cartagena y nos asesoró sobre las corrientes, horarios, marinas, fondeos, etc, de este mar interior.
Después la siguiente etapa será a la Isla de Tabarca.
Hoy salimos de Cartagena un poco tarde, porque aprovechamos la mañana para ir de compras ya que la etapa era corta. A la salida pasamos frente al islote Escombreras, en la foto podéis ver lo que explicamos ayer. Le han “respetado” su carácter de islote dejando una franja de agua de 2-3 metros a su alrededor. Casi da más pena así.
La navegación ha sido muy buena, con el espí y una corriente a favor de unos 2 nudos que nos ha llevado a cruzar el Cabo de Palos y llegar a la entrada del Mar Menor a primera hora de la tarde. Se entra por un canal estrecho que pasa bajo un puente levadizo. Se abre las horas pares hasta las 22 h. Como llegamos pronto, nos fondeamos para esperar en el antepuerto. Es un recodo en el que se quedó a medio construir un puerto exterior, y han quedado las estructuras de hierro para rellenar y hacer los muelles como un laberinto de paredes de hierro negruzco.
A las 18 horas enfilamos el canal para pasar. Nos tocó ir los primeros de la fila aunque no nos apetecía mucho por la novedad. A la hora exacta pararon el tráfico y abrieron el puente:
La torre que se ve a la izquierda es la de los controladores del tráfico en el canal. Por el camino vino un apresurado con un velero de unos 10 metros adelantando a todo el mundo, generando 3 filas de barcos y dejando un reguero de maldiciones a su paso. El canal y el Mar Menor están plagados de unas medusas distintas de las que conocemos. Son blancas y bastantes grandes, y nos han dicho que pican.
Mañana recorreremos el interior del Mar Menor (unas 12 x 6 millas) y exploraremos las islas que tiene en su interior. Son 5, pero sólo en 3 hay suficiente profundidad para llegar navegando. Nos van a ser muy útiles los consejos de Gregorio, del ABONICO, que ayer nos rerconoció en Cartagena y nos asesoró sobre las corrientes, horarios, marinas, fondeos, etc, de este mar interior.
Después la siguiente etapa será a la Isla de Tabarca.
jueves, 12 de julio de 2012
Cómo desaparece un islote.
Hoy empezamos el día con bricolaje de nuevo. Aprovechando que estábamos en un pantalán de cemento nos metimos con una tarea que estábamos posponiendo, dar patente a la cola del fueraborda. Ya sé que parece que le hemos puesto un calcetín, pero no había otro color.
La verdad es que ha durado muy poco, así como la del casco. Normalmente dura un año, pero al bucear para revisar el casco (cosa que es buena costumbre hacer periódicamente) hemos visto que en las zonas de más roce y donde recibe los pantocazos (delante del quillote) la patente ya se ha gastado. Era una patente autopulimentante que se va activando, pero a la vez desprendiendo, con el roce del agua. Como hemos hecho tantas millas ha durado mucho menos de lo habitual.
Hoy esperábamos viento del NE de fuerza 4 y por lo tanto una larga ceñida. Al final han sido 8 horas pero muy llevaderas, porque había poca ola y hemos podido poner el timón automático. Hemos llegado hasta Cartagena.
A la entrada de esta gran bahía natural había una isla (el islote Escombreras) con un faro en su cima, muy parecida a la Isla de Mouro frente a Santander. Decimos "había" porque ya no la hay. Empezaron uniéndola a tierra con un espigón, que inicialmente impidió navegar entre ella y la Punta del Borracho, que sería la equivalente a la península de La Magdalena. Y lo remataron construyendo un muelle comercial que ahora ha englobado al islote. En esta foto se ve el islote a la derecha, pero como mejor se ve el desaguisado es en Google Earth o en el Localizatodo de este blog, que enseña las fotos aéreas.
Mañana tenemos previsto entrar a recorrer el Mar Menor. Ya nos han dicho que el puente abre las horas pares y nos han dado algunos consejos para recorrerlo. Pero eso os lo contaremos mañana.
La verdad es que ha durado muy poco, así como la del casco. Normalmente dura un año, pero al bucear para revisar el casco (cosa que es buena costumbre hacer periódicamente) hemos visto que en las zonas de más roce y donde recibe los pantocazos (delante del quillote) la patente ya se ha gastado. Era una patente autopulimentante que se va activando, pero a la vez desprendiendo, con el roce del agua. Como hemos hecho tantas millas ha durado mucho menos de lo habitual.
Hoy esperábamos viento del NE de fuerza 4 y por lo tanto una larga ceñida. Al final han sido 8 horas pero muy llevaderas, porque había poca ola y hemos podido poner el timón automático. Hemos llegado hasta Cartagena.
A la entrada de esta gran bahía natural había una isla (el islote Escombreras) con un faro en su cima, muy parecida a la Isla de Mouro frente a Santander. Decimos "había" porque ya no la hay. Empezaron uniéndola a tierra con un espigón, que inicialmente impidió navegar entre ella y la Punta del Borracho, que sería la equivalente a la península de La Magdalena. Y lo remataron construyendo un muelle comercial que ahora ha englobado al islote. En esta foto se ve el islote a la derecha, pero como mejor se ve el desaguisado es en Google Earth o en el Localizatodo de este blog, que enseña las fotos aéreas.
