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lunes, 21 de mayo de 2018

La vuelta al mundo en un barco de 6,38 metros.

Hola navegantes.

Así es, Szimon Kuczynski acaba de dar la vuelta al mundo, por los 3 cabos (Nueva Esperanza, Lewin y Hornos) en solitario, sin escalas, sin asistencia exterior... ¡y sin motor!. Una navegación que deja nuestra vuelta a Francia en un paseíto a por la vaguette. Y lo ha hecho en un velero más pequeño que el Corto Maltés, un Maxus 22 de serie de 6,38 metros de eslora. Todo un récord que no tenía precedentes.

Otros veleros más pequeños han dado la vuelta al mundo pero por el Ecuador, aprovechando los canales de Panamá y Suez, lo que se considera la ruta "fácil". Szimon  salió de Plymouth, en el Reino Unido, el 19 de agosto de 2017 y acaba de finalizar la vuelta después de 271 días seguidos en el mar. En la ruta elegida se atraviesan los mares más peligrosos del planeta, rodeando la Antártida, por donde ya no hay tráfico comercial y si tienes un problema no hay quien te ayude. Además son los mares más fríos, navegas con tanta ropa que te da aspecto de escafandrista y hasta te mueves mal, y siempre tienes el riesgo de encontrar icebergs, que ya sabeis que es como encontrarte con una roca, y si no recordad al Titanic.

Una auténtica odisea con ese barquito que vuelve a demostrar que con una barco pequeño y una prudencia grande se puede hacer casi todo. ¡Enhorabuena!.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Alvaro: Cuando buenamente puedas y si re apeece, me gustaria saber algun detallle de esa insólita azaña, que no sé como puede ser real. Ya sé que lo es, pero ¿de que come?, ¿de donde saca el agua?, etc, etc, etc.
Que tengais un buen viaje en este nuevo "priplo"· tuyo.
Un abrazo de Higinio

corto_maltes dijo...

Hola Higinio.

En efecto, parece insólito, imposible, pero hay gente que lo hace. El navegante polaco, de 37 años, ha vivido en 4 metros cuadrados. ¿Qué hacer en ese espacio angosto durante 270 días?. Pues leer, y en concreto se leyó 143 libros.

Se alimentó de pescado en lata y vegetales deshidratados. Sin potabilizadora a bordo, compró 600 litros de agua en un supermercado antes de zarpar. También embarcó 10 kilos de chocolate, su adicción, pero se derritió conforme descendía por la costa africana y se vio obligado a tirarlo por la borda. Fue uno de los momentos más duros de la travesía.

Entre otros problemas a los que tuvo que enfrentarse, una tormenta con nieve en su aproximación al mítico Cabo de Hornos, un duelo contra la naturaleza más salvaje que se saldó con daños en el mástil, y la avería de dos hornillos de la cocina. Con tantas privaciones perdió 10 kilos.

Alguien dijo que hay 2 tipos de sueños: los que se tienen de noche, y los que se construyen. Y otro que no recuerdo que lo más bonito de la vida es haber tenido muchos sueños, y de mayor haberlos realizado. Creo que Szimon ha tenido un sueño de los segundos, que ha conseguido realizarlo, y que por tanto de mayor mirará para atrás y estará satisfecho. Y si le preguntan que qué es lo más emocionante que le ha pasado en la vida no tendrá que decir que librarse de un atasco volviendo a casa un domingo o que no le aceptaran la tarjeta en el Corte Inglés.