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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Dibucarta de los Reyes Magos.

Esta sí que tiene premio para el que la acierte primero. ¡Animo!.


De muestra valga un botón.

¿Por qué ya nadie lee poesía?. Creo que porque los poetas actuales usan un lenguaje gótico e incomprensible, cayendo en uno de los dos extremos: o mirarse el ombligo para contar cosas individualistas que no interesan, o hablar de temas sociales para los que el formato poético no permite el análisis en profundidad que requieren, cayendo en la banalidad. Además se ha abandonado el ritmo y la rima de las composiciones, resultando en textos en prosa cortados aquí o allá para que el renglón no llegue al final del folio y el aspecto externo recuerde al de un poema.

Por supuesto no es más que mi opinión y puedo estar equivocado. Pero a mí me gusta escribir con naturalidad, que lo que digo se entienda a la primera, y conservando lo mejor de la poesía que es su ritmo cadencioso, la musicalidad de las estrofas y su rima, para que el resultado estético sea agradable. Y en vez de decirlo todo, sugerirlo para que el lector pueda imaginarse los detalles y el final de las historias.

Os pongo de ejemplo uno de los poemas de “La sonrisa de Mikel”. Está dedicado a uno de nuestros grumetillos que tuvo la leucemia antes de los 5 años. Recayó y necesitó un trasplante, estando varios meses entre la vida y la muerte. Al final sobrevivió. Escribí esta poesía imaginándome como sería su vida a los diecisiete años, cuando ya sólo fuera a los médicos para tratarse los granos de la cara como cualquier adolescente, empezase a pensar en el amor, y hasta se hubiera olvidado de nosotros. Por suerte eso ha sucedido y faltan sólo unos meses para que efectivamente cumpla los diecisiete, y es bonito ahora de recordar:

   Estaré cuando cumplas diecisiete;
yo seguiré en mi barco al ralentí
cuando no quieras ya ser mi grumete
para la vela, el ancla, el paipo-esquí,
y te hayas olvidado del sainete
en que te conocí.

   Estaré cuando toda esta refriega
sea como un mal sueño que se fue,
y sólo te recete algún colega
la crema y las toallitas del acné;
cuando olvides el suero, la enfermera,
el dolor que te hizo hombre tan temprano,
el brillo de tu calva cabellera,
y hasta cómo disfrutabas en verano
desde mi delfinera.

   Estaré junto a ti
cuando en lugar de la ciclosporina,
la gasa, el algodón, el bisturí...
necesites el peine, la gomina,
la espuma de afeitar y la Gillette,
cuando en vez de en la ola y la neblina
prefieras navegar en Internet.

   Y estaré a tu lado
cuando una muchacha sonriente
(quizás no sepa por lo que has pasado)
inesperadamente
te traiga todo lo que te han robado.

Y este es el dibupoema, que no es ni más ni menos que una dibucarta construida con el texto de la poesía. Por si fuera poco bordar el ritmo y la rima, ahora hay que  conseguir que las letras encajen en la construcción de la caricatura y en su estructura tridimensional, lo que me obliga a repetidos cambios hasta que todo encaja. Se empieza a leer en el hombro derecho. Espero que os guste.



martes, 30 de diciembre de 2014

El Colegio de Médicos publica reseña de "La sonrisa de Mikel"

Es en el número de diciembre de 2014 del Boletín del Colegio Oficial de Médicos de Cantabria. Aquí esta:



domingo, 28 de diciembre de 2014

viernes, 26 de diciembre de 2014

jueves, 25 de diciembre de 2014

martes, 23 de diciembre de 2014

domingo, 21 de diciembre de 2014

sábado, 20 de diciembre de 2014

viernes, 19 de diciembre de 2014

sábado, 13 de diciembre de 2014

Dibucarta de Navidad

Esta tiene un poco de misterio, que ya os iré desvelando. Un abrazo,


viernes, 5 de diciembre de 2014

Dibucarta para Skipper.

Hola navegantes. Como en la revista ha salido mal reproducida y cuesta leerla, os la repito aquí. ¡A ver quién la acierta!.



miércoles, 3 de diciembre de 2014

Confirmado el reportaje en Skipper.

