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miércoles, 18 de octubre de 2017

Rinca, la isla de los dragones de Komodo.

Hola navegantes.

Siguiendo con las curiosidades náuticas de Indonesia, hoy voy a contar la navegación a la isla de Rinca, una de las cuatro donde sobreviven los dragones de Komodo.

Cogimos una embarcación local de esas con la típica silueta asiática y en dos horas desembarcamos en Rinca. La embarcación estaba llena de esas chapuzas enternecedoras de las que sustituyen con ingenio la falta de medios. En la segunda foto podéis ver la luz todo horizonte blanca (una bombilla tapada con una botella de PVC invertida) y en la tercera cómo reutilizan los chalecos viejos para defensas. En la cuarta podéis ver el ancla, con un orinque y la cruz ampliada con un inoxidable soldado. Por supuesto no tenían molinete, y la subían a pulso dos marineros.

 El objetivo era visitar Rinca  para ver los dragones. La isla tiene un solo poblado, porque convivir con esas fieras es peligroso. Hace pocos años atacaron y se comieron a un niño de 7 años que había ido al bosque con su padre. El dragón de Komodo es una especie reliquia de la época de los dinosaurios. Es como una iguana pero mucho más grande, y sólo existe en 4 islas entre Flores y Bali. Se piensa que hace siglos también existían en Australia.

En la isla hay unos 1500 ejemplares. Como muchos reptiles, según la temperatura de incubación de los huevos salen machos o hembras. Cómo aquí hace tanto calor nacen más machos, y hay una desproporción enorme con el número de hembras, lo que motiva que sean muy agresivos.

Están en el vértice de la pirámide alimenticia de la isla y pueden hasta con los búfalos. Su forma de cazar es morder en la pata a su víctima. Su saliva tiene más de 60 bacterias y una toxina. Con semejante cóctel el animal mordido suele fallecer de una infección, y los dragones le siguen durante semanas hasta que se muere. Entonces se lo comen. Pueden sobrevivir comiendo una vez al mes, ¡pero menuda comida!.

La visita a la isla se hace protegidos por un "Ranger". Con ese nombre y teniendo que protegernos de esas fieras, supondríais que el Ranger iría armado. Pues su material de trabajo es un simple palo terminado en una "Y" griega. Si un dragón ataca hay que conseguir frenarle por el cuello con el palo. Como para fallar la puntería. A algunos Rangers les han mordido.

Por toda la isla se ven colgados de los árboles los cuernos de búfalos y los ciervos que los dragones se van comiendo, y que los Rangers cuelgan allí de adorno. También hay muchos monos.

Los dragones son caníbales, y cuando nace un bebé lo primero que tiene que hacer es trepar a un árbol para que no se lo coman los de su especie (los adultos no saben trepar). Allí caza desde el primer día insectos, pájaros y hasta monos para sobrevivir. Nosotros vimos dos dragones juveniles.

En el camino de vuelta paramos en una isla deshabitada para bañarnos y coger conchas. En la última foto podéis ver la"lancha" de desembarco. Si, es un simple rectángulo de porespán con un remo. Muchos otros barcos utilizaban el mismo sistema.¡Viva la improvisación!

3 comentarios:

Daniel dijo...

No se que me da mas miedo, si los dragones de Komodo o la lancha de desmbarco ;-)

Charo dijo...

¿Y no habéis hecho ninguna foto a uno de esos dragones? Nunca había oído hablar de ellos y tengo curiosidad.

corto_maltes dijo...

Acabo de subir una foto de uno de ellos. Su aspecto es terrorífico, y sabiendo lo que tienen en la saliva...