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jueves, 28 de abril de 2016

Islas flotantes de piedra pómez, y el peligro de navegar sobre un volcán.

A raiz del comentario de "tyler" en la entrada "Lo malo de la electrónica", me he acordado del caso de un navegante que se encontró con una isla flotante de piedra pómez y consiguió fotografiarla. Tyler nos cuenta el caso de la "Sandy island", entre Australia y Nueva Caledonia, que después de estar cartografiada durante siglos se descubrió que no existía.

Cuando erupciona un volcán submarino suelta miles de toneladas de piedra pómez, que como sabéis, flota. Esta piedra pómez forma islas flotantes que pueden alcanzar varios kilómetros de diámetro, y desplazarse miles de  millas por el océano (como los icebergs) antes de dispersarse, y su visión puede confundirse con una isla baja y arenosa. Y si no fijaos en ésta:







Si no se hubiera atrevido a navegar sobre ella y "atravesarla" abriéndola con la estela como se abre un banco de hielos, y hubiera tomado sólo las fotos desde lejos, habría jurado que allí había una isla arenosa. En este caso, además, asistió al nacimiento de la isla volcánica por la lava emergida.

Pero si alguna vez navegando veis un volcán, lo mejor es alejarse cuanto antes. De hecho la navegación sobre los volcanes está prohibida. En los conocidos hay una zona de exclusión permanente, y cuando erupciona uno nuevo enseguida se establece la zona de exclusión, que abarca varios kilómetros alrededor del cráter. ¿Por qué?.

No es por el peligro de la lava, las explosiones o las piedras, sino porque el barco se puede hundir. Un barco flota por el principio de Arquímedes, que dice que «Un cuerpo sumergido en un fluido recibe un empuje hacia arriba igual al peso del volumen del fluido que desaloja». Esta fuerza recibe el nombre de empuje hidrostático o de Arquímedes, y se formula así:

E = d x V x g
Donde "E" es el empuje hacia arriba (lo que le hace flotar), "d"  es la densidad del fluido, "V" el volumen desplazado, y "g" la aceleración de la gravedad.  Por tanto el empuje depende de la densidad del fluido. El agua sobre un volcán tiene burbujas y gases en suspensión y por lo tanto su densidad es mucho menor, lo que equivale a decir que su empuje hacia arriba sobre el barco es mucho menor y por lo tanto le sujeta menos: flota menos y puede llegar a ser engullido por el mar, como si de repente se hubiera inundado.

O sea que cuidadito si veis un volcán. Si os acordáis, cuando erupcionó el de la Isla del Hierro enseguida se prohibió navegar en la zona.

miércoles, 27 de abril de 2016

Entrevista sobre Carpe Diem.

Con motivo de la donación de la parte solidaria de los libros a la asociación Dosis de Sonrisas (de la que os conté algo en la entrada del 6 de abril) y que hicimos efectiva públicamente el pasado lunes 25 de abril, me entrevistaron en Onda Cantabria y aquí os pongo la grabación:

http://www.podsnack.com/F5DD6CC7C6F/av7kaphh

Y aquí la noticia de prensa:

http://www.scsalud.es/web/scs/detalle/-/journal_content/56_INSTANCE_DETALLE/16413/3717008

Espero que en algún sitio de España vayan surgiendo iniciativas parecidas. De momento lo van a intentar este verano en Getxo y con el Hospital de Cruces, como ya os dije. ¡Suerte compañeros!.

martes, 26 de abril de 2016

Presentación de "La vuelta a España del Corto Maltés" en Blanes, Girona.


Aprovechando que la salida de la travesía a Elba la haré desde Llançá, me han invitado a contar nuestra vuelta a España en el Corto Maltés en el Club de Vela Blanes. Será el sábado 7 de mayo a las 12 horas. Además contaré un poco de nuestra actividad de vela solidaria con los niños de oncología "Carpe Diem". Estáis invitados.




lunes, 25 de abril de 2016

También la funda del móvil...

Claro, las modernas fundas del móvil que cierran con imán por supuesto también desvían el compás:

En reposo:


Al acercarla por el Este la desviación es de 90º hacia el Este:


Y al acercarla por el Oeste, de unos 120º hacia el Oeste:


La desviación empieza a notarse cuando el móvil está a un palmo de la brújula, la distancia suficiente para desviar un compás de marcaciones si lo usas con el móvil colgado al cuello o en el bolsillo alto del anorak, o un compás de bitácora si llevas el timón de pie frente a él con el móvil al cuello o en ese bolsillo. A esa distancia la desviación es pequeña, unos 5º, y puede pasar desapercibida originando errores de navegación.

