Visitas al blog:

sábado, 7 de febrero de 2015

La caracola zurda de Pablo.

Hola navegantes. En nuestras navegaciones hemos ido recogiendo caracolas de distintos lugares y ya tenemos en casa una modesta colección.


Lo que casi nadie sabe es que todas las caracolas del mundo son "dextrógiras", que quiere decir que su concha está enrollada en el sentido de las agujas del reloj. Se identifica el giro mirando la caracola desde arriba, desde su vértice, y viendo que siguiendo hacia la base la espiral sigue el sentido de las agujas del reloj:


o bien mirando su agujero con el vértice de la caracola arriba, y viendo que está situado a la derecha del eje del cono:
 
 
Pues bien, como una auténtica rareza de la naturaleza, algunas caracolas son "levógiras" y están enrolladas en el sentido contrario. Popularmente se las conoce como "caracolas zurdas". Nosotros sólo tenemos una, que encontró Pablo, y la consideramos un auténtico tesoro. Para que no creáis que es una foto trucada con el fotoshop os la enseño al lado de las normales:


La zurda es la grande de la derecha:


No es muy bonita que digamos pero su valor radica en su originalidad. Nadie se explica la razón de esta homogeneidad de las caracolas en todo el mundo, que se produce también en los caracoles de tierra. Si fuera por el efecto del giro de la Tierra sobre las larvas en desarrollo, la consecuencia sería parecida a la fuerza de Coriolis sobre las corrientes del mar o sobre los vientos, que es distinto en el Hemisferio Norte y en Hemisferio Sur. Las caracolas serían dextrógiras en el Hemisferio Norte y Levógiras en el Sur, lo que no ocurre. 

Recidentemente científicos japoneses de una universidad de Tokio han demostrado que la simple manipulación de los embriones el caracol al inicio de su desarrollo con unas pinzas de cristal cambia su configuración genética, y logran que los embriones dextrógiros en origen den lugar a conchas levógiras. Esta simple manipulación mecánica -que no genética- permite hacer la hipótesis de que la tendencia dextrógira es la que se hereda de la especie (el por qué siempre será un misterio) y que algún factor prenatal al incicio del desarrollo de las larvas lo invierte. Sería como una malformación genética en la especie humana, que se llama dextrocardia, que hace que personas por lo demás normales tengan el corazón a la derecha y el hígado a la izquierda (al revés que los demás). La primera vez que vemos una radiografía de una de estas personas siempre pensamos que el radiólogo se ha confundido al revelarla. En la siguiente foto se ve el experimento japonés. La caracola de arriba es la normal (dextrógira) y la de abajo la manipulada (levógira).

  
En la especie humana también ocurren estas curiosidades. Los vasos del cordón umbilical estan enrollados en espiral. Algunas maternidades registran el sentido de giro de la espiral del cordón umbilical en todos los nacimientos desde los años 80, en que se empezó a dar importancia a este detalle, y el 70% de los cordones son dextrógiros. No es un predominio tan absoluto como en la concha de las caracolas pero sí sorprendente. El 88% de los gemelos tienen el cordón con el mismo sentido de giro. ¿La razón?. Misterios de la naturaleza. A ver si alguno de los grumetillos de mayor es biólogo y encuentra la explicación.

5 comentarios:

Charo dijo...

Muy interesante y muy divertido. Y ¿Pablo ha reclamado la propiedad de la caracola?

Fernando - Andua dijo...

Que artículo más bonito, evidentemente a mi me ha faltado tiempo para coger mi pequeña colección de conchas, mucho más reducida que la vuestra, y comprobar los giros de las conchas.
Tengo todas dextrógiras, habrá que seguir buscando.

Muchas mersis.

corto_maltes dijo...

Charo, no la ha reclamado pero se la respetamos. Ahora está toda la colección junta, pero cada concha tiene una identificación con puntitos de rotulador que indica quién la encontró. Cuando la reclame se la llevarña con todo su derecho.
Alvaro.

Anónimo dijo...

Hola soy Daniela me gusta mucho tu colección de caracolas si puedo este verano voy a cojer muchas para tu colección un beso muy fuerte pato y para Ana tengo muchas ganas de ir a navegar.��������

corto_maltes dijo...

Claro que sí, Daniela. Y sobre todo acuérdate de saber mirar si es zurda o no. Un caracol zurdo puedes encontrarlo hasta en los caracolillos que ponen de aperitivo en los bares, esos que se comen con un alfiler. Y aunque sean tan feos, el hecho de ser zurdos les da un valor excepcional.