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sábado, 2 de junio de 2018

Al timón del Joshua.

Hola navegantes.

Hoy vamos a empezar la crónica del día por el final: Iker y yo al timón del famoso "Joshua", el barco con el que Bernard Moitessier dio la vuelta al mundo.




Empezamos el día saliendo de Rochefort a las 7 para pasar la esclusa y dejar el barco amarrado en el pantalán exterior, con objeto de poder visitar la ciudad y luego seguir navegando río abajo cuando nos conviniera, no forzados por el horario de la esclusa. Rochefort nos encantó, siendo sorprendente la Cordelería Real, una fábrica de cuerdas impresionante. El pantalán exterior está en pleno río, y para que no se lo lleven las crecidas el extremo tiene forma de proa de barco. En la otra foto el Corto Maltés en el río Charente.



Descendimos el río y en un día precioso de vela llegamos a La Rochelle. En la entrada nos cruzamos con el Joshua, el famoso barco de Moitesier, y comprendiendo que tendría que volver a la Rochelle nos propusimos conocerlo.


Nos enteramos a qué hora volvía, nos enrollamos con la chica de la taquilla del museo marítimo para que nos dejara pasar, y sin cobrarnos, a pesar de que ya había cerrado (el rollito de dar la vuelta a su país en un velero de 6 metros parece que es eficaz) y nos presentamos en el pantalán mientras amarraban.

Allí nos enrollamos con Philippe, el capitán, y Françoise y Laurence, las tripulantes, que nos enseñaron todo y compartimos casi una hora de anécdotas y conversación sobre su héroe. Una experiencia extraordinaria estar en ese barco tan famoso como el Arca de Noé.

En La Rochelle, gracias a nuestro poco calado, hemos podido quedarnos en el puerto viejo, al pie de las famosas Torres. Mañana se despide Iker y más tarde se incorpora Mario para acompañarme hasta Brest.



Hasta mañana navegantes.

2 comentarios:

Savreh dijo...

Mítico, el Joshua, con su casco construido en una calderería, sus palos de postes de teléfono y los obenques del botalón de cadenas...

Daniel Tribaldos dijo...

Impresionante, solo por "pilotar" el Joshua ya merece la pena el sufrimiento de Las Landas.