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jueves, 26 de abril de 2018

Se pasó el susto, y listos para navegar.

Hola navegantes.

Después del susto en la varada del barco con el travelift, ayer volvió al agua con el cutis limpio, tirando a limpísimo:

También podéis comprobar el paso correcto de la eslinga de proa, que al vararlo se había quedado por detrás de la orza en lugar de por delante. Por cierto, esas eslingas tan nuevecitas las estrenamos nosotros.

Estuve dudando si decapar las capas de patente (pintura antiincrustante) acumuladas y al final decidí dejarlo para el año que viene. En efecto, este verano vamos a varar muchas veces en el barro del fondo de los puertos, y me supongo que las capas de patente acumuladas protegerán algo el casco de las rozaduras con conchas y similares.

También hemos hecho una revisión a fondo del motor fueraborda, incluso desarmando la cola para limpiar los caracolillos y mejillones que se crían dentro, ya que en el Tonic 23 la cola está siempre en el agua y dentro de ella no se da patente:


 Nos encontramos con la sorpresa de que el termostato estaba otra vez obstruido con sal, que es lo que causó la avería por calentamiento en la navegación a Elba:



Ha sido frustrante porque desde entonces endulzamos muy a menudo el motor, pero se ve que no es suficiente. Aparte de ponerlo nuevo, voy a llevar uno de recambio para sustituirlo a la menor sospecha, y de forma programada al entrar a los canales por Dunkerque, porque a partir de ahí  nos esperan 1.000 kilómetros a motor hasta el Mediterráneo y no hay que andarse con tonterías. Aunque en los canales el agua es dulce, y la probabilidad de que se obstruya es mínima. Además aprovecharé cualquier disculpa para quitar el termostato y aclararlo directamente en agua dulce. Y si se me estropean los dos, dejaré el motor sin termostato, porque es menos arriesgado que trabaje un poco en frío a que sufra un calentón y un culatazo.

Con estos mantenimientos el Corto Maltés queda listo para intentar la vuelta a Francia, estando previsto que salgamos el 24 de mayo hacia Hondarribia. ¿Existirá de verdad "la ley de Murphy inversa": si algo puede salir bien, saldrá bien"?.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mí, es un mantenimiento anual: soltar el termostato y ponerlo unas horas (o toda la noche) en agua con vinagre (de cocina o de limpieza, da igual) al 50% más o menos en un vaso o un botecito.
Después, aclararlo bien, comprobar si se quiere que funciona (en una cazuela con agua que calentamos para ver que expanda) y vuelta a colocar, después de haber limpiado bien el asiento.

Realmente que se estropee, no lo considero fácil (salvo que esté corroído, que no suele ser) y no son muy baratos; normalmente está totalmente embozado de cal y sal y con una pinta horrorosa; nada más ni nada menos.

Simplemente endulzarlo (salvo que añadas vinagre o alguna otra cosa), no va a quitar la capa de cal y sal que se forma, aunque al resto de circuitos le venga bien...

Mi opinión, por supuesto, basado en mi experiencia.

Y por supuesto que os va a salir todo bien, y nos daréis un montón de envidia, como siempre.

corto_maltes dijo...

Muchas gracias por tu consejo. Ten por seguro que esa limpieza va a formar parte a partir de ahora de mi mantenimiento anual, y a lo mejor más a menudo. Me extraña que no lo recomienden en el manual del motor, porque por lo que veo (lo hemos comentado en otros foros) es una "avería" bastante habitual y que tiene graves consecuencias. Supongo que seguiré con mi programa de endulzar el motor para que se beneficie el resto del circuito, aunque la impresión que tengo de ese endulzamiento es deplorable.

Un saludo

Anónimo dijo...

Estoy remirando la foto del termostato que has puesto y la parte de abajo tiene buena pinta (salvo la sal) aunque es cierto que la parte de arriba (sobre la junta de goma) tiene pinta de corrosión...
Si fuera así, quizás mi comentario no sea tan válido y tengas que cambiarlo.

El mío (Mariner) salía horroroso, pero tras paso por vinagre no se veía NUNCA corrosión. Las partes superiores no son de hierro sino inox y cobre, creo.

Lo de los libros de taller...
En el del Mariner dice que sustituir si está atascado o dañado (" Inspect thermostat, replace if stuck or damaged") pero a mí me ha ido bien en años...
Me dolieron mucho los casi 100 € que me costó que me pusieran el termostato (en 2009 al de poco de comprar el barco). sobre todo cuando vi dos años más tarde que estaba igual... Por eso empecé a hacer lo dicho, y hasta hoy...

corto_maltes dijo...

Gracias. ¿Y qué opinas de dejar el motor sin termostato?. Me han dicho que en los de 2 tiempos se puede, pero que en los de 4 tiempos es más discutible. En mi taller no hay unanimidad en la respuesta.

Anónimo dijo...

Soy un bricochapucillas, no soy mecánico.Pienso que si se diseña algo, en mecánica al menos, es por algo. Así que mejor con termostato. Ahora bien, si sospecho que no funciona y el motor se calienta, va fuera ya! Hasta arreglar al menos... Si un termostato no funciona, se queda cerrado y eso no es bueno para el motor.