Pues eso, en el número de diciembre de la revista Skipper ha salido por fin el reportaje sobre nuestra vuelta a España. No ha sido fácil resumir en 6 páginas los tres meses de navegación o las 500 páginas del libro, pero ahí está el intento. Espero que os guste y os entretenga.

viernes, 28 de noviembre de 2014

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Los barcos también invernan.

Pues sí, en los meses de más frío (diciembre, enero y febrero) el barco se usa poco, nosotros no más de una vez a la semana, a lo sumo dos. Otros navegantes incluso lo cierran o lo sacan del agua. En este caso necesita unas operaciones de mantenimiento en las velas, el motor y la cabina que no voy a detallar. Pero nosotros, que seguimos navegando aunque menos, también tenemos que cuidar unos detalles.

Como en nuestro atraque los temporales de invierno, que siempre vienen del Oeste, azotan al Corto Maltés por babor, reforzamos las amarras de esa banda y las defensas:


Además bajamos la botavara para que el empuje del viento actúe más abajo y escore menos el barco. Cuando se anuncia un temporal especialmente fuerte quitamos las velas, las guardamos dentro, y dejamos el palo "seco".


En cubierta quitamos las líneas de vida y las lavamos, guardándolas hasta el año que viene. Estas cintas, que sirven para enganchar el arnés, si las dejas todo el invierno crían verdín y dejan un hermoso rodete de suciedad que luego no hay quien limpie:


En la cabina las colchonetas se colocan verticales para que se aireen mejor. Si no, la humedad se condensa debajo.


Y como se tiene más tiempo para pensar, a veces se te ocurren cosas de las de "¿por qué no se me ocurriría primero?". Nosotros hemos encontrado el sitio perfecto para los puntales, y no tener que llevarlos amarrados en cubierta permanentemente. Es en el techo sobre la cama de popa. No impiden el acceso a los pañoles bajo el colchón y no estorban al sentarse:


Siempre que tengo que hacer una chapuza nueva intento no hacer agujeros nuevos en el casco. En esta ocasión he utilizado dos tornillos pasantes que ya había para transformarlos en ganchos, de los que colgar los puntales, sustituyendo la tuerca interior por la herradura de un grillete de 6:


 También reforzaremos el anclaje de los puntales en cubierta porque para el año que viene estamos planificando una navegación al golfo de Morbihan, en la Bretaña francesa, que esá sujeto a fuertes mareas como el de Arcachon, y tendremos que varar el barco muchos días.

lunes, 17 de noviembre de 2014

El regalito de los grumetillos.

Fijaos qué detalle más bonito nos regalon los grumetillos a los médicos y tripulantes: una taza con el logo de mi barco (y del grupo) por un lado, y por el otro la inscripción "Grumetillos 2014". Como veis voy a utilizarla para los lápices de las dibucartas, así siempre que les haga una me acordaré de ellos. Ya veis que el amarillo oscuro se gasta más, es de tanto colorear la cara de los Simpson. Gracias chicos.



También nos regalaron el DVD "Regala porvenir. Dona médula" que editaron los padres de los grumetillos y del que ya os hablé en otra entrada (el 25-7-14). Y a Ana y a mí algo aún más personal.

Por otra parte os recuerdo que podeis suscribiros al blog poniendo vuestro correo electrónico en el espacio "Suscribirme" en la columna derecha de esta página. Recibiréis en vuestro correo electrónico un aviso cada vez que se publique una entrada nueva. 

Si todo va como me han prometido, en el número de diciembre de la revista Skipper saldrá un reportaje de nuestra vuelta a España en el Corto Maltés. Ya os lo confirmaré.

Un saludo.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Dibucarta del conejito

Esta es especial para Susana, entenderéis por qué cuando la leáis. A partir de la de diciembre serán otra vez para el primero que la traduzca. Un beso y feliz mes de noviembre.


Nota: me lo regaló ya congelado, yo no sería capaz de ser el que le introdujera en la cadena alimentaria.

jueves, 23 de octubre de 2014

La opinión de los padres y de los niños.

Como todos los años, hemos pasado una encuesta a los padres de los niños de la actividad de vela y estos son los resultados.