Mañana tenemos previsto entrar a recorrer el Mar Menor. Ya nos han dicho que el puente abre las horas pares y nos han dado algunos consejos para recorrerlo. Pero eso os lo contaremos mañana.
miércoles, 11 de julio de 2012
¡Qué gusto!, por fin en Murcia
En el fondeo junto a la térmica y la cementera dormimos bien. Resultó que nos quedamos fondeados en la corriente de salida del agua de refrigeración. No creemos que estuviera contaminada porque los pescadores de la playa buscaban precisamente esa corriente. De vez en cuando salía algo de espumilla pero nada más. Todo depende del punto de vista: si en lugar de mirar hacia la térmica mirábamos en sentido contrario veíamos esto:
Es el islote de Carboneras, que está enfrente del pueblo.
Salimos muy temprano para una etapa larga, intentando llegar a Mazarrón. Antes de salir tuvimos que recoser la funda del sable que nos habían reparado en Portimao. Habían dejado el sable nuevo un poco largo y estaba forzando las costuras de los extremos. Además del costurón tuvimos que quitarle 1 cm al sable y ahora ya ha quedado bien. Esto también es la vela.
Por el camino pasamos frente al Hotel Algarrobico, el que denunció Greenpeace por la ilegalidad de construirse en el parque natural del Cabo de Gata y pegado a la costa, y que ya tiene sentencia de derribo. Desde lejos se ve la pintada que hicieron los de Greenpeace:
Más o menos a esta altura divisamos una ballena, pero se sumergió enseguida y no volvimos a verla.
El viento brillaba por su ausencia y el NW pronosticado no se presentó. Ante la perspectiva de 4 horas más a motor decidimos quedarnos en Aguilas, el primer puerto de Murcia. Nuestro amigo Pepe, de Lorca, nos había hablado muy bien de él, y con razón.
Su entrada está enmarcada por dos penínsulas, la de babor con un castillo restaurado. Por suerte a partir de ahora los puertos no dependen de la gestión de la Junta de Andalucía, y ya hemos notado la diferencia. No nos han puesto problemas para abarloarnos a un pesquero. Es lo primero que hicimos, pero hacía tanto calor que nos fuimos a fondear frente a la playa para bañarnos y echar la tabla al agua. Luego fuimos a la gasolinera donde también nos han dado facilidades para bajar a tierra, momento que hemos aprovechado para hacer el blog. Y la guinda del pastel, al enterarse de nuestra aventura en un barco tan pequeño, nos han ofrecido generosamente un sitio gratis en la cabeza del pantalán y el uso de las duchas. Muchas gracias al Club Naútico de Aguilas, esto sí es solidaridad marinera. Además se nota su buena gestión en el fomento de las actividades naúticas porque la bahía está llena de niños en barcos de vela ligera y piraguas.
A la salida de Aguilas a babor hay otro islote que también se llama El Fraile, y desde lejos nos ha parecido verle también en la roca. Mañana pasaremos por ese islote y colgaremos la foto.
En principio mañana dan vientos del NE y nos tocará otra vez ceñir o motor. Nos acercaremos lo más que podamos al Mar Menor, probablemente a Cartagena o alrededores.
Es el islote de Carboneras, que está enfrente del pueblo.
Salimos muy temprano para una etapa larga, intentando llegar a Mazarrón. Antes de salir tuvimos que recoser la funda del sable que nos habían reparado en Portimao. Habían dejado el sable nuevo un poco largo y estaba forzando las costuras de los extremos. Además del costurón tuvimos que quitarle 1 cm al sable y ahora ya ha quedado bien. Esto también es la vela.
Por el camino pasamos frente al Hotel Algarrobico, el que denunció Greenpeace por la ilegalidad de construirse en el parque natural del Cabo de Gata y pegado a la costa, y que ya tiene sentencia de derribo. Desde lejos se ve la pintada que hicieron los de Greenpeace:
Más o menos a esta altura divisamos una ballena, pero se sumergió enseguida y no volvimos a verla.
El viento brillaba por su ausencia y el NW pronosticado no se presentó. Ante la perspectiva de 4 horas más a motor decidimos quedarnos en Aguilas, el primer puerto de Murcia. Nuestro amigo Pepe, de Lorca, nos había hablado muy bien de él, y con razón.
Su entrada está enmarcada por dos penínsulas, la de babor con un castillo restaurado. Por suerte a partir de ahora los puertos no dependen de la gestión de la Junta de Andalucía, y ya hemos notado la diferencia. No nos han puesto problemas para abarloarnos a un pesquero. Es lo primero que hicimos, pero hacía tanto calor que nos fuimos a fondear frente a la playa para bañarnos y echar la tabla al agua. Luego fuimos a la gasolinera donde también nos han dado facilidades para bajar a tierra, momento que hemos aprovechado para hacer el blog. Y la guinda del pastel, al enterarse de nuestra aventura en un barco tan pequeño, nos han ofrecido generosamente un sitio gratis en la cabeza del pantalán y el uso de las duchas. Muchas gracias al Club Naútico de Aguilas, esto sí es solidaridad marinera. Además se nota su buena gestión en el fomento de las actividades naúticas porque la bahía está llena de niños en barcos de vela ligera y piraguas.
A la salida de Aguilas a babor hay otro islote que también se llama El Fraile, y desde lejos nos ha parecido verle también en la roca. Mañana pasaremos por ese islote y colgaremos la foto.
En principio mañana dan vientos del NE y nos tocará otra vez ceñir o motor. Nos acercaremos lo más que podamos al Mar Menor, probablemente a Cartagena o alrededores.
martes, 10 de julio de 2012
Hoy todo salió bien.
