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jueves, 31 de mayo de 2018

A toda máquina a una isla preciosa.

Hola navegantes.

Hoy salimos temprano de Royan (a las 7) para una etapa de las largas, unas 50 millas a algún puerto de la costa Este de la isla de Oleron. En teoría deberíamos llegar al sitio donde el río Garona se encuentra con el mar en pleamar, para evitar el encuentro del agua dulce del río con el agua salada del mar, de distinta dirección y fuerza, que genera olas rompientes peligrosas en la desembocadura de los ríos. 

Pero este río es tan enorme que desde Royan hasta la desembocadura hay unas 12 millas, y llegar al mar con la pleamar significa hacer esas 12 millas contra la marea entrante, o sea, contra una corriente de marea de unos 3 a 5 nudos.
Por eso, y pensando que no habría muchas olas de mar de fondo y por tanto no habría rompientes, hicimos las 12 millas a favor de la marea vaciante. 

A mitad de camino notamos el fuerte viento del oeste de cara y fuimos viendo las tremendas olas que había formado, no pronosticadas, de unos 2 metros y algunas de ellas rompientes. Fueron 3 horas de infarto, con la mayor en el primer rizo, el Génova al 50% y el motor. Además en toda la vorágine se rompió el pajarín (el cabo que sujeta la mayor por debajo) y tuvimos que cambiarlo en mitad de aquella coctelera. Y además lloviendo.

Estábamos tan fastidiados que decidimos salirnos del canal balizado, que se adentra 5 millas en el mar, por la penúltima boya roja, al comprobar que ya habíamos superado los bajos. Y aquella virada supuso el tránsito de lo peor a lo mejor de la vela. Al tomar rumbo norte aquel vientazo del oeste pasó a entrarnos por el costado, y el resto de la jornada fue una galopada de 6 horas en donde no bajábamos de 6 nudos, con puntas de 9 (para los incrédulos va una foto). 




Contorneamos la Isla de Oleron por el norte y nos hemos quedado en el puertecito de Saint Denis d'Oleron.
Es un puerto de los llamados "con umbral", y para mí la primera experiencia en ellos. La entrada tiene un muro construido en el fondo. En pleamar entras por encima del muro según el calado de tu barco, y al bajar la marea el muro retiene el agua dentro del puerto mientras el exterior se seca. Te quedas como en una palangana. Y no puedes salir hasta la siguiente marea. Como el Corto Maltés cala muy poco el margen para pasar nosotros es muy amplio. A la entrada del puerto una escala indica los metros de agua que hay por encima del umbral.



Mañana saldremos cuando nos lo permita la marea para conocer otras islas que hay en la costa Este de Oleron y recorrer el río Charente hasta Rochefort. Ya os adelanto que tiene un puente colgante como el de Portugalete.

Y también hoy ha habido daños colaterales.



Hasta mañana navegantes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

9 nudos???
Caray! Debes llevar un timonel excepcional! Jeje.
Iker uriarte.