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lunes, 16 de octubre de 2017

Kilómetros de basura plástica en la isla de Flores.

Hola navegantes.

A mi me gustaría contar en el blog sólo las cosas bonitas del mar y de la navegación, pero la realidad es tozuda. Estamos en la isla de Flores, al sur de Indonesia, y ayer entre otras cosas fuimos a conocer la playa de Nanga Panda.

En teoría es la más bonita de Flores y una de las más bonitas de Indonesia, y es famosa por sus piedras de color turquesa.  Pues la realidad es lo que veis en la primera foto: kilómetros de basura plástica a medio digerir, perchas, envases, tapones, plásticos de los que unen entre sí las latas de refrescos, bidones, etc. ¿Y las piedras de color turquesa?. Pues cada vez hay menos, porque las retiran para venderlas, como si no se dieran cuenta de que las piedras no se reproducen. Debe ser una de las "industrias" locales, coger piedras para venderlas como adorno en diversas construcciones. Toda la carretera paralela a la playa está llena de almacenes de piedras en sacos para llevárselas. Creo que dentro de unos años la playa será conocida como la de los plásticos multicolores en vez de como la de las piedras color turquesa. ¡Qué pena!.

Por otra parte seguimos viendo detalles enternecedores del ingenio local. En las siguientes fotos podéis ver la auténtica "tabla" de surf, y os prometo que con esa tabla cogían las olas. También vimos a un padre con su hijo extendiendo una red rudimentaria perpendicular a la playa, y le vimos sacar algún pescado.

Por la mañana habíamos madrugado a las 3.30 para llegar a la cima del volcán Kelimutu con la salida del sol. Ese si que es bonito, con sus tres lagos de colores diferentes y cambiantes. Según una leyenda al lago esmeralda van las almas de los niños buenos, al lago turquesa las de los adultos buenos, y al lago negro las de los malos. A pesar de estar menos deteriorado que la playa de Nanga Panda, también allí vimos cochinadas, como dar de comer a los monos (que está prohibido) y tirar los envases plásticos y de papel parafinado por el entorno. Me parece que estos también van a matar a la gallina de los huevos de oro, y cuando quieran darse cuenta se preguntarán por qué ya no van allí los turistas.

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