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viernes, 31 de julio de 2015

Tristes despedidas.

Hola navegantes.

Hoy tengo poco que contar porque Ana y yo estamos de despedida después de un mes maravilloso navegando por el golfo de Morbihan y los 4 ríos que hemos descubierto. Hemos dedicado el día a recorrer tranquilamente los sitios de Nantes que más nos han gustado y algunos que nos quedaban sin ver, todo ello sin prisa y sin programa.

Al salir hice una foto del pantalán para que veáis que si no lo usan los barcos terminan usándolo las gaviotas. Hoy estábamos de nuevo solos en un pantalán en el que cabrían unos 15 barcos, y eso en plena temporada de verano y en una ciudad de las más interesantes de Francia. Y por si fuera poco en una plaza que sólo cuesta 18 euros por noche (si en el barco van varias personas podéis hacer la comparación con un hotel) y eso cuando el encargado se acuerda de venir a cobrar, que no es todos los días. Esta claro que la vela ya no es lo que era.

Volvimos al Jardín de las Plantas, donde nos dimos cuenta que los huevos de cáscara arrugada nos están produciendo algún efecto raro, como podéis apreciar en la segunda foto. También nos llamó la atención que hay unos bancos inclinados especialmente para hacer la siesta, y que dejen a los niños bañarse en las fuentes. En España haría falta un socorrista y algo más.

Uno de los puentes que une Nantes con la isla que hay en mitad del río está dedicado al navegante Eric Tabarly, del que os hablé otro día y que nació en Nantes. Con él ha tenido más cuidado su tierra natal que con Moitessier.

Mañana se incorpora José Eduardo y el domingo intentaremos el descenso del río para volver al mar e iniciar el viaje de regreso.

Hasta mañana navegantes.

Muchas cosas curiosas en Nantes.

Hola navegantes.

Hoy hemos pasado el día en Nantes conociéndolo a fondo. Las 2 primeras fotos son de su castillo. Las siguientes de la catedral. La cabeza con dos caras es de la tumba del rey Francisco II y representa a la Prudencia. Por un lado es una mujer joven y por otro un anciano. Representa que cualquier pensamiento debe tener en cuenta los consejos de la sabiduría del anciano.

Las siguientes son curiosidades que hemos ido recopilando: una tienda de ropa interior que la expone como las velas de una fila de barquitos, o una imagen del dios Eolo en una fachada, el dios de los vientos, y que como no podía ser de otra manera, le representan soplando con todas sus fuerzas. A ver si para volver a casa nos sopla bien fuerte hacia el Sur.

Los recorridos turísticos están marcados con una raya en el suelo para que los sigas sin perderte. Lo malo es que el recorrido de la raya a veces no es tan sencillo de seguir. En esta ocasión nos llevó a la isla que hay en mitad del río, que antes era mayoritariamente de astilleros e industrias y ahora se esta recuperando para el ocio y las manifestaciones artísticas. Allí si que se ven rarezas. Desde una bola del mundo colgada de una grúa, un elefante mecánico, carruseles con monstruos marinos o la gallina de los huevos de oro en persona.

Otra curiosidad es el sistema que usan los bretones para medir la altura de los edificios, y eso justo al lado de la escuela de arquitectura. Nada de láser o ultrasonidos: un metro puro y duro.

Y para terminar con algo serio, justo aquí al lado del pantalán Belém hay un memorial contra la esclavitud, donde recuerdan la vergüenza de haber participado Francia, y en concreto Nantes, en esa práctica. En concreto han censado más de 1.800 expediciones de barcos negreros que partieron o llegaron a Nantes con más de 550.000 esclavos. En el suelo está el nombre de todos esos barcos vergonzosos con la fecha de su tránsito, y ocupan el suelo de una alameda entera.

Y hoy nos despedimos con otra imagen de nuestro barquito tan lejos de casa, en el río Loire, ya deseando que llegue el momento de iniciar el viaje de vuelta.

Hasta mañana, navegantes

jueves, 30 de julio de 2015

A conocer Argens.

Hola navegantes.

Ayer nos fuimos en tren a conocer Argens, una ciudad medieval cercana a Nantes. Llevamos las bicis en el tren y comprobamos que aquí son más tolerantes, porque nos las admiten sin la bolsa, aunque teóricamente deberíamos llevarlas en ella.

La ciudad nos encantó y os pongo algunas fotos. También hemos visitado el parque botánico de Nantes, un parque muy original en su decoración y la forma de cuidar y recortar los setos dándoles diversas formas. También tienen un recinto con animales donde los niños pueden entrar libremente a jugar con ellos. La mayoría son cabras, pero hemos creído conocer a la gallina que pone los huevos arrugados.

Y a la vuelta nos encontramos que estábamos solos en el pantalán. Nos parece sorprendente que a finales de julio, pleno verano, no haya más barcos de paso por estos parajes.

Por la noche hace ya un frío de invierno. Yo me acuesto con toda la ropa térmica, pasamontañas, bluf, calcetines de montaña, y una manta encima del saco, y aún así me despierto de frío. Hoy hacía dentro de la cabina 14-15 grados.

Y por la mañana hemos ayudado a desarbolar a otro velero, un Sangría, que va a entrar en los canales para llegar a Saint Malo. El capitán va solo y la maniobra de desarbolar requiere muchas manos. Aquí mismo en el pantalán Belém tiene una grúa eléctrica para desarbolar.