Hoy hemos dedicado la mañana a no madrugar, y a conocer Puerto de San José. Es un pueblo pequeño, no masificado como los otros que hemos visto en la Costa del Sol, y situado en el Parque Natural del Cabo de Gata. La marina es pequeña y coqueta, pero muy cara (25 €) y las señoritas que atienden al público en la oficina poco profesionales (muy fashion ellas pero incumpliendo ostentosamente la ley antitabaco). Antes de irnos hablamos con el gerente para quejarnos de esto último, sin ir a mayores porque estamos de vacaciones y no es cuestión de estropearse un día por eso.
Después salimos a navegar tarde, a eso de las 11h, rumbo a la Cala de Los Escullos, para bañarnos y comer allí. Fondeamos entre el Escullo Grande y la costa, al lado de un castillo. El Escullo nos protegía del viento y de las olas. Aquí podéis ver la vista que teníamos desde el barco. Esta costa se llama Costa Blanca porque tiene muchas rocas como estas, de color grisáceo pero que cuando las da el sol se ponen blanco brillante. A la derecha se ve el fuerte.

Después de comer fue arreciando el viento y fue la demostración de que también en el Mediterráneo puede haber un viento bueno para navegar y en la buena dirección. Nos entraba por la aleta de estribor, con fuerza 4, y marchábamos con el espí y la mayor a toda caña, con algún pico de más de nueve nudos. Por cierto, ya estamos haciendo el último rumbo de la vuelta a España: salimos hacia el W, por Portugal hacia el S, por el Algarve y Andalucia hacia el E y ahora hacia el N.
Siguiendo el camino hay un acantilado al que denominan El Fraile. Es este:
Nosotros vemos una calavera mirando hacia la izquierda de la foto, rodeada de lo que podría ser el hábito del fraile. ¿Vosotros qué opináis?.
Con la buena marcha que llevábamos decidimos alargar un poco la etapa y llegar hasta Carboneras, el último puerto andaluz. Se trata de 2 puertos enormes de empresas privadas a los que no se puede acceder salvo como refugio en temporal. Tienen unos espigones enormes, grúas, y uno de ellos una enorme chimenea, creemos que de una central térmica. Desde lejos es tan grande que se ve mas que el faro, y se confunde con este. No todos los fondeos son idílicos y hoy vamos a dormir aquí. Aunque no sea bonito está muy protegido gracias al espigón. ¡Seguro que dormimos mejor que en casa!
Como vamos sobrados de tiempo hemos decidido entrar en el Mar Menor, donde llegaremos dentro de 2 días.
Después salimos a navegar tarde, a eso de las 11h, rumbo a la Cala de Los Escullos, para bañarnos y comer allí. Fondeamos entre el Escullo Grande y la costa, al lado de un castillo. El Escullo nos protegía del viento y de las olas. Aquí podéis ver la vista que teníamos desde el barco. Esta costa se llama Costa Blanca porque tiene muchas rocas como estas, de color grisáceo pero que cuando las da el sol se ponen blanco brillante. A la derecha se ve el fuerte.
Después de comer fue arreciando el viento y fue la demostración de que también en el Mediterráneo puede haber un viento bueno para navegar y en la buena dirección. Nos entraba por la aleta de estribor, con fuerza 4, y marchábamos con el espí y la mayor a toda caña, con algún pico de más de nueve nudos. Por cierto, ya estamos haciendo el último rumbo de la vuelta a España: salimos hacia el W, por Portugal hacia el S, por el Algarve y Andalucia hacia el E y ahora hacia el N.
Siguiendo el camino hay un acantilado al que denominan El Fraile. Es este:
Nosotros vemos una calavera mirando hacia la izquierda de la foto, rodeada de lo que podría ser el hábito del fraile. ¿Vosotros qué opináis?.
Con la buena marcha que llevábamos decidimos alargar un poco la etapa y llegar hasta Carboneras, el último puerto andaluz. Se trata de 2 puertos enormes de empresas privadas a los que no se puede acceder salvo como refugio en temporal. Tienen unos espigones enormes, grúas, y uno de ellos una enorme chimenea, creemos que de una central térmica. Desde lejos es tan grande que se ve mas que el faro, y se confunde con este. No todos los fondeos son idílicos y hoy vamos a dormir aquí. Aunque no sea bonito está muy protegido gracias al espigón. ¡Seguro que dormimos mejor que en casa!
Como vamos sobrados de tiempo hemos decidido entrar en el Mar Menor, donde llegaremos dentro de 2 días.
lunes, 9 de julio de 2012
Dando tumbos.
Hoy salimos de Almerimar con viento del SE (por lo tanto ciñendo) pero con pronóstico de cambiar a SW por la tarde. Iba a ser un SE flojo, pero de eso nada: fué aumentando hasta fuerza 5 y con las famosas olas cortas del Mediterráneo, no había forma de avanzar. Con la mayor en el primer rizo y el génova entero, el barco abartía más de 30 grados, y nos metía dentro del golfo de Almería sin conseguir rebasar el Cabo de Gata. Además llamamos al Puerto de San José, nuestro destino, y nos dijeron que no tenían plazas, o sea que de seguir adelante para pasar el Cabo dando bordos, tendríamos que haber buscado un fondeadero por la noche, al E del Cabo.
Al ver estas dificultades y que el role del viento al SW no se producía, desistimos de pasar el Cabo hoy y fuimos a buscar un fondeo a sotavento (al W). Nos habían dicho que con viento del E tenían buen resguardo, pero como hoy el viento tenía un componente SE las playas estaban barridas por el viento y las olas hasta la misma orilla. Ante esta perspectiva, y teniendo en cuenta que la noche anterior en Almerimar había sido movidita y casi no pegamos ojo, decidimos retroceder a Almería aunque ello significara añadir 11 millas al viaje, que mañana tendríamos que rehacer.