En conclusión, al navegar cuidado con todos los imancitos que la vida moderna nos hace llevar encima.

domingo, 24 de abril de 2016

Lo malo de la electrónica...

... es fiarse al 100% de ella. En efecto, los modernos GPS te dan la posición sobre el planeta con una precisión de 1 a 3 metros. Parece perfecto. Y lo sería si la cartografía sobre la que tú marcas esa posición tuviera la misma precisión, lo que no es el caso. La mayoría de las islas y costas de la Tierra se cartografiaron en el siglo XIX, y se hizo mediante sextantes y otros instrumentos que no tenían la precisión del GPS. Posteriormente con el GPS se han visto los errores, que aún subsisten en muchas cartas náuticas. En el Pacífico y el Indico hay islas que están "descolocadas" en las cartas algunas millas respecto a su posición real con el GPS, pero pensaba que en Europa no era el caso. Pues fijaos la advertencia que hacen en la Guía Imray de la costa mediterránea de Francia:


¡El Servicio Hidrográfico de Francia no garantiza una seguridad mayor de 1.000 metros en sus cartas!. Situarte con el GPS con una precisión de 1-3 metros en una carta que puede tener un error de un kilómetro es como medir la estatura de un niño con un metro que estuviera hecho con chicle. Cualquiera se fía. Hay que llevar los ojos bien abiertos, sobre todo cerca de la costa, y ante la mínima duda tomar las posiciones a la antigua.

sábado, 23 de abril de 2016

Barcos raros 49.

El mini-catamarán de visión submarina:


y el mini-catamarán de cabina pretenciosa:



jueves, 21 de abril de 2016

Dibufirma de Sandrita.

Es un homenaje a una amiga a la que admiro de verdad. Dando la vuelta al mundo en un velero con su pareja le diagnosticaron un cáncer. Encontró las fuerzas para sobrellevarlo, volver a España a tratarse, vencerlo, ¡y volver a embarcarse para seguir su vuelta al mundo!. Ahora está esperando una hijita y afronta la "verdadera" aventura, ante la que palidecen las demás: criar un hijo. La dibufirma es para esa niñita, deseando que herede el coraje,  la alegría de vivir y la honradez consigo misma de su madre.

Os recomiendo su blog:

http://www.guimaraens.org/piropo/?page_id=75/

miércoles, 20 de abril de 2016

Barcos raros 48.

Este es raro, y sobre todo FEO:

Aunque seguro que a su armador le encanta. ¿Y qué me decís de cómo ha levantado éste la puerta del "chalé"?:

Hay gente para todo.

lunes, 18 de abril de 2016

Algo se mueve por Bizkaia...

Empiezan a reclutar voluntarios:

http://www.aspanovasbizkaia.org/noticias_ver.php?id=118&t=Proyecto_Carpe_Diem_en_Bizkaia&PHPSESSID=f4c28c5107c8773b55a0f13171348243

Ojala les salga bien, sería un orgullo para todos nosotros.

¡Y nosotros pensando cómo llevar la bici en el barco!

Para moverse por las ciudades y los puertos cuando navegas es imprescindible una bici. Lo habitual es que los puertos están alejados algunos kilómetros del centro y de los comercios, e ir andando a hacer la compra y los recados es un rollo. En la vuelta a España llevábamos una plegable. Nos hubiera gustado llevar dos, pero en aquel momento lo consideramos imposible en un barco tan pequeño. En aquella circunnavegación de la Península la estibábamos bien que mal en el cofre de la bañera y la usamos muchísimo, tanto para hacer los recados como por gusto en las pistas que corren paralelas al Canal de Midi.

Dentro de los recados fue de especial utilidad para encontrar las gasolineras, pues cuando en un puerto no había una específica para los barcos debíamos buscar una de carretera, que habitualmente están en las afueras y andando significa media o una hora de paseo y cargando con los bidones. En el Canal de Midi sirvió como deporte y además para acelerar el tránsito por las esclusas (uno se adelantaba con la bici para tener la esclusa abierta) y en las ciudades que visitábamos para hacer más ágil la visita. Pero en toda la vuelta a España estuvimos lamentándonos de no tener dos, pues teníamos que repartírnosla y quedar a una hora intermedia para intercambiarla.

