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martes, 5 de junio de 2018

La vida práctica.

Hola navegantes.

Ya mejoró el tiempo y estoy dedicando mi estancia en la Rochelle a las cosas de la vida práctica. Varios viajes al super para la compra y los cuidados del motor y de las velas.

Respecto al motor, de la Rochelle hacia el norte entra en vigor mi nuevo seguro, que tuve que cambiar porque el de Axa sólo me cubría hasta 200 millas del litoral español. Pues el nuevo seguro me exige para la cobertura de robo del fueraborda que esté instalado de manera fija o mediante sistema antirrobo. Así que he tenido que candarlo.


Para mi es un incordio adicional en caso de trabar algo con la hélice, pero hay que hacerlo. Os recomiendo firmemente que os leáis las clausulas de vuestro seguro. También he revisado los niveles de aceite.

Respecto a las velas, he redirigido el cabo del nuevo sistema de rizos que me instaló Iker, para lo que he tenido que cambiar algunas poleas de la base del palo y repensar y redistribuir los mordedores.


Además, como veis he marcado con rotulador negro el punto de cierre del mordedor sobre el cabo del rizo para ponérmelo fácil cuando navego en solitario.

Ayer fui en la bici a las proximidades de lo que llaman, pretenciosamente, "el faro del fin del mundo". Obviamente ningún mundo finaliza aquí, en la Rochelle, y es una réplica del que reconstruyó un vecino de la Rochelle, André Bronner, en la Isla de los Estados, en el Cabo de Hornos.


Es una imagen típica de la entrada por mar a la Rochelle.

Esta noche se incorpora Mario a la tripulación y es posible que mañana nos metamos por el río Sévre Niortaise, otro de los que no conocí en mi anterior viaje a Bretaña, que acaba en la ciudad de Marans pasando una esclusa. Como la esclusa sólo abre en pleamar nos tocará de nuevo madrugar. Es la última esclusa de apertura manual que queda en Francia, y hay que avisar al esclusero el día anterior, no sé si sólo para que madrugue como nosotros o también para que vaya tonificando los bíceps.

POSTDATA: al llamar al esclusero resulta que el puente levadizo anterior a la esclusa está averiado, o sea que no se puede pasar a Marans sin desarbolar. Quedará para otro viaje.

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