Una vez dada la vuelta y ya rumbo a Almería, nos encontramos que el role al SW que se tenía que haber producido al mediodía, se estaban produciendo entonces (eran las 17 h). Ahora íbamos en dirección contraria y seguíamos ciñendo. Nos miramos a la cara pensando lo mismo: había que volver a cambiar los planes. Dicho y hecho: recuperamos el rumbo anterior hacia el Cabo de Gata, pero ahora con el viento por la aleta. Pero la alegría dura poco en la casa del pobre: al acercarnos al cabo el viento cayó y acabamos pasándole a motor. Y por si fuera poco, al doblarle aquí venía del N, es decir, otra vez de proa. Aquí os presentamos al cabroncete:
Si veis en el localizatodo estas vueltas tan raras no penséis que habíamos bebido.
Pasado el cabo llamamos nuevamente al Puerto de San José, aunque ya resignados a quedarnos en un fondeadero (que por cierto los de esta parte del cabo son preciosos) y resultó que sí tenían plaza. Es un puerto pequeño y situado en una bahía espectacular:
Aquí, después de una merecida ducha, hemos descorchado la botella de Rafa para celebrar haber llegado con vida a la mitad del viaje:
Mañana nos tomeremos un día de descanso parcial, para visitar este pueblo que nos parece tan distinto a los que hemos visto en la Costa del Sol, las calas de alrededor, y a lo mejor hacer una etapa corta.
Al ver estas dificultades y que el role del viento al SW no se producía, desistimos de pasar el Cabo hoy y fuimos a buscar un fondeo a sotavento (al W). Nos habían dicho que con viento del E tenían buen resguardo, pero como hoy el viento tenía un componente SE las playas estaban barridas por el viento y las olas hasta la misma orilla. Ante esta perspectiva, y teniendo en cuenta que la noche anterior en Almerimar había sido movidita y casi no pegamos ojo, decidimos retroceder a Almería aunque ello significara añadir 11 millas al viaje, que mañana tendríamos que rehacer.
Una vez dada la vuelta y ya rumbo a Almería, nos encontramos que el role al SW que se tenía que haber producido al mediodía, se estaban produciendo entonces (eran las 17 h). Ahora íbamos en dirección contraria y seguíamos ciñendo. Nos miramos a la cara pensando lo mismo: había que volver a cambiar los planes. Dicho y hecho: recuperamos el rumbo anterior hacia el Cabo de Gata, pero ahora con el viento por la aleta. Pero la alegría dura poco en la casa del pobre: al acercarnos al cabo el viento cayó y acabamos pasándole a motor. Y por si fuera poco, al doblarle aquí venía del N, es decir, otra vez de proa. Aquí os presentamos al cabroncete:
Si veis en el localizatodo estas vueltas tan raras no penséis que habíamos bebido.
Pasado el cabo llamamos nuevamente al Puerto de San José, aunque ya resignados a quedarnos en un fondeadero (que por cierto los de esta parte del cabo son preciosos) y resultó que sí tenían plaza. Es un puerto pequeño y situado en una bahía espectacular:
Aquí, después de una merecida ducha, hemos descorchado la botella de Rafa para celebrar haber llegado con vida a la mitad del viaje:
Mañana nos tomeremos un día de descanso parcial, para visitar este pueblo que nos parece tan distinto a los que hemos visto en la Costa del Sol, las calas de alrededor, y a lo mejor hacer una etapa corta.
domingo, 8 de julio de 2012
¿Nevó en Almería?
Hoy salimos de Motril con pronóstico de poco viento y preparados para motor y una etapa corta, hasta el fondeadero de Punta de Baños. Por el camino, al principio de la tarde, salió brisa y nos decidimos a llegar a Almerimar, donde ahora estamos. Hemos repostado y nos han dado un tiempo de gracia para comprar hielo y tomar algo, a diferencia de las marinas de la Junta, que son unos "bordes". Por el camino no dábamos crédito a lo que veíamos en la costa, ¿cuando ha nevado sin enterarnos?
Que es broma, son los famosos invernaderos bajo plástico, la obra humana que mejor se ve desde el espacio.
A media mañana nos acercamos a un pez luna enorme, de más de un metro. Respecto a la pesca, hemos llevado la cacea de Dimas todo el día y seguimos sin estrenarnos.
Ayer rebasamos la cifra mítica de 1.250 millas de viaje, la mitad de la vuelta a España contando el Canal de Midi. O sea que ya hemos hecho la mitad del viaje psicológica (el Estrecho de Gibraltar) y la real. A partir de ahora empieza la cuenta atrás.
Mañana pasaremos el Cabo de Gata, otro de los grandes del viaje. Según el viento reinante, fondearemos en una cala del mismo cabo o seguiremos al siguiente puerto.
Que es broma, son los famosos invernaderos bajo plástico, la obra humana que mejor se ve desde el espacio.
A media mañana nos acercamos a un pez luna enorme, de más de un metro. Respecto a la pesca, hemos llevado la cacea de Dimas todo el día y seguimos sin estrenarnos.
Ayer rebasamos la cifra mítica de 1.250 millas de viaje, la mitad de la vuelta a España contando el Canal de Midi. O sea que ya hemos hecho la mitad del viaje psicológica (el Estrecho de Gibraltar) y la real. A partir de ahora empieza la cuenta atrás.
