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viernes, 9 de enero de 2015

Las comodidades modernas.

Pues sí, en aras de la comodidad los veleros modernos ponen cada vez más maniobras automáticas o movidas por motores eléctricos. Una de ella es el enrollador de la vela mayor dentro del palo, para no tener que salir de la bañera a tomar rizos cuando aumenta el viento y las condiciones se degradan. Pero la vela se recoge dentro del palo, un espacio minúsculo y cualquier arruga hace que el rollo se bloquee. Hay que enrollarla en unas condiciones determinadas de flexión del palo (regulada por el bakestay) y de tensión de la botavara (regulada por la trapa) para que entre sin una sola arruga. Pero ya os imagináis que precisamente cuando se toman rizos es porque el viento está enfureciéndose y esas condiciones ideales son difíciles de garantizar. O sea que es habitual encontrarse en mitad del temporal con una vela trabada a medio recoger, que no puedes ni enrollar entera ni desenrollar para arriarla. El típico problema de algo que funciona bien en la "demo" y mal en la vida real.