Anónimo dijo...

Saludos a todos y en especial a Alvaro, al que tanto admiro y disfruto con sus aventuras. Ahí va mi humilde relato por si pudiera aportar algo.

Tengo un Selva como el tuyo. No tenía ni dos años de vida y ya andaba yo con la mosca, pues en frío el chorro testigo era bueno pero al calentar el motor el chorro se convertía en unas tímidas gotas. Me decían que el termostato era nuevo que tendría sucio algún conducto interno así que probé con el motor en marcha a meter por la aspiración del agua primero vinagre y luego bicarbonato. Parecía que mejoraba algo pero nada...

Así que a por el termostato. Lo saco y estaba duro como una piedra. Al tener tan poco tiempo pensaba recuperarlo por la cosa de ahorrarme 70 u 80 euros introduciéndolo en todo tipo de líquidos, pero no sirvió de nada...

Ese verano lo pasé sin termostato y no aprecié diferencia en el consumo, tal vez un poco mas acelerado a relentí, no se...

Finalmente recurrí a Aliexpress, me costó 8 euros. Así que por ese precio siempre llevo uno de repuesto y cada año aunque no sea necesario se lo pongo nuevo

Aquí dejo link del termostato https://bit.ly/2K4AXHw

Al año siguiente a pesar de estar recien endulzado y del termostato nuevo volvió el goteo Como tenía a mano una botella de "agua fuerte salfumant" (que uso para dar lustre al inoxible con un trapito y quitar las manchas de oxido) desde la misma escalera de baño y sin mojarme un pie dirigí la botella a la entrada de agua y milagro... menudo chorro, yo creo que ni de nuevo.

Conclusión: mejor 30 segundos de aguafuerte que una hora de endulzado. Y por 8 euros quien no tiene termostato nuevo es porque no quiere...

corto_maltes dijo...

¡Buena noticia me das!, porque en efecto el termostato original creo que ronda los 50 euros. Lamentablemente ya he encargado dos para la vuelta a Francia, uno para poner ahora y el otro de repuesto.


No obstante, en la página que has dado no consta que ese modelo sirva para el Selva, cita unos cuantos modelos y todos de Yamaha. Me preocupa que no sea el mismo. En mi taller me han dicho que cada termostato tiene una temperatura de apertura, y que hay algunos motores (no es el caso del Selva de 8 CV) que utilizan distintos termostatos según la temperatua ambiente de la zona en que navegan. Por ejemplo, no sería el mismo para un barco en Bretaña que para el mismo en el Mediterráneo.


Por otra parte, cuando a mí se me obstruyó en la vuelta de la Isla de Elba el motor se calentaba pero el chorrito de la refrigeración seguía saliendo con la misma fuerza y con el agua fría. En el taller me dijeron que ese motor tiene el circuito del chorrito separado del que refrigera el cilindro, y que sólo sirve a efectos de ver si el agua está circulando o no, pero no informa de la temperatura del agua en el circuito de refrigeración. ¿Estaremos hablando del mismo motor?. El mio es el Black Bass 8.

Un saludo y gracias por la aportación.

Anónimo dijo...

Alvaro, pero en el tuyo cual fue el origen del calentón? que el termostato estaba atascado y no se abrió? Y que te cambiaron exactamente, bloque entero, cilindros, cabezal cilindros con sus valvulas...

corto_maltes dijo...

Fue de película de los hermanos Marx. Lo que pasaba es que se calaba al ralentí. Primero dijeron que el carburador, lo limpiaron hasta con ultrasonidos y seguía igual. Luego que la bomba de gasolina, pero se revisó y estaba bien. Sospecharon una grieta en la culata, porque el aceite se veía lechoso, y allí el mecánico de Yamaha ya no quiso saber más, porque no era su marca.

Entonces vino lo más épico del viaje a Elba. Tenía en Santander un motor igual al que se le había roto la hélice y el eje, y como era casi tan caro repararlo como comprar uno nuevo (el Selva es muy barato, me costó 1.450 € nuevo, y la reparación se acercaba a los 1.000 €) me había comprado un motor nuevo y dejado el anterior en Santander para piezas. Pero la cabeza de ese motor tenía dos años, o sea, estaba nuevo. En el taller de Santander lo separaron en 3-4 trozos y me lo llevó Ana a Port-Saint-Louis en una maleta (!). Allí tuvimos que buscar el taller de Selva más cercano, que estaba a más de 100 km, para lo que tuvimos que alquilar un coche. El taller era épico, os aconsejo ver su aspecto en la entrada del blog de 15-7-16). Y allí simplemente sustituyeron la cabeza entera del motor, una por otra. O sea que se arregló sin diagnosticarlo. Ahora tengo un motor nuevo hecho de dos mitades.

Al abrirlo se vió que el termostato estaba completamente bloqueado por la sal.

En homenaje a esa avería que sumó muchos puntos a Murphy en aquella navegación, la dibufirma de Port Saint Louis du Rhone no fue con forma de barco sino con la forma del maldito fueraborda. Desde entonces llevo en el barco la cabeza del segundo motor, enterita, como repuestos.