Mañana pasaremos el Cabo de Gata, otro de los grandes del viaje. Según el viento reinante, fondearemos en una cala del mismo cabo o seguiremos al siguiente puerto.
sábado, 7 de julio de 2012
Calmas en el Mediterráneo
Hoy salimos de Caleta de Vélez optimistas porque había una terral que nos permitió salir con la mayor y el espí desde el mismo fondeo. Pero la alegría duró poco, y casi toda la travesía ha sido a la francesa (mayor con motor). Por el aburrimiento nos quedamos en Motril, donde llegamos muy pronto y después de echar gasolina, nos dejaron ocupar un pantalán vacío el tiempo de ir a la compra. El pueblo está a 4 Km pero más cerca del muelle hay un barrio con tiendas, y los aparcamientos y las aduanas del ferry a Melilla.
El puerto es enorme y comercial, y el único puesto donde estaba permitido fondear ha sido urbanizado y convertido en otro muelle comercial de mercantes. O sea que nos hemos vuelto a la playa como anoche, y vamos a dormir fondeados al E del superpuerto.
En la playa hemos visto un sistema curioso de guardar los barcos en una marina seca. Los sacan para el día a petición del usuario con una pala excavadora que tira del remolque de cada barco. Luego los guardan en un recinto pegado a la playa.
Mañana está pronosticado un día parecido al de hoy, o sea que nos tememos que nos tocará ir a motor a Adra o algún fondeadero cercano.
Si alguien conoce por experiencia una página web mejor que Windfinder o Windgurú para el Mediterráneo que nos lo diga. Estas dos, que nos gustan mucho en el Cantábrico, aquí fallan estrepitosamente.
El puerto es enorme y comercial, y el único puesto donde estaba permitido fondear ha sido urbanizado y convertido en otro muelle comercial de mercantes. O sea que nos hemos vuelto a la playa como anoche, y vamos a dormir fondeados al E del superpuerto.
En la playa hemos visto un sistema curioso de guardar los barcos en una marina seca. Los sacan para el día a petición del usuario con una pala excavadora que tira del remolque de cada barco. Luego los guardan en un recinto pegado a la playa.
Mañana está pronosticado un día parecido al de hoy, o sea que nos tememos que nos tocará ir a motor a Adra o algún fondeadero cercano.
Si alguien conoce por experiencia una página web mejor que Windfinder o Windgurú para el Mediterráneo que nos lo diga. Estas dos, que nos gustan mucho en el Cantábrico, aquí fallan estrepitosamente.
viernes, 6 de julio de 2012
En la Caleta de Vélez.
Hoy salimos dispuestos a una etapa larga. Al salir de Fuengirola pasamos por unas manadas de medusas de miles de ejemplares. Eran como nubes movedizas de color viloleta entre dos aguas, y al estar cerca te dabas cuenta de lo que eran.
La falta de viento y el sopor de tánto motor y tánto calor nos decidió a cambiar de planes. Nos hemos venido a Caleta de Vélez, un puertecito muy coqueto y muy andaluz, que curiosamente tiene una marca no especialmente náutica pero muy útil, que se ve con los prismáticos desde más de 15 millas. ¿La reconocéis?:
En esta ocasión en vez de visitar el pueblo hemos preferido fondear. Así que paramos sólo para coger gasolina y hacer la compra, con idea de luego fondear frente a la playa. Recibimos la visita sorpresa de Rafauskiv, que nos está siguiendo desde el principio. Nos obsequió con unos buenos consejos y recomendaciones de esta zona de navegación que conoce bien, y con una botella de vino de Ribera de Duero dedicada. Gracias Rafael.
Como la conversación se desarrolló en el pantalán de la gasolinera, antes de una hora teníamos al guarda preguntando si ya habíamos echado gasolina y sugiriendo que nos teníamos que marchar. ¿Qué fué de aquella vela bohemia?
Después de que un pesquero que estaba también repostando nos regalara un cubo de hielo para nuestra nevera, nos fuimos a fondear a la playa. Por cierto, vaya diferencia de consumo de combustible: nosotros pedimos 8 litros y estos pesqueros alrededor de 2.000 (!).
En la playa nos dimos el tan ansiado baño y por fin esto parecen unas vacaciones en el Mediterráneo. Luego aprovechamos para algún bricolaje y preparamos la cena, no sin antes haber hecho el blog, hoy fondeados en mitad del mar.
Para terminar, de la colección de barcos este nos entristeció un poco
Y el motivo de nuestra tristeza es este:
La falta de viento y el sopor de tánto motor y tánto calor nos decidió a cambiar de planes. Nos hemos venido a Caleta de Vélez, un puertecito muy coqueto y muy andaluz, que curiosamente tiene una marca no especialmente náutica pero muy útil, que se ve con los prismáticos desde más de 15 millas. ¿La reconocéis?:
En esta ocasión en vez de visitar el pueblo hemos preferido fondear. Así que paramos sólo para coger gasolina y hacer la compra, con idea de luego fondear frente a la playa. Recibimos la visita sorpresa de Rafauskiv, que nos está siguiendo desde el principio. Nos obsequió con unos buenos consejos y recomendaciones de esta zona de navegación que conoce bien, y con una botella de vino de Ribera de Duero dedicada. Gracias Rafael.
Como la conversación se desarrolló en el pantalán de la gasolinera, antes de una hora teníamos al guarda preguntando si ya habíamos echado gasolina y sugiriendo que nos teníamos que marchar. ¿Qué fué de aquella vela bohemia?
Después de que un pesquero que estaba también repostando nos regalara un cubo de hielo para nuestra nevera, nos fuimos a fondear a la playa. Por cierto, vaya diferencia de consumo de combustible: nosotros pedimos 8 litros y estos pesqueros alrededor de 2.000 (!).
