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miércoles, 28 de junio de 2017

De tanto regarlas crecieron las bicis.

Hola navegantes.

Como estaba previsto, hoy nos hemos visto recluidos en la ría de Muros. Por cierto, igual que barcos mucho mayores. Un Oceanis 33 que ayer nos dijo que pensaba seguir su ruta hoy, allí estaba esperando humildemente como nosotros.

Entre un chubasco y otro nos hemos venido al puerto de Portosin, en la orilla de enfrente de la ría. 5 millas en poco más de una hora, sólo con el Génova. Al cruzar la entrada de la ría nos dimos cuenta de lo que había fuera, y la tripulación, por la aplastante mayoría de dos a cero, convino en que la decisión de quedarse dentro de la ría había sido la acertada.

El club náutico de Portosin nos ha encantado. Entre sus metopas tienen una del Club Marítimo de Santander, lo que me ha traído recuerdos de la tierruca.

Después de comer hemos hecho una excursión en bici a Noia, el pueblo vecino. Unos 16 km que hemos hecho muy a gusto porque como veréis en la foto, las bicis han crecido. Es un pueblo donde antes había un muelle accesible pero que la colmatación de arena de la ría ha hecho ya inaccesible. Es lo que todos tememos que acabe pasando en Santander. Durante años se mantuvo un canal dragado, una recta de una milla de longitud, que ya no sirve para nada porque hasta ese canal se seca en bajamar. Una pena, ha quedado como una reliquia arqueológica que dentro de unos años no se sabrá ni para qué sirvió.

Mañana tenemos previsto seguir explorando los rincones de esta ría, y el viernes ir en autobús a Vigo para el cambio de tripulación, ya que no fue posible llegar por mar.

Hasta mañana navegantes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Acabo de terminar de leer tu libro sobre la vuelta a España y he disfrutado enormemente. Gracias por compartir todas estas experiencias nauticas.


Mercedes de Onis
Navegante