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miércoles, 5 de octubre de 2016

El libro de la navegación a Bretaña va tomando forma.

Así es, ya está en imprenta y os adelanto la portada (faltan unas pequeñas correcciones pero en esencia será ésta):



Es el Corto Maltés varado en bajamar en la Isla de los Pájaros, en la bahía de Arcachón. Un lugar como sólo existe en los sueños. Ya veréis, ya.

8 comentarios:

Daniel Tribaldos dijo...

Estoy deseando que salga y que lo presentes. Saludos Daniel.

corto_maltes dijo...

Gracias Daniel. A Madrid iré en Noviembre, en la librería náutica Robinson, ya te concretaré la fecha. Un abrazo.

Anónimo dijo...

¡Ah1 Alvaro, en mi correo anterior se me olvidó decirte que para mi falta una epístola en tu preciosa poesía, si es que hago los 90, que los tengo ya muy cerquita, porque en Mayo si hay suerte cumpliré los 89 y ¿un año mas?, ¿será posible?........... los 90.
Abrazos de Higinio

Anónimo dijo...

Perdona chico, pero a veces me pasan esas estupideces..... ¡claro!, es precisamente por mi proximidad a los 90. ¿Podrás creer que no había visto la epístola de los 90 ¡Increíble! Ya soy pellejudo, pero afortunadamente aun no estoy ido. ¿Cuánto durará?.....
Higinio

corto_maltes dijo...

Hola Higinio. La esperanza de vida de los varones españoles actualmente ronda los 83.
Si no hacemos tonterías que desencadenen alguna catástrofe ecológica es muy probable que los grumetillos que llevamos ahora a vela, si se curan de su enfermedad, lleguen fácilmente a los 90. Como tú, que por lo que veo tienes buenos genes de longevidad, y los ayudas manteniéndote activo. Ya me ha dicho un pajarito que te haces todos los dias 1000 metros nadando. Por eso incluí en la poesía hasta los 90. Los 100 ya me pareció mucho. Un abrazo

Alvaro dijo...

En la pagina 395 se refiere a Eric Tabarly. Se refieren como suposición (la palabra utilizada es "creo") algunos de sus aportes mas conocidos para la actividad de la vela y a continuación se aseveran una cantidad de falsedades no se con que sentido.
A continuación dare mi opinión fundada en el conocimiento de la vida de Eric.
No proviene de el mundo militar si no que ingresa en la marina como medio para reparar su primer barco el Pen Duik.
La generalizacion que hace el autor es inadmisible luego saca totalmente de contexto palabras que tal vez nunca dijera Eric y siendo largo de explicar aca sus conceptos sobre el uso de salvavidas y arnes son un punto de vista muy valido y de utilidad a muchos navegantes.
Luego relata a su antojo el lamentable episodio de su caida al mar porque no habia un temporal sino calma, la tripulacion no lo era sino periodistas invitados sin conocimiento de la maniobra por lo cual no intentaron un rescate, finalmente no estaba subido a caballo de nada sino caminando por cubierta en una tarde tranquila cuando el barco traslucho y la botavara lo golpeo y arrojo al agua.

alvarogarciacristeche@gmail. com

corto_maltes dijo...

Hola Alvaro.

He dedicado la tarde a revisar mi documentación sobre Tabarly, aunque no es toda la que he leido pues muchos libros los saco de la biblioteca y los devuelvo, y no los tengo a mano. Me baso fundamentalmente en los monográficos de la revista Voiles et Voiliers de abril de 2002 y de junio de 2008, el libro "Tabarly" de B. Heimermann, Editorial Noray, 2004, y el trabajo de final de carrera de náutica "ERIC TABARLY. ESTUDIO DE LA VIDA DEL MARINO Y DE LAS INNOVACIONES NÁUTICAS QUE APORTÓ" de Edgar Saló Navarro. Me tengo que reafirmar en mis palabras con estas salvedades:

Al decir que procedía del mundo militar no me refería a sus antecedentes familiares, sino a los suyos personales. Toda su vida de regatista estuvo cobrando de la Marina francesa, en una situación parecida a la excedencia por trabajos especiales en España.

Donde yo afirmaba "creo" referente a sus aportaciones a la náutica, todas son ciertas.

Referente a las condiciones meteorológicas el día de su accidente, la noche del 12 de junio de 1998 el Pen Duick I navegaba por el mar de Irlanda con tiempo duro, llevando un foque pequeño y dos rizos en la vela mayor que le parecieron demasiado y decidió arriar toda la mayor y sustituirla por la de capa. Los cuatro tripulantes eran un fotógrafo, un oficial de la marina francesa y otros dos compañeros de eskí, en efecto, no muy aguerridos tripulantes pero una razón más para haber extremado las medidas de seguridad. Mientras dos tripulantes trabajaban con las drizas Tabarly esperaba a que bajaran el pico de la cangreja para amarrarlo a la botavara. Debido al balanceo que imprimían al barco unas olas de 3-4 metros la verga le golpeó en el pecho lanzándole al agua. Como la verga al descender queda por encima de la botavara, de ahí deduje que estaba sentado en la botavara esperándola para amarrarla. Este detalle es el que admito que puede no ser cierto. En cuanquier caso iba sin chaleco y sin arnés para una maniobra difícil y en tiempo duro, como es la que te aconseja poner la vela de capa.

Tampoco he logrado encontrar la frase de que el arnés y el chaleco son cosa de señoritas. Aunque el que no las haya encontrado ahora no significa que no las pronunciase, pues estoy seguro de haberlas leido, si no encuentro la fuente en sucesivas ediciones lo matizaré y te agradezco tus comentarios. De todas formas he encontrado otras frases suyas similares que muestran su reticencia por las medidas de seguridad a bordo, que era conocida por todos sus compatriotas y biógrafos. Pero no voy a insistir en ellas para no cargar las tintas en las "flaquezas" de un gran personaje, al que por encima de todo admiro como navegante.

Gracias por tus comentarios. Un saludo.




corto_maltes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.