Visitas:

martes, 21 de julio de 2015

Una ciudad bonita, bonita.

Hola navegantes.

Hoy hemos ido en tren a conocer Rennes, y por fin nos hemos quedado impresionados por una ciudad bonita de verdad. Lo único feo, feo, es el río Vilaine, que a su paso por Rennes no es más que un agua espesa y marrón que incluso esta canalizado por debajo de la Plaza de la República para que no se le vea.

Tiene monumentos civiles y religiosos preciosos. La Catedral de Saint Pierre un poco pretenciosa, pasada en mármoles y dorados. Muchas casas viejas y restauradas dejando ver su estructura de vigas de madera, como las pocas que hay en Redon pero aquí en abundancia. El parque Thabor, que perteneció a los Monjes de la abadía de Saint-Melanie y ahora es público. En un momento, después del incendio de la ciudad, se hizo en él un estanque que sirviera de reserva de agua si se repetía el incendio. Al final no se usó para esto y los monjes lo usaban para remar en piraguas. El obispo le dió el nombre de "El Infierno" para dejar claro que no le gustaba que se distrajeran remando. Tiene varias fuentes, una pajarera y un quiosco, y hasta tumbonas gratis para echarse cabezadas o tomar el sol. Estaba llena de colegios de niños que habían ido a comer allí al aire libre.

Lo más impresionante, un olivo plantado en el patio de una institución pública en el que un escultor ha esculpido distintos objetos en sus ramas, que todavía están vivas. En la foto podéis ver una cuchara y un cepillo (abajo a la derecha)  y un sacacorchos (arriba a la izquierda)  pero os aseguro que también había una cruz, un pincel, unas pinzas de ropa, algún lapicero, y algunos objetos más. Una obra de arte original, que se irá modificando lentamente a medida que el árbol crezca. Será precioso verlo dentro de unos años.

Un día bien aprovechado. En el tren no nos pusieron pegas para meter las bicis aunque fueran sin su bolsa. Y por cierto, hoy nos habíamos traído todo lo necesario por si en Rennes nos aparecían pinchadas las ruedas de delante, pero ha habido suerte y no lo hemos necesitado.

Mañana intentaremos ir por fin a La Gacilly y pasado mañana iniciaremos el descenso del río para volver al mar.

Hasta mañana navegantes.

No hay comentarios: