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martes, 5 de junio de 2012

...y cuando llueve se rompe el espejismo.

Así es, menos mal que nos decidimos a navegar ayer porque hoy no ha parado de orballar. Aunque también así Galicia tiene su encanto:


Esta semana estamos amarrados en los pantalanes del Club Náutico de Vigo. Un pantalán moderno y amplio, en el que por 19 € al día (las 4 personas) tenemos derecho a utilizar todas las instalaciones del club, que incluyen piscina, gimnasio y sauna además de las duchas.


Vamos a aprovechar esta parada para sustituir una de las baterías del barco, que es muy vieja y se descarga enseguida. Es la que cargamos con el alternador del motor y la que debería sostener el timón automático los días que está nublado o naveguemos de noche, y por lo tanto el panel solar no cargue la otra. Ya la tenemos encargada y esperamos instalarla el jueves.

El primer día que haga bueno vamos a ir a visitar la Isla de San Simón, al fondo de la ría de Vigo. Allí hubo una antigua cárcel y luego un hospital antituberculoso. Hay que pasar por debajo del puente de la autovía, pero nos han asegurado que los veleros caben por debajo.

Y se nos oilvidó comentraros que el primer día en Vigo se celebraba el ascenso a primera del Celta. En este viaje hemos vivido el ascenso del Depor y del Celta, ¿les traeremos suerte?.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues pobre Ana, que cada vez que va a visitarte en una travesía, le cae una chupa de agua que no veas, como el año pasado en Hondarribia. La próxima vez te va a mandar a la porra :) :) :).


Y sigo con los dientes cada vez más largos. Besos y abrazos.

Jorge

Anónimo dijo...

Hola navegantes y consortes; Galicia siempre es especial, lo mismo cuando se oculta norteña y discreta bajo la espesa capa del orballo como cuando se muestra brillante y tropical bajo la luz atlántica, en vuestro caso espero que disfruteis más de lo segundo que de lo primero pero a los que la conocemos bien nos gusta de todas formas, 36 años fuera y todavia tengo morriña....
un abrazo para todos. ALBERTO