Visitas al blog:

domingo, 15 de julio de 2018

Un día de contrastes y novedades.

Hola navegantes.

Como os dije, salimos de madrugada de Dahouët con la intención de llegar a La Rance. Pero antes de llegar se invirtió la corriente de marea y, junto al poco viento, a vela no hacíamos más de un nudo. Para una etapa de más de 30 millas os imagináis el panorama. Os parecerá raro el trak de esta mañana porque al ver que nos venía la corriente de marea de frente decidimos acercarnos a la costa a ver si cerca de la orilla había contracorrientes favorables. Así fue, pero a cambio tuvimos que ir esquivando cada bajío, y eran muchos.

Además comprobamos que incluso a motor el barco iba muy despacio y consumía mucho. Así que decidimos parar en el puerto de Saint Cast a esperar el cambio de marea y de paso a repostar y revisarlo.

En la gasolinera el agua estaba tan clara que vimos que la hélice había cogido un manojo de algas, que era lo que estaba lastrando al motor. Tuvimos que sacarlo para limpiarlo todo.


Aprovechamos la parada para darnos el lujo de comer unas galetes y una cerveza fría (de día hace un calor aplatanante) y echar una cabezada. Entre eso y esperar el cambio de marea se nos hacía muy tarde para entrar en La Rance, y cambiamos de nuevo los planes para quedarnos esta noche en Saint Malo, que además es un buen sitio para asistir a las celebraciones del Día de la República, que se celebra hoy en Francia.

Y todo lo malo de la mañana se transformó en perfecto por la tarde, con un viento de fuerza 4 del NW y la corriente de marea a favor, lo que nos permitió llegar a Saint Malo en menos de 2 horas y apenados de que acabara tan pronto. La entrada a Saint Malo parece la gincana de un videojuego, entre multitud de escollos y marcas cardinales que tienes que ir identificando con los prismáticos, y por si fuera poco con ferries entrando y saliendo.

En Saint Malo no tenían plaza en la Marina Bas Sablons, pero si en la Vauban. Se entra a través de una esclusa faraónica, de esas que caben 50 barcos, y allí el ambiente es muy divertido.


Lo malo es que con la Fiesta Nacional y el fin de semana, la ciudad entera está como el Metro en hora punta y es difícil hasta andar por la calle. Y por si fuera poco nos están amenizando la noche con una música garajera que no nos deja dormir.

Mañana esperamos poder entrar definitivamente en La Rance. Hasta mañana navegantes.



2 comentarios:

antoine dijo...

Bon voyage dans la Rance si belle et reposante les amis, après avoir connu les joies de la navigation sur les côtes bretonnes hhhhhh...On dit en France qu on ne sait pas naviguer si on a l a pas fait dans les eaux Bretonne, et ce n est pas pour rien que les navigateurs bretons sont si souvent vainqueurs des grandes courses. Alors bravo à toi, mais tu as quand même eu la chance d être épargné par le mauvais temps breton hhhhh, c est exceptionnel.Bon vent à vous. Après la fête nationale, aujourd hui 15 juillet c est la finale de la coupe du monde de football qui va faire du bruit si la France gagne... Belle soirée à vous:

Anónimo dijo...

¡Ámimo con la travesía! ...y acordaos de volver. ;-)

Óscar