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jueves, 2 de agosto de 2012

Autopista por el Canal

Hola navegantes. Aunque os parezca que estamos en un sitio turístico, por el Canal de Midi, en realidad atravesamos pueblos poco poblados donde es difícil encontar wifi. Por eso algún día no estará el blog actualizado.

Ahora estamos en Trebes, y pensamos pasar la noche en Carcassonne. Después de pasar las primeras esclusas nos dimos cuenta de que había que proteger la base del palo, y en vez de envolverlo hemos hecho este invento: prolongarlo con una tablero para que si roza no se deteriore el aluminio del palo:



El Canal de Midi está rodeado en sus dos orillas por una hilera de árboles, sobre todo plátanos. Se plantaron para disminuir la evaporación de agua (sin su sombra se perdería una lámina de agua de 5 cm cada día) y para que las raices sujetasen el terreno de las orillas:


aunque estas mismas raices producen baches en las pistas de bici que corren paralelas al Canal. No obstante las pistas están bien cuidadas y se hacen bien en bici, viéndose contínuamente grupos recorriéndolas. Son agradables ya que están en sombra y sin cuestas.

Desde hace unos años estos plátanos tienen una enfermedad, el chancro colorado, que los está diezmando. Es un hongo que trajeron los americanos en la 2ª Guerra Mundial en las cajas de munición, que estaban hechas con madera de plátano. Los árboles se secan y hay que cortarlos para que no contagien a los de alrrededor. Los que van a ser serrados los marcan con dos rayas verdes:


y de vez en cuando aparece en el canal un trozo así:


Hay que tener en cuenta que el Canal está declarado Patrmonio de la Humanidad junto con sus árboles, y que uno de los principales trabajos d e mantenimiento es precisamente su entorno vegetal.

El Canal es una obra arquitectónica del S. XVII impresionante, con puentes, algunos de los cuales pasan sobre los ríos, como éste:


y acueductos como éste:


También hay un famoso puente que pasa por encima de una autopista. Esperamos poder mandaros una foto del Corto Maltés navegando por encima de la autopista.

En esta travesía lo que más enlentece es el paso de las esclusas, y la programación de las etapas depende de su número más que de los kilómetros. El paso de una esclusa lleva entre 20 y 60 minutos según su tamaño, que sean simples o múltiples, y si te toca esperar o no. Suelen caber 4 barcos en cada viaje. Se entra en la esclusa en esta parte del viaje para ganar altura (a partir de la mitad del recorrido será para bajar). Media tripulación se baja para manejar las amarras y la otra media se queda a bordo  para la maniobra de entrar y salir y evitar los choques con la pared. En algunas hemos subido hasta 6 metros:



























Aunque parezca que esta navegación es tranquila, también te reserva sustos. Ya nos habían prevenido contra los barcos de alquiler, que dejan en manos de gente sin ningún título ni experiencia. En una esclusa llegamos tán justos de tiempo que entramos sin desembarcar a nadie y nos quedamos abarloados a un barco de alquiler. A mitad de la maniobra, cuando el agua entraba con más fuerza, no pudieron con su proa y el barco se atravesó, dejando al Corto Maltés como un emparedado entre él y el muro de la esclusa. Al final nos dió tiempo a soltar las amarras de él y pasarlas al muelle, desplazarnos hacia popa, y a la vez ellos pudieron recoger las suyas. No pasó nada pero ha sido uno de los momentos fuertes del viaje.

En el Canal se ven muchas rarezas, por ejemplo un barco hecho de hormigón, no sabemos su utilidad:


En el aspecto de la fauna, hemos visto dos Coipos, son como una especie de ardilla nadadora muy grande. No nos dió tiempo a fotografiarlos. Y muchas aves, como esta familia de patitos en la Marseillete:


Y en el aspecto artístico, un esclusero escultor que tiene todo el terreno de la casa de la esclusa con autómatas que se mueven con motor o con el viento:


Incluyendo una con forma de esclusero que se movía imitando el movimiento de la manivela como en las antiguas esclusas manuales:


Algunos escluseros viven en una casa junto a la esclusa, y tienen un puesto de venta de productos locales.

Finalmente, en la esclusa de Trebes, donde estamos haciendo el blog, ha embarcado un periodista local de La Depeche du Midi (el 5º periódico de Francia), Pierre Adroit, para hacernos un reportaje que saldrá en el periódico del sábado. Cuando salga os mandaremos el enlace.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El entorno tiene pinta de ser precioso. La verdad es que puede resultar un itinerario interesante, por ejemplo, para alguien del Cantábrico que compre un barco en Barcelona. ¿No os parece?
Buena proa, y aprovechad lo que os queda
Juan Carlos

Segundo Romero dijo...

Hola, Álvaro, Luis, Ana y Maribel:
Da envidia imaginaros disfrutar de vuestra navegación por las aguas del canal del Midi, aunque supongo no comparable con el resto de vuestra travesía oceánica y mediterranea.
Tengo que confesar que hasta hoy no había visitado vuestro blog, salvo alguna de vuestras primeras entradas. Espero que seáis benevolentes conmigo y no me condenéis a la hoguera de vuestro olvido.
He tratado de seguir como un colegial vuestras instrucciones para localizaros el día de hoy y por ningún lado he encontrado en la parte superior izquierda "teléfonos móviles". Así que me he quedado con las ganas.
Os deseo que disfrutéis mucho de lo que os queda, con más motivos ahora que habéis recuperado la compañía de vuestras mujeres.
Besos para todos.

Segundo