En la playa nos dimos el tan ansiado baño y por fin esto parecen unas vacaciones en el Mediterráneo. Luego aprovechamos para algún bricolaje y preparamos la cena, no sin antes haber hecho el blog, hoy fondeados en mitad del mar.
Para terminar, de la colección de barcos este nos entristeció un poco
Y el motivo de nuestra tristeza es este:
jueves, 5 de julio de 2012
Debemos de ser muy burras.
Hoy salimos de Estepona para una etapa corta, hasta Fuengirola. Hemos estrenado las famosas olas altas y cortas del Mediterráneo. Con muchísimo viento (20-25 nudos, menos mal que por la aleta) hemos ido todo el día sólo con el foque a 5-6 nudos. Teníamos que doblar la Punta de Calaburras, antes de Fuengirola, y desde que la divisamos en el horizonte no paramos de calarnos con las olas que embarcábamos. Menos mal que hace sol y calor. Os presentamos a la cabroncilla:
Justo al doblarla está Fuengirola. Es un pueblo de tantos orientados al turismo de sol, playa y restarurante sin otro interés.
Mañana si se cumple el pronóstico de SW moderado, iremos a Marina del Este, y si la cosa se tuerce, a algún puerto intermedio.
Y para terminar, ¿que nombre le has puesto a tu barco?
Justo al doblarla está Fuengirola. Es un pueblo de tantos orientados al turismo de sol, playa y restarurante sin otro interés.
Mañana si se cumple el pronóstico de SW moderado, iremos a Marina del Este, y si la cosa se tuerce, a algún puerto intermedio.
Y para terminar, ¿que nombre le has puesto a tu barco?
Por fín en el Mediterráneo.
Ayer madrugamos mucho para salir de Barbate y cruzar el Estrecho, porque habían dado calmas a primera hora y vientos del W a partir del mediodía. Se cumplió perfectamente, e hicimos "a la francesa" (motor y mayor) hasta Tarifa, que es el punto más al Sur de la Península y no Gibraltar como mucha gente se cree. Aquí veis el faro de Tarifa, el más meridional de España:
Está ubicado en una isla de propiedad militar, unida a la península por una carretera pero a la que no se puede acceder. Hacia las 9:30 pasamos por el Sur del faro, cambiando las aguas atlánticas por las del Mediterráneo. ¡Quién nos iba a decir que llegaríamos!. Aquí está el testimonio gráfico para la posteridad:
En este tramo vimos un tiburón de aproximadamente 1 metro y medio, y unos remolinos extraños que no habíamos visto nunca. Están en la superficie del agua, desordenados, y suponemos que se deben a la mezcla de aguas de distinta salinidad entre los dos mares.
Un poco después se levantó un fuerte viento del W y finalizamos el paso del Estrecho, y concretamente por delante del Peñón, con el espinaker y la mayor a toda caña.
En el Peñón los ingleses se toman con mucho celo sus aguas territoriales. Escuchamos por radio un mensaje a un pesquero que se debía haber metido en sus aguas, conminándole a bandonarlas de inmediato y aludiendo a unos cuantos acuerdos de las Naciones Unidas.
Al pasar el Estrecho hemos vuelto a cambiar el libraco de la guía Imray por el de la Costa del Sol y Costa Blanca. Cada vez que cambiamos de libro es como un paso más en el viaje.
Aunque algunos nos habéis manifestado vuestra preocupación por los mercantes, aunque efectivamente hay mucho tráfico, ellos utilizan obligatoriamente un carril marcado para mercantes por el centro del Estrecho, y nosotros las zonas costeras (lado español o lado marroquí) entre dicho carril y la costa. Nosotros pasamos por el lado español. Nos llamó la atención la multitud de lanchas muy pequeñas y con una sola persona a bordo (incluso zodiac) pescando en el Estrecho, teniendo en cuenta las peligrosas corrientes y los cambios bruscos de viento.
El viento fué arreciando y como íbamos tan bien decidimos prolongar la etapa hasta Estepona (60 millas). Pero a media tarde el viento se paró y acabamos a motor.
En Estepona ya no hay mareas, y los pantalanes no son flotantes sino fijos, como ya en todo el Mediterráneo. Cambia la forma de amarrarse: se hace de proa o popa al muelle, y el otro extremo a un "muerto" (se llama así a un bloque de hormigón en el fondo) que se coge con un cabo desde el muelle. A este cabo le llamamos "la madre". ¡Por favor que alguien nos recuerde cuando volvamos al Cantábrico que hay que poner las amarras largas para cuando baje la marea!. Después de un mes en el Mediterráneo y otro en el Canal de Midi igual se nos olvida.
Por cierto, el Instituto Español de Oceanografía de Murcia nos ha escrito confirmando que la medusa es de la que estaban buscando, pidiéndonos más datos. Gracias a Luisg por indicarnos a dónde dirigirnos. Es la primera que se avista tán al oeste y les sirve para estudiar el fenómeno.
Hoy nos proponemos hacer una etapa corta, hasta Fuengirola (30 millas).
Está ubicado en una isla de propiedad militar, unida a la península por una carretera pero a la que no se puede acceder. Hacia las 9:30 pasamos por el Sur del faro, cambiando las aguas atlánticas por las del Mediterráneo. ¡Quién nos iba a decir que llegaríamos!. Aquí está el testimonio gráfico para la posteridad:
En este tramo vimos un tiburón de aproximadamente 1 metro y medio, y unos remolinos extraños que no habíamos visto nunca. Están en la superficie del agua, desordenados, y suponemos que se deben a la mezcla de aguas de distinta salinidad entre los dos mares.
