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sábado, 9 de noviembre de 2019

Veleros sin quilla.

Hola navegantes.

La tecnología avanza a pasos acelerados, y el mundo de la vela no es ajeno a ella. Lo que clásicamente diferenciaba a un velero de una motora era la existencia de una quilla profunda, que surcaba el agua debajo del casco para evitar que el barco derivara de lado por efecto del viento lateral, y toda la propulsión del viento se trasladara hacia delante. En los grandes veleros esa quilla puede medir 3 metros o más. Pero claro, es una masa muerta que arrastra por el agua y en cierto modo frena al barco.

En los últimos años los veleros de competición se han construido con "foils", una especie de patines como los esquíes acuáticos, que hacen que el casco se despegue del agua, se eleve, y así evite la resistencia del agua y corra más. Tanto, que se alcanzan fácilmente velocidades de 30-40 nudos (la de un velero como el Corto Maltés es de 5 nudos). A esa velocidad los riesgos son enormes. En primer lugar para la tripulación, porque cuando el barco vuelve a tocar el agua se frena a 5 nudos y es como si chocase con una pared, y los tripulantes salen despedidos (suelen navegar con casco y protecciones como las de los motoristas). Ya ha fallecido un tripulante despedido así. Y en segundo lugar para otros barcos, porque a esas velocidades se controlan mal y pueden chocar o pasar por encima de una embarcación pequeña, arrasando a sus ocupantes. Ya ha ocurrido, y en un entrenamiento uno de esos veleros voladores pasó por encima de una zodiac y el foil amputó las piernas a una señora. Por eso algunos son partidarios de prohibir estos bólidos, que son como aviones volando bajo.

Pues el no va más ha sido prescindir de la quilla. Los veleros con foils hasta ahora la habían mantenido, tal vez por la tradición. Pero si la  mayor parte del tiempo el velero va en levitación, la quilla deja de tener su utilidad. El último megabarco inglés para la Copa América, el AC75 Britannia, es un velero de 23 metros con foils que ha prescindido de la  quilla. Tiene una imagen rarísima:



Como veis no navega por el agua sino por el aire, y os podéis imaginar el riesgo de pasar por encima de una embarcación pequeña con ese timón o ese foil como una cuchilla lanzado a 30 nudos. Una locura.

Aquí podéis ver un video de cómo vuela:

 Clic aquí

Yo personalmente pienso que el mar no es para eso. Imaginaos que dejasen circular por la carretera unos vehículos que se movieran un metro por encima del suelo, a una velocidad seis veces superior al resto de los usuarios, y con un alerón cortante sobresaliendo de la carrocería. Una locura, ¿no?. Aunque no me considero dueño de ninguna verdad y, por supuesto, no es más que una opinión y puedo estar equivocado.¡Con cuidado, navegantes!.

2 comentarios:

  1. Seria necesario limitarlos a un area restringida, como se hace con los coches de carreras a un circuito.
    Salu2, Daniel.

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  2. Eso es exactamente lo que pienso yo, Daniel, pero ellos no se limitan a alta mar. Por ejemplo este invierno han estado entrenando en el Mar Menor, y muchas veces o hacen en las proximidades de los puertos, donde más tráfico hay, precisamente para que se les vea más.

    Un saludo

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