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jueves, 31 de agosto de 2017

Dibucarta de los fuegos.

Grumetillos, esta es de las difíciles y vale dos puntos. ¡A por ella!.


miércoles, 30 de agosto de 2017

Los fuegos artificiales.

Hola navegantes.

Ayer fuimos con los grumetillos a los fuegos artificiales. La visión de los fuegos desde el mar es mucho más atractiva que desde tierra porque desde el barco se ven tres veces y se oyen dos. Se ven en el aire, reflejados en el agua, y reflejados en los cristales de las casas. Y se oyen primero por su propia explosión, y unos segundos después por el eco que rebota en las mismas casas.

Organizamos dos grupos y quedamos a las 19:30 h. Como no hacía nada de viento fuimos a motor a fondear a Los Peligros para cenar. Aprovechamos para enseñarles a identificar los faros, boyas y balizas por la cadencia de sus luces, las luces de navegación de los barcos, identificar el rumbo de otros barcos por las luces que nos presenta, enseñarles el material de seguridad para la navegación nocturna, etc. Después de cenar, a las 22:15 salimos a motor hacia El Sardinero. La zona para ver los fuegos la elegimos cerca del sitio de lanzamiento y a ser posible a barlovento. Si no, el humo de los primeros lanzamientos ensombrece el aire hasta el punto de que algunos fuegos ni se ven. Había pocos barcos y en vez de fondear nos quedamos navegando al ralentí, que te permite coger mejor las olas y que nadie se maree.

Al terminar unos nos fuimos a fondear al Puntal para pasar la noche a bordo (en Santander el 30 de agosto es festivo) y otros volvieron a puerto. A los que nos quedamos a dormir en el hotel de tántas estrellas (en realidad, todo el firmamento) la naturaleza nos regaló un amanecer nublado, pero tan tranquilo que el mar parecía un baño de mercurio. No apetecía bañarse y nos limitamos a dar de comer a las gaviotas los restos de la cena y el desayuno.


  Luego dimos unos bordos por la bahía para enseñar a los grumetillos algunos de los sitios que desconocían. Al mediodía volvimos a puerto, donde todavía nos dio tiempo a enseñarles a pescar quisquillas y cangrejos desde el pantalán.

En resumen, dos días de navegación maravillosos.






lunes, 28 de agosto de 2017

El churrito

Hola navegantes.

El sábado fuimos con los grumetillos a hacer "churrito", una especie de arrastre en paipo o de jet-esquí con un inflable. Fue una pequeña sorpresa inesperada, al poder disponer a última hora del inflable y de una motora que lo arrastrara. Hizo una tarde nublada pero con muy buena temperatura y pocas olas, extraordinaria para lo que pretendíamos. Fui a buscarles con el churrito a donde estaban fondeados los veleros a la hora de merendar, y terminamos la tarde con esta novedad.

Todos los grumetillos se montaron en el inflable con mayor  menor dificultad, y tripularon la motora, que sin el churrito alcanzó 36 nudos y parecía que volaba. Una experiencia nueva después de nuestras velocidades de crucero en los veleros, que suelen ser de 3-5 nudos. Ya veréis como al final del verano estas actividades de más velocidad son las que más les han gustado.




Para cambiar un poco de óptica, reproduzco un dibupoema de "La sonrisa de Mikel" que resume una motivación laica para todo esto. Espero que os guste.

CARPE DIEM.
  
   No respondo por Alonso Quijano
ni busco la ínsula Barataria,
ni llevo un potro renco de la mano
ni visto con su dura indumentaria;
busco la patria en el oceano
donde siento mi vida millonaria,
generosa, de buen samaritano,
lejos de mi otra vida funcionaria
de después del verano.

  Todo hombre es dos
y el más real es el otro.
Aunque no me parezca a aquél del potro
con la lanza en el aspa de un gigante,
a mi manera voy buscando un dios
como él a Dulcinea en Rocinante.

   Igual que a Don Quijote
es la búsqueda lo que me fascina;
no creer lo que diga el sacerdote
cuando desde su púlpito adoctrina,
ni lo que diga un exótico gurú
rezando arrodillado a la indochina;
busco mi credo sin un solo tabú,
solitario en la ola cantarina.

   Y si en la búsqueda voy con la retreta
de mis grumetes de la ciclosporina,
me acerco mucho a la verdad secreta,
absoluta, desnuda, femenina.
____________________________________________________________________

Y ahora el dibupoema:


domingo, 27 de agosto de 2017

viernes, 25 de agosto de 2017

Sigue el verano con los grumetillos.