Para la navegación a Bretaña del año pasado conseguimos una bici extraordinaria, la Boomerang 3.7, de lo más pequeño del mercado, con ruedas de 14 ‘’. Sólo admite pasajeros de hasta 70 Kg. (yo los doy justitos) y es tan pequeña que tiene el centro de gravedad muy detrás y si arrancas con fuerza o llevas una mochila pesada la rueda de delante se levanta. Por supuesto no tiene cambios de marchas, pero es tan pequeña que plegada se guarda dentro de una maleta, y sin maleta la encontramos acomodo en el aseo, debajo de la repisa del lavabo y al lado del retrete químico.

 De esta manera llevábamos dos bicis, la “grande” en el pañol de la bañera como en la vuelta a España, y la “pequeña” en el baño. ¡Menudo lujo dos bicis en un barco de 6 metros!. Las escalas fueron otra cosa, y hemos vuelto tan satisfechos que ahora defiendo que en la navegación de crucero vale más la pena llevar dos bicis que otro juego de velas, por ejemplo.

Pues hay navegantes que tienen el problema contrario, no cómo llevar la bici en el barco sin cómo llevar el barco en la bici. Aún así fijaos lo que da de sí la imaginación:





¡El tío lo consiguió!.

domingo, 17 de abril de 2016

Ya tradujeron el libro de la vuelta a España.

Pues sí, adelantándose al plazo que me habían dado (el mes de mayo) Myriam, la traductora al francés, me ha enviado ya los últimos capítulos traducidos:


No sé lo que tardará el proceso de edición en Francia, pero si es como aquí, espero que la versión francesa de "La vuelta a España del Corto Maltés" esté en las librerías de Francia este verano.

A lo mejor puedo hacer la presentación en alguna ciudad francesa de las que cruzaremos al volver de la Isla de Elba por el Canal de Midi.

sábado, 16 de abril de 2016

¡Recuperé mi taburete!

En un barco pequeño a veces los pequeños detalles te simplifican mucho la vida a bordo. No es excepcional que cuando preguntan a navegantes que han dado la vuelta al mundo por lo más incómodo que han vivido, no se refieran a los temporales sino a un traje de aguas que filtraba, unas botas que les dejaban los pies fríos o un banco que era demasiado duro. Pues en este apartado catalogo yo la tontería del taburete plegable para la cocina.

El Tonic 23 tiene una altura bajo techo en el pie de la escalera de descenso de 1,77 metros. Pero eso es en la línea de crujía, en cuando te desplazas hacia babor para cocinar la altura baja y hay que cocinar agachado. Eso es incómodo y te destroza el cuello y la espalda. Para la navegación a Bretaña el año pasado compramos un taburete plegable que nos permitía cocinar y fregar sentados, lo que nos evitó muchos dolores de espalda, y además ofrecía un asiento más alrededor de la mesa cuando venían invitados.


 Al ser plegable se estibaba perfectamente debajo de la escalera de entrada o colgado en la esquinita entre la cocina y el fregadero. En las primeras semanas de navegación se rompió y fue un verdadero incordio cocinar sin él hasta que lo sustituimos unas semanas después. Y aún así el sustituto era uno de esos de pescar con el asiento de tela que no ha durado ni una temporada:






















Finalmente he encontrado uno duro como el primero, de su misma altura (un poco más alto que los de cocina), y ¡menudo lujo! con un pequeño respaldo:


Creo que en la navegación a la Isla de Elba nos va a simplificar mucho la tarea de cocinar y el fregoteo. ¡Con qué cosas nos alegramos los marinos!.

viernes, 15 de abril de 2016

Barcos torcidos.

Pues sí, algunos barcos se ven torcidos en su atraque. Llaman la atención porque el palo no guarda la verticalidad como sus vecinos de atraque.


