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jueves, 2 de junio de 2016

Nos salió bien la jugada.

Hola navegantes.

Al final nos decidimos y la jugada de dados  nos salió bien. Como daban lluvia hasta el viernes y, con todos los respetos a Solvay por los puestos de trabajo que mantiene, no nos apetecía pasar 3 días a su sombra, en una escampada salimos de Cala de Medici. Y a pesar que había anunciadas tormentas para la tarde, no nos mojamos en todo el camino, viniendo hasta San Vincenzo en un solo bordo de un través. Veinte millas en 4 horas, con puntas de más de 7 nudos al coger las olas.

La entrada a San Vincenzo tiene también su dificultad con olas del SW, las que había hoy, porque hay que atravesarse a las olas y a veces son rompientes, ya que dentro de los espigones hay una playa. Entramos con la mayor izada para mantener la maniobrabilidad si fallase el motor (siempre me pongo en lo peor para que no ocurra) y bajamos las velas dentro del puerto. Por cierto, está mañana al salir de Cala de Medici, que también lo hice con la mayor izada, me dijo un marinero que en Italia está prohibido.

Por si las olas fueran poca dificultad, hay otra incomprensible. En el espigón de babor, el de la baliza roja, han colocado la escultura de cobre de un marinero, que con el tiempo ha adquirido color verdoso y desde el mar parece la baliza verde, la del espigón de estribor. Podéis verla en la primera foto con la isla de Elba, nuestro objetivo, detrás, ya al alcance de la mano. Le comenté esta dificultad al que nos recibió las oficinas de la marina y se sonrió y dijo que ya se lo habían comentado otros navegantes. ¿Estarán esperando a que haya un naufragio para moverla al espigón de estribor?

Todo el espigón, hasta la baliza roja y la escultura del marinero, está coronado por un paseo marítimo que con mal tiempo debe ser peligroso y está prohibido utilizar, pues olas lo salpican. Y desde él se ven las playas, que también están inundadas de restos de posidonia, que están retirando con maquinaria pesada.

Al llegar a San Vincenzo nos hemos enterado de que hoy es fiesta nacional en Italia, el día de la República, y fijaos que en lugar de hacerlo un día festivo, los comercios trabajan más. En vez de cerrar a las 20 horas, como siempre, hoy cierran a media noche.

Mañana, según la meteorología, seguiremos descendiendo por el continente hasta la Punta Falcone o daremos el salto definitivo a la isla de Elba.

Hasta mañana navegantes.

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