Un poco después se levantó un fuerte viento del W y finalizamos el paso del Estrecho, y concretamente por delante del Peñón, con el espinaker y la mayor a toda caña.
En el Peñón los ingleses se toman con mucho celo sus aguas territoriales. Escuchamos por radio un mensaje a un pesquero que se debía haber metido en sus aguas, conminándole a bandonarlas de inmediato y aludiendo a unos cuantos acuerdos de las Naciones Unidas.
Al pasar el Estrecho hemos vuelto a cambiar el libraco de la guía Imray por el de la Costa del Sol y Costa Blanca. Cada vez que cambiamos de libro es como un paso más en el viaje.
Aunque algunos nos habéis manifestado vuestra preocupación por los mercantes, aunque efectivamente hay mucho tráfico, ellos utilizan obligatoriamente un carril marcado para mercantes por el centro del Estrecho, y nosotros las zonas costeras (lado español o lado marroquí) entre dicho carril y la costa. Nosotros pasamos por el lado español. Nos llamó la atención la multitud de lanchas muy pequeñas y con una sola persona a bordo (incluso zodiac) pescando en el Estrecho, teniendo en cuenta las peligrosas corrientes y los cambios bruscos de viento.
El viento fué arreciando y como íbamos tan bien decidimos prolongar la etapa hasta Estepona (60 millas). Pero a media tarde el viento se paró y acabamos a motor.
En Estepona ya no hay mareas, y los pantalanes no son flotantes sino fijos, como ya en todo el Mediterráneo. Cambia la forma de amarrarse: se hace de proa o popa al muelle, y el otro extremo a un "muerto" (se llama así a un bloque de hormigón en el fondo) que se coge con un cabo desde el muelle. A este cabo le llamamos "la madre". ¡Por favor que alguien nos recuerde cuando volvamos al Cantábrico que hay que poner las amarras largas para cuando baje la marea!. Después de un mes en el Mediterráneo y otro en el Canal de Midi igual se nos olvida.
Por cierto, el Instituto Español de Oceanografía de Murcia nos ha escrito confirmando que la medusa es de la que estaban buscando, pidiéndonos más datos. Gracias a Luisg por indicarnos a dónde dirigirnos. Es la primera que se avista tán al oeste y les sirve para estudiar el fenómeno.
Hoy nos proponemos hacer una etapa corta, hasta Fuengirola (30 millas).
martes, 3 de julio de 2012
Chapuzas en Barbate.
Según lo previsto, continúa el viento del Este fuerza 6 en el Estrecho, y nos hemos quedado en Barbate habiendo apovechado el día para algunos arreglitos. Barbate es un pueblo de tamaño pequeño y muy andaluz, y con un calor que nos supera.
Hemos recortado la driza de la mayor, que se estaba desgastando de rozar con la cruceta. Se le quitan unos centímetros del extremo y ya las zonas de roce coinciden con una zona nueva de la driza, y así dura más. Por eso es conveniente comprar siempre los cabos un poco más largos de lo necesario, a la larga te sale más económico que tener que sustituirle entero.
Hemos puesto un refuerzo de tela adhesiva de velería en la zona de la mayor que roza con la cruceta en las empopadas:
Hemos puesto un refuerzo de goma donde apoya la tapa del pozo del motor. Con tantas horas de marcha y la vibración se estaba haciendo una muesca en la fibra de vidrio:
Y hemos puesto un poco de masilla epoxi en la unión del quillote con el casco, porque se había desprendido el aplique anterior (de esto no hay foto porque lo he hecho buceando). Y finalmente hemos engrasado la Torrot Davidson que con tantas horas de mar ya estaba anquilosándose.
Como hoy no había mucho que contar, os voy a enseñar el gafero del barco.
Algunas tripulaciones acaban peleadas por culpa de las gafas. Si se cogen unos a otros las gafas (sobre todo las de cerca, que valen para cualquiera, o las de sol) y se las pierden, ya está el lío montado. En el Corto Maltés todas las gafas se cuelgan en un solo sitio, y allí se encuentras siempre.
Mañana se confirma el role del viento en el Estrecho a W flojo, o sea que seguramente le pasamos mañana. Según la velocidad que hagamos, pararemos en Algeciras o en algún puerto inmediato al Peñón. A lo mejor nos cruzamos con unos amigos de Salvamento Marítimo de Tarifa que van a escoltar a unos que intentan cruzar el Estrecho en bici. Si es así os lo contaremos mañana.
Si pasamos el Estrecho consideraremos superada la primera mitad del viaje, no en millas, pero sí psicológicamente al alcanzar el Mediterráneo.
Hemos recortado la driza de la mayor, que se estaba desgastando de rozar con la cruceta. Se le quitan unos centímetros del extremo y ya las zonas de roce coinciden con una zona nueva de la driza, y así dura más. Por eso es conveniente comprar siempre los cabos un poco más largos de lo necesario, a la larga te sale más económico que tener que sustituirle entero.
Hemos puesto un refuerzo de tela adhesiva de velería en la zona de la mayor que roza con la cruceta en las empopadas:
Hemos puesto un refuerzo de goma donde apoya la tapa del pozo del motor. Con tantas horas de marcha y la vibración se estaba haciendo una muesca en la fibra de vidrio:
Y hemos puesto un poco de masilla epoxi en la unión del quillote con el casco, porque se había desprendido el aplique anterior (de esto no hay foto porque lo he hecho buceando). Y finalmente hemos engrasado la Torrot Davidson que con tantas horas de mar ya estaba anquilosándose.
Como hoy no había mucho que contar, os voy a enseñar el gafero del barco.