Hola navegantes.

Nuestro intenso verano con los grumetillos del Hospital Valdecilla sigue adelante, y ya hemos realizado 11 navegaciones desde mayo. La última fue al Río Cubas. Es como se conoce al estuario del río Miera, los últimos meandros del río, sujetos a la influencia de la marea. Es navegable unas cuatro millas a través de numerosos meandros que discurren entre un paisaje de pastos y tierras de cultivo. El problema para los veleros es el puente que cierra su entrada, que nos bloquea el acceso a este bellísimo estuario porque no cabemos con nuestros mástiles por debajo de sus arcos. Por eso la excursión al Río Cubas debemos hacerla en motoras.



Hay que elegir un día de pleamar viva para garantizar el acceso hasta el final de su recorrido y evitar sorpresas desagradables con los bajíos. Por eso la hicimos en un día labrable entre semana.  La primera ensenada tras el puente está rodeada de vegetación espesa fundamentalmente bosque de eucalipto, y por el campo de golf de Pedreña. En la orilla Este hay algunas viviendas particulares, muchas de ellas invisibles detrás de los eucaliptos, sólo delatadas por unos embarcaderos postalescos para su uso particular. El principal atractivo de la excursión son las aves acuáticas: garzas comunes y reales, garcetas, patos, y hasta algunas rapaces, aunque precisamente este año vimos muy pocas. El paisaje es campestre más que marinero, con campos de siega, pastos donde las vacas conviven con las garzas y garcetas, caballos, rollos de siega ensilados en plástico, un convento que se refleja en el agua, etc. A mitad del recorrido hay una poza en el río y en la orilla unos árboles enormes, con una “liana” para jugar a Tarzán tirándose al río.



A la vuelta uno de los barcos varó en una isleta del río. Por suerte era de fango y no se dañó la embarcación, y además estábamos las demás para sacarle del atolladero. Con un remolque largo y tirando de él, con la ayuda del motor de la embarcación varada en marcha atrás, conseguimos reflotarla. Menos mal, porque estábamos cerca de la pleamar pero ya bajando, y no volvía a haber una marea del mismo coeficiente hasta el 6 de septiembre.


Seguiremos navegando con los grumetillos hasta finales de septiembre o primeros de octubre.

jueves, 24 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

Dibucarta del Islote Marnay.

Grumetillos, esta es de las difíciles y vale dos puntos. ¡Animo!.


sábado, 19 de agosto de 2017

Dibucarta de la curación de un grumetillo.

Aunque no le conozcáis, queríamos compartir con todos la alegría de la noticia, y la mejor forma, una dibucarta bien optimista.


lunes, 14 de agosto de 2017

Dibufirma del First 27.7 "CAROL":


Entrevista en Onda Vasca.

Hola navegantes.

Con motivo de la presentación del libro "Santander-Bretaña-Santander en el Corto Maltés" en Laredo el pasado 9 de agosto, el periodista Edu Araujo me entrevistó para su programa Itsas Tantak y lo emitió anoche. Podéis escucharlo aquí:

http://www.ivoox.com/17-08-13-itsas-tantak-audios-mp3_rf_20269985_1.html

Es entre los minutos 33:30 y 67:10. Espero que os resulte de interés. Un saludo


martes, 8 de agosto de 2017

Un pequeño descuento.

Hola navegantes.

Con motivo de la presentación del libro "Santander-Bretaña-Santander en el Corto Maltés", mañana en el Club Náutico de Laredo, la editorial ExLibric me informa de que va a hacer un descuento del 10% en los pedidos por Internet de ese libro y del de la vuelta a España.

Hay que pinchar en el libro elegido en la columna derecha del blog (esta columna no se ve en las aplicaciones de móvil y hay que ir abajo del todo y elegir "ver versión web") o en www.exlibric.com y cuando se llega a la caja introducir en la casilla "cupones" el siguiente código:

#velaconalvaro

Comprobar que ha aplicado el descuento y continuar. Hasta mañana.



lunes, 7 de agosto de 2017

jueves, 3 de agosto de 2017

NAVEGACION A LAS RIAS BAJAS: UNA VALORACION SUBJETIVA.


