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jueves, 19 de febrero de 2026

Dibucarta del Canal Lateral del río Garona.

Hola navegantes.

En Burdeos embocamos Ana y yo el llamado Canal Lateral del Garona, que es la parte norte del Canal de Midi, que nos llevaría al Mediterráneo.

 Ya en las primeras esclusas tuvimos el dejà vu de los canales de Bretaña en la navegación a Londres, y estuvimos luchando con las algas. Empezamos a maldecir de nuestra idea de ir al Mediterráneo. Pero finalmente ocurrió el milagro y nos cruzamos con dos “cortacésped” (son las máquinas que limpian de algas los canales) trabajando en dirección contraria a nosotros. Eso significaba que en adelante los canales estarían limpios, y así fue.

Pero además de las algas estábamos padeciendo una ola de calor tremenda, más propia del desierto del Gobi que de Francia. Como no lo esperábamos habíamos tumbado el palo muy pegado a la cubierta y no podíamos poner el toldo. Sin sombra posible, muchos días estuvimos 8 o 10 horas bajo la canícula, con temperaturas de hasta 43 ºC en el exterior y de hasta 39,8 en el interior del velero. Una tortura porque era como navegar con fiebre alta.

 Este es la dibucarta de aquellas etapas (clic encima para verla mejor):

 

Al primero que la transcriba en los comentarios le regalaré el original.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 18 de febrero de 2026

No se cortan un pelo: el barco-avión.

Hola navegantes. 

 Ya os he comentado mi oposición a los barcos superrápidos que "navegan" sobre foils y que en realidad van por el aire manteniendo el contacto con el agua sólo a través de la delgada lámina del foil. En realidad son como aviones volando bajo, a 30 o 40 nudos, entre los otros barcos que vamos a 3 ó 5 nudos. Nos someten a riegos innecesarios porque sería como dejar circular a un Fórmula 1 por una carretera nacional, diez veces más deprisa que los demás vehículos (a 1.000 km/h en vez de a 100)  sin separación de los demás, y por si fuera poco con una lámina cortante sobresaliendo de la carrocería. Ya ha habido accidentes humanos mortales por colisión, y por supuesto matan a muchos animales marinos que están durmiendo en la superficie, como cetáceos o tortugas, porque corren a esa velocidad sin hacer ruido, ya que el casco va fuera del agua. Algunas veces los tripulantes no son marineros sino pilotos de la aeronáutica.

Pues en el última prototipo no se han cortado un pelo y lo llaman directamente "barco-avión". 

 

 Lo han bautizado "Askell", que significa "ala de pájaro" en bretón, y pretenden superar los 66 nudos (más de 120 km/h) para batir el récord del mundo de velocidad de un "velero", que ostenta el australiano Paul Larsen con 65,45 nudos. Una locura. En  mi opinión estos engendros deberían exhibirse en exposiciones balísticas y circuitos marítimos cerrados, pero nunca dejarlos navegar por las aguas libres entre los demás veleros. Yo me he cruzado con alguno entrenando, y realmente da miedo verlos salir del horizonte y llegar a tu altura en pocos minutos sin que te dé tiempo a reaccionar. Estás absolutamente indefenso, dependiendo el accidente de una distracción o fallo técnico de su piloto, porque a esa velocidad cualquier maniobra tuya no consigue esquivarlos. A ver si se impone la razón y la prudencia.

 Con cuidado, navegantes.

martes, 17 de febrero de 2026

Dedicatoria a tres niños.

Dedicatoria a los niños Lucas, Daniel y Matías; de parte de su abuelo:




 

viernes, 13 de febrero de 2026

Ejemplo de dedicatoria.

Es para el capitán del velero Puma 23 "ALDABRA":



miércoles, 11 de febrero de 2026

Día Internacional contra el cáncer infantil 2026.

Hola navegantes.

El Día Internacional contra el cáncer infantil, que se celebra desde 2001 todos los 15 de febrero, pretende concienciar sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan estos niños y sus familias, y sobre la necesidad de que en cualquier lugar del mundo tengan acceso a un diagnóstico y tratamiento. Todo niño con cáncer merece la mejor atención médica y psicológica, independientemente de su país de origen, raza, estatus económico o clase social. Además, se apoya en la premisa de que la muerte de niños con cáncer es evitable con un diagnóstico temprano y con los tratamientos apropiados.