Se puede deber a varias causas, algunas graves:

  • Haber recibido un golpe en la quilla que la ha torcido.
  • Haberse infiltrado agua entre el casco y el contramolde por un lado, haciendo que pese más de ese lado.
  • Tener el mástil desequilibrado e inclinado hacia un lado.
Y otras leves:
  • Desigualdad en el reparto de los pesos a bordo (fueraborda a un lado, depósitos de agua o de gasolina, baterías, etc). Es la causa más frecuente y se nota más en barcos pequeños.
  • Estar mal amarrado (amarras tirantes). Es típico haber amarrado el barco tenso con los tripulantes al mismo lado, normalmente el del pantalán. Al bajarse el barco flota más, las amarras se tensan aún más y le sumergen de un lado.
  • Haber tocado fondo al bajar la marea. En casos extremos como los que os enseñé hace unos días es evidente, pero en casos en que sólo se apoya un poco puede pasar desapercibido.
  • En zonas de mareas y corrientes fuertes, estar afectando la corriente a la orza empujándola de lado.
Las causas leves son fáciles de diagnosticar. Pero si no obedece a eso y hay que descartar las graves, la cosa se pone difícil.

miércoles, 13 de abril de 2016

Carpe Diem en Bilbao.

Como ya os comenté, la Asociación Vasca de Navegantes (ITSASAMEZTEN) está intentando organizar un Carpe Diem en los puertos del entorno de Bilbao. Mañana jueves 14 de abril tenemos una reunión preparatoria, con los oncólogos del Hospital de Cruces y la asociación de padres de niños con cáncer de Bizkaia (ASPANOVAS). Será en Getxo, en el edificio Faro de Arriluze, junto al puerto deportivo, a las 17 horas. Si algún médico o navegante está interesado puede acercarse a la reunión, para conocernos y hacer los primeros tanteos de posibilidades de llevarlo a cabo.

Un saludo

La zodiac voladora.

Me han mandado esta foto desde Cancún. Han adaptado un ala delta a una zodiac, de manera que al coger velocidad se eleva y termina volando.


Para mi gusto un poco peligroso, yo desde luego no la pilotaría.

lunes, 11 de abril de 2016

El "peligro" de los peces luna.

En el libro de la vuelta a España cuento que durante aquella navegación vimos varios peces luna.  Es un tipo de pez extraordinario porque carece de cola y en su lugar tiene una estructura redondeada llamada “clavus”. Parece como si de un hachazo le hubieran cortado por la mitad y él siguiera vivo. El cuerpo está aplastado por los lados y tienen un pico parecido al de un loro, y suelen nadar cerca de la superficie confundiéndose su aleta dorsal con la de un tiburón. Se distinguen porque la aleta del tiburón va rectilínea mientras que la del pez luna oscila a derecha e izquierda, que es su forma de propulsarse al carecer de cola, y avanza muchísimo más despacio.
 

No representan ninguna amenaza para el hombre. Son más peligrosos para los barcos porque pueden causar daños al casco si se les atropella, y su cuerpo puede quedar encallado en la hélice de los más grandes, incluso de los mercantes, porque debido a su lentitud no les da tiempo a apartarse. Esto último me lo han puesto en duda diciendo que soy un exagerado, tal vez porque los ejemplares que vemos en el Cantábrico son de aproximadamente medio metro o un metro, y no conocemos por experiencia propia los ejemplares grandes. Pero éstos pueden llegar a pesar 2.300 Kg y son el pez más grande del mundo. Y si no, mirad este que acaban de pescar en Japón:


¡Casi no cabe en el barco!. En algunas partes del mundo se los comen, sobre todo en Asia, sin embargo en Europa se consideran venenosos y está prohibida su comercialización. Nosotros nos limitamos a observarlos con curiosidad, porque su forma de nadar es realmente cómica y sorprendente.

Aquí podéis ver una imágenes y su curiosa forma de nadar:

https://www.youtube.com/watch?v=NLLjCjdVQzg

sábado, 9 de abril de 2016

¿Y ahora qué hago?.


Pues nada, esperar un poco que se endereza solo.

Los veleros están pensados para enderezarse solos hasta escoras incluso mayores de 90º, que es la que tiene el de la foto (el palo está horizontal en vez de vertical). El peso de la quilla los endereza como un tentetieso. Si os fijais, ni siquiera le entra agua a la camareta, que con escoras de 90º queda por encima del agua.

Lo malo es si viene otra ola y te le tumba más todavía, hasta un punto en que el palo quede debajo del agua y la quilla encima (un vuelco de 180º). Pero aún así la situación sólo dura unos minutos, pues es un equilibrio inestable (la quilla pesa mucho más que el palo) y otra ola termina por sacarle de ese equilibrio inestable y le endereza. Pero claro, después de un giro de 360º el interior queda hecho un cafarnaún y muchas veces se rompe el palo, lo que te obliga a pedir rescate o seguir con un aparejo de fortuna (se llama así a hacerte un nuevo palo y una nueva vela con los restos del anterior o con la botavara o el tangón).