Después de los datos objetivos que expuse el 29 de julio, quiero comentaros ahora algunas impresiones subjetivas:

¿Qué ha sido lo mejor de la navegación?. Pues después de los desastres del año pasado en la navegación a Elba, este año lo mejor ha sido la ausencia de incidentes. También volver a ver algunos sitios míticos de nuestra vuelta a España, como la Isla de Sálvora, y a Roberto, el guarda de la reserva.

Lo peor: el  abuso de la tasa de amarre en Cudillero y San Vicente de la Barquera, en éste último empeorado por las malas formas.

Las sorpresas agradables: descubrir la parte virgen del Sur de la isla de Arosa, y el islote Arenoso. Ver una nutria comiendo un pez con naturalidad en el pantalán de Pobra. La cantidad de delfines que vimos dentro de las  rías. Poder desembarcar y recorrer la isla de Cortegada. La amabilidad del personal de las  marinas en Galicia, y sus bajos precios.

Las sorpresas desagradables: no poder visitar la isla Tambo.

Los momentos más difíciles: el susto con un escollo saliendo de la Ría de Arosa, debido a un descuido. El aviso de un pescador nos evitó encallar. El temporal del Oeste que nos retuvo varios días en la Ría de Muros.

Respecto a la valoración del Tonic 23, insistir en lo que dije en viajes anteriores. La orza abatible y el escaso calado nos han permitido llegar y amarrar en sitios inverosímiles, como el embarcadero de la Isla de Cortegada o la ciudad de Pontevedra. Estoy encantado de la transformación en ducha del espacio WC (ver entradas del 12 y 13 de febrero de 2017) que nos ha permitido ducharnos en caliente en cualquier sitio, incluso cuando nos quedábamos abarloados a pesqueros o al muelle, o cuando pasábamos la noche fondeados. Y sigo comprobando que con un barco pequeño caes simpático en los puertos y te dan más facilidades que si llegas con un superyate. Les parecía increíble que llegáramos con ese barco desde Santander y se volcaban en ayudarnos.

Respecto a la capacidad del Tonic 23 para afrontar el mal tiempo, en esta navegación sólo hemos tenido que cambiar los planes 3 días de los 41 que duró la ruta total (7% de los días) debido a vientos del W que impedían la navegación en mar abierto y dificultaban la salida de la Ría de Muros. En vez de salir a alta mar navegamos por el interior de la ría. Esos días vimos a muchos barcos mayores que el nuestro hacer lo mismo, esperar a que pasase lo malo para salir.

Finalmente, y en cuanto a la experiencia vital, sólo puedo deciros que no pospongáis vuestras navegaciones por tener un barco pequeño o por creer que vuestras circunstancias personales no son las idóneas. No demasiado lejos de casa podéis sentir lo mismo que sienten los que dan la vuelta al mundo en grandes veleros. Y hasta es posible que os envidien, porque ellos no pueden entrar en los sitios maravillosos donde entraréis vosotros, puertos pequeños y desconocidos, canales o ríos de poco calado. Disfrutaréis de unos días llenos de sorpresas en vez de unas vacaciones sacadas de un catálogo, con la incertidumbre de no saber dónde acabaréis el día ni dónde dormiréis, lo que acaba siendo la chispa de la vida. No pospongáis vuestras ganas de navegar, porque la vida es breve e impredecible.


En la foto, el Corto Maltés en Pontevedra, después de pasar bajo dos puentes y remontar un río con 1,1 metros de calado.

martes, 1 de agosto de 2017

Egoismo, el signo de nuestro tiempo.

Los aficionados modestos a la vela tenemos a veces que tragarnos  el sapo de ver, en las revistas de náutica, veleros con más metros cuadrados que nuestra casa y cuyo precio va seguido de seis ceros. No son la norma en el mundillo de la náutica, como no lo son los Porsches en el de la automoción, pero a los periodistas les gustan por su desmesura.

Pues sin cortarse un pelo, el que os enseño lo han bautizado "Egoista 100", para no ocultar sus intenciones. Un barco de 30 metros de eslora, 45 toneladas de desplazamiento... y que sólo tiene dos camarotes, la gran suite del propietario en proa y uno pequeñito para la tripulación en popa, que también tienen que dormir en algún sitio. Pero no tiene camarotes para los eventuales invitados, que sólo podrán compartir la navegación de día. ¿Por qué?. Como reconoce la revista Voiles et Voiliers, que lo presenta, "tener un barco tan hermoso y no querer compartirlo es, tal vez, el signo de nuestra extraña época". Todo dicho.