A la pregunta de cómo valoran la actividad, de cero a diez, el 91% la valora en 10 y el 9% en 9, muy parecido a otros años:


A la pregunta de si creen que ha tenido algún riesgo para los niños, clasificando el riesgo de cero (riesgo mínimo) a diez (riesgo máximo) el 82% lo valora en 0, el 9% en 1 y el 9% en 2 sobre diez.


A la pregunta de si esta actividad ha contribuido a mejorar su estado físico o de ánimo, con tres posibles respuestas (NO, SI UN POCO y SI MUCHO) el 91% contesta que "sí, mucho" y el 9% que "sí, un poco":


Esta es la pregunta clave en nuestro proyecto y os podéis imaginar lo satisfechos que nos hace sentir su apreciación.

A la pregunta de si ha contribuido a que valore y respete más el mar y la naturaleza, el 82% contestó que "sí, mucho" y el 18% que "sí, un poco":


A la pregunta de si les parece oportuno el día y el horario elegidos, el 100% contestaron que sí.

Respecto a la periodicidad con que les gustaría realizar las navegaciones, el 55% prefirió quincenal y el 45% semanal; ninguno prefirió mensual.


Y respecto a los meses en que les gustaría navegar, el 100% elige julio, agosto y septiembre, el 91% también junio, el 36% también mayo y el 27% también octubre:


A la pregunta de qué es lo que más les ha gustado a sus hijos, las respuestas más frecuentes han sido que "todo" y las motos de agua.Otras respuestas en orden decreciente: disfrutar con los amigos/capitanes, llevar el timón y navegar a vela, conocer el mundo del mar,  hacer colonia en la Isla de la Campanuca, la liana del Río Cubas y lo queridos e importantes que se han sentido.



lunes, 20 de octubre de 2014

Entrega de diplomas de vela y dibucarta de un verano inolvidable.

Como todos los años, al acabar las navegaciones hacemos un acto de entrega de diplomas a los niños que han participado. Pasamos una dispositivas del verano para recordar las anécdotas de estos 4 meses y nos echamos unas risitas. Uno de los niños nos contó su experiencia de atracar el carguero OPDR Tánger, de 130 metros de eslora, con el apoyo de la empresa consignataria ERHARDT, en el puerto de Bilbao después de traerle navegando desde fuera del abra, y lo ilustró con un vídeo. Sólo tiene 8 años y os aseguro que lo hizo. Fue gracias a la Fundacion Make a Wish (http://www.makeawishspain.org/es) que se esfuerza por conseguirles esos pequeños-grandes deseos.En esta página está contado:

http://www.makeawishspain.org/es/Ilusiones_Realizadas/2014_08_06/Nicolas__capitan_a_bordo_de_su_ilusion

Otra niña nos contó su experiencia con la misma Fundación. En este caso su deseo fué conocer la emisora de radio musical Kiss FM y a sus locutores. Entre otras cosas la llevaron a cenar a un restaurante de lujo, pero ella quería de cena salchi-papas, y como era su deseo tuvieron que conseguírselas.

Finalmente otra niña nos pasó una composición fotográfica y musical con sus recuerdos del verano, y uno de los padres igualmente nos agradeció, en nombre de todos, la dedicación a sus hijos con otra otro montaje de fotografías y sonido. Esta es la foto del grupo (faltan médicos y tripulantes por sus compromisos, ya sabéis, guardias y demás):



Este es el modelo del diploma de este año para los niños que vienen por primera vez. El texto varía según el año en que participan, y éste es el del primer año:


Finalmente, esta es la dibucarta de un verano inolvidable:


En los próximos días analizaremos las respuestas de los padres a la encuesta de evaluación y os daremos una información más objetiva de los resultados de esta actividad de vela.

viernes, 17 de octubre de 2014

Reseña en portal de psicooncología.

Hola chicos. Un portal web de psicooncología ha publicado una reseña de nuestra actividad de vela con niños de oncología y del libro "La sonrisa de Mikel". Podéis verlo en:

http://www.psicooncologia.org/psicomundo.php

Un saludo

domingo, 5 de octubre de 2014

Carpe diem: balance de un verano... y de 12 años.