Cada año unos 300.000 niños son diagnosticados de cáncer, y en Cantabria son unos 10 al año. Con una atención de calidad más del 80%  pueden sobrevivir, llevando luego una vida plena y saludable. Nosotros en Cantabria desarrollamos durante 17 años (entre 2003 y 2019) una actividad de vela con niños con cáncer en la que médicos, enfermeras y capitanes voluntarios les enseñábamos a navegar a vela. El principal objetivo era ayudarles a distraerse de su problema con una actividad en plena naturaleza, y contribuir a su recuperación psicosocial. En aquellos años participaron en Cantabria 118 niños, 58 barcos, 68 médicos y enfermeras, y se realizaron 261 navegaciones, pero como la actividad luego se extendió a otras Comunidades Autónomas fueron muchísimos más. 

Uno de los libros que surgió de aquella experiencia es "Dibucartas al grumetillo". Es un libro para niños en el que uno de nuestros grumetillos, que tuvo una leucemia con ocho años, intenta explicar lo que es la enfermedad. Se la imagina como una guerra entre los buenos y los malos dentro de su cuerpo, y está ilustrado con las dibucartas que le escribía yo durante sus ingresos y que él leía cuando por la noche la muerte bailaba alrededor de su cama, en el hospital. La dibucarta es un texto en que las letras y las frases se retuercen para formar un dibujo. Por suerte aquel niño calvo se curó con el trasplante, ahora puede presumir de un pelo rubio rebelde al peine y viene abriendo fuego en su profesión.


 Todo lo recaudado con el libro se dedica a la lucha contra en cáncer infantil.  Si  vosotros queréis luchar también contra esta maldición de los tiempos modernos, durante esta semana a los que me pidáis uno de mis libros os regalaré el del grumetillo, como siempre dedicados con una dibucarta. Además de recibir el detalle estaréis contribuyendo con los 10 euros que cuesta el libro a la lucha contra el cáncer (la donación la hacemos la editorial, Javier y yo). Podéis pedírmelos en el correo alvarogaledo@gmail.com

 Con cuidado, navegantes.

martes, 3 de febrero de 2026

Nuestra navegación por Francia en la revista Skipper.

Hola navegantes. 

 La revista náutica Skipper ha publicado en su número 519, de febrero de 2026, un reportaje de ocho páginas sobre nuestra navegación el verano pasado por las islas y mares interiores del Mediterráneo francés (en las páginas 82 a 89). Podéis hacer clic encima de cada página para leerlas mejor.









Como yo no soy de los que ve un ciclón donde hay 25 nudos nuestras batallitas pueden parecer un poco sosas, pero son reales y se pueden hacer con cualquier velero (el nuestro es un 23 pies). No hace falta uno de esos que cuestan una millonada y llevan la electrónica de un Boeing.  Espero que os entretenga y os motive.

Con cuidado, navegantes.

domingo, 18 de enero de 2026

Hasta dónde puede llegar la presunción.

Hola navegantes. 

 Cuando la náutica deja de ser un deporte o un medio de conocer el mundo, para convertirse en un portal de ostentación para los de monedero abultado, se acaba cayendo en situaciones ridículas.

En el viaje a la Isla de Elba vimos en Portoferraio  un yate que usaba motos en vez de bicis para los desplazamientos, y al subirlas a bordo le ponían fundas a las ruedas para que no mancharan la cubierta:

 

  La mesita con sillas de teca que veis junto a la pasarela en la primera foto es para que los invitados se descalcen antes de subir a bordo y tampoco manchen con las suelas. Algunos propietarios les ofrecen Crocs de distintas tallas, otros les hacen ponerse sobre los zapatos unas calzas como las de los quirófanos.

En muchas marinas del Mediterráneo vimos superyates con un helicóptero en la cubierta, que utilizan para llevar a sus pasajeros a tierra en vez de en la zodiac, porque los yates son tan grandes que no caben en las marinas y se tienen  que quedar fondeados fuera. También para recoger a sus invitados en el aeropuerto y llevarlos directamente al barco. Pues una vez vimos uno que llevaba dos helicópteros, uno en la proa y otro en la popa.

En la vuelta a Italia vimos un barcarrón que no sólo presumía de helicóptero, sino que había montado una feria de iluminación que incluía hasta focos láser dirigidos al cielo por la noche, no vaya a ser que pasara desapercibido después de haber pagado por él una millonada.

 En la foto le veis fondeado en el exterior en un día tranquilo, porque con ese tamaño no cabía en el puerto. Pero tened en cuenta que cuando hay temporal tampoco cabe, y se tiene que quedar fondeado igualmente, con todos los invitados mareándose entre las olas.