Algunas tripulaciones acaban peleadas por culpa de las gafas. Si se cogen unos a otros las gafas (sobre todo las de cerca, que valen para cualquiera, o las de sol) y se las pierden, ya está el lío montado. En el Corto Maltés todas las gafas se cuelgan en un solo sitio, y allí se encuentras siempre.
Mañana se confirma el role del viento en el Estrecho a W flojo, o sea que seguramente le pasamos mañana. Según la velocidad que hagamos, pararemos en Algeciras o en algún puerto inmediato al Peñón. A lo mejor nos cruzamos con unos amigos de Salvamento Marítimo de Tarifa que van a escoltar a unos que intentan cruzar el Estrecho en bici. Si es así os lo contaremos mañana.
Si pasamos el Estrecho consideraremos superada la primera mitad del viaje, no en millas, pero sí psicológicamente al alcanzar el Mediterráneo.
lunes, 2 de julio de 2012
A las puertas de Estrecho.
Ayer domingo planificamos la salida de Chipiona un poco tarde, porque el viento del W seguía levantado mucha ola en el golfo del Guadalquivir, y habían pronosticado una caída del viento alrededor del mediodía. Por cierto, quién me hubiera dicho que iba a poder consultar el pronóstico en Internet a bordo, misterios de la tecnología y mérito de Luis.
Antes de salir aprovechamos el tiempo para el cambio de aceite del motor, que está en rodaje, para lo que usamos el método más cómodo de la jeringa. Se vacía por el mismo tapón de carga y te evitas sacarlo del pozo, siendo todo más limpio.
La salida de Chipiona se hizo pesada porque tuvimos que ceñir más de 2 millas para pasar una boya cardinal W que marca un bajo muy peligroso. Después fué muy placentera, con mayor y espí todo el día y medias de más de 5 nudos. Por el camino empezamos a recibir partes preocupantes que daban vientos del E de fuerza 6 en el Estrecho para el lunes y el martes. Como era evidente que nos tendríamos que quedar hasta el miércoles en algún puerto de refugio, nos pareció más adecuado Barbate que Conil, que es el que habíamos previsto inicialmente. El motivo principal fué que Conil tiene el puerto alejado de la ciudad, mientras que Barbate lo tiene muy cerca y está mejor comunicado, además de más cerca del Estrecho. Por lo tando seguimos hasta Barbate, entrando más tarde de lo habitual para nosotros, hacia las 21.30. Como ya estaba cerrada la oficina, dormimos en el pantalán de la gasolinera, tomando puesto de atraque hoy por la mañana. La tarifa es la misma de los puertos de la Junta, pero ya en temporada alta (12 €). El puerto está igual de vacío que los otros que hemos visto de la Junta de Andalucía, por las razones que ya os hemos comentado otros días. Aquí podéis comprobar que en temporada alta, más de la mitad de los atraques están vacíos:
Hoy se ha confirmado la rasca en el Estrecho, y nosotros hemos aprovechado para ir a conocer Cádiz en autobús llevándonos la bici plegada en el maletero, como si fuera una maleta. Es un buen invento este de la bici. Mañana nos quedaremos en Barbate y aprovecharemos para otros arreglitos, por ejemplo recortar un poco las drizas y escotas. Esto se hace para cambiar los puntos donde más rozan (poleas y pasacabos) y que no se acaben rompiendo. Y si todo va bien y se cumple el pronóstico, intentaremos pasar el Estrecho el miércoles.
Antes de salir aprovechamos el tiempo para el cambio de aceite del motor, que está en rodaje, para lo que usamos el método más cómodo de la jeringa. Se vacía por el mismo tapón de carga y te evitas sacarlo del pozo, siendo todo más limpio.
La salida de Chipiona se hizo pesada porque tuvimos que ceñir más de 2 millas para pasar una boya cardinal W que marca un bajo muy peligroso. Después fué muy placentera, con mayor y espí todo el día y medias de más de 5 nudos. Por el camino empezamos a recibir partes preocupantes que daban vientos del E de fuerza 6 en el Estrecho para el lunes y el martes. Como era evidente que nos tendríamos que quedar hasta el miércoles en algún puerto de refugio, nos pareció más adecuado Barbate que Conil, que es el que habíamos previsto inicialmente. El motivo principal fué que Conil tiene el puerto alejado de la ciudad, mientras que Barbate lo tiene muy cerca y está mejor comunicado, además de más cerca del Estrecho. Por lo tando seguimos hasta Barbate, entrando más tarde de lo habitual para nosotros, hacia las 21.30. Como ya estaba cerrada la oficina, dormimos en el pantalán de la gasolinera, tomando puesto de atraque hoy por la mañana. La tarifa es la misma de los puertos de la Junta, pero ya en temporada alta (12 €). El puerto está igual de vacío que los otros que hemos visto de la Junta de Andalucía, por las razones que ya os hemos comentado otros días. Aquí podéis comprobar que en temporada alta, más de la mitad de los atraques están vacíos:
Hoy se ha confirmado la rasca en el Estrecho, y nosotros hemos aprovechado para ir a conocer Cádiz en autobús llevándonos la bici plegada en el maletero, como si fuera una maleta. Es un buen invento este de la bici. Mañana nos quedaremos en Barbate y aprovecharemos para otros arreglitos, por ejemplo recortar un poco las drizas y escotas. Esto se hace para cambiar los puntos donde más rozan (poleas y pasacabos) y que no se acaben rompiendo. Y si todo va bien y se cumple el pronóstico, intentaremos pasar el Estrecho el miércoles.
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