Hola navegantes. En efecto, estamos acabando la actividad de vela con los grumetillos de Valdecilla y es hora de hacer balance. Este verano hemos empezado un mes mas tarde por nuestra navegación a Arcachon en junio. Habitualmente las navegaciones son desde finales de mayo hasta finales de septiembre o primeros de octubre. Como íbamos a perder un  mes, les hemos llevado a navegar todas las semanas (son los sábados) en lugar de cada 15 días, y hemos podido hacer 15 navegaciones. Han participado 25 niños (la más pequeña con 4 años), 31 tripulantes (de los cuales, 15 médicos y una enfermera) y 15 barcos.

Todas se han desarrollado sin incidentes importantes. Nos hemos perdido el desembarco en la Isla de Mouro para estudiar el anidamiento de las gaviotas, porque los polluelos nacen en junio, y el desembarco en los arenales para estudiar su fauna y aprender a mariscar, porque las bajamares de mareas vivas este año han caido todas entre semana, donde es más difícil organizar el grupo. Quedan pendientes para otros años. A cambio hemos repetido 3 veces con la Cruz Roja y dos veces al Río Cubas, a los fuegos artificiales durmiendo a bordo, a aprender a pescar y a hacer arrastre en paipo, en donuts o en el churrito. Y hemos hecho una travesía de dos días, que en este caso fue a Suances incluyendo una navegación fluvial por el río Saja hasta Requejada.

Esta actividad la empezamos en 2003. En estos doce años han participado 92 niños, 81 tripulantes y 40 barcos. Hemos realizado 209 navegaciones. Todos los incidentes médicos que ha habido han sido discretos, siendo el más detacable una punzada de pez escorpión y alguna urticaria por medusas. Lo demás han sido mareos, heriditas, etc. En cuanto a incidentes de navegación, ha habido 2 varadas, 1 vuelco de Zodiac, algún abordaje leve, algún remolque por avería de motor, 1 rotura de timón y 1 de guardamancebos, pertrechos que se han caido al agua y se han perdido y 1 suspensión por galerna. Aunque así resumidos los 12 años parecen muchos incidentes, tened en cuenta que en cada navegación salimos 4-6 barcos, por lo que el número de navegaciones (209) multiplicado por el de barcos hacen que el número de navegaciones-barco se acerca a mil en los 12 años. En mil navegaciones estos incidentes son los esperables.

En estos 12 años nos han abandonado 8 grumetillos y uno de los capitanes, y estas palabras son también un homenaje a esas vidas arrancadas prematuramente. En mi opinión, deben hacernos seguir adelante con las nuestras, que les hemos conocido, de una forma positiva y solidaria que dé sentido a las suyas, la única manera que conozco de que no se hayan perdido en balde. Ellos no tuvieron oportunidad de contribuir directamente a construir un mundo mejor, por lo menos que lo hagan a través de lo que nos inspiran a nosotros.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Dibucarta de la vela ácrata.

Las dos últimas navegaciones del verano con los grumetillos fueron una para aprender a pescar y otra para compartir actividad con la Cruz Roja del Mar. Ambas se desarrollaron con normalidad, y ahora estamos preparando la entrega de diplomas para mediados de octubre.

Reproduzco la última dibucarta que viene a ser como un resumen de la flosofía que nos inspira: lo prioritario es que se diviertan y disfruten del mar,  no tanto que aprendan un montón de contenidos teóricos. Si se les despierta el gusanillo de la navegación ya tendrán ocasión de hacer cursos oficiales cuando estén buenos. Ojalá todos lo entiendan así.


lunes, 22 de septiembre de 2014

El día del donuts.

Pues sí, hasta eso hay en nuestras navegaciones con los grumetillos. El día 13 de septiembre íbamos a hacer arrastre en donuts. Y fue una tarde llena de incidentes. Al salir el Corto Maltés rompió una amarra de las que van a un muerto en el fondo y hubo que bucear hasta el fondo para recuperar los extremos.

Como en Santander está toda la parafernalia del Mundial de Vela nos acercamos a ver a la fragata Cantabria. Cualquier barco nuevo u original que aparece en la bahía vamos a verlo de cerca, para que se den cuenta de los tamaños relativos y las peculiaridades de su estructura.