Un caso aparte son los catamaranes y trimaranes, que son más estables volcados que enderezados debido a su gran manga (anchura). Si vuelcan sólo pueden enderezarse con ayuda de una grúa, y por lo tanto si vuelcan en altamar están condenados. Hay que remolcarlos a puerto boca abajo y allí utilizar una grúa, aunque si no se les ha roto el palo en el vuelco suele romperse al entrar a puerto y tocar con el fondo.



viernes, 8 de abril de 2016

Grandes bajamares en Santander.

En Santander cuando baja la marea con gran coeficiente pasa esto:



A veces incluso los barcos se dañan por apoyar la jarcia sobre el vecino de pantalán. Pero lo principal es que no puedes salir a navegar hasta que suba la marea. Por cierto, en el velero de la derecha de la segunda foto se ve otra de las ventajas de la orza abatible. Evitas daños y conflictos con el vecino de pantalán, y puedes salir a navegar siempre.

miércoles, 6 de abril de 2016

Desviación del compás por las gafas de cerca.

El compás de marcaciones es una brújula que se usa para saber el ángulo que hace una marca de la costa (una iglesia, un monte, el espigón de un puerto, etc) con el Norte:

Es habitual llevarlo colgado del cuello para tenerlo a mano, y al no usarlo se queda pegado a las gafas si éstas se llevan también colgadas. Por otra parte, se usa acercándolo al ojo, momento en el que el compás queda a uno o dos centímetros del puente de las gafas:



Las modernas gafas de cerca que se separan por la mitad, se unen con un potente imán de neodimio a nivel del puente. Es bastante obvio que interfieren con la aguja magnética del compás, dando una lectura equivocada, pero ¿de cuántos grados?.

He hecho la prueba con una brújula clásica para que se vean mejor los grados de desviación. Aquí en reposo:


Al acercar las gafas por el Oeste la desviavión es de unos 60 º hacia el Oeste:


Y al acercarlas por el Este, de unos 120 º hacia el Oeste:


O sea, unas desviaciones impresionantes, tan grandes que no pasarían desapercibidas. Me preocupa más lo impredecibles que son, y que podrían ser menores (y por lo tanto pasar desapercibidas y dar errores de navegación) si se toma la marcación con las gafas colgadas, o si se cuelgan o depositan las gafas cerca del compás de bitácora. También me preocupa que estropeen el compás si se guardan en la mesa de cartas permanentemente a su lado, o si se quedan colgadas horas y horas junto al de bitácora.

Por eso yo lo tengo claro: o te haces una tablilla de desvíos de las gafas, o, mejor, no lleves a bordo las de imán.

Donación del beneficio de los libros a "Dosis de sonrisas".

La parte solidaria de la recaudación de los libros "La sonrisa de Mikel" y "Carpe Diem. Vela solidaria en Santander" en 2015, que rondó los 500 €, se la hemos donado a la Asociación "Dosis de Sonrisas". Nos pareció lógico donárselo a una organización pequeña que lo aprovechará más, y mejor una de Santander por su cercanía con la actividad Carpe Diem.

"Dosis de Sonrisas" fue creada por el mago Xuso para llevar risas e ilusión de forma desinteresada a todos los hospitales de España, especialmente los de Cantabria. Un caso de leucemia infantil en su familia le mostró que una de las medicinas fundamentales para llevar a cabo la recuperación era la risa. Por eso, desde hace 17 años en el que comenzaron con esta "lucha", les gusta ir por los hospitales visitando a los niños ingresados, ya que ellos más que nadie se merecen una sonrisa.


Sus primeras visitas y espectáculos fueron hace muchos años, con los Payasos Pin y Pon. Visitaban a todos los niños de el Hospital Marqués de Valdecilla y La Residencia Cantabria, además de colaborar con los castillos hinchables en las fiestas de fin de curso del Aula Hospitalaria y sus excursiones. Ahora debido a diferentes cuestiones institucionales se han constituido en Asociación. Su forma de actuar es la siguiente: en el hospital acuden a realizar espectáculos y talleres de magia, globoflexia, payasos, etc, especialmente en los momentos anteriores a las sesiones de quimioterapia, para distraer y aliviar a los niños ante el mal rato que les espera. Y fuera del hospital organizan espectáculos benéficos y eventos de todo tipo, para generar el dinero que necesitan para costear el desplazamiento y los diferentes gastos (regalos, material...) en sus visitas a los hospitales. Nunca un artista vinculado a DOSIS DE SONRISAS cobra por realizar esta labor, que siempre es desinteresada.