Hasta mañana navegantes.

miércoles, 29 de julio de 2015

Por fin remontamos el Loire.

Hola navegantes.

Pues sí, después de 3 días inmovilizados por el mal tiempo de una depresión, ayer pudimos remontar el Loire, y vaya si mereció la pena esperar!. Salimos de Pornichet a las 7 porque queríamos estar a las 9, que era la bajamar, en el estuario del río y remontarle con la marea.

El primer tramo, entre Pornichet y el río, en bajamar es una yincana entre escollos, bajos, balizas, naufragios etc. Uno tiene que ir atento a la cartografía y dar las indicaciones precisas al que va al timón, además de haber marcado cuidadosamente el día anterior los puntos de GPS por donde quieres pasar. Por si fuera poco uno de los escollos tiene forma de submarino, el de la primera foto, y nos tuvo mosqueados todo el recorrido. Además podéis ver que aquí también tiene una isla Horadada y una boya 14, aunque no tan bonitas como las nuestras.

Nos habían advertido que el principal problema del río era el tráfico de mercantes, pero sólo nos cruzamos con uno y ya estamos acostumbrados a pasarles de cerca en Santander, o sea que eso no nos afectó. Hicimos la primera mitad de la travesía, que en total fueron casi 40 millas, a vela. La segunda mitad decayó el viento y nos ayudamos un poco con el motor. Como llevábamos la corriente a favor no bajamos de 7 nudos, y a veces más de 9. La primera mitad del río es muy fea, llena de astilleros, grúas, mercantes amarrados, etc. Hay gente que se pone a pescar en los pilares del puente de la autopista. Pero la segunda mitad, ¡Ay, la segunda mitad!. Allí el río es pura naturaleza, rodeado de prados, pueblecitos pintorescos, y algunas cosas sorprendentes, como una casa construida encima de una chimenea, un barco de vela que se quedó en el muro de una esclusa de las que comunican el río con el canal del Loira, o una casa que ha quedado dentro del río y en la que aún debe vivir alguien, porque tiene luz en las ventanas del piso de arriba.

A primera hora de la tarde, y bajo una lluvia incesante, llegamos a Nantes. Nos hemos quedado en un pantalán como el Pantalán de Honor de Burdeos, aunque aquí se llama Pantalán Belem, en pleno centro de la ciudad. No sólo tiene los aseos en el mismo pantalán y de lujo, sino que tiene hasta des fibrilador!.

Estos días vamos a dedicarlos a conocer Nantes y sus alrededores, y el día 1 se incorpora José Eduardo s la tripulación para el regreso a Santander.

lunes, 27 de julio de 2015

El mal pronóstico suele acertar.

En efecto, acertó y seguimos apalancados en Pornichet sin poder salir de puerto por el mal tiempo. Viento del W de fuerza 5 con rachas de 6 que en alta mar nos arriesgaríamos a afrontar si no fuera de cara, pero que aquí, con la entrada del Loire rodeada de bajos fondos, escollos, rocas y varios naufragios, y teniendo que entrar precisamente en bajamar, nos ha parecido imprudente. Para mañana mejora todo y esperamos poder remontar el río entero en una sola marea.

Por suerte aquí lo tienen previsto todo y tienen un folleto titulado "qué hacer en Pornichet?". Lo malo es que si no te gusta el casino y no hace un día de playa, lo demás lo agotas enseguida.

Hemos ido a hacer un recorrido ciclable por los alrededores, viendo muchísimas casas originales, porque a finales del siglo pasado la gente pudiente competía en originalidad contratando arquitectos famosos. La más sorprendentes una que tenía en el jardín un auténtico búnker de hormigón de la guerra mundial. Es una casa al borde de la playa. Como eso no se transporta, suponemos que compró el terreno con el búnker dentro y en vez de deshacerse de él lo conservó como detalle original. Me encantaría ver al dueño y preguntarle.

También os pongo unas fotos del mismo muelle de varar que os enseñé ayer pero en pleamar. Así parece otra cosa.

Y para terminar una imagen de Eric Tabarly en la cristalera de un bar. Es otro de los mitos franceses de la vela. Nació aquí al lado, en Nantes. Un gran regatista con muchos récords en regatas trasatlánticas y algunos inventos técnicos que revolucionaron el mundo de la vela. Creo que fue él quien inventó el "calcetín" del espí y el lastre de agua, y quien desarrolló el concepto del trimarán como el barco más veloz posible. Pero como procedía del mundo militar (y perdonadme la generalización, que como siempre tiene sus excepciones) tenía un fondo chulesco que le hacía decir que el chaleco salvavidas y el arnés eran cosas de señoritas. Murió ahogado cuando se cayó de su barco en el mar de Irlanda en un temporal. La tripulación no consiguió rescatarle. Estaba haciendo una maniobra subido a caballo en la botavara, en medio de un temporal de fuerza 8......... sin chaleco.

Por la tarde hemos visto el curioso cartel de la última foto. Resulta que Pornichet está hermanado con San Vicente de la Barquera, en Cantabria. ¿Tendrá que ver con la regata Pornichet-San Vicente?

Hasta mañana navegantes.