 En la vuela a Francia vimos el "velero" de otro con muchos ceros en el talonario. Los barcos de esos tipos siempre habían sido de motor, pero empiezan a ser de vela como un esnobismo más del propietario. Porque cualquier parecido de la navegación en esos palacios flotantes con la noción que tenemos de la vela es pura superchería. Barcos que pagan más de 1.000 euros por noche en las puertos de tránsito, que necesitan varios marineros contratados y se permiten todas las excentricidades, como el catamarán que os comento que llevaba, como vehículo auxiliar para desplazarse, un quad anfibio:

 Pues para completar el panorama, os enseño hoy el de otro que lleva a bordo no un coche utilitario, sino un  deportivo de alta gama para presumir en las escalas:

 

Situaciones ridículas de los que quieren ocupar la prensa de papel couché y ya no saben qué más inventar para conseguirlo. En el fondo dan pena.

Con cuidado, navegantes.

miércoles, 14 de enero de 2026

Dibucarta del Canal de Midi.

Hola navegantes. 

Continúo con las dibucartas que resumen nuestra navegación del verano pasado a las islas y mares interiores del Mediterráneo francés. 

Los canales que unen el Golfo de Vizcaya con el Mediterráneo se dividen en dos partes: de Toulouse hacia el Norte lo llaman el Canal Lateral del Garona, y hacia el Sur el Canal de Midi, aunque popularmente se conoce como Canal de Midi a todo el trayecto.

 Pues el Canal de Midi no mejoró nada nuestra situación. Seguíamos con la ola de calor insoportable. Por ejemplo al salir de Carcassonne nos pasamos diez horas bajo la canícula, porque esos kilómetros de canal no tenían árboles, y por momentos notabas hasta que te mareabas o no te concentrabas en lo que tenías que hacer, con el riesgo de tener un accidente dentro de la esclusa. El teléfono se me paraba por recalentamiento aunque lo llevara a la sombra dentro de la camareta, y me quedaba sin cartografía (en los canales no es muy importante, pero es que luego se repitió en el mar). El calor era insoportable y no había la más mínima sombra donde refugiarse, navegábamos debajo del paraguas, nos remojábamos con el cubo cada media hora o menos para sentir un poco el fresco, y conseguir que nos congelasen los frigolines era nuestra principal tarea al parar por la tarde.

 En aquellas aguas palúdicas siempre teníamos que llevar a mano la pomada de las picaduras, por los mosquitos y los tábanos. Y el ruido del fueraborda, que otras veces era lo más incómodo, ahora estaba tapado por el de las chicharras, que nos acompañaba desde que nos despertábamos por la mañana hasta que nos acostábamos por la noche. Por ejemplo en Carcassonne hacia las 22 h. estaba escribiendo el blog y casi no podía hablar con Ana por el rechinar de las chicharras. Son los insectos más ruidosos del mundo, su sonido puede alcanzar los 120 decibelios, y eso a muchas personas les produce hasta dolor de oídos.

 

Haced clic encima de la imagen anterior para verla mejor. Como siempre, al primero que la transcriba en los comentarios le regalaré el dibujo original.


Con cuidado, navegantes.

 

 



sábado, 3 de enero de 2026

Arco iris de luna en Santander.

Hola navegantes. 

 El año nuevo empezó en Santander con un fenómeno curioso. El día 1 de enero pudimos observar un arco iris de luna. Es como el del sol, por la refracción de la luz, en este caso lunar, al atravesar una lluvia o una neblina nocturna. Es relativamente más tenue que el del sol, debido a la escasa cantidad de luz que llega desde la Luna, pero a cambio, debido a la mayor proximidad a la Tierra, suele verse la circunferencia completa, no como los arcoíris del sol que los vemos cortados por el horizonte.

 

No es tan llamativo como los del sol por la menor intensidad de los colores, pero tiene la originalidad de ver la circunferencia completa y en el hecho de verlo por la noche. Algo vivo y más bonito para la Navidad que gastar el papel de aluminio de la cocina para el rio artificial del Nacimiento, las gafas postizas y las barbas de coña. Yo es la primera vez que lo veo tan de libro, y nuestro grumetillo lo vio en vivo y no creo que se le olvide en la vida. Pero claro, depende de la suerte, que no es predecible.

 Las mejores condiciones para que se produzca un arco iris lunar son con el cielo despejado, la Luna llena, justo después del crepúsculo y la abundante humedad ambiental (llovizna o chirimiri, salpicaduras de las cataratas, etc). El de Santander fue por el alto grado de humedad esa noche.

Es difícil distinguir los colores en un arcoíris lunar por su debilidad, y es frecuente que se vean mejor en las fotos que con el ojo. 

Aunque no soy supersticioso, espero que nos traiga suerte en este año.

Con cuidado, navegantes.