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domingo, 23 de junio de 2019

Desembarco en Punta Rabiosa.

Hola navegantes.

Ayer fue nuestra tercera navegación Carpe Diem de este verano. Otra vez salió un Nordeste de fuerza 5 y oleaje que no nos permitió ni siquiera intentar desembarcar en la Isla de  Mouro. Nos quedamos dentro de la bahía. Para no salir a mar abierto, y como ayer los cuatro veleros salíamos de Puerto Chico, el primer bordo fue hacia el Oeste y luego tuvimos que remontar contra el viento y la marea hacia el Este:


Es ese conjunto de bordos en zig-zag tan incómodos que los más pequeñitos no entendían, porque estaban deseando llegar a la playa y cada vez que la veían cerca virábamos. Uno de los de mi barco  no paraba de decirme que me estaba confundiendo de rumbo, que a donde íbamos era a la playa.


 Uno de los veleros se distrajo explicando la maniobra de tomar rizos y se varó en  el arenal que llamamos El Páramo. Como el fondo es de arena y además el velero de orza abatible, no hubo ningún problema para salir de la varada.


Decidimos fondear a sotavento de Punta Rabiosa ("El Puntal"), el sitio más resguardado en la bahía cuando sopla duro del Nordeste. Los últimos metros los hicimos a motor  porque estaba petado de barcos y entre ellos es difícil manejarse a vela. A algunos el ruido del motor no les agrada.



Nos fondeamos de dos en dos. Gracias al Taranus, que también es de orza abatible, pudimos desembarcar a los grumetillos en la playa, donde se bañaron todos porque hacía calor. Dos de los grumetillos más mayores decidieron volver al barco nadando a pesar de la corriente de marea, que tiraba hacia dentro (estaba subiendo). Les costó pero llegaron, con la pequeña ayuda de una boya y un cabo cuando estaban a punto de llegar.

La vuelta a los barcos fue una pequeña odisea, pasando los grumetillos desde el Taranus cada uno a su barco.


Después de merendar tocó levantar el fondeo, en lo que practicaron los grumetillos. Es una de las ventajas para ellos de los veleros pequeños, que los esfuerzos y las maniobras están más dimensionados a sus fuerzas. Ayer la marea ya no tiraba tanto cuando levantamos el fondeo, y en todos los barcos consiguieron levantar el ancla ellos solos hasta la roldana.



Volvimos a Puerto Chico tranquilamente, ya con poco viento y además por la aleta, un bordo cómodo y relajado. En la merienda algunos descubrieron un nuevo "lujo" culinario, ¡los picatostes!. Los llamaban los "picatazos" y dijeron que sabían como a pan pero más duro.


Y aquí está la dibucarta de ayer. El primero que la traduzca aquí debajo, en "comentarios", se gana el dibujo original y un punto (con 10 puntos podéis traer a navegar a un amigo). ¡Animo que es fácil!.


2 comentarios:

  1. HOLA GRUMETILLOS. OTRA VEZ EL NORDESTE NOS IMPIDIÓ AYER IR A LA ISLA DE MOURO. ASÍ ES LA NAVEGACIÓN:CUANDO YA TIENES HECHOS TUS PLANES, VIENE LA METEOROLOGÍA A FASTIDIARLOS, POCAS VECES A MEJORARLOS. PUEDE QUE SEA BUENO, ALGUIEN DIJO QUE EL MAR ES LA ÚNICA COSA EN LA NATURALEZA CAPAZ DE HACERNOS SENTIR, SIN HUMILLARNOS, NUESTRA PROPIA PEQUEÑEZ. ESO NOS HACE HUMILDES Y NOS GUARDAMOS LAS GANAS PARA OTRO DÍA. EN PUNTA RABIOSA TAMBIÉN NOS DIVERTIMOS. UN BESO:LUNA.

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  2. Muy bien, Luna, la acertaste a la primera. Te la ganaste y ya tenéis 3 puntos.

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