Antes de fondear donde habíamos quedado con la motora (bien lejos de los campos de regatas) les enseñamos a tomar rizos en la mayor y en el génova. Aunque no hacía viento para ir rizados, casi es mejor que lo aprendan en un día tranquilo para tener los reflejos hechos cuando sople bien la rasca:


A media tarde pasamos por grupos a la motora para arrastrarles en el donuts. Todo se desarrolló bien:


y los inevitables chapuzones sólo les hacían reir más:


Mientras esperaba, uno de los veleros garreó y quedó fondeado en mitad de la canal.  Al subir el ancla se lió con el cabo del orinque y hubo que bucear para desliarlo.

La Guardia Civil nos hizo un control y después de cumplir con su obligación les enseñó su lancha y les ha invitado a visitar la patrullera grande y a navegar en ella un día con los padres.

En uno de los viajes de la motora se lió el cabo de remolque con la hélice (algo sorprendente pues es un cabo flotante) y en la maniobra para resolverlo una de las compañeras de la lancha se fué al agua con toda la ropa. Vestida y todo consiguió desliarlo.

Ya nos ha pasado más veces pero tiene su gracia: con tantos baches con las olas a una de las niñas se le cayó un diente. Por suerte lo recuperó para el ratoncito:


Y esta es la dibucarta del papá saharaui con las anécdotas del día. Está buscando a su hijito Mustafá que apareció por este blog hace unas semanas buscando a los camellos.



lunes, 8 de septiembre de 2014

Navegando entre los regatistas del mundial de vela.

El sábado 6 de septiembre salimos con los grumetillos a una nueva navegación. Hoy tocaba enseñarles a fondear, largar y recoger el ancla, reconocer cuándo toca fondo o cuando se desclava por el peso que transmite a la cadena, cómo se sabe si el ancla ha agarrado, cómo vigilar si el barco se mueve, qué es un orinque, cómo amarrar la línea a la cornamusa, etc.

















Toda la tarde estuvimos navegando entre los regatistas del mundial de vela, que se celebrará en Santander entre entre el 11 y el 21 de septiembre. Aunque aún no ha empezado, todos los equipos llevan semanas en Santander entrenándose y conociendo la bahía.

Es emocionante porque de repente ves venir hacia tí a toda máquina una troupe de barcos y tienes que apartarte por respeto, una emoción más de la navegación. Cuando están cerca te saludan en unos idiomas rarísimos, miramos la bandera que llevan serigrafiada en la vela e intentamos adivinar de qué pais son. Está siendo una experiencia nueva para los niños y les divierte mucho.

Al final de la tarde nos visitaron los socorristas de la Cruz Roja con su zodiac. Y esta es la dibucarta del niño árabe, que anda buscando a los camellos que aparecieron por este blog las semanas anteriores.


Un saludo y hasta la próxima.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

martes, 2 de septiembre de 2014

Los fuegos y la travesía a Laredo.

El viernes 29 hubo otra vez fuegos artificiales en Santander y llevamos a los grumetillos. Esta vez los tiraron dentro de la bahía, que para nosotros es más cómodo pues el recorrido nocturno, al finalizar, es más corto, hacemos esperar menos a los padres, y es menos probable marearse (el fondeo fuera de la bahía, en El Sardinero, es habitual que tenga olas).

Al salir fuimos a conocer a "Groucho", el nuevo barco jurado de las regatas del Club Marítimo. Le habían botado ese mismo día y estaba de gala. Se le ha bautizado así en honor de un juez de regatas muy conocido y apreciado, y es una réplica en aluminio de la embarcación anterior de madera, "La Josefa", que va a desguazarse. Por cierto, el nombre "La Josefa" también era un homenaje a otro personaje muy querido en el club.


Navegamos bajo la luz del atardecer antes de fondear para la cena:



Los fuegos fueron a las 23:30, un poco más tarde de lo habitual, y además, contra su costumbre, se retrasaron bastante. En la bahía se nota más el eco de las explosiones contra los edificios, y el reflejo de los destellos en las ventanas de todas las casas de la ladera de la ciudad. Por eso el espectáculo es más impresionante. Al terminar algunos nos quedamos a dormir a bordo. Una de las grumetillas, que tenía miedo a dormir fuera de casa, al final se decidió a quedarse. Es un orgullo contribuir a estos pequeños pasos en la madurez de estas personitas. Dormimos plácidamente en una noche sin sobresaltos, sobre una lámina de agua tranquila como un espejo. Desayunamos a bordo y les dejamos en puerto a las 10 porque nosotros seguíamos navegando.


