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viernes, 2 de febrero de 2018

Vuelta a Francia: las trampas de su costa. 3) las aceleraciones del viento en cabos y estrechos.


Igual que el agua, cuando el viento es forzado a pasar por un estrechamiento entre acantilados se acelera. El ejemplo típico es las Bocas de Bonifacio, entre Córcega y Cerdeña. Pasa lo mismo cuando el viento en su recorrido se encuentra un cabo, al que debe contornear dando un rodeo sin que las partículas de aire se aparten del resto de la masa, que se comporta como un todo. Se produce entonces un incremento de la fuerza del viento en las proximidades del promontorio, en un área semicircular con forma de abanico centrada por la punta del mismo. El incremento puede llegar a ser de dos escalones en la escala Beaufort.

En los estrechos la máxima aceleración del viento suele ser en el centro, mientras que en los cabos se produce una ligera aceleración muy cerca de la costa, y una aceleración más fuerte por fuera de la anterior. A algunas millas del cabo deja de notarse. Si además el cabo es alto y montañoso, a sotavento puede añadirse un viento catabático al acelerarse el aire por el descenso de la cara de sotavento de la montaña.




Los errores a evitar:

  •  Pasar muy cerca de un cabo con viento fuerte, sobre todo si es de cara,  sin haber tomado rizos antes de abordarlo. Podemos encontrarnos en dificultades para tomar los rizos cuando estamos ya dentro de la coctelera.
  •  No tomar en consideración el paso de un cabo en la planificación de la ruta. Un cabo pasado de ceñida añade varias horas a la planificación de la jornada, y eso en el Canal de la Mancha puede significar que se invierte la corriente de marea y no llegas a destino.
  • Pensar que el reforzamiento del viento terminará al franquear el cabo. Como se ve en la figura anterior, el reforzamiento es un semicírculo que continúa tras franquear el cabo, y si se añade el viento catabático tras un relieve montañoso, puede ser más acusado incluso a sotavento del cabo.
El principal cabo que tendremos que superar, el punto más rojo candente de esta navegación, será el Cabo de La Hague. Es como un cuerno que sale de Francia y se introduce casi hasta el centro del Canal de la Mancha, acelerando los vientos, tanto del Este como del Oeste, en dos grados (si entras con fuerza 5, en su entorno habrá fuerza 7):



Además si os acordáis allí está también la Raz Blanchard, la corriente de marea más poderosa del viaje, que como ya os dije puede alcanzar 10 nudos. Por suerte hay una ruta alternativa, aunque dando un gran rodeo, y si las condiciones son malas podemos pasar por fuera de la isla de Alderney. En resumen, un paso podrido donde parece que han querido juntar un túnel de viento con un canal de experiencias hidrodinámicas para poner a prueba nuestros conocimientos. Nosotros lo llevaremos marcado con boli rojo desde la salida de Santander.

Pasaremos por otros cabos en esta navegación, pero ninguno tan amenazante como este coloso.

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