  Esperamos que esta ayudita les sirva para seguir con su generosa actividad, y agradezco a los lectores que han comprado los libros su participación indirecta en este proyecto, y en el nuestro de vela solidaria.

martes, 5 de abril de 2016

¡Un arcoíris completo y doble!

El domingo pasado vimos juntos dos fenómenos que, cada uno por separado, ya son excepcionales, pero verlos juntos es una auténtica lotería.

Un arcoíris completo, de punta a punta. Es raro verlos así porque debido a la distancia del sol a la Tierra la refracción de su luz genera un arco demasiado grande, uno de cuyos extremos se pierde tras el horizonte. Es más habitual en los raros "arcoíris de luna", que pueden verse en noches de luna llena y que, al estar la luna más cerca, sí es habitual que se vean enteros. Este fue de sol, con el Sardinero al fondo:


Además en sus extremos se vió un arcoíris doble. Es más raro todavía, y se llama así a un segundo arco por fuera del original ("arcoíris secundario") más tenue, y sorprendentemente con los colores invertidos. Seguro que si os pregunto el orden de los siete colores del arcoíris nadie lo sabe. Pues el normal es, de fuera a dentro: rojo, naranja, amarillo, verde, azul cielo, azul marino y violeta. Como el segundo arco se debe a una segunda refracción de la luz que invierte los rayos, el orden de los colores en el arcoíris secundario es justo al revés, es decir, el rojo hacia el interior y el violeta hacia el exterior:
 

 En teoría la luz podría refractarse más veces y aparecer más arcoíris (en la boratorios se han demostrado hasta 13) pero ya tán tenues que no los capta el ojo humano. Y a veces los arcoíris se reflejan en superficies de agua multiplicándose, como en siguiente foto donde pueden verse hasta seis (un primario, un secundario, un terciario, y los tres reflejados en la laguna):


En situaciones excepcionales puede verse un arcoíris cerrando una circunferencia completa. Hay que estar muy alto sobre el horizonte para que la propia Tierra no tape su mitad inferior, por eso sólo se ven desde los aviones. Y curiosamente en estos arcoíris circulares los colores también están invertidos,  o sea, el rojo está dentro y el violeta fuera. La razón no me la preguntéis porque la desconozco.

Los colores del arcoíris se usaron como bandera de la paz en los años sesenta, y posteriormente como bandera gay, pero en este caso curiosamente eliminando el azul cielo (queda una bandera de seis colores). La razón tampoco me la preguntéis porque también la desconozco.

lunes, 4 de abril de 2016

El "Carpe Diem" francés.


Se llama "Voiles de l'espoir", o sea, velas de esperanza, y pretende también acercar a la vela a los niños con enfermedades oncológicas.
 
Hay algunas diferencias importantes con nuestra actividad: ellos invitan sólo a niños que ya se han curado (nosotros también a los que están en tratamiento), realizan la navegación una semana cada dos años (nosotros 4 meses todos los años), congregan a los pacientes de toda Francia (nosotros sólo de Cantabria), admiten veleros de vela ligera (nosotros sólo de crucero, por si la meteorología se tuerce) y cuentan con numerosos esponsors y voluntarios para esa semana intensiva (por ejemplo en 2015: 400 voluntarios). Podéis ver la publicidad de algunos de ellos en los chalecos salvavidas.

https://www.youtube.com/watch?v=dVWYU6TUdig


Las navegaciones las realizan en planos de agua cerrados que cambian en cada convocatoria. Y tienen muchas actividades en tierra que complementan las navegaciones. O sea, es más un "campamento" de vela con actividades lúdicas añadidas, que se realiza esporádicamente y con poca continuidad. Pero aún así da envidia ver su capacidad de organización para llevar a término la ilusión de esta patulea:



Tiene mérito el que prestó el catamarán para la foto. La asociación se creó en 2004, un año después de que empezáramos nosotros en Santander, y es una Asociación en toda regla, con sus estatutos, su Asamblea General, su Comisión Permanente, sus cuotas, etc.


Les deseo lo mejor.

domingo, 3 de abril de 2016

sábado, 2 de abril de 2016

viernes, 1 de abril de 2016

Barcos raros 47.

El "andador" de los marinos en la edad de la dependencia:


Sigues viendo pasar la vida por delante de una proa.