El sábado fuimos de excursión a Laredo, en teoría poco más de 20 millas. Pero nos cogió un Nordeste de cara de fuerza 5 mantenida , con marejada, que nos tuvo 8 horas de lucha contra esa potencia que se empeñaba en echarnos para atrás, y los inevitables bordos alargaron el recorrido hasta casi 30 millas. En mitad del recorrido está el Cabo Quejo, cuya silueta recuerda un hombre dormido:


Pero ni se te ocurra dormirte aquí, porque es el punto donde más azota el Nordeste y donde más se hace sentir la corriente contraria.  Sin embargo a su altura ya se divisa el Monte Buciero, nuestro destino, y como el rumbo se desvía hacia el Sureste suele ser el momento en que se acaban los bordos interminable y puedes hacer rumbo directo, aunque eso sí, siempre ciñendo, con el barco escorado y dando pantocazos.


Llegamos a Laredo derrengados, fuimos a dar un paseo por el pueblo y nos dormíamos en los bancos. Después de una noche tranquilísima, el domingo volvimos a Santander. Salió el mismo viento inclemente del Nordeste, pero como ahora nos venía de popa pusimos el espí al salir de Laredo y no lo quitamos hasta Santander. Ahora el mismo viaje que el día anterior nos había costado 8 horas se convirtió en 3 horas y media de una empopada tranquila, y a rumbo directo: lo bueno de la vela. Llegamos a Santander a media tarde con tiempo para una parada de descanso antes de volver a nuestro atraque.

jueves, 28 de agosto de 2014

Dibucarta de la travesía a Suances.

Esta también está ya acertada y tiene dueño, pero como siempre la pongo por si alguien se quiere entretener en intentarlo.Un saludo.


martes, 26 de agosto de 2014

¿Pan tierno en un velero de 6 metros y sin horno?.

Parece difícil, pero la tentación de disponer de ese producto y de olerlo a media mañana mientras navegas es tan poderosa que se desarrolla la imaginación. En barcos que disponen de horno y una buena superficie de trabajo en la cocina es relativamente fácil, pues consiste en amasar la cantidad justa de harina, agua y levadura y ponerlo al horno el tiempo estipulado. Aún en esas condiciones es un trabajito duro y sucio. Pero en un barquito como el Corto Maltés, con la minúscula cocina, la escora habitual en las navegaciones, los pantocazos y la carencia de horno parecería casi una utopía.

Por eso en este viaje lo hemos intentado a partir del pan precocinado y envasado al vacío (0,85 € dos barras) que no precisa congelación ni siquiera mantener en frío antes de extraerlo del envase, lo que es una ventaja extraordinaria para nuestros medios a bordo (tampoco tenemos nevera).




Para sustituir el horno hemos utilizado la cazuela. Empezamos por partir la barra en dos trozos, no sólo porque entera no cabe en la cazuela, sino también para que el calor (que va a ser más escaso que en el horno) penetre mejor en la masa. Calentamos la cazuela en vacío y cuando quemaba pusimos el pan en su interior:


Luego apagamos el fuego y tapamos la cazuela con varias capas de manta para que conservase más el calor. En las instrucciones del pan sugería llevar el horno a 200 ºC y mantener unos 20 minutos; nosotros no sabemos qué temperatura cogió la cazuela pero por si acaso lo mantuvimos mucho más tiempo bajo la manta, toda la mañana de navegación.


Al sacarlo el pan estaba comestible, aunque le faltaba un punto de crujiente en la corteza y no olía mucho a pan:

Para las siguientes veces vamos a partir la barra en trozos más pequeños, y a recalentar periódicamente la cazuela en vez de darla un solo calentón, porque obviamente le ha faltado tiempo y temperatura. Pero el primer paso está dado y no vamos a parar hasta conseguir ese manjar a bordo. Ya os contaremos el resultado.